Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Vientos de Resurrección

Escrito por Letant/ Portada: Esteban Decker

Esta historia se situa antes del Star Trek Universe#6

CAPITULO 2: El OJO DE FUEGO

En el capitulo anterior…

Como parte de una estrecha relación creada tras el final de la guerra con el Dominio, la Federación acuerda un encuentro con una delegación cardassiana a bordo de la estación DS9, cuyo fin es tratar diversos puntos y renovar algunos acuerdos firmados durante el ultimo encuentro entre ambas delegaciones. Mientras tanto en Bajor, un grupo de bajoranos aparentemente cercanos al culto de los Pah Wraith, trazan un plan para atacar el pasadizo y atentar contra los profetas, usando para ello un extraño objeto religioso que aparentemente tiene poderes ocultos y cuyo aspecto es similar al de una piedra cristalina. Por su parte, Kira ha tenido su primera visión de los profetas, los cuales la han prevenido de un peligro que esta por llegar y puede afectar a todo el cuadrante, así como también al propio emisario.

Y ahora la continuación.

Estación EP9, sala  de Operaciones

Aunque muchos oficiales de la estación estaban fuera de turno y  presentes en la fiesta, el teniente Nog no era uno de ellos y le había tocado estar de turno durante su celebración,  algo que no acababa de aceptar el joven oficial al esperar que su puesto estuviera ocupado por algún oficial de menor graduación y así poder estar presente en el evento en el local de su tío Quark.

- Vaya, me gusta el servicio y me gusta mi trabajo, pero esperaba que al menos pudiera ir a tomar algo a la fiesta. Ni siquiera podré ir hoy con Vic y ya es la tercera vez que anulo el encuentro en lo que va de semana. - Dijo Nog en referencia a Vic Fontaine, con el cual había quedado en la holocubierta desde hacia tres días.

- No se por que estas interesado en acudir a esas fiestas, temas aburridos, música aburrida y gente por todos lados haciendo incluso que no pueda uno no respirar. Créeme si te digo que estar de servició es mucho mejor. - Dijo el teniente Renal Donali, oficial bajorano a cargo de la seguridad en la estación,  mientras salió del turboascensor. – Yo he preparado todo el dispositivo de seguridad y tengo contacto con todo el personal, pero he preferido estar aquí y dirigir todo desde fuera de la fiesta.

-  Si señor.  No es que no quiera estar aquí, pero esa reunión social de lo mas que interesante, delegados, embajadores, almirantes… -Volvió  a exponer un Nog ya resignado.

- ¿Cómo va todo por aquí?, ya  he informado al comandante Berg que vendría al puesto de mando para confirmar que todo esta en calma y dirigir a los equipos desde aquí. – Dijo Donali.

- No ha habido ningún incidente y todos los equipos de seguridad están informando regularmente. – Respondió Nog. -  Por lo demás, solo tenemos esta noche dos salidas programadas en el plan de vuelo. Quería preguntarle…he oído que se esta tratando ya el asunto de la promoción de personal bajorano a la Flota Estelar una vez se haga oficial la entrada de Bajor a la Federación. ¿Dígame?, ¿aceptara la comisión de la Flota Estelar?

- La verdad es que aun no lo tengo decidido ya que parte de la milicia se quedara como esta con el fin de mantener la seguridad interna. Sin embargo, reconozco que formar parte de la Flota Estelar es algo muy atrayente. - Respondió el oficial bajorano.

- Que extraño. - Dijo Nog mientras comprobaba la consola de operaciones.

- ¿Qué sucede?, ¿han detectado algo los sensores?

- Una extraña e intermitente señal de energía que parece emanar cerca del aro habitacional. No sabría decir que podría ser…, vaya,  ya no detecto nada. - Informó Nog mientras al mismo tiempo que Donali se aproximó a la consola.

-  Lo más probable es que no fuera nada, hemos tenido un par de problemas similares tanto dentro como fuera de la estación y al final resultaba ser un problema con el conjunto sensor. Mañana le diremos al comandante Brown que hemos vuelto a tener un fallo y que lleve cabo una nueva revisión de todos los sistemas. – Expuso el teniente Donali.

- Haré una serie de barridos por si acaso la señal es de nuevo detectada y puedo fijarla para analizarla. – Comentó Nog mientras manipulaba la consola de operaciones.

Nog comenzó su barrido de seguridad para intentar aclarar esa extraña lectura. Mientras, en el exterior de la estación y cerca del aro habitacional, la pequeña y antigua nave bajorana camuflada de Radam, permanecía inmóvil esperando poder seguir con el plan previsto y evitar cualquier alteración en sus sistemas con el fin de evitar cualquier problema que pudiera delatar su posición. Radam, con rostro serio  y algo sudoroso, tenia fijada su mente en los paneles de la nave y comenzó a realizar diversas operaciones para intentar no ser descubierto ante los barridos de sensores que la estación estaba llevando a cabo tras detectar una extraña lectura de energía.

- Yestar, deberías haberme informado sobre regular los conductos de energía del sistema de ocultación. El sistema esta absorbiendo casi la totalidad de la energía y esa fluctuación casi me descubre. Desviare mas del soporte de vida y de momento también de los sistemas de propulsión, ahora mismo es mas importante mantenerme oculto hasta llegado el momento. – Dijo para si mismo un Radam cada vez mas nervioso mientras manipulaba la consola central de la nave.

Quark’s

La velada continuaba con total normalidad y con el local dividido e invadido por distintos y variados corrillos de oficiales y delegados de ambos gobiernos. La rueda dabo seguía centrando el gran interés de parte de los cardassianos asistentes, los cuales recibían las mayores atenciones de los trabajadores de Quark siguiendo órdenes del ferengi.

-  Creo que la Federación no me ha compensado lo suficiente. El solo pensar las ganancias que estoy perdiendo en comercio y ventas de bebidas a los tripulantes de las naves, me da dolor de cabeza. - Comentó Quark a un Morn preocupado principalmente en que su vaso se mantuviera lleno y no en los problemas económicos del Ferengi.

- Quark, quiero un brandy Yridiano y un black hole, corre prisa. - Pidió el doctor Bashir.

- Si, si, aquí hoy todo corre prisa. Doctor, no puedo ni quiero correr, espere su turno y se le atenderá cuando sea posible, seguro que Ezri lo entiende ahora que han vuelto a reconciliarse. Acaso no puede ver como un ferengi, un pobre comerciante sufre al ver la perdida de ganancias que toda esta fiesta de su Federación esta resultando. - Expuso un malhumorado Quark.

Quark manipuló el replicador al mismo tiempo que prosiguió hablando con el doctor Bashir. Su estado de nervios y su disgusto con el tema de las ganancias, así como el tono empleado con el doctor, originaron  que manipulara mal el replicador y este le soltara una descarga, produciéndole una pequeña quemadura en su mano derecha.

- Quark, ¿estas bien? Deberías de dejar de quejarte y poner más atención a lo que haces. – Dijo Bashir. - En fin, anda acompáñame a la enfermería, te curare eso y volveremos en unos minutos, avisare a Ezri.

- Ah, muy amable doctor, si no me metiera prisa, podría trabajar de una forma eficiente. Pero no, usted quiere todo de forma rápida y entre usted y esa música, por dios que la apaguen. -Tú – dirigiéndose a Morn.-  Tú tienes la culpa de todo.

Quark dejaba la barra y acompañó al doctor Bashir fuera del bar bajo la sorprendida mirada de Morn, que no entendió nada y que nada más irse Quark, volvió a tomar un trago de su copa con toda tranquilidad e indiferencia con respecto a lo ocurrido a Quark, como a la fiesta en el local, a la cual Morn había sido autorizado a asistir por petición expresa de la coronel Kira, ya que Morn había colaborado con los cargueros de la Flota Estelar enviados a Cardassia para el transporte de suministros.

Operaciones

El puesto de operaciones estaba invadido por un estado de calma y tranquilidad. Apenas había movimiento de naves y diagnósticos por realizar, el turno estaba siendo muy aburrido para Nog, que había terminado su barrido de sensores sin obtener ningún resultado sospechoso acerca de la señal detectada tiempo atrás.

- Me pregunto como estará yendo la fiesta en el bar de mi tío. Seguro que mañana se inventa alguna excusa para que no pueda ir a ver a Vic y acabara por liarme con alguna reparación absurda. - Pensó Nog en voz alta y ante la sonriente mirada de Donali.  

En ese momento, la consola de operaciones anuncio un aviso de comunicación con su típica señal  acústica.

- Aquí la nave vulcana T’Korak . - Solicitamos permiso para dejar el puerto de acoplamiento y poner rumbo al pasadizo.

- Nave T’Korak, tiene permiso para dejar la estación, buen viaje. - Respondió  Nog.

A los pocos minutos de la aprobación, la nave vulcana se desacopló  lentamente del muelle superior dos y se alejó de le estación a bajo impulso,  rumbo al pasadizo. Casi de inmediato y esperando la oportunidad, la nave bajorana de Radam dejó su posición junto al aro habitacional y se dirigió  rumbo a interceptar a la nave vulcana.

Nave bajorana

- Debo apresurarme y situarme cerca de la nave vulcana antes de que el sistema de ocultación queme los circuitos internos de energía y me deje varado a mi suerte. – Dijo Radam en voz alta.

La nave vulcana se aproximó lentamente a la ubicación del pasadizo, cuya entrada se abrió  ante la llegada e inmediata entrada en su interior de la nave. Al mismo tiempo Radam había logrado situar su pequeña nave en una posición debajo de la nave científica, justo antes de tener que verse obligado a desactivar su sistema de ocultación por el gran consumo de energía empleado, el cual  estaba agotando sus reservas mucho mas rápido de lo esperado y comenzaba a poner en riesgo la misión.

Espacio Profundo Nueve, Operaciones

Salvo por la extraña señal detectada horas antes por Nog, la normalidad regia la sala operaciones una vez la segunda nave cuya salida estaba programa, había dejado la estación no hacia mucho y el programa del día estaba mas que cubierto salvo por la inminente llegada de la nave estelar USS Ticonderoga, cuya llegada esta programa para dentro de una media hora.

- Con la llegada de la Ticonderoga, creo que ya no tendremos mucho más que hacer, Nog. – Comentó Donali. -  Tal vez podríamos aprovechar para hacer una revisión de los sistemas de seguridad de la estación y ver si finalmente esos fallos en los sensores se han extendido a otros sistemas importantes.

- De acuerdo. Aunque creo que es mejor esperar a la llegada de la nave, ya que después de su llegada no hay nada en el programa y salvo alguna emergencia, tendremos varias horas por delante por si es necesario hacer modificaciones o alguna reparación. – Señaló Nog.

Al mismo tiempo en el interior del pasadizo…

Lentamente, la nave vulcana prosiguió  su rumbo atravesando el interior del pasadizo rumbo al cuadrante Gamma, donde daría comienzo su misión científica en un sistema a pocos días de distancia y  donde se habían detectado unas extrañas lecturas en su sol, que podrían indicar el final de la vida de este. En el interior de la nave, el personal vulcano llevaba a cabo distintas operaciones de rutina y mantenimiento como parte de los preparativos para el inicio de la misión una vez salieran del pasadizo. Por su parte y nada mas entrar en el pasadizo y pasar unos pocos segundos en su interior, Radam detuvo la nave y dirigió toda la energía restante al sistema de soporte de vida, dejando la nave totalmente inmóvil. Con la nave detenida y logrado su objetivo de alcanzar el pasadizo sin ser detectado hasta llegar a su interior, Radam sacó de una pequeña mochila que le había acompañado todo el tiempo lo que parecía una pequeña piedra cristalina del tamaño de un puño. De un destacado color rojizo y con una belleza extremadamente destacable, la piedra mostró en su interior una enigmática y pequeña iluminación, la cual era contemplada por Radam con gran fascinación llegando a quedar hipnotizado por su resplandor. En pocos segundos, Radam comenzó a recitar varias frases en bajorano antiguo.

-  Preparen el conjunto sensor para su máximo rendimiento en cuanto salgamos del pasadizo. Deberemos llegar al sistema Kliro en unos dos días pero quiero recoger información sobre los sistemas cercanos y sobre cualquier fenómeno espacial que pudiéramos encontrar durante el camino. – Señaló el científico al mando que actuaba de capitán. . 

-  Señor, los sensores detectan un objeto justo detrás de nosotros, coordenadas 3429.1, no lo habíamos detectado al entrar. La lectura de los sensores muestran que se trata de una pequeña nave y por su diseño y características todo apunta a que se trata de una nave de diseño bajorano. - Informó uno de los científicos del puente de mando.

- Es posible que quedara atrapada en el interior del pasadizo tras sufrir algún fallo mecánico. – Teorizó el capitán. -  No obstante eso no explica el por que no la hemos detectado al entrar y el que el personal de la estación no nos diera el aviso de la perdida de alguna nave y en especial de una bajorana.

- ¿Ordenes, señor?.

- Intenten establecer un canal de comunicación con esa nave y tengan listo el rayo tractor por si es necesario fijarla y llevara devuelta a la estación. - Ordenó el capitán.

Inmediatamente y siguiendo las ordenes del vulcano al mando, el oficial que se encargaba de la consola de comunicaciones intentó contactar con la nave bajorana pero sin tener éxito a la hora de abrir un canal de comunicación. 

- Señor, los sensores recogen una señal de vida en el interior de la nave, bajorana en particular, pero no consigo un canal de comunicación con ella que responda a nuestro saludo. Sin embargo, si recibo una transmisión paralela y en todas las frecuencias que parece venir de dicha nave y que no logro descifrar. - Informó el científico a cargo de las comunicaciones.

- Póngala en los altavoces, quiero escucharla. - Ordenó el capitán.

- Si, señor.

El oficial de comunicaciones conectó el audio principal del puente para escuchar la transmisión proveniente de la nave bajorana. Una vez conectado el sistema de audio, los tripulantes vulcanos del puente, pudieron escuchar la transmisión proveniente de la nave y de la que no entendían nada a pesar de reconocer alguna que otra palabra perteneciente al bajorano antiguo no usado ya entre la sociedad bajorana salvo en determinados casos especiales relacionados con rituales religiosos o ceremoniales.

- Capitán, he estado revisando nuestras bases de datos y según nuestra base de datos lingüista y de historia, lo que estamos escuchando es sin duda bajorano antiguo. - Informó una oficial vulcana.

- Esta situación empieza a ser demasiado extraña y es difícil encontrar una explicación sobre el como una nave de esas características se encuentra varada en el interior del pasadizo y su único ocupante lejos de responder a las llamadas, envía un mensaje en un idioma que no se habla en Bajor desde hace generaciones. – Comentó un desconcertado capitán.

- Eso no es lo único extraño, señor. – Intervino otro de los oficiales. – Detecto una extraña lectura en el interior de esa nave a parte de los signos de vida, pero los sensores son incapaces de sacar una lectura clara y reconocer los patrones de dichas señales.

- Siga intentando la comunicación. Tengan preparado el rayo tractor.

Mientras los oficiales vulcanos prosiguieron con los intentos para analizar la extraña señal lectura detectada en el interior de la pequeña nave y contactar con el piloto, Radam solo tenía ojos y oídos para sus palabras en bajorano antiguo y la extraña luz que provenía de la misteriosa piedra que sostenía en sus manos y de la que no podía apartar la mirada.

- Es la hora…la hora del un nuevo amanecer para Bajor,  un nuevo comienzo recuperando los valores y costumbres perdidos, un nuevo comienzo donde Bajor será de los bajoranos, un nuevo comienzo tras las llamas de la purificación. Todos seréis contemplados y castigados por el ojo del fuego. – Expuso Radam mientras contemplaba aquella piedra, cuya luz se había intensificado cada vez más a medida que había estado pronunciando aquellas frases en bajorano antiguo.

Nave Vulcana

- La transmisión continúa  y sigo sin obtener contacto alguno con la nave bajorana. - Informó el científico en el puesto de comunicaciones.  

- Esta situación carece de lógica. Preparen el rayo tractor para fijar la nave y llevarla de regreso a la estación, allí se aclarar todo esto. - Ordenó el capitán.

Nave bajorana

En el interior de la nave, con la mirada perdida y empapado de sudor, Radam alzó la extraña piedra cristalina, la cual estaba iluminada completamente y cuya luz desplegada desde su interior era incluso cegadora y sobresalía los limites de la nave.

- Es la hora… - Dijo Radam acompañado por una serie de palabras en bajorano antiguo.

Tras las palabras de Radam, la luz de la piedra cristalina desbordo la propia estructura de la piedra y creo una fuerte onda expansiva acompañada por una cegadora luz rojiza. De forma inmediata, la nave de Radam quedo totalmente destruida y sin dejar el mas mínimo rastro, al mismo tiempo que la extraña luz se extendió por todo el pasadizo.

Nave Vulcana

Tras ser testigos del extraño fenómeno ocurrido en el interior de la nave bajorana, todos los oficiales fijaron su mirada en el capitán, esperando su reacción ante algo que no tenía explicación alguna y que amenazaba la seguridad de la nave debido a la onda expansiva que se había originado.

- Rumbo al cuadrante Gamma, máximo impulso. – Ordenó el capitán. - Deriven toda la energía a los escudos traseros.

Siguiendo las órdenes del capitán, la nave vulcana se puso en marcha de inmediato, rumbo a la salida del pasadizo en el cuadrante Gamma y siendo alcanzada cada vez mas por la onda expansiva y la extraña luz roja que estaba invadiendo todo el pasadizo.

- Toda la energía ha sido derivada a los escudos, señor. Aunque dada la intensidad de la onda, me temo que si somos alcanzados los escudos no aguantaran. - Informó uno de los científicos.

La nave vulcana siguió acercándose al umbral del pasadizo al mismo tiempo, que la onda expansiva estaba a punto de darle caza. Finalmente, el pasadizo se abrió en el lado Gamma y la nave científica logró salir no sin antes ser alcanzada por la onda expansiva y sacudirla fuertemente pero sin evitar su salida de una sola pieza.

Espacio Profundo Nueve

El teniente Donali estaba manipulando una de las consolas de operaciones como parte de la revisión y diagnostico de los sistemas de vigilancia y seguridad de la estación. Mientras, Nog, permanecía en su puesto de operaciones sin tener mucho que hacer salvo ver en la pantalla principal como se acercaba la USS Ticonderoga tal y como estaba programado. Rápidamente y tras una extraña lectura de los sensores, Nog puso el pasadizo en el monitor principal de la sala de operaciones.

- Vaya, mire eso, Donali, el pasadizo se ha abierto y se ha cerrado en un instante y sin que ninguna nave saliera. ¿Y que ha sido ese resplandor que ha salido del interior?. - Dijo un Nog sorprendido y exaltado por lo ocurrido.

- ¿Qué lo habrá provocado?, ¿tal vez la nave vulcana sufriera algún problema técnico,  provocado alguna extraña reacción en el interior del pasadizo. - Respondió Donali.

- Haré un barrido con los sensores por si detectan algo, aunque el diagnostico que ha empezado a hacer, solo me permitirá usar los de corto alcance y los de la cubierta 10, que no están calibrados aun. - Dijo Nog mientras comenzó a manipular una de las consolas.

Donali prosiguió con su diagnostico de los sistemas de seguridad, aunque dado la situación estaba intentando alterar la operación y hacer que terminara lo antes posible para poder iniciar la exploración con los sensores. Mientras, Nog estaba realizando un barrido de sensores para intentar recoger algún dato acerca del fenómeno visto y que afectada al pasadizo.

- La USS Ticonderoga nos llama. - Informó Nog mientras abrió comunicación con la nave.

-  Soy el capitán Scott Deiser de la nave estelar Ticonderoga. Supongo que han visto lo sucedido hace unos segundos con el pasadizo. Les informo que estamos recibiendo la señal muy débil de una nave vulcana que parecer ser ha sufrido serios daños y esta al otro lado del pasadizo totalmente inmóvil.

-  Estamos recibiendo la misma señal, , es la nave científica T’Korak, acababa de salir de la estación rumbo a una misión científica en el cuadrante Gamma. Sin embargo no podemos establecer su posición exacta al otro lado del pasadizo al estar nuestros sensores principales inoperativos. - Informó Nog.

- Muy bien. Fijaremos rumbo al pasadizo e iremos al cuadrante Gamma  para asistir a la nave vulcana, puede que tengamos que remolcarla hasta la estación. Les sugiero que tengan listo un puerto de acoplamiento. Ticonderoga fuera. - Dijo el capitán finalizando al mismo tiempo la comunicación.

Tras terminar la conversación, la nave estelar de clase Intrépida fijó rumbo al pasadizo, el cual se abrió nada mas acercarse la nave sin aparentar problema alguno de desestabilización o afección por algún fenómeno a pesar de lo ocurrido minutos antes.

- Será mejor que avisemos a la coronel y al teniente comandante  Berg, para informarles de todo. - Comentó Nog.

- Esperemos un poco para ver que encuentra la Ticonderoga. Así si debemos interrumpir a los oficiales en la recepción, será con la más completa información y justo en el momento apropiado. – Respondió Donali para sorpresa de Nog. - Creo que de momento podemos manejar la situación.

- No creo que eso le guste a la coronel y creo que informar a los oficiales superiores debería ser ahora mismo nuestra prioridad. - Dijo Nog.

- ¿No confías en tus posibilidades?, si avisamos ahora mostraremos una evidente dependencia de ellos y demostraremos no tener ninguna iniciativa. Es mejor esperar e informar en el momento oportuno y con la información ampliada, así demostraremos que somos capaces de llevar esta clase de situaciones. - Respondió Donali sin convencer demasiado a Nog.

Pasada casi una hora, el pasadizo volvió a abrirse y de su interior salió la USS Ticonderoga, seguida por la nave vulcana, la cual mostraba importantes daños en su casco y estaba  siendo remolcada con el rayo tractor de regreso a la estación.

- Estoy enviando a la Ticonderoga al muelle de atraque dos en el nivel superior. Nog, fija el rayo tractor en la nave vulcana y llévala al muelle uno. - Dijo Donali mientras manipulaba su consola.

- De acuerdo. También avisare a la unidad medica, la Ticonderoga solicita asistencia y parece que hay heridos. - Respondió Nog. 

Quark’S

La fiesta parecía no tener fin y todo el mundo proseguía con su conversaciones, consumiciones y corrillos privados tratando diversos asuntos ya fueran personales y oficiales. En la barra, Quark volvió  a estar pendiente de todo y de todos tras haber regresado hacia unos minutos de la enfermería una vez Bashir le había atendido de la quemadura que se había producido minutos antes.

- Quark, ¿Dónde esta Julian?, me habían dicho que te había acompañado hasta la enfermería para curarte unas quemaduras, pero aun no ha regresado y por lo que veo, ya te atendió. - Preguntó Ezri.

- Se va unos minutos y ya estas desesperada. Puedo hacerte compañía yo si te ves sola, Ezri. - Respondió un sonriente Quark.

- Eres muy amable. – Dijo Ezri de forma sarcástica. – Mejor esperare a Julian en la mesa donde estábamos sentados, no creo que tarde mucho.

- Como quieras, pero ya sabes donde encontrarme si el bueno del doctor se retrasa. - Dijo el ferengi mientras Ezri se alejaba de la barra y se sentaba junto a Kira.

- ¿No hay suerte, Ezri?. - Preguntó Kira.

- No, ¿Dónde se habrá metido?. De todos modos no pienso ir a buscarle, debería de haber dejado que le curasen las quemaduras a Quark alguno de los médicos de guardia. Pero Julian es así. - Comentó Ezri con tono un tanto enfadado.

- Tranquila, si tarda mucho mas te prometo que mañana le pediré una relación del personal de la estación y sus fichas medicas. - Dijo Kira a Ezri con una sonrisa compartida por ambas y llena de complicidad.

Mientras todo proseguía con normalidad, el oficial de seguridad, el teniente Donali entró en el local y se acerco a la mesa donde el almirante Bowers pasaba la velada junto a parte de la delegación de la Federación.

- Disculpe, señor. - Dijo Donali al mismo tiempo que hacia un movimiento que invitaba a almirante a dejar la mesa y hablar en privado.

-  ¿Hay algún problema, teniente?.

- Señor, debe acudir a la enfermería de inmediato. Ha habido un incidente con la nave estelar Ticonderoga y es de suma importancia.

- ¿Un incidente?, ¿de que se trata?. - Volvió a preguntar el almirante.

- Señor, es mejor que usted mismo lo vea, pero es muy importante. – Respondió Donali de forma seria y mirando fijamente al almirante.

- Muy bien, veamos que es eso tan importante, teniente. - Respondió el almirante. – Caballeros. – se dirigió el almirante el resto los presentes en la mesa. -Debo atender un pequeño asunto, volveré en unos minutos, sigan disfrutando de la fiesta.

Seguido por el teniente Donali, el almirante Bowers  dejaba el local de Quark, no sin que parte de la delegación cardassiana, ubicada cerca de la rueda de dabo, le quitara un ojo de encima  en su salida del local.

Enfermería

Al cabo de unos pocos minutos, el almirante Bowers  llego a la enfermería en compañía del teniente Donali. Nada mas entrar, el almirante se topo con dos guardias de seguridad colocados por el teniente Donali, así como con la presencia del capitán de la Ticonderoga.

- Muy bien, ¿Qué es tan importante?. – Preguntó Bowers  impaciente por conocer lo ocurrido.

Sin que nadie respondiera, el capitán Deiser de la USS Ticonderoga se apartó y reveló al almirante el motivo de tanta urgencia. En la camilla ubicada en la zona central de la enfermería y bajo una permanente supervisión del doctor Bashir  yacía  el cuerpo del capitán Benjamín Sisko.

- Ahora entiendo su emergencia, teniente Donali. De acuerdo, ¿Qué ha sucedido? ¿Dónde ha aparecido el cuerpo del capitán y cuando?. Quiero respuestas, caballeros.

- Hace poco más de una hora, una nave vulcana que atravesaba el pasadizo rumbo al cuadrante Gamma, se vio atrapada por un fenómeno que aun no hemos podido aclarar. - Comenzó a exponer el teniente Donali.

- ¿Un fenómeno?, ¿Qué clase de fenómeno?. - Interrumpió Bowers.

- Si señor, una onda expansiva originada en una nave bajorana que estaba en el interior del pasadizo u cuya presencia no detectamos en ningún momento, de hecho no tenemos constancia de su entrada en el pasadizo. El caso es que la nave vulcana fue alcanzada y quedo varada al otro lado. La USS Ticoderoga, que tenia prevista su llegada a la estación, acudió en ayuda de la nave y al regresar junto a la nave vulcana, a la cual estaba remolcando. - Prosiguió  con la explicación el teniente Donali.

- El cuerpo del capitán Sisko apareció en mi puente tal sin más. - Interrumpió el capitán Deiser.

- ¿Apareció de la nada?. - Preguntó Bowers.

- Si señor, no detectamos señal alguna de transportador o alguna tecnología  similar, simplemente apareció tras un resplandor de luz. – Respondió el capitán Deiser. -  No tengo explicación sobre lo sucedido, almirante, pero sin duda creo que los habitantes del pasadizo, esos…profetas, tienen mucho que ver.

- Realmente todo parece muy extraño y confuso, señores. – Dijo el almirante ante tanta duda e incertidumbre. - Y bien, doctor, ¿Cuál es el estado del capitán?.

- Físicamente esta bien, curiosamente las pruebas que le he realizado dan exactamente los mismos resultados que las ultimas pruebas que le hice al capitán Sisko justo un día antes de partir en la misión hacia Cardassia, es como si el tiempo no hubiese pasado para él. – Informó Bashir ante la atenta mirada de todos los presentes en la sala. -  No detecto daños neuronales, así como ninguna rotura, fisura o cualquier otro daño muscular o en lo huesos. Sin embargo y aun no se muy bien por que, el capitán Sisko se encuentra inmerso en un estado de coma profundo. Tendré que hacer algunas pruebas.

- Está bien. Esto permanecerá en el más estricto secreto por el momento. Doctor ocúpese del capitán Sisko y realice todas las pruebas que sean necesarias según su criterio. Teniente Donali, quiero seguridad en todo momento y que esta parte de la enfermería quede restringida. - Ordenó el almirante.

- Muy bien señor, me ocupare de ello inmediatamente. - Respondió Donali.

- Capitán Deiser, necesito un informe acerca de lo sucedido en su misión de rescate, además de que quiero que consiga las declaraciones y testimonios de los tripulantes de la nave vulcana. – Dijo Bowers. -  Debemos esclarecer todo este asunto.

Con un gesto, el capitán Deiser  dio por entendidas las órdenes y salió de la enfermería con el fin de cumplirlas.

- Señor Donali, queda poco para que la recepción toque a su fin, en cuanto eso suceda informe a los oficiales de la estación de una reunión urgente a las 0:30, pero no diga nada acerca de lo visto aquí, eso lo trataremos en la reunión y señor Donali, … máxima discreción, por favor. - Comentó el almirante.

- Si señor. - Respondió Donali.

Sala de reuniones, 0:30 horas

La velada había terminado en el bar de Quark hacia poco más de media hora. Ante la llamada del Almirante Bowers , los oficiales mayores de la estación, acompañados por los capitanes de las naves estelares USS Montana y USS Ticonderoga, acudieron a la sala de reuniones donde daría comienzo una reunión de carácter urgente y que tenía a todo el mundo desconcertado. Al cabo de unos minutos de espera, el Almirante Bowers entró en la sala y se sentó en la mesa junto al resto de oficiales, los cuales se habían puesto en pie a su llegada.

- Bien, doy por seguro que la mayoría de ustedes andan desconcertados por la convocación de esta reunión sorpresa. Quiero informarles que en estos momentos la delegación de la Federación esta pidiendo disculpas a los delegados de Cardassia ante la necesidad de cancelar ciertas reuniones que se iban a celebrar mañana para atender distintos temas,  debido a una situación que debemos atender. - Expuso el almirante ante la fija y atenta mirada de todos los presentes.

- ¿Qué ha sucedido?, almirante. ¿Algún problema con los cardassianos?. - Preguntó la coronel Kira.

- No, todo esta bien y los cardassianos en principio no han puesto inconvenientes a una hipotética cancelación temporal de las conversaciones por unos días, si bien es cierto que como les he dicho, ya se les esta confirmando dichas cancelaciones por medio del cuerpo diplomático. – Explicó Bowers. – De cara a los cardassianos, hemos alegado la necesidad de dichos días  para revisar ciertos planes en el despliegue de naves por la frontera entre ambos territorios como parte de un posible acuerdo de ampliar la cooperación entre ambos gobiernos. El asunto que nos atañe es mas…interno. Capitán Deiser, por favor el informe. 

Siguiendo las órdenes del almirante Bowers, el capitán Deiser, de la nave estelar USS Ticonderoga, tomó la palabra.

- Hace aproximadamente tres horas, una nave científica vulcana partió de la estación rumbo al cuadrante Gamma para una misión de estudio y exploración en el sistema Kliro . El adentrarse en el pasadizo, detectaron una pequeña nave que al parecer estaba inmóvil dentro del pasadizo. Sospechamos que podría haber entrado oculta junto a la propia nave científica, ya que no tenemos constancia de su presencia y han sido varias las naves que han cruzado el pasadizo en las últimas semanas. Los vulcanos intentaron contactar con la nave por si necesitaba asistencia y lo único que obtenían por respuesta era esta comunicación. - Interrumpió su explicación Deiser conectando el audio de la sala.

El capitán Deiser puso por el audio la transmisión recogida por la nave vulcana, procedente de la nave bajorana aun sin identificar.

- ¿En que idioma habla? ¿No ha podido ser traducido?. – Preguntó el almirante.

- Es bajorano antiguo, no puedo entenderlo del todo pero hace referencia a la fe de Bajor, al camino correcto…, lo demás no acabo de entenderlo. - Intervino la coronel Kira.

- Ya hemos contactado con el ministerio bajorano de historia y ciencia y les hemos dado una copia de lo que han escuchado. Claro esta, les hemos pedido total discreción y  silencio sobre este tema ante las posibles repercusiones. - Informó el oficial Donali.

- Una vez expuesto este tema sobre lo sucedido con el pasadizo, hay otra cosa que deben saber. El cuerpo del capitán Sisko ha aparecido y aunque en estado de coma profundo, parece que estado de salud es bueno según me ha comunicado el doctor Bashir tras hacerle diversas pruebas. – Informó de nuevo Bowers  mientras Kira se mostró especialmente sorprendida al no ser informada en el momento de tal noticia.

- ¿Cuándo ha sucedido eso? ¿Por qué no se me ha notificado en el momento?. - Preguntó Kira una muy disgustada.

- El cuerpo del capitán Sisko ha aparecido hace unas horas mientras la nave del capitán Deiser cruzaba el pasadizo remolcando a la nave vulcana. No sabemos por que y como ha regresado, pero pensamos en ese momento que cuanto menos gente supiera de su aparición mucho mejor, ya que de haber salido todos los oficiales de la recepción, los cardassianos y el resto de asistentes  podrían haber sospechado algún tipo de problema. – Explicó Bowers. -  No debe sentirse excluida de esto, coronel, usted estará en todo momento informada como responsable de la estación y compañera del capitán.

- ¿Compañera?, el capitán Sisko hace tiempo que paso de ser un compañero ha ser un amigo cercano, por no hablar de que estamos hablando del Emisario de los Profetas, su regreso a Bajor crearía un estado de alegría y euforia, una señal de los Profetas de que tiempos mejores están por venir tras años de oscuridad en una larga y destructiva guerra. – Respondió Kira con gran pasión.

- Entiendo lo que dice, coronel, pero este asunto sin duda tiene que tener relación con lo acontecido en el pasadizo y hasta que no descubramos que ha pasado, lo mejor es guardar silencio y que esta información sobre el regreso del capitán Sisko se extienda por Bajor. – Comentó Bowers. – Yo estoy tan contento del regreso del capitán como cualquiera y llegado el momento el anuncio de su vuelta será motivo de celebración no solo en Bajor, créame. Sin embargo, ahora mismo es mejor la prudencia, coronel.

- Esta bien, almirante, lo haremos a su modo. -  Respondió Kira sin quitar su mirada del teniente Donali dejando claro no estar de acuerdo con la explicación ni con la acción llevada a cabo por el teniente.

- Muy bien, esperaremos a que puedan traducir esa comunicación en Bajor. Mientras tanto, quiero que la USS Defiant viaje al interior del pasadizo y haga unos barridos de sensores en búsqueda de cualquier anomalía, rastro o cualquier cosa que pueda servir para aclarar mas cosas sobre este tema. - Ordenó el almirante Bowers.

- La nave estará lista en una hora, almirante. - Respondió el teniente comandante Berg, al mando de la nave.

- En cuanto al capitán Sisko, de momento estará bajo los cuidados del doctor, aun hay que esperar a conocer mas sobre su estado y sobre las causas que han procedido su regreso y su posible relación con lo ocurrido en el pasadizo. – Dijo Bowers. – Sin embargo creo oportuno el  informar a su familia, ¿y su mujer?. - Preguntó el almirante.

-La esposa del capitán, Kasidy, se encuentra en Bajor, aun esta trabajando en la que seria la casa de la familia Sisko en unas tierras que adquirió el capitán hace unos años. – Intervino la coronel Kira. - Suelo visitarla con asiduidad.

- Coronel, que una runabout la recoja y la traiga a la estación lo antes posible. ¿Y su hijo?, Jack…Jake. - Volvió a preguntar el almirante.

- Jake, señor. Ya he intentado saber de su paradero. Esta en el planeta Jelian, haciendo un reportaje sobre la colonia que se esta construyendo con unos nuevos materiales de construcción creados por unos científicos andorianos. - Informó el teniente Donali.

- Capitán Howards. - Dijo el almirante refiriéndose y mirando al capitán de la USS Montana. - Quiero que su nave, se dirija al planeta Jelian. Traiga al joven Sisko de vuelta a la estación, será importante que la familia del capitán se encuentre cerca por si se despierta.

- Como ordene, almirante. - Respondió el capitán.

- Eso es todo, pueden retirarse.

Al poco de finalizar la reunión y siguiendo las instrucciones del almirante, la nave estelar de clase Excelsior USS Montana, al mando del capitán Michael Howards, partía de la estación rumbo al planeta Jelian. Poco tiempo después, seria la USS Defiant al mando del teniente comandante  Berg, la que dejaría la estación para hacer una inspección del pasadizo e intentar encontrar cualquier rastro o lectura de utilidad, para esclarecer todo lo acontecido en las ultimas horas.

Espacio Profundo Nueve.

La coronel Kira caminó por la promenade con rostro pensativo y dirigiéndose al turboascensor e ir al  hangar dos, donde tenia previsto coger un runabout y salir en busca de Kasidy. Durante el recorrido, era interceptada por el teniente Donali.

- Coronel…, se que esta enfada, pero debe entender que cumplía ordenes, el almirante estableció un protocolo por el cual en caso de cualquier emergencia importante, se le notificara inmediatamente.

- Si no recuerdo mal, el uniforme que lleva no es de la Flota Estelar, eso significa que mientras siga  perteneciendo a la milicia debe informarme a mí de cualquier incidencia grande o pequeña que afecte a esta estación. Lo ocurrido en el pasadizo y la posterior aparición del capitán Sisko yo lo catalogaría como incidencia, ¿usted no?. - Dijo Kira aun muy enfadada por lo ocurrido.

- Siento que no estuviera informada y se que el capitán Sisko es muy importante para usted, pero con todo respeto, el almirante es el oficial de mas alta graduación en esta estación y es el que da las ordenes, coronel.

- Me parece muy bien teniente. - Dijo Kira sin estar de acuerdo. - Pero la próxima vez recuerde que uniforme lleva y quien esta al mando de esta estación y a quien debe informar en caso de cualquier incidencia, luego ya informare yo a quien tenga que informar, ¿le ha quedado claro?.

- Muy claro. - Respondió Donali.

Tras el acalorado encuentro, Kira prosiguió su camino hacía el turboascensor  para dirigirse a la zona de hangares, dejando atrás a Donali, quien no retiraba su mirada de la coronel. Al cabo de unos minutos y ya a las puertas del turboascensor, Kira fue reclamada por Ezri, quien descendió del nivel superior por las escaleras que comunicaban ambos niveles de la promenade.

- Bien, Kira, ¿vas a ir a Bajor a informar y traer a Kasidy a la estación?.  Tal vez una consejera te sea de utilidad. - Dijo Ezri con rostro sonriente.

- Yo también lo creo. – Dijo Kira devolviendo una leve sonrisa debido a su encuentro reciente con Donali. - Esta bien…puedes acompañarme, no se como reaccionara Kasidy ante todo esto y tu presencia puede ser muy importante, Erzi.

- Como puede sentirle, pues bien, Kira. – Dijo Ezri. - . Recupera a su marido, nosotros a un amigo y todos contentos, no hay mejor noticia para Kasidy. Además, estoy segura que Julian lograra que Ben recupere la conciencia.

- Supongo que ya sabemos por que Julian no regreso de la enfermería tras atender a Quark. - Dijo Kira.

- Pobre, yo lo estaba criticando por ello. - Respondió Ezri.

Mientras tanto y a varios años luz de distancia, la antigua estación cardassiana de Empok Nor, había sido declarada zona restringida por el gobierno cardassiano y como parte de un acuerdo de seguridad con la Flota Estelar dado el uso variado que le habían dado a la estación en los últimos años de abandono, siendo el mas reciente la secta dirigida por el antiguo oficial Gul Dukat. Tras varios acuerdos entre ambas partes, la estación estaba dentro de una cuadricula territorial bajo vigilancia eventual de la Flota estelar.

Empok Nor, Sala de operaciones

En la sala de operaciones de Empok Nor y con una débil iluminación que apenas permitía trabajar con una mínima comodidad, varios bajoranos manipulaban distintas consolas como parte de una rutinaria jornada de trabajo y como si la estación abandonada, estuviera en realidad en servicio activo. En el centro de la sala, un bajorano bien entrado en años y de pelo canoso, vigilaba a todos lo demás bajo una estricta mirada.

- ¿Alguna señal de naves?...quiero que se monitoree cualquier lectura extraña de los sensores y todo el trafico que esta programado en dirección a la Espacio Profundo Nueve y pase cerca de nuestra posición. - Dijo el extraño individuo.

- La última información que tenemos de la nave de la Flota Estelar asignada a esta zona, es la de que esta situada en la cuadricula 321, a cuatro años luz de nuestra posición. – Respondió uno de los bajoranos desde las consolas superiores.

- Señor, la nave cardassiana Irako se esta aproximando a nuestra posición. - Informó otro de los bajoranos desde su puesto.

- Por fin, Gul Terrak esta aquí. Esperemos que traiga buenas noticias, no hemos sabido nada de nuestros amigos de Bajor ni de la misión de Radam y el maestro exige resultados. – Respondió el anciano. -Ten los sensores al máximo de su rendimiento, si detectas cualquier indicio de la presencia de una nave cerca, informa inmediatamente para que la nave cardassiana pueda dejar la zona antes de ser detectada.

- Muy bien.

Lentamente, la nave de clase Hideki se acercó a la estación, la cual exteriormente y dado su inclinación, mostraba una apariencia de abandono y desuso. En unos pocos minutos, se acopló  a la estación Empok Nor por medio del muelle numero dos, el único que era utilizable dado las condiciones y la poca energía disponible en la abandonada estación.

- Esperaba tu llegada desde hace ya una hora, Gul Terrak. Necesitamos conocer las noticias que rodean a la misión de Radam. Seyar no esta contento con esta desinformación. - Dijo el anciano bajorano mientras Gul Terrak salía de la escotilla junto a otro cardassiano.

- Informare personalmente a Seyar de todo lo acontecido en Bajor, no te preocupes Venara. Y tienes suerte de que hemos podido llegar. Nos topamos con un crucero cardassiano y tuvimos que cambiar la ruta para llegar aquí sin ser detectados, de hay nuestro retraso. - Respondió Terrak.

- Esta bien, acompáñame, te llevare hasta Seyar, espera con impaciencia esa información. - Dijo Venara.

Mientras tanto en la provincia de Kendra, en Bajor…

La coronel Kira y  Ezri llegaron a una pequeña zona de la provincia de Kendra, donde el capitán Benjamín Sisko adquirió tiempo atrás unas tierras para poder vivir una vez se retirara de la Flota Estelar y donde tenia previsto construir su hogar familiar al final de la guerra con el  Dominio. La runabout  Ebro, se poso a pocos metros de una amplia casa de madera situada en una bonita zona verdosa en medio de un paraje natural y cerca del río Yolja, el cual cruzaba toda la propiedad que había adquirido el capitán Sisko.

- Hacia mucho que no visitaba esta casa. Jake y Kasidy la han dejado maravillosa,, ¿no es así?. - Dijo Ezri mientras salio junto a Kira de la runabout.

- Así es, trabajaron mucho. Esta casa es conocida en toda Bajor, muchos bajoranos ofrecieron materiales y colaboraron  en su construcción, esperando que algún día el emisario regrese junto a ellos y su familia para siempre. - Respondió Kira mientras ambas se acercaban a la entrada principal de la casa.

Kira y Ezri se acercaban a la entrada de la casa cuando de la misma salía Kasidy con rostro sorprendido ante la visita.

- Kira, Ezri…¿Qué hacéis aquí?. Oh, que mala anfitriona soy, venid, pasemos dentro. - Dijo una sonriente Kasidy.

- Hola, Kasidy. - Dijo Kira sin saber como continuar.

- ¿Sucede algo, Kira?. - Pregunto una desconcertada Kasidy.

-  Debemos hablar. - Intervino Ezri con una gran sonrisa en el rostro para restar tensión pero al mismo tiempo mostrándose nerviosa.

Mientras tanto…

Empok Nor

El anciano bajorano, Velara, había acompañado a Gul Terrak hasta una de las estancias de la promenade, donde la iluminación consistía únicamente en interminables filas de velas. Nada mas entrar, otro bajorano, de nombre Seyar, esperaba inmóvil sentado en el suelo en una posición de rezo, con ropa similar a la de los monjes de Bajor y  rodeado por una hilera de velas rituales y varios objetos religiosos con inscripciones antiguas.

- Debo decir que Gul Dukat hizo un trabajo excelente con la decoración de este lugar, lastima que sus ansias de poder y venganza le cegaran, convirtiéndolo en un simple instrumento para nuestro futuro en ese momento y actual presente. - Dijo Seyar desde el suelo y mientras se mantenía inmóvil.  

- Seyar, os traigo información acerca de la misión en Bajor y de la operación en el pasadizo. - Dijo Terrak mientras entraba en la estancia en compañía de Velara.

- No hace falta que digas nada, Terrak, él ya me ha informado de todo lo acontecido y la misión que nos había sido encomendado ha resultado tal y como se esperaba. - Respondió Seyar.

- ¿El?...¿se ha comunicado con usted? ¿Cómo es posible?. - Preguntó un sorprendido Terrak.

- Gracias a Radam, quien logró llevar a cabo la misión que se le había asignado. Gracias a su sacrificio, él esta de nuevo en situación de reclamar aquello que le pertenece y que nosotros conseguiremos. Ya hablaremos de todo, Terrak, por  favor acepta nuestra hospitalidad, no en vano, la estación funciona gracias a los recambios y equipo técnico que lograste de varios puestos cardassianos.  Dentro de un rato cenaremos y asistiremos a nuestro rezo, te pido que asistas aunque solo sea por…curiosidad. - Dijo Seyar.

- Está bien. - Respondió Terrak.

Provincia  Kendra, Bajor

Con mucha calma, Ezri y Kira trataban de exponerle a Kasidy todo lo sucedido en la estación en las últimas horas y sobre todo, el regreso de Sisko.

- Kasidy, deberías preparar algo de equipaje, tienes que venir con nosotros a la Espacio Profundo. - Informó Kira.

- ¿ A la estación? ¿Por qué? ¿Qué pasa?...¿se trata de Ben?....dime Kira, es Ben, ¿no es así?. - Pregunto insistentemente una nerviosa Kasidy.

- Kasidy, Benjamín ha regresado pero ahora mas que nunca necesitas que estés a su lado. Es una larga historia pero no te preocupes, esta vivo y le veras en cuanto lleguemos a la estación. Confía en nosotras. - Dijo Ezri intentando calmar a Kasidy.

- Esta bien, Ezri,, salgamos cuanto antes, no tengo que coger nada. Pero antes debemos pasar por la casa de unos vecinos cerca de la pradera Olaiaka. He dejado allí al pequeño y debemos recogerlo. - Respondió una aun nerviosa Kasidy.

- De acuerdo, iremos antes que nada a la casa que mencionas, pero casi es mejor que dejes al pequeño Sisko con esos vecinos durante los próximos días, estará mejor y no le alteraremos tanto. - Comento Kira mientras las tres se dirigían hacia el runabout.

A los pocos minutos de subir todas a bordo, la USS Ebro despego y puso rumbo a la pradera Olaika, donde se situaba la casa de los vecinos y amigos de Kassidy.

Espacio Profundo Nueve

Hacía muy poco tiempo que había regresado la USS Defiant tras su inspección del pasadizo y de donde regresaban sin obtener ningún dato o pista que pudiera ayudar en la reconstrucción de lo sucedido u ofrecería una mínima explicación de lo que había podido suceder durante el viaje de la nave vulcana y la presencia de la pequeña nave bajorana en el interior del pasadizo.

Enfermería

El doctor Bashir proseguía con las diversas y exhaustivas pruebas que le estaba realizando al inconsciente capitán Sisko. Las ultimas horas habían sido agotadoras y el doctor no estaba por la labor de tomarse ni un solo minuto de respiro hasta conocer el por que del estado de Sisko ni el como hacer que recobrara el conocimiento.

- ¿Cómo va todo?, doctor. - Preguntó el almirante Bowers, quien acababa de llegar.

- Me temo que  el estado del capitán  no ha variado para bien, aunque tampoco para mal, lo cual tampoco es una mala noticia si tenemos en cuenta que no sabemos que es lo que produce que este en este estado. Estoy haciendo distintas pruebas para ir descartando posibles causas para su estado de coma. – Expuso Bashir. -  De momento no estoy teniendo muchos resultados, pero puede estar seguro que no cesare mis esfuerzos, almirante.

- No tengo la menor duda, doctor. - Respondió Bowers.

- Disculpen. - Intervino el teniente Donali. - La esposa del capitán ya esta aquí y no puede esperar más para entrar y ver al capitán Sisko.

- Que pase, puede que la presencia y la voz de Kasidy ayude al capitán. - Respondió Bashir.

Pasando tan solo unos segundos, Kasidy entró visiblemente emocionada a la enfermería en compañía de Ezri y Kira y se abalanzó sin pensárselo sobre el cuerpo de su marido con el rostro ahogado por lágrimas. Mientras esto sucedía, todos los presentes salieron  a la habitación contigua para dar privacidad a Kasidy.

-  Operaciones a la coronel Kira.

- Adelante, Nog

- Coronel, una nave bajorana pide permiso para atracar,  Kai Maril viene a bordo. Desea hablar con usted lo antes posible. 

Kira se quedo bastante sorprendida ante la llegada del Kai sin previo aviso y sin ser esperado. Nada más ser informada, Kira dejo la enfermería rumbo a la zona de muelles para recibir al Kai.

Habían pasado muy pocos minutos desde el aviso de la llegada del Kai por parte del teniente Nog y Kira, ya estaba esperando su llegada en el muelle numero cuatro, acompañada por el almirante Bowers. Kai Maril había sido elegido Kai tras salir finalmente victorioso ante Vedek Ungtae, único contrincante para el puesto de líder espiritual, vacante tras el fallecimiento de Winn Adami. A pesar de lograr los apoyos para convertirse en Kai y abrazando la fe hacia los profetas durante toda su vida, Nirsa Maril  había sido un importante líder de la resistencia bajorana durante la ocupación, convirtiéndose en una leyenda por sus dotes en la estrategia militar pero también por su importante labor de mantener  de forma constante e inamovible los valores y la fe en los profetas en todos los grupos de la resistencia bajorana, siendo el hombre de mas confianza de la difunta y malograda Kai Opaka, llegando incluso a ser en algunos casos, su confesor.

- Bienvenido, excelencia. La verdad es que nos coge por sorpresa su inesperada pero siempre agradable visita. - Dijo Kira mientras el Kai salía del pasillo del muelle que unía la estación con su nave.

- Nerys, cuanto tiempo sin verte mi estimada amiga. ¿Cómo estas?. - Respondió en tono muy cordial y amigable el Kai, dado que conocía a Kira desde la época de la resistencia y él había sido uno de sus maestros cuando era niña.

- Muy bien, excelencia, quizá  con mucho trabajo pero nada que no pueda afrontar con energías y entrega. - Respondió Kira al mismo tiempo que daba un efusivo saludo al Kai. 

- No serias  Kira Nerys si no tuvieras esa entrega y esa inagotable energía. - Intervino una tercera persona.

Mientras Kira y Kai Maril se daban un amistoso saludo, el recién reelegido primer ministro, Shakaar, salía de la escotilla escoltado por dos miembros de la milicia bajorana.

- Edon…perdón, …primer ministro, me alegra verle, señor, bienvenido. - Dijo Kira con un evidente tono de sorpresa y nerviosismo.

- Hola Nerys, me alegra verte de nuevo y ver que estas bien, hacía mucho tiempo desde la ultima vez que hablamos y ya empezaba a dudar si realmente seguías en la estación o si te habías enrolado finalmente en la Flota Estelar y estabas en explorando algún sistema lejano. - Respondió  Shakaar con una sonrisa en su rostro.

- Les presento al almirante Bowers, del comando de la Flota Estelar. - Dijo Kira señalando al almirante y tras guardar unos segundos de silencio tras las palabras de Shaakar al no saber que decir.

- Almirante, es un placer. -  Dijeron  casi al mismo tiempo el primer ministro y el Kai.

- Es un placer tenerles en la estación. – Respondió Bowers. - No obstante, no puedo ocultar mi curiosidad ante una visita tan inesperada al mismo tiempo de los dos líderes de Bajor.

- Ha sido necesario y también el guardar cierto secretismo en nuestro viaje y nuestra presencia en la estación, que evidentemente y como doy por seguro que sospecha, no es fruto de un viaje de placer o de visita a la estación. Se ha sucedido algunos importantes y preocupantes acontecimientos en Bajor que requieren nuestra atención y también la suya, me temo. - Expreso el primer ministro Shaakar.

- Vayamos a la sala de reuniones para que nos pongan al día de todo. Por favor…- Dijo el almirante mientras con un gesto invitó a los dos lideres a dejar la zona de atraque.

- Veo eminencia que ha cambiado los atuendos religiosos propios de un Kai. - Comentó Kira mientras recorría el pasillo junto Maril.

- Si, así es. Considere que no era apropiado llevar el antiguo distintivo manchado por Winn con su traición a los profetas. Por ese motivo decidí mantener en gran medida mis atuendos de Vedek haciendo honor a Kai Opaka, que en su día hizo lo mismo y que nunca aceptó llevar ropas tan…destacables. 

Espacio Profundo Nueve, enfermería.

El doctor Bashir se había tomado un pequeño descanso mientras algunos datos recogidos en las pruebas al capitán Sisko, eran procesadas por la computadora. Mientras y en la sala interior de la unidad médica, el cuerpo inmóvil del capitán era velado en todo momento por su mujer y su hijo Jake, quien acababa de llegar a bordo de la USS Montana y proveniente del planeta Jelian.

.

- ¿Tienes alguna pista de la causa de su estado, Julian?. - Preguntó Kasidy.

- Todavía es pronto y aun debo hacer mas pruebas, pero de momento no estoy muy seguro del por que de su estado. Pero no te desanimes, esta vivo y no tiene ningún daño cerebral ni físico, lograre averiguar que le sucede y como recuperarle, Kasidy. - Respondió un sonriente Bashir intentando calmar a Kasidy.

- No te ofendas, Julian, pero quiero que vuelva a La Tierra, en el centro medico de la Flota Estelar podrán tratarlo con los mejores equipos y el estar en su casa, en su planeta y lejos de tanta conexión con los profetas y la religión de Bajor, podrían dar resultados y hacer que despertara.

- Te entiendo Kasidy, pero tal vez los propios profetas sean la respuesta a su estado y tal vez el alejarlo de Bajor no sea lo mejor para su estado. – Respondió Bashir. - No obstante, respeto y entiendo tu opinión y tal vez pueda ser una opción a tener en cuenta si no logramos ningún avance en su estado.

Promenade

Nog había finalizado su turno en operaciones y se disponía a dirigirse a sus habitaciones para poder descansar, no sin antes intentar pasar por la enfermería y preguntar por el estado del capitán Sisko, algo que había tratado de hacer desde que había conocido la noticia. Mientras caminaba por la promenade, Nog era alcanzado por el teniente Donali.

- Sabía que te encontraría  yendo a la enfermería. Recuerda que la llegada del capitán y su estado, es algo secreto que no debes comentar a nadie, de hecho, si no es por que estabas en operaciones en el momento de la llegada de la Ticonderoga, no sabrías nada al respecto. Es mejor que descanses y esperes noticias, no se puede acceder a la enfermería por orden del almirante, que ha restringido el acceso. Lo siento, Nog. - Dijo el teniente Donali mientras Nog se detenía y clavaba su mirada en él desaprobando lo dicho.

-  Debo verle, el capitán Sisko es mucho mas que mi oficial al mando, soy lo que soy gracias a su confianza y apoyo y necesito sabe que esta bien y que el doctor Bashir podrá hacer que vuelva con todos nosotros. - Respondió Nog.

Los dos tenientes se miraron seria y fijamente, bajo un sepulcral silencio.

- Esta bien Nog, acompáñame a la enfermería pero las ordenes son claras y espero que una vez entres, no vuelvas a insistir o mi próximo destino será algún puesto fronterizo alejado de todo. - Dijo Donali mientras con su brazo derecho invito a continuar a Nog hacia la unida médica.

Sala de reuniones

La coronel Kira y el almirante Bowers, habían acompañado al Kai y al primer ministro hasta la sala de reuniones, donde se trataría un importante tema surgido en las últimas horas y que había obligado a intervenir a los dos lideres de Bajor. A la reunión, se habían unido el teniente comandante Berg, que había regresado de su misión con la USS Defiant al interior del pasadizo y el general Wiran, oficial de mando de la milicia bajorana y el cual había llegado en el mismo transporte que los lideres de Bajor.

- Bien, esperamos con impaciencia el conocer el motivo de estas inesperadas visitas a la estación. No puedo evitar mostrar cierta preocupación dado que los dos líderes de Bajor han viajado juntos y con noticias al parecer no muy buenas. - Expuso Bowers.

- Hace bien en preocuparse almirante, por  que el asunto lejos de ser bueno, puede traer serias consecuencias. -  Intervino  Kai Maril. -Verán, hace aproximadamente seis meses, se han ido produciendo distintos acontecimientos que ha revelado la existencia y actuaciones de un grupo de bajoranos afines a creencias diferentes y muy peligrosas en contra de los profetas. 

- ¿En contra de los profetas? ¿En que sentido?. - Preguntó el teniente comandante Berg.

- En el sentido de no reconocer, aprobar o respetar  a los profetas, la religión de bajor,  el modo de vida de  nuestra sociedad actual, así como la elección de nuestras amistades no bajoranas y es les atañe a ustedes. -  Respondió el Kai.

-  Seguidores de los Pah Wraiths. - Intervino Kira  para aclarar cualquier duda. - Pero los falsos profetas quedaron atrapados en las cavernas de fuego, precisamente fue el emisario, el capitán Sisko,  el que actuó por el bien de Bajor y termino con esa amenaza para siempre. Así le fue revelado a usted por los profetas, eminencia, anunciándole la marcha del emisario.

- Eso parecía, Kira, pero parece ser que el círculo de los profetas y los Pah Wraiths no estaba tan claro y cerrado como se pensaba. - Respondió con tono preocupado el Kai.

- El ministerio de historia de Bajor ha estado trabajando en la grabación que la nave vulcana  recogió en el pasadizo y proveniente de la nave bajorana. - Intervino Shaakar. - Debo decir que les ha costado traducir el texto, incluso ha sido necesario recuperar algunos textos que datan de miles de años y que no habían sido leídos en otros tantos debido…

- En esos textos se expone una antigua leyenda bajorana acerca de la lucha en el templo celestial  y la expulsión de los Pah Wraiths,  una historia que todo bajorano conoce. Sin embargo, los textos hablan de un Pah Wraith que logro evadir a los profetas y dejar el Templo Celestial antes de la expulsión del resto de falsos profetas, se le conoce como Mos- Adesan. - Expuso el Kai.

- No conocía nada acerca de esa historia, eminencia. - Dijo Kira con tono sorprendido.

- Es entendible que no conozcas nada, los textos donde se expone este asunto fueron clausurados hace muchos siglos y estaban en el olvido. No obstante, supongo que si conocerás la piedra de fuego o mas conocida como el ojo de fuego. - Volvió a intervenir el Kai.

Ante las últimas palabras del Kai, un pequeño momento de silencio invadió la habitación.

- Coronel, ¿puede hablar sobre esa piedra?. - Preguntó el almirante Bowers a una desconcertada Kira.

- El ojo de fuego es…se dice que es en realidad lo que antes fue el primer o único orbe que sepamos,  creado por los profetas que acabarían siendo expulsados del templo celestial. - Respondió Kira con cierta inseguridad en sus palabras.

- La coronel esta en lo cierto, los textos hablan de un orbe prohibido encontrado cerca de las cavernas de fuego. Recogido y ocultado por antiguos monjes bajoranos avisados por los profetas en visiones que se tildaban de profecías apocalípticas. El orbe fue destruido poco después y solo se salvo un pequeño trozo, encontrado varios años después por un grupo minero. - Expuso el Kai. - La pieza fue considerada como totalmente inofensiva pero de un alto valor histórico y hasta religioso para ciertos sectores minoritarios de la sociedad de entonces, por lo que fue ocultada por varios años hasta que hace unos 60 años, se decidió que la piedra, llamada en aquel momento el ojo de fuego,  formara parte del museo de Bajor como parte de la historia religiosa de nuestra sociedad, siendo una pieza posteriormente ocultada junto a muchas otras durante la ocupación cardassiana.

- El asunto es, que esa pieza fue robada hace unos dos meses y en el mensaje que grabo la nave vulcana en el interior del pasadizo, hacia referencia a esta pieza y a distintos rituales que datan de muchos siglos atrás y que están relacionados con el orbe prohibido. - Intervino  Shakaar.

- Disculpen, pero deberíamos ir al grano con el asunto que nos lleva. ¿Pueden explicarlo de una forma más…simple?. - Dijo el almirante Bowers con cierto tono irónico.

- Estamos al tanto de que la Flota Estelar no es muy  creyente en lo referente a los profetas, lo respetamos, pero créame que los profetas velan por Bajor y por todos nosotros. Pero para que todos incluyendo al almirante puedan comprender el asunto. - Respondió  el Kai intentando ver la manera de explicarse más claramente.

- Almirante, lo que el Kai quiere decirle, es que se creé o se tiene la certeza de que el Ojo de Fuego ha sido usado como un arma contra el templo celestial y que los profetas, han sido despojados del templo y han quedado atrapados de la misma manera que quedaron hace tres años los Pah Wraiths. Esa nave llevó la piedra y el tripulante empleó uno de los rituales antiguos para despertar el poder de la piedra y para que ésta  actuara como el Orbe de los Pah Wraiths. - Intervino Kira provocando un silencio absoluto en la sala y comprobando como el Kai por medio de un gesto, aprobaba y  compartía la breve y clara explicación.  

- ¿Quiere decir eso que los profetas han perdido su contacto con Bajor? ¿Igual que hace unos años durante la guerra?. Pero entonces, ¿que supone eso?, me refiero a que los Pah Wraiths tampoco pueden controlar el templo celestial y amenazar a Bajor o al cuadrante. - Intervino el teniente comandante Berg.

-  No estamos seguros de nada, solamente de que el Ojo de Fuego ha sido crucial en esta acción y de que ese grupo de bajor del que les hablaba antes esta implicado y puede causar problemas en el planeta una vez se conozca el asunto, el cual pueden estar seguros, se conocerá. El caos invadirá  el planeta y ese grupo, el cual sospechamos puede estar formado por antiguos militantes de la organización “El Círculo” se encargara de que así sea. - Dijo el general Wiran con gran preocupación.

Todos los presentes en la sala comenzaba exponer sus teorías al respecto, todos menos el Almirante Bowers, el cual se había puesto en pie y se había dirigido ha uno de los ventanales de la sala durante la explicación del general Wiran.

- Debemos trabajar para atrapar a los lideres e integrantes de ese grupo y averiguar el  por que de sus acciones y donde esta su refugio. – Expuso una Kira muy exaltada.

- Almirante, sería conveniente reforzar la seguridad de la estación inmediatamente y trabajar con la seguridad bajorana para atrapar o conocer más sobre ese grupo y sus operaciones. Podrían poner en peligro la entrada de Bajor a la Federación. - Comentó el teniente comandante Berg.

El teniente comandante Berg y los demás presentes en la sala esperaban alguna respuesta del Almirante, que permanecía inmóvil y pensativo mirando por el gran ventanal.

- ¿Señor?...¿almirante?. ¿En que piensa,  señor?. - Preguntó Berg.

- Yo se en lo que piensa. - Intervino Kira con rostro serio. - El pasadizo ya no esta supervisado ni atado a ningún tipo de control o protección de cara a nuestros intereses como en alguna ocasión durante el pasado gracias a la ayuda de los profetas. En eso esta pensando el Almirante…en que siempre esta pendiente, vigilando, al acecho.

- ¿De que habla? ¿A que se refiere?, coronel.... - Preguntó Berg.

- El Dominio. - Respondió Kira ante el silencio y los rostros de preocupación de todos los presentes.

Sin confirmar ni desmentir las palabras de Kira y guardando silenció, el almirante Bowers simplemente se volvió unos segundo para mirar a la mesa donde todos los presentes mostraban cara de preocupación y desconcierto. El silencio invadió  la sala tras las palabras expuestas por la coronel Kira y haciendo mención a una posible implicación del Dominio en el incidente del pasadizo. A pesar de los tres años transcurridos desde el final de la guerra, el solo recordar esos años, las heridas que provocó y de las cuales aun hoy en día muchas no se han cerrado, sigue produciendo un gran temor y preocupación.

- ¿Por qué el Dominio?, no hemos tenido en este tiempo noticias de ningún movimiento hostil del Dominio mas allá de vigilar con gran atención el paso de naves al cuadrante Gamma y un refuerzo de sus fronteras y alrededores  de la misma. - Comentó el teniente comandante Berg.

- Los Fundadores saben de la existencia de los profetas y de su control sobre el pasadizo, están al tanto de que su gran flota,  desaparecida poco antes de entrar en el cuadrante Alfa cuando el curso de la guerra estaba a su favor y que desapareció sin dejar rastro, fue obra de los alienígenas del pasadizo.- Explicó Bowers de regreso a su sillón en la mesa - Si llegan a conocer que el pasadizo esta totalmente libre de control, podríamos tener serios problemas si decidieran tomar ventaja de esa situación.

- Tendremos las estaciones y los conjuntos sensores totalmente preparados y en máximo funcionamiento por si se produce cualquier movimiento fuera de lo normal. Deberíamos informar a las colonias del sistema Inkara del cuadrante Gamma y a Nuevo Bajor. - Comentó la coronel Kira.

- No, eso seria dar la voz de alarma y podría poner peor las cosas, de momento no pasa de una simple suposición personal. No obstante, que todos los equipos sensores del cuadrante Gamma funcionen a su máximo rendimiento y que estén en todo momento bajo supervisión. - Respondió Bowers.

- Almirante, nos gustaría contar con la coronel Kira en Bajor durante al menos unos días, con el objetivo de que sea parte del equipo de mando que se encargue de averiguar el paradero y los objetivos de ese grupo que esta surgiendo en Bajor y que según nuestras informaciones, parece que esta formado por miembros de la organización conocida como “El Circulo”. - Intervino el Kai.

-  Será un placer colaborar en la búsqueda de esos fanáticos y conocer más acerca de sus planes. Sugiero, almirante, que la seguridad se amplié en toda la estación y que se repasen los planes de vuelo de todas las naves que entren y salgan de la estación, así como se revisen las fichas de sus tripulantes. - Sugirió la coronel.

- Muy bien. Durante la ausencia de la coronel, usted estará al mando, teniente comandante  Berg. Contactare con el mando de la Flota Estelar y pediré mas personal para la estación, así como mas patrullas en la zona.

- De acuerdo, señor. - Respondió Berg.

- Bien, es indispensable que estemos en contacto ante cualquier descubrimiento. De momento nuestra prioridad es conocer lo sucedido en el pasadizo y el por que de esos acontecimientos, así como descubrir quien esta tras estas acciones y los planes que tienen. Si no hay nada mas…creo que podemos dar por finalizada la reunión. - Dijo el almirante.

Uno a uno, todos los asistentes a la reunión fueron dejando sus asientos e inmediatamente salieron de la sala de reuniones. Sin embargo, Kira se había quedado rezagada a propósito con el fin de estar a solas con Bowers.

- ¿Creé que el Dominio esta tras esto? ¿Qué planea un nuevo ataque contra el cuadrante Alfa? – Preguntó Kira a un Bowers que había puesto en pie para dirigirse de nuevo a los ventanales de la sala.

- No lo se coronel, no lo se. – Respondió un Bowers con la mirada perdida en el oscuro horizonte del espacio. – Pero si se que no estamos preparados en ningún sentido para un nuevo conflicto, hay que evitar a cualquier precio un nuevo enfrentamiento, de lo contrario…me temo que no esta vez no quedara nada ni nadie una vez se disipe la tormenta de una nueva guerra.

 

Continuará…