“Tras su largo viaje de vuelta a casa, la Uss Voyager afronta nuevos retos, nuevas exploraciones y nuevos peligros ahora en el cuadrante Alpha y más allá...”

Gene Rodenberry y Action Tales presentan:

STAR TREK VOYAGER

Modus Operandi
Escrito por Dr.Banner
Episodio 9x02/ Temporada 9

Fecha Estelar: 56946

En el episodio anterior:

La Uss Voyager acude en auxilio de un carguero cardassiano que pide ayuda. Al llegar allí encuentran que la tripulación, excepto un tripulante, que esta en animación suspendida. Tuvok sufre un ataque psíquico e ingresa en la enfermería, al mismo tiempo que una extraña criatura entra en la Voyager, desde el carguero. La criatura hace ver a B’elanna Torres a su madre fallecida, justo entonces les interrumpe Tom Paris. La criatura estropea los controles atmosféricos de una de las cubiertas y en esta se pierde la gravedad. Tras despertar Tuvok, explica que ha captado cosas de la mente de la criatura, que resulta tener habilidades telepáticas. Armados y con trajes de gravedad cero salen en busca de la criatura. Tras encontrarla, descubren que es muy peligrosa y con muchas habilidades distintas, se enfrenta a Chakotay, Rial Elbrun y Tom Paris y los deja malheridos. Cuando se encuentra con Tuvok, ambos inician una especie de duelo psíquico, cuando parece que va a ganar la criatura, esta desaparece, teletransportada. En ese mismo momento aparece una nave alienígena que les ataca. La nave tiene una potencia de fuego increíble y crea graves daños a la Voyager. Huyendo de la nave, se internan en un campo de asteroides y se refugian en un enorme asteroide. Cuando consiguen volver a poner en marcha los motores, salen del campo y se enfrentan a la nave, lanzándoles gran parte de la reserva de antimateria de la Voyager, consiguen dejarla sin escudos, aunque pensaban que quedaría destruida. Le disparan una andanada de torpedos de fotones y esta queda dañada, por lo que huye por un vértice subespacial que crea.

Tras esto, Tuvok le comenta al capitán Chakotay que esta raza ha estado por infinidad de mundos del cuadrante, con diferentes nombres durante miles de años y que no planean nada agradable para el mismo…

Viajan a la Espacio Profundo Nueve para poder reparar a la Voyager.

                                                                1

 

 

Diario del capitán/ Fecha Estelar: 56946

“Las reparaciones de la Voyager van a buen ritmo, gracias a la ayuda de los ingenieros de la Espacio Profundo Nueve. Si todo sigue así, en unos días la nave estará como nueva. Hemos informado al alto mando de la Flota nuestro encuentro con la misteriosa raza alienígena que hemos bautizado como arcontes, y nos hemos reunido para repasar toda la información de este inesperado enemigo”

Desde la mampara de la sala de reuniones, Chakotay podía contemplar a la Uss Voyager anclada en uno de los pilones de atraque de la estación espacial. Es hermosa- pensó-  Un vínculo especial unía a la nave con su tripulación. Durante años había sido su hogar, y junto a ella habían vivido aventuras inigualables y maravillosas.

- Excelente nave.- Dijo una voz a sus espaldas.

- Me ha sacado de más de un apuro.- Contestó Chakotay.

El comandante Worf (1) se acercó a la mampara y se puso junto a Chakotay.

- Le han dado un buen repaso, capitán, el enemigo con el que se batieron debía de ser formidable.- Indicó serio Worf.

- Temible, a duras penas salimos con vida.- Dijo el capitán Chakotay.- Por suerte, estaban ustedes cerca de donde tuvimos la batalla o no habríamos llegado mucho más lejos.

- Esta es la primera vez que piso esta estación ¿sabe?, me perdí muchas cosas en los años que estuvimos en el cuadrante Delta, incluido la guerra con el Dominion. Ya lo era antes, pero en la guerra, por lo que me han contado, fue uno de los puestos estratégicos más importantes del cuadrante.- Comentó Chakotay antes de darle un buen trago a su té.

- La guerra fue difícil, para todos. Hizo falta olvidar las viejas rencillas y aliarnos hasta con los pueblos más despreciables para poder tener posibilidad de vencer.

Chakotay imagino que se refería a los romulanos. Cuando era niño, Worf fue el único superviviente de la masacre a la colonia de Khitomer, perpetrada sin piedad alguna por los romulanos y no era ningún secreto que el klingon los detestaba y odiaba más que a ninguna otra raza.

- Finalmente nos impusimos al enemigo, aunque hubo muchas bajas, algunas más dolorosas que otras.- Dijo Worf pensando en su fallecida esposa Jadzia.

- Si, yo perdí  también a muchos amigos en la guerra, pero me encontraba a 70.000 años luz de distancia, demasiado lejos como para poder siquiera enterrarles.- Dijo Chakotay con cierta melancolía al recordar a sus amigos de los maquis, que fueron masacrados por los cardassianos y los jem’hadar durante el conflicto.

En la mesa de la sala de reuniones se encontraban los diferentes miembros de las tripulaciones de la Voyager y la Espacio Profundo Nueve. Tom Paris charlaba amistosamente con la teniente Robin Lefler, Nog hablaba y hablaba a un resignado Harry Kim, que comenzaba a tener dolor de cabeza, el doctor Bashir y el Doctor comparaban notas sobre distintos tratamientos médicos, bajo la atenta mirada de Seven of Nine. Tuvok estudiaba un PAD en silencio, ajeno a los demás. Rial Elbrun se servia una copa y daba buena cuenta de los aperitivos mientras intentaba establecer una conversación con  la andoriana Thirishar ch'Thane y la comandante Kira. Y en un rincón, en silencio, se encontraba Taran'atar, el jefe de seguridad de la estación.

Taran'atar era un jem’hadar (2), y como tal, no estaba acostumbrado a las reuniones sociales. Los jem’hadar fueron creados para hacer lo que sabían hacer mejor que nadie: Combatir. Aunque todo esto le resultaba incomodo, también despertaba algo de curiosidad en el aguerrido alienígena.

Seven of Nine reparó en el solitario jefe de seguridad y se levantó de la mesa, para acercarse a él. Se quedó delante suyo, observándole atentamente. Taran'atar advirtió que a diferencia de la mayoría de personas que había conocido desde que llegó a la Espacio Profundo Nueve (3), no sentía hostilidad o miedo en la mujer que le estudiaba, sólo curiosidad.

- ¿Qué es lo que quieres, mujer?- Preguntó el jem’hadar.

- Tu especie me resulta intrigante. He leído muchos informes sobre los jem’hadar, pero nunca había estado frente a uno. Cuando el Dominion mantuvo un conflicto con este cuadrante, mis amigos y yo nos encontrábamos a miles de años luz de distancia, por lo que no pudimos enfrentarnos a vosotros.

Taran'atar se fijó en los implantes cibernéticos que llevaba Seven en su cuerpo.

- Nunca había visto una humana como tú.

- No soy una humana al uso, soy… Fui borg.- Respondió con tranquilidad Seven.- Tengo curiosidad ¿qué edad tienes, Taran'atar?

- Tengo el estatus de “honorable anciano”, titulo que se da a los de mi raza que llegan a los 15 años, algo muy raro en mi pueblo.

- Interesante, debido a la vida violenta que llevan los jem’hadar lo más habitual es morir en combate, no por muerte natural.- Observó Seven of Nine.

El doctor Julian Bashir le pasaba un PAD al Doctor, enseñándole los últimos progresos de sus técnicas médicas.

- Mmm no esta mal, no esta mal. He leído algunos de sus trabajos publicados en la revista médica de la Flota.- Dijo el holograma médico sin mucho entusiasmo.

- ¿De verdad? Me encantaría comparar notas, estoy seguro de que sus descubrimientos sobre tratamientos médicos en el cuadrante Delta son sorprendentes.- Comentó Bashir.

Al Doctor se le iluminaron los ojos y sonrió de oreja a oreja.

- ¿Sabe? Ahora estoy trabajando en un caso que usted tuvo anteriormente. Un tratamiento de adaptación neuromuscular sobre una paciente elaysiana.

Bashir mostró sorpresa en su rostro.

- ¿Melora?

- En efecto, he hecho grandes progresos y creo que podré curarla sin efectos secundarios. Aún esta en fase de pruebas, pero…

Bashir recordaba claramente a Melora. Una chica encantadora de la que se enamoró locamente y que no pudo curar de su minusvalía en gravedades normales. El no poder curarla fue algo que siempre le pesó en su conciencia. Se hizo una nota mental de quedar con ella y recordar viejos tiempos.

- Me encantaría ver esos progresos en el tratamiento de Melora, Doctor.- Dijo Bashir forzando una sonrisa.

La puerta de la sala de reuniones se abrió y Quark y varios camareros ferengis entraron llevando grandes bandejas con aperitivos.

Un dedo le tocó el hombro al Doctor. Este se giró para encontrarse con Quark, que le puso una bandeja casi en la cara.

- ¿Le apetece un hasperat? Pruébelos. Cobro por cabeza.- Dijo el ferengi sonriendo y mostrando sus afilados dientes.

- Lo siento, pero soy un holograma, no necesito ingerir alimentos.- Contestó el médico.

Quark movió la cabeza contrariado.

- Espero que este no se empiece a llenar de gente que no consume o me iré a la ruina. Primero ese nuevo jefe de seguridad y después un holograma ¡no te fíes de una persona que no tiene paladar para la comida!- Exclamó Quark.

Kira cogió un hasperat de la bandeja de Quark.

- ¿Qué pasa, Quark? ¿Preocupado por no seguir enriqueciéndote a costa de los demás?

- Me preocupa más ese amiguito tuyo. Desde que llegó a la estación, no deja de vigilarme, mirándome fijamente, sin quitarme nunca el ojo de encima. Es casi más irritante que Odo. - Dijo Quark observando a Taran'atar.

Un hombrecillo, delgado y de cabello corto y castaño, cruzó el umbral de la puerta.

- Señores, la almirante Janeway.- Anunció.

 Todos se volvieron hacía la entrada, para recibir a Kathryn Janeway.

- Me alegro mucho de volver a veros a todos.- Dijo Janeway muy sonriente. Su mirada se cruzó con la de Chakotay.

- Almirante Janeway, me alegro de verla.- Dijo Chakotay consciente de que había que mantener las formas.

- Lo mismo digo, capitán.- Contestó Kathryn alegremente.-  A usted también comandante Worf.

El klingon hizo un gesto de asentimiento con la cabeza.

Tras los saludos, la almirante Janeway y su asistente personal, el señor Drexler se sentaron en la mesa. Quark y sus camareros fueron “invitados” a marcharse, ya que tenían cosas importantes que tratar.

- En al alto mando hemos leído atentamente su informe con la raza que han denominado arcontes. Su potencial es impresionante, así como lo que el señor Tuvok pudo averiguar en su contacto mental con ellos. Lo más inquietante es que creemos que no es un hecho aislado.

- ¿A que se refiere, almirante?- Preguntó Worf.

- En las últimas semanas ha habido avistamientos de naves desconocidas, que gracias a su informe ahora sabemos que son arcontes. La mayoría de ellos en un radio de años luz de los territorios circundantes a Espacio Profundo Nueve. Eso indica algún tipo de pauta que aún no hemos podido discernir.

- Fascinante.- Dijo Tuvok.- Estoy de acuerdo, no es algo casual.

- Seven y el Doctor han elaborado un estudio detallado del arconte con el que nos enfrentamos. –Indicó Chakotay.

Seven se incorporó, junto al Doctor y activó el monitor. En su pantalla se mostró la criatura de la raza que habían bautizado como arcontes.

- Su aspecto es aterrador.- Comentó la teniente Robin Lefler.

- Tras analizar los datos obtenidos,  descubrimos que son muy fuertes y resistentes, su cuerpo puede resistir durante un tiempo limitado, los rigores del espacio y la falta de oxigeno. – Dijo el Doctor.- Controlan de algún modo la densidad de su cuerpo, pudiendo atravesar objetos sólidos a voluntad. Tienen una gran habilidad telepática, llegando incluso a crear ilusiones capaces de engañar a cualquier individuo que pueda verse afectado. Desconocemos los límites de sus habilidades mentales. Pese a su aspecto, son muy inteligentes.

- ¿Les hacen algún daño los phasers? –Preguntó Kira.

- Más bien los atraviesan.- Observó el Doctor.- Los rayos de los phasers pasan a través de ellos como si no estuviesen ahí.

- Estamos trabajando en un sistema para que los phasers puedan graduarse para actuar en la misma frecuencia que actúan las moléculas de los arcontes cuando entran en fase y reducen su densidad molecular.- Apuntó Seven.

- Nos ha preocupado especialmente la tecnología de sus naves. Demostraron un poder ofensivo increíble.- Dijo Janeway sin dejar de observar la imagen del arconte.

- El análisis táctico de la nave arconte revela que sus escudos y sus armas son muy superiores a las estándar de las naves estelares de la Flota Estelar. Se desplazan por vórtices subespaciales creados artificialmente.- Dijo Chakotay.

- Aprovechando las reparaciones de la Voyager, Seven y yo hemos decidido hacer algunas modificaciones en los sistemas de escudos y armamento de la nave.- Dijo Tom Paris.- Quizás así podamos salir mejor parados en nuestro próximo encuentro.

- ¡Yo puedo echarles una mano con eso!- Exclamó Nog, entusiasmado con la idea de poder colaborar.

Worf le lanzó una mirada reprobadora al ferengi, que agacho la cabeza y se calló.

- Según su informe, señor Tuvok, estas criaturas ya han estado antes en este cuadrante, en muchos de los mundos conocidos.- Dijo Janeway.- Puede que sepan más de nosotros que nosotros de ellos.

- En efecto, almirante, nos han visitado en diferentes épocas, en algunos mundos fueron tomados por dioses, en otras por espíritus o demonios. Eso indica que son una raza muy antigua, quizás estemos ante la raza más longeva del cuadrante.

- Me preguntó por que se han dado a conocer tras tanto tiempo, si han estado rondando todo este tiempo por el cuadrante sin que nadie supiese realmente de ellos.- Dijo Harry Kim.

- Eso es lo que tenemos que averiguar, señor Kim.- Indicó el capitán Chakotay.

- Almirante, hemos estado escaneando con los sensores de largo alcance la zona, y hemos detectado algo que será de su interés.- Observó Rial Elbrun.

La imagen del monitor cambio. El kylesiano señaló una parte de la pantalla.

- Detectamos una señal energética de gran magnitud en un sistema cercano. La señal es similar en algunos aspectos a los de la nave arconte con la que nos enfrentamos, pero mucho más grande.

- ¿Una nave de mayor tamaño?- Preguntó Bashir.

- Es posible, o puede que la señal proceda de varias naves.- Apuntó Tuvok. – No podemos saberlo con exactitud.

La almirante Janeway frunció el ceño.

-  Esto no llega en buen momento. La Federación esta en estado de alerta ante la recién formada alianza gorn-breen (4).  La alianza ha anexionado parte de los territorios cercanos a la Hegemonía Gorn. Hemos tenido que evacuar la colonia de Cestus III, como precaución.

- ¿Crees que se atreverán a iniciar una guerra con la Federación?- Preguntó Chakotay con rostro preocupado.

- La situación es tensa, pero de momento no lo creemos. Aún así, si inician conflictos con cualquiera de las otras fuerzas del cuadrante, puede prender una llama que haga saltar por los aires toda la estabilidad del cuadrante.

Worf pegó un golpe en la mesa.

- Malditos breen ¿Qué es lo que traman? Primero en la guerra con el Dominion, se aliaron con el enemigo, y ahora esto.- Dijo Worf con evidente enfado.

- La prioridad ahora seria averiguar si los arcontes representan una amenaza para nosotros. – Observó Tuvok.- Con tantos frentes abiertos, es mejor saber si tendremos que abrir otro.

- El alto mando opina lo mismo, señor Tuvok. Toda la Flota esta en alerta en estos momentos. Hemos decidido que debemos de saber más de esos arcontes y esa será su misión, capitán Chakotay. A partir de este momento quedan asignados temporalmente a la Espacio Profundo Nueve. Ya que la mayoría de avistamientos y su encuentro con ellos, fue en los sistemas cercanos a la estación, creemos que es lo más adecuado.- Indicó la almirante.

El comandante klingon se incorporó, torciendo el gesto.

- No es que dude de la valía del capitán Chakotay y su tripulación, al contrario, pero me hubiese gustado enterarme antes de la noticia, almirante.

- Lo lamento, señor Worf.  No hemos podido comunicárselo antes. La decisión esta tomada, espero que ambos colaboren y  consigan más datos de esta peligrosa raza que ha entrado en juego en el cuadrante. Su primer destino será rastrear esa señal energética hasta su origen.

- Saldremos en cuanto este reparada la Voyager.- Indicó Chakotay.

- Nosotros les acompañaremos en la Defiant.- Dijo el comandante Worf con decisión.- Juntos quizás consigamos marcar la diferencia.

Chakotay asintió.

- La reunión se da por concluida. Pueden volver a sus obligaciones habituales.-  Dijo Janeway levantándose de su asiento.

- Mientras concluyen las reparaciones de la Voyager, tienen un día de permiso para relajarse, disfrutar y gastar el tiempo libre como les plazca.- Comentó Chakotay mirando a su tripulación.- Diviértanse, es una orden.

La reunión había concluido y los miembros de ambas tripulaciones se dispersaron.

Chakotay se acercó a la almirante Janeway.

- Kathryn ¿te vas a quedar un tiempo en la estación?- Dijo él con una sonrisa.

En respuesta, Kathryn le dio un fuerte y caluroso abrazo.

- Te he echado mucho de menos, cariño. Puedo alargar mi estancia en la estación durante unos días más.

- Ejem.- Dijo una voz a sus espaldas.

Los dos se separaron y disimularon. Era el asistente personal de Janeway, el señor Drexler.

- Almirante, tiene muchos informes que revisar.- Dijo el hombrecillo sin apartar la mirada de su PAD.

Janeway suspiró.

- Esta bien, esta bien. Capitán, nos veremos más tarde.- Dijo ella guiñándole el ojo mientras abandonaba la sala de reuniones.

 

 

                                                                2

 

 La Promenade estaba rebosante de personas, animales domésticos, niños, comerciantes, camareros, viajeros recién llegados, vendedores ambulantes. Parecían llenar cada centímetro de la galería, haciendo que para Seven fuese un auténtico caos. Ella se sentó en un rincón, una balsa de tranquilidad en el caos que parecía fluir alrededor suyo. Aunque ya habían pasado años desde que fue separada del colectivo borg, el estar en un lugar con tantas personas, tantos individuos independientes le era extremadamente difícil. Tanto bullicio le hacía añorar en parte la paz y tranquilidad de la que disfrutaban los borg en el colectivo. El ruido particularmente era opresivo, y ella comenzó a sentir un miedo irracional que crecía dentro suyo. Las emociones humanas eran particularmente difíciles para Seven, con el tiempo se había ido adaptando lo mejor que podía a su naturaleza humana y abandonado muchos de sus hábitos borg, pero en ocasiones era particularmente molesto verse controlada por esas emociones

- Vaya, vaya.- Dijo una voz muy familiar.- Si es mi borg favorita.

- Ex-borg, como sabes muy bien, Doctor.- Dijo ella mirando al holograma que había venido a rescatarle de esa situación como un caballero de brillante armadura.

- ¿Qué hacías aquí sentada, Seven?

- Tanta gente, tantas voces diferentes, me abrumaban.- Contestó ella titubeante.- Me entró algo de pánico.

El Doctor sonrió.

- No tienes que preocuparte, no estas acostumbrada a este tipo de multitudes, muchas personas se sienten agobiadas ante las muchedumbres. Necesitas distraerte, querida.

- Podrían necesitarme para ayudar en las reparaciones de la Voyager.- Indicó Seven.

- Tonterías, como tu médico que soy, te ordenó que te tomes este pequeño descanso, Seven.

- A sus ordenes, Doctor.- Dijo ella con una leve sonrisa.

De repente, una hermosa y voluptuosa muchacha, que con la seda que llevaba como atuendo no se podría ni fabricar un pañuelo, se echo encima del Doctor, abrazándolo, dándole un sonoro beso y llenándole toda la cara de carmín.

- ¡Doctor! ¡Cómo me alegro de verle!

Con dificultad se quitó a la muchacha de encima.

- Te juro que no he visto a esta mujer en mi vida.- Exclamo el holograma visiblemente alterado mirando a Seven.

Seven alzo la ceja divertida ante la escena.

- ¿Cómo que no? Soy Merian, doctor Zimmerman, con la de veces que has estado entre mis sabanas y no te acuerdas de mí…

- Esto… Estas en un error, jovencita, me confundes con otra persona, el doctor zimmerman es mi creador, yo soy el Doctor, soy un holograma. (5)

- ¡Ni hablar! Intentas engañarme ¿estas ahora con esta fresca?- Dijo Merian mirando a Seven.

El holograma resopló y a continuación tocó el emisor móvil que llevaba en su brazo y miró a la muchacha.

- Pégame.- Le indicó el holograma médico.

- No tendrás que repetírmelo dos veces.- Dijo Merian y le intentó dar un bofetón.

Con sorpresa, observó como su mano atravesaba el rostro del Doctor como si no estuviese allí.

La joven puso cara de pánico.

- ¿Lo ves? Soy un holograma.

- Y-yo, siento la confusión.

- ¿Viene mucho el doctor Zimmerman por este lugar?

- De vez en cuando, lo siento de veras, pero me tengo que marchar.- Dijo la chica antes de sumergirse entre la multitud de gente que desfilaba por la Promenade.

El holograma se quedó quieto un momento, pensativo.

- ¿Qué ocurre, Doctor?- Preguntó Seven.

- No he visto a mi creador desde que regrese al cuadrante Alpha, ni siquiera ha tenido la dignidad de visitarme y ahora me entero de que viene a esta estación a divertirse con mujeres de dudosa reputación.

- No merece la pena que te mortifiques por él, Doctor.- Observó Seven.- Él es quien se lo pierde.

- Tienes razón, como de costumbre ¡vamonos de aquí! ¡Es hora de relajarnos y disfrutar!- Dijo el médico que le extendió el brazo a Seven, esta lo agarró y los dos se dirigieron a la zona de locales y bares.

 

 

                                                                3

 

Chakotay se sentó en la cama y observó como Kathryn dormía placidamente. La besó dulcemente en la frente y le acarició el cabello. Ella abrió los ojos y sonrió.

- Mmm espero que cada reencuentro sea como este.- Dijo con una sonrisa picara en los labios.

- Ahora ya puedo presumir que he compartido cama con alguien del almirantazgo.- Comentó Chakotay divertido.

- Me apetece un café bien cargado.

- A sus ordenes, almirante.- Contestó Chakotay levantándose y dirigiéndose al replicador.

Kathryn se acercó por la mampara del camarote,  donde se podía contemplar el agujero de gusano abriéndose y cerrándose para dejar pasar a naves que iban y venían del cuadrante Gamma.

- Es hermoso ¿verdad?

- No tanto como tú, cariño.- Dijo Chakotay al tiempo que le daba una taza de café humeante.

- Espero que el comandante Worf no se haya molestado por tener que acogeros a ti y a la tripulación de la Voyager.- Apuntó Kathryn antes de beber de la taza.

- Estoy seguro de que lo sabrá llevar bien, parece un buen hombre. Estoy seguro de que tanto sus hombres como los nuestros sabrán trabajar bien juntos.

- ¿Quién es ese hombrecillo que te sigue a todos lados?

- El señor Drexler. Es un asistente muy competente, no me cabe duda, pero he de reconocer que es todo un incordio, me sigue a todos lados ¡no me extrañaría que estuviese debajo de la cama!- Exclamó Kathryn riéndose.

Chakotay bebió de su té y observó como el rostro de Kathryn se ensombrecía.

- Algo te preocupa, Kathryn.

- Es todo esto. Todos estos acontecimientos que se están desarrollando, la aparición de los llamados arcontes, la alianza gorn-breen, la inestabilidad de los imperios klingon y romulano. Demasiadas cosas a la vez. Tengo un mal presentimiento, es como si todos mis instintos me dijeran que algo horrible va a ocurrir, Chakotay, no se explicarlo, Puede que sean imaginaciones mías.

Chakotay le agarró de las manos.

- Me fío ciegamente de tus instintos, cariño, con ellos nos condujiste sanos y salvo a casa.

- Sin ti a mi lado, jamás lo habría logrado.- Dijo ella y después se fundieron en un profundo y largo beso. Chakotay cerró los ojos y se dejo llevar en los brazos de Kathryn. Cuando los volvió a abrir, ella había desaparecido, así como el camarote donde estaba.

Se hallaba en un vacío. En la nada más absoluta. Su respiración. El latir de su corazón. Era lo único que sentía.

Sin saber si habían pasado segundos, horas o días, el vacío desapareció. Se encontraba en el puente de la Voyager. El resto de la tripulación parecía estar allí.

- Vuestros padres lloran por vosotros. Sabiendo que sufriréis por sus pecados.- Dijo Tom Paris pasando al lado suyo. Su voz sonaba extraña, carente de entonación.

- ¿Quién eres? Tú no eres Tom Paris.

- Innumerables de sus hijos caerán ante su irá. La envidia les corroe por dentro y sólo cuando el objeto de su odio sean barridas como las hojas por el viento, estarán saciados.- Dijo Harry Kim.

- ¿De quien habláis? No os comprendo.

Una mano se posó en el hombro de Chakotay. Era un hombre que el capitán de la Voyager conoció por los informes leídos días atrás sobre la estación.

- Cuando el Leviatán os engulla, obtendrás las respuestas a las preguntas que se formulan en tu interior.- Dijo Benjamin Sisko. (6)

- ¿Te refieres a los arcontes?

- Todo tiene su tiempo….

Sisko y el puente de la Voyager se desvanecieron. Chakotay volvía a estar en los brazos de Kathryn. Ella le miró extrañada.

- ¿Te ocurre algo, cariño?

- Me ha ocurrido algo… No sé como explicarlo. He tenido una visión, muy parecida a las que tengo cuando hago la meditación espiritual, parecida, pero a la vez muy diferente.

- ¿Qué es lo que has visto?- Preguntó Janeway. Aunque no alcanzaba del todo a comprender las creencias espirituales de Chakotay, heredadas de la tribu donde pertenecía toda su familia y sus ancestros, Kathryn sabía que era muy real. Alguna vez había experimentado la meditación espiritual, con Chakotay como mentor de las ancestrales enseñanzas de su pueblo.

- He visto al anterior capitán de esta estación, al capitán Benjamín Sisko. Creo que me ha intentado avisar.

- ¿Sisko? Fue dado por muerto hace años.- Observó Kathryn.

- Eso es lo que indican los informes oficiales. Sin embargo, los bajoranos creen que ascendió hasta el templo celestial, el hogar de los profetas de Bajor, los dioses de su mundo y que se encuentra a su lado desde entonces como su emisario. Su esposa dijo haber hablado con él, en una experiencia onírica, indicándole su ascensión. ¿Y si trata de advertirnos de un peligro para Bajor y para todos nosotros?

¿Y por que te elegiría a ti? ¿No seria más lógico que se le apareciese a uno de sus amigos o compañeros?- Preguntó Janeway.

- No te puedo responder a eso. Puede que sea por que soy consciente del mundo espiritual y estoy más abierto a experiencias oníricas que la mayoría.

La música, el humo las risas y el incesante sonido de una enorme rueda giratoria de juego envolvían a quien entraba en Quark’s. El local estaba lleno de clientes, algunos tomando una copa, otros intentando ganar algo dinero en el juego llamado Dabo o subían a disfrutar de algunos de los programas de ocio en el interior de una de los holosuite situadas en la planta superior.

- ¿Entonces dice que me conoce, teniente?- Preguntó el ferengi llamado Quark al oficial que estaba sentado en la barra bebiéndose una bebida.

- Tú no me recuerdas, yo era un joven oficial recién aterrizado de la academia y me intentaste timar.- Dijo Harry Kim sonriendo.- Justo antes de partir en la primera misión con la Voyager. (7)

- ¿Acaso insinúas que soy un estafador? Ningún cliente es estafado en Quark’s, sin duda se trataba de un malentendido.

Harry no dijo nada y se limito a dar un largo trago a su bebida. Recordaba perfectamente a ese joven inexperto e inocente que embarcó en la Voyager. Ese joven había madurado, convirtiéndose en oficial reconocido y con más experiencia que muchos oficiales que le doblaban en edad.

-Entonces ¿conoce al capitán Klag?- Preguntó intrigado el comandante Worf, que se encontraba tomándose un descanso, y estaba en una mesa que compartía con Rial Elbrun y otro klingon llamado Martok (8).

- Coincidí con él y su nave en el sistema Archanis. Combatimos espalda contra espalda contra piratas nausicaanos. Es hombre de honor y un gran guerrero.- Dijo Rial mientras se llenaba la copa con más vino de sangre klingon. (9)

- Sin duda, el héroe de Marcan V es un valioso guerrero para el Imperio Klingon. Los kylesianos tenéis famas de tener mucha pericia en las artes de la guerra, aunque desconocía que ninguno se hubiese unido a la Flota Estelar.- Comentó Worf.

- Más motivo para alistarse. En mi mundo ha generado mucha controversia la próxima integración en la Federación, alguien debía dar el primer paso.

- Los kylesianos son un pueblo honorable.- Dijo Martok. Martok era un klingon ya veterano, curtido en mil batallas y cuyas secuelas se podían observar en la cicatriz que le cruzaba el lado izquierdo de su rostro y le había privado de su ojo. Martok, como todos los klingon, lucia orgulloso la vieja cicatriz de guerra.

- ¡Más vino de sangre!- Gritó Martok alzando su jarra vacía. Uno de los camareros llegó corriendo y trajo una nueva botella de vino.- Ah, Worf, Rial, vivimos tiempos difíciles, donde el honor y la gloria importan poco, los valores de antaño ya carecen de interés para la mayoría de personas.

Worf observó a Martok, ha quien quería casi como un padre. Cuando el Imperio le retiró el nombre y los títulos, despojándole del mismo nombre de su familia. Martok lo acogió bajo el amparo de su casa. Tras los recientes hechos,  donde el Imperio había nombrado un nuevo canciller y Martok fue expulsado del consejo del Imperio Klingon, Worf fue quien le pidió que se refugiase en la Espacio Profundo Nueve, donde estaría entre amigos. (10)

Estaba claro que todo lo ocurrido había herido su orgullo de guerrero. Decidió hacer algo al respecto.

- Martok, me gustaría que te unieses a nosotros en nuestra próxima misión. Es una misión peligrosa, donde quizás nos encontremos con enemigos muy fuertes, que nos superen en armamento y en número. Nos vendría bien alguien de tu valía y experiencia.

Un brillo especial se vio en el único ojo del klingon.

- ¡Por Kahless! ¡Pensaba que nunca me lo pedirías!- Exclamó Martok-  Empezaba a sentirme como un anciano inservible. Necesito algo de acción, amigo mío, soy un guerrero, la paz no esta hecha para mí. Será un honor sentarme a tu lado en el puente de tu nave.

Rial Elbrun sonrió. Estaba seguro de que le iba a gustar el tiempo que permaneciesen asignados a esta estación.

- ¡Por la casa de Martok!- Dijo Rial. Levantando su copa.

- ¡Por el honor y por la gloria!- Gritó Martok.

- ¡Por nuestra más que segura victoria!- Exclamó Worf.

Los tres se pusieron a cantar una vieja canción klingon, en un tono alto y escandaloso, casi gritando, sin importarles que estuviesen en un lugar público.

En ese momento entraron en Quark’s, Seven y el Doctor.

El Doctor miró hacía la mesa donde seguían cantando Worf, Rial y Martok.

Movió la cabeza negativamente.

- Los klingons sólo saben cantar canciones de borrachos.- Le comentó el holograma a Seven.- No sabrían lo que es un artista aunque lo tuviesen ante sus narices.

- Vaya, usted por aquí ¿no se supone que no puede alimentarse? Aquí no queremos clientes que no puedan... – Quark se quedó callado al posar sus ojos en Seven of Nine. Al contrario que muchos ferengis, Quark era conocido por su gusto por las mujeres alienígenas.

- Tú estas invitada a lo que quieras, encanto.- Dijo el ferengi dando vueltas alrededor de Seven.

La joven asintió cortésmente con la cabeza.

- Será mejor que nos reunamos con los demás, Seven.- Dijo el Doctor.

El ferengi se quedó ensimismado mirando como sus dos nuevos clientes se acercaban a Harry Kim y se ponían a charlar con él.

- Creo que me he enamorado.- Dijo Quark sonriendo.

- ¿Qué?- Exclamó el camarero ferengi que pasaba por al lado de su jefe.- Pero es una humana ¡y va vestida! (11)

- El amor no conoce de razas… - Se giró hacía su empleado y gritó:- ¡Muévete, vago, no te pago para que te quedes hay parado como un pasmarote!

Quark miró nuevamente a Seven y sonrió, pasándose su lengua por los afilados y cortantes dientes.

- Me encantan las mujeres con uniforme.

 

 

                                                               4

 

La doctora Elisa Mcbride caminaba con dificultad por los corredores de la nave. Todo parecía temblar, como si estuviesen pasando por un peligroso campo de asteroides o una tormenta de plasma. Una inquietante idea pasó por la mente de Elisa ¿y si les estaban atacando?

Entró en el puente de la nave y se acercó a Harus, el capitán de la Ulises. El boliado volvió su rostro hacía ella.

- ¿Qué ocurre, comandante?- Preguntó Elisa aterrada.

- Estamos recibiendo disparos de disruptores. Nos atacan.

-¿Qué? Eso no es posible, somos una nave médica, no tenemos armas.

- Eso no parece importarles demasiado, doctora.

La Ulises era una nave médica, cuya tripulación estaba compuesta en su mayoría por doctores y médicos dispuestos a ayudar a quien lo necesitase. Sin importar fronteras ni banderas. Suministran medicamentos, atendían a enfermos por epidemias y enfermedades, catástrofes naturales o guerras.

- Nos llaman, comandante Krell.- Indicó un soldado gorn a su superior.

Un humanoide, de gran tamaño y aspecto reptiliano se incorporó de su sillón de mando y observó la nave a la que estaban atacando.

- Ignórelos.- Ordenó Lyrr Krell.

Una figura silenciosa se encontraba al lado del gorn. Llevaba un sofisticado traje ambiental que le cubría el cuerpo por completo.

Un sonido mecánico y electrónico salió del breen.

- Esstoy de acuerdo, Brom Tar. Enviad varioss escuadrones de soldados para assaltar la nave. Yo missmo dirigiré el ataque.

- A suss ordeness, comandante.

Los soldados gorn entraron en el interior de la Ulises, y en pocos minutos se hicieron con el control de la nave. Nada demasiado extraño, considerando que la tripulación estaba compuesta por miembros del cuerpo médico en su mayoría. En el puente, los oficiales superiores se encontraban de rodillas, sin atreverse siquiera a mirar a los soldados gorn que les apuntaban con armas.

Lyrr Krell observó con despreció a las personas que estaban ante él.

- ¿Por qué hacen esto? No somos una amenaza real para ustedes. Somos una nave médica…

El capitán Harus no pudo terminar lo que estaba diciendo. Su cabeza fue seccionada por la espada curva de Lyrr Krell. Sus compañeros gritaron horrorizados ante lo que acababan de contemplar.

- No merecéis ni el esfuerzo de mataross. Llevaross a estoss.

- ¿Y que ocurrirá con los pacientes? Llevamos muchos heridos y enfermos a bordo.- Dijo con voz asustada la doctora Mcbride.

El gorn se le quedó mirando fijamente, y con su garra le sujetó la cabeza.

- Sse perfectamente que hacer con elloss, hembra. Loss gorn sabemoss sser compasivos.

Lyrr Krell se volvió hacía uno de los soldados.

- ¡Landazloss al espacio!

- ¡NO! ¡No puede hacer eso!- Gritó Elisa con lágrimas en los ojos.

El comandante gorn se marchó del puente, y la doctora Elisa Mcbride fue llevada tras él,  a la fuerza por uno de los soldados, sin que este sintiese piedad alguna por sus suplicas y llantos.

 

 

                                                                5

 

B´elanna Torres estudiaba los informes de las reparaciones con atención. Las reparaciones de la Voyager marchaban a buen ritmo y los técnicos de la Espacio Profundo Nueve estaban haciendo un buen trabajo ayudándoles en todo lo que podían.

Aún así, nunca hubiese esperado que uno de ellos fuese un ferengi. Los ferengi no destacaban precisamente por ser buenos técnicos o ingenieros, los juegos, venta y compra de mercancías, trafico de influencias, esas eran las cosas en las que un buen ferengi gastaba su tiempo, y nunca gratis, claro. Nog sin embargo, estaba en la Flota Estelar y era ingeniero. Estaba claro que no era un ferengi al uso.

- ¿Tienes mucho trabajo, cariño?

- ¡Tom! No te esperaba, pensaba que estarías en los casinos de la estación.- Dijo ella con evidente satisfacción.

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- No es justo que tena el día libre y tú tengas que estar ocupada en la puesta a punto de la nave, cariño.- Dijo Tom para después besarla.

- Eres un encanto.

- Veo que estáis muy liados aquí, B´elanna.

- Gracias a los técnicos enviados por el comandante Worf, hemos reducido el tiempo de las reparaciones a la mitad.

- En cuanto pueda, me pondré con el sistema de armamento y de escudos. Seven y yo tenemos muchas ideas al respecto.- Indicó Tom.

- Oh, no hace falta. Barclay y Nog se han adelantado y están trabajando a partir de vuestras notas.

- ¿Qué? ¿Nog? ¿Has dejado que un ferengi meta las manos en nuestro sistema de armamento? ¡Si nos distraemos un momento venderá piezas de la Voyager en una subasta!

- Sé tolerante, Tom. Nog parece buen chico, para ser ferengi, y sólo quiere ayudar.

- Mmm Ser madre te ha hablando, querida. En otra época, tu misma le habrías sacado a rastras de ingeniería. Esta bien,  esta bien, sólo iré a echar un vistazo, para ver como lo llevan.

B´elanna sonrió.-  Despídete de mí antes de marcharte.

Tom asintió.

Reginald Barclay estaba terminado de unir unos cables, para hacer un empalme entre dos unidades energéticas.

Escuchó una carcajada estridente que reconoció de inmediato como perteneciente a Nog, el jefe de ingenieros de la estación.

- Ya he terminado, teniente.- Dijo el ferengi divertido.

- B-buen t-trabajo, Nog.

Realmente estaba sorprendido por la habilidad del ferengi.

- Muchas gracias, teniente Barclay. Cuando terminemos, la Voyager triplicara su potencia de fuego.

- No le halague demasiado, o se lo acabara creyendo.- Dijo Thirishar ch'Thane sonriendo.

La andoriana revisaba en un PAD, las notas que había dejado Seven of Nine sobre las mejoras del sistema de defensa y de armamentos. Los datos eran increíbles, demostraba que la ex-borg era excepcionalmente hábil e inteligente.

- Reg, amigo, me ha comentado B´elanna que estáis intentando terminar el trabajo que Seven y yo comenzamos.- Dijo Tom risueño.

- Ya verá, señor Paris, vamos por muy buen camino. Ishar y yo hemos añadido algunas modificaciones de nuestra cosecha.- Comentó Nog.

- ¿Ishar?

- Es un diminutivo con el que me llaman mis amigos, señor Paris.- Aclaró la andoriana.- No se tiene que preocupar, estoy segura de que quedará más que satisfecho con el resultado final. Nos tomamos nuestro trabajo muy en serio.

- No lo dudo, alférez. Bueno, será mejor que yo también me ensucie las manos y os ayude, así luego no me podré quejar.- Dijo Tom mientras agarraba una de las herramientas.

Chakotay se paró ante el templo bajorano. Era simple y elegante comparado con las estructuras cardassianas que lo rodeaban. Los bajoranos de la estación solían rezar diariamente en este templo. Sin duda era el mejor lugar para encontrar a la persona que buscaba. Cruzó el pórtico del templo y observó que en el interior sólo se encontraba una persona rezando. La teniente Kira Nerys estaba arrodillada, con los ojos cerrados, rezando en silencio.

Cuando terminó, se encontró con que el capitán Chakotay la estaba observando.

- Capitán, que sorpresa verle por aquí.- Dijo la bajorana.

- Me gustaría hablar con usted, Kira. Será mejor que salgamos fuera del templo.- Dijo Chakotay que tenía mucho respeto por las creencias ajenas.

Tras salir del templo bajorano, caminaron por la promenade.

- No sé si podrá creerme, pero he visto a su anterior capitán, al capitán Sisko.

La primer oficial de la estación mostró sorpresa ante la revelación de Chakotay.

- Cuéntemelo todo, capitán.

Unos minutos después, tras escuchar atentamente la historia de Chakotay, Kira mostró preocupación en su rostro.

- Usted no es el único, capitán Chakotay, el emisario también me visito hace poco, no fue una visión, fue en mis sueños. (12)

- ¿Y que es lo que te dijo, Kira?

- Me advirtió de una amenaza que se cernía sobre nosotros. Que nuestros enemigos nos moldearon como el artista moldea el barro para dar forma a sus obras. Y como el artista que no esta contento con su creación, furioso, romperá sin ningún remordimiento a sus creaciones.  La salvación empezara en el momento en el que abracéis al enemigo reciente más mortal. Habrá momentos de desanimo, y de desesperación, el dolor os llegará, pero también la esperanza. Sed fuertes. Esas fueron exactamente sus palabras.

- El enemigo reciente más mortal. Se refería a Taran'atar. Los jem’hadar es nuestro enemigo más reciente.

- Soy de la misma opinión, capitán. El emisario esta intentando avisarnos a su manera, o mejor dicho a la manera de los profetas.

- Sospecho que esto no ha hecho nada más que comenzar, Kira. Puede que se refiera a los arcontes, o puede que no. Ojala pudiese ser más claro en sus advertencias.

- Los designios de los profetas rara vez son claros, capitán.- Comentó ella pensativa. Pensaba en que si el emisario se le había aparecido a Chakotay, era por algún motivo. Puede que la presencia de la Voyager en la Espacio Profundo Nueve no fuese fruto de la casualidad, si no la voluntad de los profetas.

 

 

                                                               6

 

El comandante Tuvok se encontraba en una de las holosecciones de la Voyager. Aunque el capitán había ordenado que se tomasen un día libre antes de regresar al trabajo, Tuvok pensó en aprovechar esas horas para seguir haciendo un análisis táctico de la nave arconte con la que se enfrentaron recientemente.

- Computadora, crea un modelo en tres dimensiones de la nave arconte.

Apareció una imagen holográfica con gran detalle de la nave alienígena.

- Computadora, recrea las maniobras de ataque durante el combate con la Voyager.- Indicó el vulcaniano, mientras estudiaba con atención los detalles que conocían del diseño y características técnicas de la nave.

- Siempre trabajando, señor Tuvok.- Dijo una voz que reconoció de inmediato.

Apoyado en una de las consolas que recreaba la holosección, se encontraba un hombre con los brazos cruzados, que observaba atentamente al primer oficial de la Voyager.

- Vaught. (13)

- Me alegro de que se acuerde de mí, señor Tuvok. Escuché que lo habían ascendido, mi más sincera enhorabuena.

- Estoy seguro de que no habrá venido a este lugar sólo para felicitarme.- Observó el vulcaniano.

Vaught comenzó a caminar por la recreación de la holosección.

- Es usted muy perspicaz, señor Tuvok. El motivo de mi visita es otro muy diferente. Tengo una misión para usted y sus compañeros de la Voyager.

- ¿Una misión? Por lo que sé, la sección 31 no es un organismo oficial de la Flota, por lo que no estoy bajo sus órdenes

- ¿Acaso no recuerda que le ayude a encontrar a su compañera? Esto tiene mucho que ver con ella y con el almirante Stoner.

- Stoner.

- En efecto, veo que ya le empieza a interesar el asunto. Le pondré en antecedentes. Cuando el almirante Stoner capturo a Seven of Nine, se hizo con muestras del material genético y nanosondas del cuerpo de su compañera.

- ¿Con que propósito?- Preguntó intrigado Tuvok.

- Stoner quería usar las muestras para dar un nuevo paso en la protección de la Federación. Contactó con alguien llamado Zeir Shaun, un científico experto en ingeniería genética. Mediante la ayuda del almirante Stoner, el doctor Shaun ha estado trabajando en secreto en la creación de una nueva forma de vida. Shaun es un estudioso de las técnicas y enseñanzas genéticas de Khan Noonien Singh. (14)

- Fascinante. ¿Al almirante Stoner no le preocupó violar las leyes que prohíben la investigación genética? Esta claro que los humanos no han aprendido de sus errores pasados. Khan fue un tirano, un superhombre creado mediante ingeniería genética que sumió a la Tierra en las llamadas guerras eugenicas, que casi acaban con su mundo.

- Por desgracia, el almirante Stoner esta decidido a proteger a la Federación, al precio que sea, sin importar los métodos que tenga que usar para ello. Stoner es miembro de una facción conservadora de la Tierra que piensa que la Federación debería ocuparse de sus propios asuntos y no meterse en conflictos ajenos. Otro miembro del almirantazgo, el almirante Kashnikov era el líder de esa facción.

-¿Kashnikov? Fue acusado y condenado por traición, al supuestamente participar en un complot  para robar los prikmales, los cristales de poder de los iconianos, en cuya búsqueda se encuentra una nave de la Flota, la Uss Asimov. (15)

- Veo que esta bien informado. En efecto, Kashnikov fue llevado a una corte marcial y expulsado del cuerpo por alta traición. Tras su detención, Stoner asumió el liderazgo de la facción conservadora y adquirió, una mayor influencia y poder del que ya tenía, que ya era considerable. Sin embargo, Stoner no parece ser consciente de que Shaun no esta siguiendo sus planes, si no los suyos propios.

- ¿Cuáles son exactamente esos planes?

- Stoner pensaba en crear un nuevo tipo de soldado capaz de defender a la Federación de cualquier tipo de amenaza de fuerzas exteriores y hostiles. Un ejército que pudiese enfrentarse con éxito a cualquier enemigo, por poderoso que fuese.

- Pero esa no era la intención de Shaun ¿verdad?

- No. Cómo le he dicho anteriormente, Shaun es un seguidor de las enseñanzas de Khan. Y es tan megalómano como lo fue él. Sus experimentos tienen como fín, crear un superhombre genético, similar a los que hubo en las guerras eugenicas, pero con características borg, pero no para proteger a la Federación, como quería Stoner. Él quiere transformar la galaxia a su propia imagen  y crear un nuevo imperio humano basado en el ejemplo de lo que quería hacer Khan. Sus intenciones son utilizar ese ejército de híbridos para derrocar a la Federación y crear un nuevo orden en el cuadrante.

El vulcaniano no daba crédito a lo que estaba escuchando.

- ¿Cómo es posible que no haya averiguado las verdaderas intenciones de Shaun?

Vaught se encogió de hombros.

- No hay mayor ciego que el que no quiere ver, señor Tuvok.

- ¿Y que es lo que quiere de nosotros?

- ¿No es obvio, señor Tuvok? Hay que detener al doctor Shaun y ustedes son los elegidos.

El vulcaniano alzó una ceja, al más puro estilo de su raza.

- ¿Por qué les interesa tanto este asunto? ¿Por qué no se ocupan ustedes mismos?

- No se engañe. Estamos en el mismo bando, sólo que nuestros métodos son diferentes.

- ¿Diferentes? La sección 31 atenta contra todo el espíritu y los valores de la Federación. Bajo la excusa de salvaguardarla, no dudan en infringir las mismas leyes que la rigen. En el fondo, no se diferencian demasiado de Stoner.- Observó Tuvok.

Vaught comenzó a reírse y a aplaudir.

- Bonito discurso, sin duda.

- Me oculta algo, señor Vaught ¿estoy en la cierto?

Vaught sonrió.

- Veo que no me equivocaba con usted. Sabía que era el hombre adecuado desde el principio. Me cae bien, señor Tuvok, de veras,  así que se lo contaré. Shaun era un miembro de la sección 31. Hace años que lo creíamos fallecido, pero esta claro que fue un montaje para poder seguir con sus experimentos con total libertad.

- Entiendo. Al detenerle, no solo salvaríamos a la Federación, si no que ayudaríamos a capturar a uno de sus renegados.- Observó Tuvok.

- Si no lo consiguen, eso dará igual, para todos. Ya que será el fín de la vida tal y como la conocemos.

Próximo número: ¡Nuevos misterios! ¡Nuevas revelaciones!  Comienza una nueva y espectacular saga llamada la Espiral Descendente.

Otros fan fictions escritos por Doctor Banner en Action Tales hasta enero del 2007:

- Star Trek Voyager#1-14, anual#1

-Star Trek Valhalla#1-7

-Star Trek Universe#6

-Invasores#1-5, 10-13, anual#1

-Thor#1-10

-New Defenders#1-3

-Hulk#9-10

-Club de los Perdedores#1-2

- Monologo, historia corta en el Umbral de la Noche#2

- Hijo de Satán: Sombras en el cementerio en AT Visions Especial Navidad 2005

- Star Trek Valhalla: Reflexiones de Shyla Kell en AT Visions Especial Navidad 2005

1)      Worf. El primer klingon alistado en las filas de la Flota Estelar. Anterior jefe de seguridad de la Enterprise y después oficial táctico de la estación Espacio Profundo Nueve. Fue embajador de la Federación en el Imperio Klingon, hasta que renuncio y se realisto en la Flota, recientemente fue nombrado comandante de la Espacio Profundo Nueve.

2)      Los jem’hadar son una raza creada por los Fundadores para que sean su brazo armado. No duermen, no se alimentan, ni descansan, sólo combaten. Son muy agresivos por naturaleza y creen que los Fundadores son dioses y los adoran como tales.

3)      En el Star Trek Universe#6 de AT.

4)      Se vio en el relato corto publicado en At Visions llamado la ley del más fuerte

http://atvisions.blogspot.com/2007/01/relato-corto-st-voyager-la-ley-del-ms.html

5)      El doctor Zimmerman le puso su rostro al sistema holográfico de emergencia, por eso le han confundido.

6)      Benjamín Sisko, primero comandante y después capitán de la Espacio Profundo Nueve. Tras contactar con los creadores del agujero de gusano, los bajoranos lo llamaron el emisario, creyendo que era el emisario de los profetas, sus dioses.

7)      En el primer episodio de TV de Star Trek Voyager.

8)      Martok fue general del ejercito klingon durante la guerra con el dominion. Fue el enlace entre el los klingons y la Espacio Profundo Nueve. Cuando el anterior canciller murio en combate mortal contra Worf, este le cedio el titulo a Martok y se convirtió en el nuevo lider del Imperio Klingon. La mujer de Martok fue quien oficio la ceremonia de matrimonio entre Worf y Jadzia Dax.

9)      El vino de sangre klingon es una bebida altamente alcoholica consumida por esta raza.

10)  Como se ha visto en Star Trek Stealth.

11)  Según la costumbre de los ferengis, sus mujeres siempre tienen que ir sin ropa. “ Vestir a una mujer sólo invita a otros a desvestirlas” viejo dicho ferengi.

12)  En Star Trek Universe#6.

13)   Vaught es un agente de la sección 31 que dio información a Tuvok sobre el paradero de Seven of Nine en el Star Trek Voyager#1 de AT.

14)  Khan fue un lider de toda asía en el siglo 20, era un superhombre, un producto de la ingeniería genética y los experimentos eugénicos. Se hizo con el control de asía.  Participo en las guerras eugénicas, una guerra entre hombres con mejoras genéticas y humanos normales. Khan es derrotado y huyó de la Tierra en una nave (la Bahía Botánica), quedando en animación suspendida. Siglos después fue reanimado por accidente por la Uss Enterprise. Khan intentó apoderarse de la nave y matar a Kirk. Tras ser derrotado, fue abandonado junto a su tripulación en un mundo deshabitado por Kirk. Años después Khan se vengaría de Kirk (Star Trek II)

15)   Como podemos ver en la serie de Star Trek Unity de AT