Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Vientos de Resurrección
Escrito por Letant/ Portada: Esteban Decker
Esta historia se situa antes del Star Trek Universe#6
CAPITULO 1: UN NUEVO COMIENZO
Han pasado tres años desde el final de la larga y devastadora guerra con el Dominio, estando aun presentes las huellas de aquel conflicto en los planetas y en los gobiernos del cuadrante Alfa dado la devastación y las muertes que provocó. Con la retirada del Dominio al cuadrante Gamma, la estabilidad parecía regresar y un periodo de recuperación había comenzado en los distintos planetas afectados por el conflicto aun estando presentes en todos ellos, los recuerdos y las evidencias de una larga y trágica lucha.
Por su parte, Bajor había recuperado las conversaciones con el consejo de la Federación para poder finalmente formar parte de la organización después de que años atrás estuvo a punto de firmar el acuerdo antes de ser detenida su entrada por el emisario, el capitán Benjamín Sisko, cuyo objetivo al tomar aquella decisión fue la de salvar a Bajor de ser el primer objetivo de la Federación por parte de las fuerzas del Dominio en su invasión del cuadrante. Al mismo tiempo, corrían tiempos difíciles para Cardassia y sus habitantes, aislados y sin apenas encuentros diplomáticos con otros gobiernos tras sus acciones durante la guerra y tras haber sido el aliado del Dominio frente a todo el cuadrante Alfa. Cardassia se encontraba en una situación de aislamiento casi absoluto, limitándose sus relaciones diplomáticas a diversos acuerdos con los Ferengi y la Federación, únicos dispuestos a mantener las relaciones con el pueblo cardassiano y llegando a tener enfrentamientos con otras especies a causa de estas relaciones con Cardassia, a la que muchos otros gobiernos querían aislar como castigo por sus acciones.
Espacio Profundo Nueve
El día transcurría de una forma muy rutinaria y sin mayores novedades. La coronel Kira permanecía desde hacía varias horas en su despacho, revisando diversos informes de seguridad y sobre el transito de naves en la ultima semana. Kira finalmente había logrado la confianza del mando de la Flota Estelar y tras la desaparición del capitán Sisko, se le había concedido el mando de la estación y aunque ya habían pasado tres años desde ese día, ella aun tenía claro que su puesto era temporal y que en cualquier momento podría ser relevada del mando por un nuevo oficial enviado por el comando de la flota. No obstante, su mayor deseo y esperanza era que ese oficial no fuera otro que el capitán Sisko.
Centro de operaciones
En la parte central de la sala de operaciones y manipulando la consola principal, se encontraba sentado el Teniente comandante Stuart Berg. Berg había sido asignado a la estación al poco de finalizar la guerra y para actuar como oficial de enlace de la Flota Estelar hasta la entrada de Bajor en la Federación, donde mucho del personal bajorano de la estación sería promovido a la Flota Estelar. Experimentado oficial, Berg vivió de cerca la guerra contra el Dominio, llegando a pasar una semana en una cápsula de escape tras ser destruida su nave, la USS Avalon, donde sirvió como oficial táctico, en el ataque del Dominio al sistema Benzita. Berg fue el único superviviente de la tripulación de dicha nave. Tras sus diversas actuaciones, Berg fue ascendido a comandante y asignado a la USS Groninger, pero diversas acciones contraviniendo las directrices de la Flota Estelar le llevarían a ser degradado, estado su carrera en serio peligro al estar dispuesto a presentar su dimisión. Sin embargo, su potencial como oficial, así como su trabajo en la USS Avalon y en sus destinos anteriores, levantarían el interés del almirante Roy Venderman, quien lograría usar su influencia para lograr que Berg fuera destinado a la estación DS9 no sin antes prevenirle sobre el final de las oportunidades para mantenerse en la Flota Estelar.
- Señor Nog, entregue esta lista de aprobación de reparaciones para el jefe Brown. Dígale que deberán estar listas antes de las 19:00 horas y que no podemos tener ningún retraso.
- Si señor.- Respondió Nog al coger el Pad con el listado
Nog había sido asignado como oficial de operaciones con el grado de teniente una vez su ascenso se hizo realidad al poco tiempo de terminar la guerra. Siendo un día muy importante para él y aunque en aquel momento no pudo contener la alegría por dicho reconocimiento a su trabajo, no dejaría de pensar en que su capitán, el hombre que le dio la oportunidad de su vida y su confianza no pudo estar presente para tal evento y periodo de celebración. A pesar de ello, Nog aun mantenía la esperanza ciega en que algún día el capitán Sisko regresaría del Templo Celestial y aunque Sisko no estaba presente, Kira y el resto de oficiales de la estación si valoraban y reconocían los conocimientos, las cualidades y el gran y duro trabajo que Nog estaba realizando en la estación, no solo como oficial de operaciones, si no como segundo al mando de los equipos de ingeniería al ser un absoluto conocedor de las modificaciones llevadas a cabo durante años por el jefe O’brien, otro de sus maestros.
- Comandante, la USS Montana acaba de llegar y solicita instrucciones de atraque. - Informó a Berg una joven oficial desde las consolas superiores en el puesto de mando.
- Muy bien, informe a la nave que tiene permiso de aproximación y envíela al muelle de atraque tres, nivel superior.- Respondió Berg tras repasar los planes de entradas y salidas de los puertos de atraque.
Una vez transmitidas las instrucciones, Berg dejo su asiento y comenzó la subida de las escaleras rumbo al despacho de la coronel Kira con el fin de informarla de la llegada de la nave, la cual estaba programada y traía a bordo a una importante delegación.
Despacho de Kira
Kira proseguía con el trabajo que la había tenido ocupada buena parte de las primeras horas de la mañana y eso le había pasado factura, estando sentada en su sillón inclinada hacia delante y con ambos codos sobre la mesa, señal de cansancio ante tanta lectura. La mayoría de los pad dispersados estaban centrados en informes de los distintos jefes de personal, así como otras cuestiones rutinarias de la estación. Sin embargo, Kira se mostraba especialmente cansada con los variados informes de seguridad, ya que se habían producido recientemente algunos problemas de seguridad, que para enfurecimiento de Kira, apuntaban en muchos casos a Quark. La lectura de los pad por parte de la coronel, se vio interrumpida por el sonido de la llamada de la puerta de su despacho, era el teniente comandante Berg a quien Kira con un gesto con la mano derecha, invitó a entrar en el despacho mientras ella terminaba de leer unas líneas de un informe de seguridad.
- Por la forma en la que lee ese pad de datos y viendo su anterior movimiento de brazos, doy por seguro que esta leyendo un informe de seguridad donde Quark esta involucrado.- Dijo en tono irónico el oficial.
- ¿Tanto se me nota?, cada día me conoce mas, comandante. Ese maldito gusano ferengi...
- Sin duda ese ferengi es un caso muy especial, aun no entiendo como puede ser familia del teniente Nog o del Gran Nagus. – Respondió Berg. - . En fin, venia para informarle de la llegada de la nave del almirante Bowers, se esta situando en el muelle tres.
- Muy bien, comandante. – Respondió Kira tras tirar al pad sobre la mesa como señal de que había terminado su lectura por hoy. - Dígame, le importaría recibirle usted en el puerto de acoplamiento, me gustaría tener una conversación con Quark y de paso comprobar si todo esta en orden, creo que aun había algunas cosas que debían ser reparadas en el local para la recepción y no quiero que ese ferengi pueda ser la causa de algún problema con el almirante o con la delegación cardassiana.
- Ya me he ocupado de las reparaciones. Han sido aprobadas y les he dicho a los ingenieros que todo debe estar listo para las 19:00 horas. Y en cuanto a lo del almirante, esta bien, iré a recibirle y le daré una excusa convincente de su ausencia, aunque otra cosa es que me crea. - Dijo Berg con un rostro muy sonriente.
- Estoy seguro de que podrá hacer uso de sus recursos para inventar una buena excusa. Se lo agradezco realmente, Berg. - Dijo Kira con tono de de complicidad.
En la promenade, Nog salio del turboascensor rumbo al local de su tío Quark, en donde algunos equipos de ingenieros estaban trabajando en varios sistemas que habían estado fallando en las ultimas semanas y los cuales debían ser reparados a tiempo para la recepción de la delegación cardassiana, prevista para las 21:00 horas. Nada mas alcanzar la puerta de entrada al local, Nog era testigo de cómo su tío estaba hablando con uno de los ingenieros al cual seguía por todo el local como si de su sombra se tratara.
- He tenido que ceder mi local para esa estúpida recepción con los cardassianos para que finalmente vinieran a reparar los sistemas que estaban fallando desde hacia semanas, ¡¡¡¡semanas!!!. Ya veo la preocupación de la Flota Estelar por los habitantes de esta estación y por los desamparados comerciantes. Por que no sabe usted que difícil es la vida de un honrado comerciante en un lugar tan grotescamente desagradable como esta estación cardassiana y claro, los uniformados solo se preocupan por el bar de Quark, cuando el bar de Quark es necesario para una de sus estúpidas celebraciones. Pues que quede claro, voy a enviar una protesta al mando de la Flota Estelar y también al primer ministro de Bajor y también...
Las palabras de Quark, fueron interrumpidas por el oficial a cargo de los equipos de ingeniería, el teniente comandante Brown. Paul H. Brown había sido trasladado desde la USS Aries, destino en el que había estado desde el final de la guerra, ya que su destino anterior, la base estelar 87, en el sistema Carris y en la que había pasado casi la totalidad de su carrera en la flota, fue destruida en un ataque Jem’Hadar. A pesar de ser el oficial jefe de ingenieros en la USS Aries y haber logrado una gran reputación que le podía abrir las puertas de cualquier destino, Brown siempre se puso como prioridad el ocupar el puesto vacante en la EP9 y tomar el relevo del jefe Miles O’Brien, algo que veía como un reto en su carrera por la ubicación de la estación y por lo laborioso de hacer funcionar dos tipos de tecnología totalmente diferentes.
- Quark, te importa dejar a mis hombres trabajar y no molestar más durante los trabajos de reparación y mantenimiento. No se, por que no le sirves un trago a Morn, parece que le apetece. - Dijo el oficial.
- Ah ¿si? y cuando no le apetece un trago a Morn . Hablare con sus superiores, comandante, esto no se quedara así, no no no. - Prosiguió diciendo en voz alta Quark, mientras se alejo hacia la barra.
Nog puso la mano derecha sobre su cabeza al ver que su tío entretenía a los ingenieros con sus amenazas, las cuales siempre quedaban en nada.
- Señor, el comandante Berg autoriza las reparaciones y el uso de los equipos especiales necesarios, pero desea que todo este listo para las 19:00 horas. Aquí le traigo el pad con la aprobación y el resto de la información. - Dijo Nog mientras hizo entrega del pad.
- Y miren eso, ¿acaso no hay ningún oficial mas en la estación, que siempre tienen que mandar a mi sobrino para que tenga que verle vestido con ese trapo humano que llaman uniforme?. Es que después de tantos años, aun me produce dolores en los lóbulos el escuchar como habla, como si fuera un peón más de la flota . - Nuevamente apuntó Quark desde detrás de la barra.
- ¡¡¡ Tío!!!!, no empieces. - Respondió indignado el joven teniente.
- Esta bien, esta bien, pero solo expongo lo que opino. No es traje y mucho menos vida para un ferengi y no me acostumbrare a verte así, nada mas, ya he terminado. - Insistió Quark mientras servia una copa a Morn.
- Muy bien, señor Nog. Llegaremos muy justos, aun tenemos que terminar de arreglar el conducto de energía tras el panel de la zona de la mesa dabo ya que no encontramos el problema que causa los fallos y la perdida de energía. - Dijo Brown a Nog.
- Tal vez pueda ayudar. Trabaje mucho tiempo en este bar y durante un tiempo mi padre y el jefe O' Brian me enseñaron mucho acerca de los conductos de este nivel. - Expuso de forma entusiasmada el joven oficial ferengi.
- De acuerdo. Use las herramientas y al personal que crea necesario. Mientras, trabaremos en el nivel superior y en los alrededores del local. Si necesita ayuda hágamelo saber, teniente.
- Si señor, me pondré a ello ahora mismo. - Respondió Nog de forma decidida.
- Si, hazlo y ya de paso revisa los sistemas de la rueda dabo, esta fallando últimamente y me quita clientes. – Apuntó de nuevo Quark.
Con una seria e indignada mirada dirigida hacia su tío tras el último comentario de este, Nog se puso manos a la obra, comenzando a trabajar en el conducto que estaba dando problemas.
Muelle de atraque tres, nivel superior
Tras su breve reunión con la coronel Kira, el teniente comandante Berg se había dirigido hacía el muelle tres donde hacía tan solo unos minutos que había atracado la USS Montana, nave que traía a bordo a la delegación de la Flota Estelar encabezada por el almirante Bowers y cuyo propósito era el de reunirse con los emisarios enviados por el actual gobierno de Cardassia para debatir y renovar los acuerdos de cooperación entre ambos gobiernos, así como tratar otros asuntos de primer orden y de interés mutuo para ambos pueblos.
- Bienvenido a la Espacio Profundo Nueve, almirante, soy el teniente comandante Stuart Berg . - Se presentó el oficial mientras el almirante salía del túnel de acceso seguido por un sequito de colaboradores.
- ¿Berg?, de la USS Avalon ¿verdad?. He oído hablar de usted, creo que participo en la misión de asalto a Ikeran III junto a las fuerzas remanas del Imperio Romulano, toda una misión, sin duda.
- Si señor, así es.- Respondió algo sorprendido el teniente comandante.
- Aunque también he oído hablar de usted acerca de ciertas acciones durante la guerra y un consejo de guerra. El almirante Venderman y yo somos buenos amigos y me informó de su caso.
- Intento pasar pagina, hace ya mucho tiempo de eso, señor. - Respondió Berg.
- Así es, ha pasado mucho tiempo, comandante, pero el tiempo no es sino el espacio entre los recuerdos, aproveche las oportunidades que se le presentan. - Comentó el almirante mientras saludaba al teniente comandante apoyando su mano derecha sobre el hombro izquierdo de Berg.
- Si señor. Ahora, almirante, imagino que después del viaje usted y su equipo querrán descansar. No esta prevista la llegada de la delegación cardassiana hasta las 18:00 horas, por lo que tendrán tiempo para tomar algo y recuperar fuerzas. Síganme, les conduciré a sus habitaciones.
Uno a uno, los distintos colaboradores que formaban la delegación, siguieron por el pasillo al teniente comandante Berg y al almirante Bowers
Quark's
Los equipos de ingeniería seguían trabajando en distintos puntos del bar, así como en los alrededores de la entrada. Quark, desde detrás de la barra, no paraba ni un momento de poner pegas a cualquier acción llevada a cabo por el teniente Nog o por cualquiera de los ingenieros que pasaban cerca de la barra, donde únicamente Morn permanecía como cliente.
- ¡¡¡Quark!!!
El ferengi dirigió inmediatamente su mirada hacia la puerta, donde la coronel Kira con rostro serio y mirada desafiante, permanecía inmóvil y con cara de pocos amigos.
- Coronel, siempre es un placer que visite el local de este humilde comerciante. ¿que se le ofrece?.
- ¿Que se me ofrece?. Recuerdo muy bien que se te ordeno suspender cualquier actividad comercial durante el tiempo que durase la reunión con la delegación cardassiana, lo recuerdo muy bien, ¡¡¡¡¡¡por que fui yo quien te lo ordeno!!!!!!. - Gritó indignada la coronel mientras se acercó a la barra.
- Coronel, la reunión durara al menos dos día, con el bar ocupado por la recepción, no puedo tener mas déficit en mis cuentas, debo vivir de algo y además, he comerciado con bajoranos, eso debería tenerla contenta, la economía bajorana se recupera gracias gente como yo. Debería estar agradecida.
- Agrade..., Quark, la Flota Estelar ya te ha recompensado por la ocupación del local estos días, por lo que no creo que te falten medios para vivir. Esto se ha terminado, te lo advierto, como me entere de que estas metido en alguna operación comercial de las tuyas, te juro que yo misma te llevare a una celda y pasaras tanto tiempo en ella, que cuando salgas, Nog será almirante. - Advirtió enfurecida la coronel.
- Esta bien, esta bien, que carácter. - Respondió Quark en voz baja.
- Muy bien, ahora, ¿que es esto que pone en esta lista de una de tus ventas ?, esto que clasificas como pieza bajorana de coleccionismo. - Preguntó la coronel.
- Ahh, eso, una simple caja con escrituras bajoranas, se lo compre a un comerciante talariano al que le vendí un cargamento de piedras tarkalianas. Una venta muy lucrativa si me permites el decirlo, obtuve un 25% de beneficios extras por...
Quark era interrumpido por la coronel, que con su dedo, señalaba en el pad el registro de la pieza de coleccionismo que le interesaba y sobre lo único que quería escuchar al ferengi.
- Ya se lo he dicho, era una simple caja con escrituras bajoranas, me la compro un anticuario bajorano, dijo que seria un regalo excelente para su hija, que lo usaría como cofre o algo similar, nada mas. - Volvió a exponer el ferengi.
- Te lo advierto, como me entere de que has estado tratando con objetos religiosos y de valor histórico, no habrá sitio en la estación donde esconderte. Expuso la coronel al mismo tiempo que golpeo en el pecho al ferengi con el pad que contenía la información.
- Descuide coronel, un placer verla por aquí y vuelva cuando quiera. Gritó Quark mientras la coronel salía por la puerta del local.
Valle Sahving, Bajor
Cerca de las montañas de Riara, en la llanura que divide estas del monte Kerala, una pequeña casa de madera se alzaba junto a una gran zona boscosa a los pies del monte Kerala. La casa estaba un tanto descuidada en cuanto a conservación y no parecía tener una ocupación fija desde hacia años. En su interior, varias hileras de velas iluminaban la habitación principal de la casa, en donde la luz del sol no penetraban debido a los cierres de madera que cubrían todo los ventanales de la casa. En esa misma habitación, dos bajoranos manipulaban con sumo cuidado un objeto envuelto entre paños oscuros y bajo la atenta mirada de un tercer individuo cuyo rostro quedaba oculto en la oscuridad de una de las esquinas de la habitación.
- ¿Estas seguro de que ese ferengi no ha abierto la caja?.
- Puede que Quark sea un tramposo y un rastrero, pero no es un estúpido y se estaba jugando mucho con este trato. No, estoy seguro de que no la abrió, los sellos están cerrados y no son fáciles de conseguir, más aun tras el final de la guerra. - Respondió uno de los bajoranos a otro compañero.
- ¿A que sellos te refieres? no podemos cometer errores ni confiar en nadie, ese ferengi pudo abrir la caja y poner nuevamente los sellos. Intervino el tercer bajorano oculto entre las sombras.
- Son sellos de seguridad cardassianos del ministerio de ciencias, no son fáciles de conseguir y Quark no tiene los medios necesarios para tal engaño, mas ahora con la caída de Cardassia. No, estos son auténticos, puestos por los cardassianos que no sabían lo que tenían entre las manos y que como Quark, solo veían un articulo de coleccionismo o una simple baratija histórica sin valor militar o económico mas allá de un botín de conquista. - Volvió a aclarar el bajorano a sus dos compañeros.
- Esta bien, tu has preparado el plan, Radam, si confías en que todo ha salido bien, yo también confiare. Bien, cuando llegue la delegación cardassiana, toda la seguridad de la estación estará pendiente de la convención entre las delegaciones y estarán muy atentos al tráfico de naves en la zona. ¿Como va el plan de entrada?.
- Todo esta planeado, la nave vulcana que nos servirá de escudo ante los sensores de la estación partirá a la hora prevista, no nos detectaran en ningún momento y podremos entrar sin problemas al pasadizo. La nave vulcana tampoco nos detectara hasta que ya estemos dentro, lo tengo todo previsto. - Respondió Radam con mucha confianza.
- Perfecto, entonces en marcha y que los dioses estén con nosotros. Después de esta reunión no nos volveremos a ver, Radam, pero los dioses estarán agradecidos por tu acción hacia ellos y será el comienzo de una nueva era para Bajor, siéntete orgulloso, hermano.
Radam escuchó las palabras del bajorano que estaba situado en la esquina de la habitación, mientras desenvolvía de entre los paños, una pequeña caja de madera llena de inscripciones de bajorano antiguo. Tras manipular los sellos cardassianos de seguridad durante unos minutos, Radam abrió la caja y de su interior saco una pequeña y extraña piedra cristalina del tamaño de un puño y con un fuerte color rojizo.
- Todo esta listo. - Sentenció Radam.
17:57 Horas
Tal y como estaba previsto, una nave cardassiana clase Galor había entrado en el espacio bajorano y a baja velocidad se había dirigido hasta la estación Espacio Profundo Nueve, donde desde el control de operaciones se les había asignado el muelle de atraque dos, en el nivel inferior. En la zona de acceso del muelle dos, esperaban ya a la delegación cardassiana, varios representantes de la delegación de la Flota Estelar, así como parte de la oficialidad de la estación.
- Siento el retraso, tenia que atender ciertos asuntos que requerían mi más inmediata atención. - Dijo con tono acelerado la coronel Kira tras llegar corriendo al muelle.
- No se preocupe coronel, espero que ya este recuperada de ese problema estomacal que le ha traído de cabeza estos días y que me ha comentado el comandante Berg, debería abstenerse de comer comida klingon, puede que sea demasiado fuerte para usted. - Comentó el almirante Bowers ante el rostro de sorpresa de la coronel.
- ¿Problema.... estomacal?, de que...
La coronel interrumpió su frase al comprobar el rostro sonriente del teniente comandante Berg.
- Ahh, si, si. La comida klingon no me sienta bien y tengo que quitarla de mi menú,… ya ve como me afecta. - Volvió a responder la coronel de una forma entrecortada.
La puerta del muelle se abrió y en el otro extremo de la pasarela se podía ver como salían de la nave varios de los cardassianos que componían la delegación.
- Gracias por la excusa, genio. No podía haberle dicho que estaba ocupada con los trabajos de preparación de la reunión, tenia que inventarse un problema estomacal..., esta se la guardo, Berg. - Comentó susurrando la coronel a Berg, el cual evidenciaba una clara sonrisa en su rostro.
- Bienvenidos a la estación Espacio Profundo Nueve, soy el almirante Bowers. Estos son el embajador Alves y la vicealmirante Morrison, son parte de mi equipo. Ellos son la coronel Kira Nerys, comandante de la estación y el teniente comandante Berg. - Presentó a la delegación cardassiana el almirante.
- Gracias, almirante. Soy el ministro Torak y ellos son el ministro de comercio, Kolek y el legado Turrel, comandante en jefe del comando central. - Presentó a su vez el líder de la delegación cardasssiana.
- Es un placer, supongo que querrán tomar algo y recuperar energías tras el viaje, por favor, acompáñenme, se les conducirá a las estancias que se han preparado para ustedes. - Dijo el almirante Bowers extendiendo su mano derecha indicando el camino a seguir.
Tras la invitación del almirante, los delegados de ambas razas dejaban atrás poco a poco la zona de atraque.
- Kira Nerys, cuantas veces he oído ese nombre en Cardassia, su nombre es aun recordado y mencionado a pesar de los tres años que han pasado desde el final de la guerra. Su intervención en nuestra lucha es recordada, forma parte de la historia cardassiana. - Expuso el Legado Turrel a la coronel, mientras ambos caminaban por los pasillos junto al resto de delegados. - Supongo que se será algo tan incomodo o extraño para usted como lo es para nosotros, no es habitual que un extranjero tenga tanto reconocimiento en Cardassia y mucho menos si estamos hablando de una bajorana.
- Hice lo necesario para lograr la derrota del Dominio, tuvieron suerte de contar con gente como Damar o Garak, ellos hicieron mucho por Cardassia, no deben acordarse tanto de mí. - Respondió la coronel.
- Aceptare su modestia como bajorana que es. Por otro lado, no debe tener dudas con respecto al reconocimiento que el pueblo ha otorgado a Damar, incluso hoy en día se siguen levantando estatuas en su nombre como uno de los grandes libertadores de Cardassia. Y en cuanto al señor Garak...bueno, le diré que esta mejor que nunca y ocupa un importante puesto dentro del organigrama de mando de la Unión cardassiana. - Comentó de nuevo el legado Turrel.
Quark's
Había pasado una hora desde la llegada de la delegación cardassiana. El teniente comandante Berg, supervisaba la ultima revisión al bar de Quark para cerciorarse de que todo estaba preparado para la recepción y que los ingenieros habían terminado satisfactoriamente las reparaciones y puesta a punto de varios sistemas que habían estado fallando.
- Buen trabajo señor Brown, se que el plazo que se le dio era corto pero no había mas tiempo, todo tenia que estar listo a la hora prevista. - Comentó Berg
- Bueno, señor, he tenido que emplear a varios miembros de ingenieros que estaban asignados a otras reparaciones, pero eran menos importantes y podían esperar, con ellos y el equipo del que disponía ya, ha sido suficiente. Además debo destacar el trabajo y la ayuda que nos ha prestado el teniente Nog. Sin duda sus conocimientos sobre esta estación no tienen precio y se nota que ha tenido buenos maestros, podría encargarse perfectamente de esta estación como máximo responsable.
- Veo que esta contento con su trabajo. Los informes de Nog son excelentes ha demostrado actitudes, cualidades de mando y amplios conocimientos. Sin duda será un gran oficial y con gente como usted a su lado, sin duda que será aun mejor. Eso si, tenga cuidado no sea que acabe por quitarle el puesto. - Dijo Berg muy sonriente.- Muy bien comandante, puede retirarse hasta el comienzo de la recepción.
- Si señor. - Respondió Brown mientras recogía uno de los maletines de ingeniería
Mientras tanto y en la barra, la teniente Ezri hablaba con Quark.
- Bueno Ezri, ya tengo todo preparado para la recepción, ha sido complicado pero dado mis dotes y mi profesionalidad, he podido conseguir una variedad de alimentos cardassianos que la delegación agradecerá. Pero no te preocupes. - Dijo Quark mientras se apoyo en la barra con la mirada fija sobre la joven Trill. - Pondré algo que te guste, no seria buen anfitrión de no hacerlo.
- No te molestes Quark, mientras tengas algo de beber mas allá del Kanar, me daré por satisfecha. - Respondió Ezri de forma muy desganada.
- Muy bien, pero siempre que desees tomar algo especial, no dudes en decírselo a un servidor, me gusta tener a mis clientes contentos, en particular a mis clientes favoritos. – Comentó Quark muy sonriente. - De todos modos, si probases el Kanar y no te sentara bien, creo que el equipo medico de la estación estará muy cerca para darte asistencia, ¿no?.
Ezri no respondió al comentario de Quark el cual hacia referencia al doctor Julian Bashir, con el que Ezri estaba desde hacia tres años.
- No me digas que aun seguís enfadados. Lo de Pacifica paso hace ya dos meses, ¿Cuándo haréis las paces?. El buen doctor me dijo que ya te pidió perdón por su comportamiento ante el capitán Bodey cuando coincidisteis con él en Pacifica. ¿Acaso no piensas perdonarlo?.
- No, si…, no lo se. No sabes lo grosero y celoso que se puso cuando me vio hablar con Bodey en aquel restaurante boliano de Pacifica. Casi parecía que pensaba que el encuentro no había sido una casualidad y que nos habíamos citado de algún modo. - Dijo una indignada Ezri.
- Bueno, sin duda fue desafortunado que de entre todos los planetas del cuadrante y sabiendo el poco aprecio hacía Bodey, os lo encontrarais en Pacifica y tuvieras un encuentro con él durante un largo tiempo. - Dijo Quark mientras servia otra bebida a Ezri.
- Fue un encuentro casual, el capitán Bodey tiene una ruta que pasa por ese planeta y si se tomo unos días de descanso y nos encontramos, no quiere decir que fuera una cita o que no tenga que verle. Pensé que esto ya estaba superado hace tiempo, pero Julian esta en un plan que me recuerda a Worf.
- Ni menciones a ese klingon loco…
- Si no te importa, prefiero dejar el tema. De hecho, creo que me iré a mi habitación y descansare un poco antes de la recepción. - Dijo Ezri mientras se puso en pie.
- El buen doctor esta jugando con fuego y eso puede terminar mal. - Pensó Quark mientras se imaginaba una ruptura entre ambos y una oportunidad para él tras fracasar con Jadzia años atrás, aunque su atracción por ella era menor.
Provincia de Yalkara, Bajor
Radam, uno de los bajoranos que se habían reunido en una casa en el valle de Sahving, llego a unas conocidas y desiertas colinas cerca de la capital de la provincia de Yalkara, al norte de Sahving. Tras caminar durante una hora entre caminos muy poco transitados y atravesado algunas laderas casi impracticables a la hora de caminar, Radam logro alcanzar un pequeño cañón, donde un bajorano le esperaba junto a una pequeña y antigua nave de diseño bajorano y de la clase que había empleado la resistencia durante la ocupación a manos de Cardassia.
- Me alegro de verte, Radam. Ha pasado mucho tiempo, amigo. - Dijo el bajorano mientras Radam se acercaba hasta la nave.
- Hola, Yestar. Yo también me alegro de verte y para tu información, hace cuatro años que no nos veíamos. ¿Todo esta listo?. - Respondió Radam.
- Si, si no te preocupes, la nave prestara el servicio que necesitamos de ella, es antigua y no ha sido fácil conseguir piezas para su reparación, al menos en secreto, pero esta lista y preparada para la misión. - Informo Yestar mientras Radam hacia una pequeña inspección exterior a la nave.
- Confió plenamente en ti, ya lo sabes. - Dijo Radam.
- Lo se, Radam. Dime, ¿Estas seguro de lo que vas a hacer?. - Preguntó Yestar con tono serio.
- Si, no tengo dudas al respecto. Bajor necesita una purificación, la gente esta corrompida y ahora mas que nunca, la entrada en nuestras vidas de extranjeros venidos de todos los planetas y sistemas se esta viendo como algo esperable en el progreso y eso es algo que no podemos aceptar. No, Yestar, hace tiempo que el camino de nuestros antepasados se ha perdido, hace tiempo que las costumbres no son respetadas o tenidas en cuenta, Bajor debe volver a su estado de pureza, lejos de intromisiones de gente venida de todas partes, Bajor necesita creer. - Respondió muy convencido Radam.
- Pero dime, una vez lleves a cabo el plan, ¿que pasara?, ¿como cambiara tu acción a Bajor? ¿quienes intervendrán?. - Preguntó con cierta angustia Yestar.
- Es mejor que no sepas mas, Yestar, créeme y confía en que mi acción, solo será el primer paso para traer orden y fe a un pueblo que ha perdido y confundido el camino. - Volvió a responder Radam muy convencido pero sin aclarar las dudas de Yestar.
- Esta bien, Radam, lo que tu digas. - Dijo resignado Yestar.
- Bien, ahora Yestar me gustaría ver que plan de vuelo has ideado, quedan pocas horas para actuar y quiero tener todo bien atado.
- Por supuesto, sígueme. - Dijo Yestar, señalando hacia una pequeña tienda de campaña situada a pocos metros de la nave.
Al llegar a la entrada de la tienda, Yestar saco un pequeño pad de datos y se lo mostró a Radam.
- Este había sido el plan de vuelo ideado desde hace meses, solo necesitábamos una nave que sirviera de escudo y una manera de alcanzarla antes de su partida de la Espacio Profundo Nueve. Sin embargo, ya no será algo necesario para el plan, ya no. - Dijo sonriente y con tono enigmático Yestar.
- ¿Qué quieres decir?, ya hemos hablado de que la nave vulcana que lleva varios días en la estación y que tiene previsto viajar al cuadrante Gamma ,era la mejor opción.
- Observa, Radam…
Yestar saco un pequeño pad del bolsillo derecho de su pantalón, ante la atenta y desconcertante mirada de Radam. Sin demora, Yestar manipulo el pad y señalando con el a la pequeña nave bajorana, esta desapareció tras una combinación introducida por Yestar.
- ¡¡Un sistema de ocultación!!, no puedo creerlo. ¿Cómo es posible?. - Preguntó un entusiasmado y sorprendido Radam.
- No ha sido fácil y necesite la asistencia de algunos viejos amigos de El Circulo. Este dispositivo es klingon, formo parte de un acuerdo entre los Maqui y el Imperio con el objetivo de atacar con éxito a los cardassianos. Cuando el Dominio se lanzo contra los Maqui para ayudar a los cardassianos, algunos pocos Maquis lograron alcanzar algunos refugios e incluso llegaron a Bajor, donde contactaron con algunos antiguos miembros de El Circulo. Este es el único sistema que funciona, había dos mas pero estaban totalmente destruidos y solo pude aprovechar unas piezas para poner a punto este.
- Es extraordinario, Yestar. - Dijo Radam.
- No te apresures en celebrarlo. Sin duda te será de gran ayuda y hará mas fácil la misión, pero escucha. El dispositivo emplea mucha energía a pesar de que lo he manipulado y acondicionado para tu nave, usara un 75% de la energía, no tendrás armas y el sistema vital será el suficiente para mantenerte con vida varias horas. Solo te servirá para alcanzar la estación y como mucho tendrás unos minutos extras para localizar la nave vulcana y fijar el rumbo. Si no lo logras, el sistema se quemara y dejara tu nave al descubierto y con apenas energía. Una vez alcanzada la nave vulcana, solo tienes que seguirla y mantenerte cerca de su casco, no te detectaran y podrás alcanzar el pasadizo, a partir de ese momento, es cosa tuya. - Explicó Yestar.
- Es increíble, Yestar, ha sido un gran trabajo. No te preocupes, tu trabajo nos traerá el éxito. - Señaló Radam
- Eso espero, Radam, eso espero a pesar de que no sepa cuales es tu objetivo. Un viejo como yo ya no tiene fuerzas y este proyecto ha sido todo un reto. Bien, será mejor que te prepares y partas cuanto antes para seguir el itinerario previsto ,la nave esta preparada. Te deseo suerte y que logres aquello que te propones. - Dijo Yestar mientras daba su mano a Radam.
Mientras Radam se despedía de Yestar dándose ambos la mano, el anciano se vio sorprendido y era alcanzado por un disparo de faser efectuado por el mismo Radam, el cual había sacado el arma de forma sigilosa sin que Yestar se percatara.
- Tu trabajo y ayuda no será algo que se olvide, Yestar, pero nada de este plan debe quedar atrás y no debemos dejar cabos sueltos. Me temo amigo, que tu eras un cabo suelto. – Dijo Radam mientras dejaba lentamente en el suelo el cuerpo ya muerto de su amigo.
Sin demora, Radam dejo en el suelo una pequeña mochilla que llevaba, y tras coger por los brazos el cuerpo sin vida de Yestar, lo arrastro hacia la tienda. Al cabo de unos minutos, Radam desarmó la tienda y envolvió el cuerpo de Yestar en unos plásticos, ocultando posteriormente su cuerpo entre unas grandes rocas a los pies del cañón. Momentos después y tras recoger su mochilla, Radam se montó en la pequeña nave y encendió los motores para despegar y dar así comienzo su misión.
Espacio Profundo Nueve
Tras descansar y recuperar fuerzas tras el viaje, los representantes de las dos delegaciones se habían dirigido hasta la sala de reuniones, donde se celebrarían los encuentros diplomáticos. Junto con la delegación de la Federación, la coronel Kira también estaría presente en representación de Bajor y en calidad de asistente del representante del gobierno bajorano y la asamblea, Vedek Linar. Todos estaban ya presentes en la sala presidida por una gran pantalla donde se podía distinguir los emblemas de las tres delegaciones y en cuya mesa, ya esperaban al comienzo, las delegaciones de Cardassia y la Federación, faltando solo la coronel Kira.
Turboascensor
Con evidente prisa, la coronel Kira tomó el turboascensor estando invadida por un estado de ansiedad debido a su retraso en la reunión . La coronel se había retrasado debido a una llamada personal desde Bajor y no podía permitirse el demorar más su ausencia en la reunión de las delegaciones. Mientras el turboascensor prosiguió su camino, Kira quedo durante unos instantes y sin previo aviso como aturdida, apareciendo inmediatamente después en la sala de operaciones de la estación.
- Pero que ocurre, ¿que hago aquí? ¿como he llegado?, espero que no sea ninguna broma. - Dijo Kira muy seriamente.
- Tu eres Kira…Kira Nerys y eres de bajor.
Estas palabras las decía el almirante Bowers, el cual apareció de la nada detrás de la coronel.
- Almirante...¿como he llegado hasta aquí? ¿y la reunión?. - Preguntó una Kira invadida por el desconcierto.
- Tu debes ser la protectora, la que debe estar en guardia…la que debe salvaguardar el conocimiento…la Nerys debe salvaguardar Bajor.
Estas palabras ya nos la dijo el almirante, el cual permanecía inmóvil. Esta vez era el teniente comandante Berg el que las pronunció
- ¿Bajor?, teniente comandante no entiendo a que viene... Un momento...tú no eres Berg y no tu no eres el almirante. - Dijo una cada vez más desconcertada Kira.
- Nosotros somos de Bajor, nosotros necesitamos a Kira, Bajor y el Sisko la necesitan. - Se dijeron entre si el almirante y el teniente comandante Berg.
- Un momento, ustedes...ustedes son los profetas, esto es una visión de los profetas. ¿Que quieren de mi?.
- El Sisko…, el Sisko debe retomar, el Sisko debe salvaguardar y proteger. - Dijo esta vez el teniente Nog.
- ¿El Sisko?, ¿El capitán Sisko?...¿donde esta? ¿que sucede con él? ¿salvaguardar? ¿Qué hay que salvaguardar?. - Preguntó Kira con insistencia y algo nerviosa.
- El ojo de fuego, la mirada de aquel que fue expulsado regresa a nosotros y no podemos eludir su llegada. No debe cruzarse en su camino del Sisko o él no podrá seguir el camino que se le ha asignado. - Dijeron los tres profetas.
- No entiendo lo que quieren decirme, por favor, díganmelo, ¿que quieren de mi?. - Insistió Kira.
- Están en peligro algo se acerca, ¿no es así?, algo que no pueden evitar y el capitán Sisko juega un papel importante. - Dijo Kira, en un estado mas calmado.
- El Sisko será el enviado, el emisario que debe salvaguardar el futuro de bajor, pero necesitara la asistencia de Kira. - Volvieron a repetir los profetas.
- ¿Salvaguardar? ¿ que hay que salvaguardar?. - Preguntó Kira.
- Todo. - Dijeron al mismo tiempo todos los presentes.
De nuevo pillándola por sorpresa, la mente de Kira salió de esa visión y regresaba al turboascensor, el cual proseguía su camino normalmente.
Al cabo de unos pocos segundos, el turboascensor se detuvo en uno de los niveles . Al abrirse las puertas, el doctor Julian Bashir, el cual había esperado la llegada del turboascensor, comprobó como la coronel Kira permanecía inmóvil y con la mirada perdida como victima de un shop.
- Coronel…¿se encuentra bien?,…Kira. - Preguntó con tono preocupado el doctor.
- ¿Qué?...¿que pasa?, Ahh, Julian eres tu. – Respondió una Kira aun un tanto desubicada.
- ¿Esta bien?, estaba como en otro mundo cuando la he encontrado. Seria conveniente que me acompañara a la enfermería y la examinara. - Sugirió Bashir mientras se cerraban las puertas del turboascensor y se ponía nuevamente en marcha.
- No, gracias Julian. Simplemente hoy ha sido uno de esos días para olvidar, ya sabes, la llegada de los cardassianos, el preparar todo para la recepción y todos los asuntos de la estación ante una visita como esta. Se me pasara, no te preocupes. - Respondió Kira.
- Como quieras, pero a la mas mínima señal de malestar, querido que vengas a verme. Estaré en la enfermería hasta la recepción , no seas cabezona. - Dijo un sonriente Bashir.
En ese mismo instante, el turboascensor se detuvo en la cubierta que previamente había asignado como destino la coronel Kira, la cual inmediatamente se despidió del doctor y se encamino a la sala de reuniones.
Sala de reuniones
Con la llegada de la coronel Kira, la reunión dio comienzo y se pusieron sobre la mesa algunos de los principales temas a tratar. La reunión establecería nuevas ayudas por parte de la Federación, así como la participación de Bajor permitiendo encuentros entre cardassianos y la Federación dentro de su sistema y en la estación Espacio Profundo Nueve.
- Cardassia agradece la ayuda y colaboración ofrecidas por la Federación, les interesara saber que con los replicadores industriales facilitados por su gobierno, hemos podido por fin y después de varios años, reconstruir gran parte de la red de abastecimiento energético de Cardassia Prime además del acuerdo agrícola, el cual ha dado sus frutos y esta dando un abastecimiento alimentario a las zonas mas desamparadas. - Expuso el ministro Torak.
- Sin embargo seria muy necesario y de gran valor para nosotros el que nos cedieran unos replicadores mas para Cardasia IV y para nuestras colonias exteriores, aun están un tanto desatendidas y no han avanzado como esperábamos en su reconstrucción. – Señaló uno de los ayudantes de Torak.
- Informare de todo al consejo de la Federación. Aunque deben entender, que los recursos de la Federación también están siendo dedicados a la recuperación y reconstrucción de varias colonias y de distintos mundos que nos han pedido asistencia tras ser ocupados o atacados durante la guerra. Deberán tener paciencia, aunque seguiremos proporcionándoles fuentes de poder y equipo medico, así como replicadores de alimentos y ropa. - Dijo el embajador de la Federación, Alves.
- Como le he dicho, Cardassia se lo agradece, Embajador. Así como también agradece la colaboración de Bajor, Vedek Linar. Sin su colaboración, los envíos de la Flota Estelar y los cargamentos cardassianos que llegan seguros a nuestro sistema, no podrían partir desde esta estación y ya no serian tan segura su llegada a nuestras manos, Cardassia siempre lo tendrá en cuenta, Vedek. - Añadió el ministro Torak.
- Hay otro asunto que me gustaría tratar. - Intervino el Legado Turrel. - Los problemas de seguridad en los envíos así como en nuestros cargueros de abastecimiento. En los últimos meses se han incrementado los ataques sobre nuestras naves de carga, nuestra flota esta actualmente y me duele decirlo, muy mermada y esta situación supera nuestras capacidades logísticas pues la flota cardassiana vela por la seguridad de Cardassia Prime y de las colonias en estos tiempos tan aciagos.
- Estamos al corriente de esos ataques, algunos han sido cometidos por naves Breen o por mercenarios que ven en esos cargueros una fuente de ganancias muy suculentas. Ya nos hemos comunicado con el gobierno Breen y no sin problemas dado su poco interés por la comunicación, nos han aclarado que no se tratan de naves o ciudadanos Breen pertenecientes a la comunidad de la confederación, si no de antiguos oficiales desertores y de mercenarios. Nos han afirmado que investigaran esas operaciones pero sinceramente, no creo que podamos contar con su colaboración. - Expuso el almirante Bowers.
- Si no solucionamos ese problema con nuestros cargueros, gran parte de las colonias y planetas de la Unión cardassiana se verán aislados y faltos de provisiones. - Dijo el Ministro Torak.
- Tienen que entender que la Flota Estelar no puede enviar naves a su espacio para proteger sus cargueros. Deberán distribuir su flota de tal forma que esas rutas estén mas controladas y vigiladas. La Flota Estelar como mucho, puede ofrecer su colaboración con el envió de algunas naves para que patrullen e informen de cualquier actividad en determinados puntos de su espacio, pero una vez avisadas, tendrán que ser sus fuerzas las que intervengan. - Dijo el almirante.
- Es una propuesta a estudiar, almirante. Sin embargo, no veo solución total al problema si dicha solución depende de nuestras naves, como ya le he dicho, nuestra flota esta muy debilitada. - Respondió el Legado Turrel.
- Bueno, tal vez la presencia de naves de la Flota Estelar en espacio cardassiano, haga pensar a los atacantes que la colaboración va mas allá y se planteen retirarse de esos ataques.
- Eso es cierto, podría ser un punto a favor. - Dijo el ministro Torak.
- Hablare con el mando de la Flota Estelar y veremos que se puede hacer con ese asunto. Al mismo tiempo, procuraremos contactar de nuevo con los dirigentes Breen, pero le insisto en que deben buscar una soluciona nivel interna para esos ataques. - Volvió a decir el almirante Bowers .
La reunión, prosiguió durante varias de horas, tratando otros variados puntos de suma importancia para las relaciones entre la Federación, Bajor y Cardassia. Alrededor de las 21:00 horas, la reunión concluyo y todos los asistentes acudieron conjuntamente a Quark’S, donde se había dispuesto una pequeña recepción a los invitados.
Espacio Profundo Nueve
La recepción se estaba celebrando con total normalidad y con un gran número de asistentes. El almirante Bowers y el resto de la delegación de la Federación, se habían situado en unas mesas un tanto alejadas y estaban conversando con varios de los representantes de Cardassia. Mas al centro, parte de la delegación cardassiana estaba entretenida con la rueda de dabo, la cual habían pedido funcionar a Quark para alegría del ferengi. El resto de asistentes andaban diseminados por todo el recinto, hablando y bebiendo en pequeños corrillos, con una suave música bajorana de fondo, la cual Quark, había intentado sabotear poco antes de iniciarse la recepción.
En la parte superior del local y sola en una mesa con la única compañía de su bebida, Ezri contemplaba pensativa a todos los asistentes a la recepción.
- ¿Puedo sentarme?. - Preguntó Bashir
- Tal vez podrías buscar otra mesa, me gustaría estar sola. - Respondió Ezri sin mostrar ninguna emoción.
- Creo que me sentare de todos modos. Bien, ¿hasta cuando vamos a estar así?, ya te pedí perdón por lo ocurrido en Pacifica y también me disculpe ante el capitán Bodey, lo cual creo que merece algún tipo de respuesta por tu parte. - Expuso Bashir mientras Ezri seguía con la mirada en otro sitio.
- Oh, quieres una respuesta. Que tal..déjame sola. Pensé que te conocía y con todo lo que habíamos vivido, no esperaba que te comportaras de esa manera. Ni siquiera Worf actuó nunca como tu. - Respondió enfurecidamente Ezri.
- No, Worf sin duda le habría soltado algún golpe y el capitán Bodey hubiera estado ingresado en alguna clínica durante un largo tiempo. - Respondió Bashir de forma sarcástica.
Ezri con rostro serio permaneció inmóvil ante Julian, esperando el siguiente paso del buen doctor.
- Oye, lo siento y te vuelvo a pedir disculpas si es eso lo que quieres. No volverá a pasar algo igual nunca, te lo prometo. - Dijo Bashir.
- Te dejo claro que seguiré viendo a Bodey o a cualquier otro de mis amigos cuando yo lo quiera o cuando me los encuentre algún sitio. Así pues, espero que te comportes y no vuelvas a montar otro numerito. - Expuso Ezri.
- Es una promesa. - Dijo Bashir mientras lentamente se acerco al rostro de Ezri para terminar ambos fundidos en un beso.
- Vaya, parece que el buen doctor ha conseguido que Ezri le perdone. No se que tienen las Dax que no saben elegir un buen compañero. - Dijo Quark desde detrás de la barra y dirigiéndose a Morn, el cual no parecía estar nada interesado.
- Un día difícil por lo que veo. - Dijo Quark mientras servía un trago a la coronel Kira, que acaba de sentarse en la barra.
- No creo que eso sea algo que realmente te importe, Quark.
- A que viene tanta hostilidad, solo preguntaba a un cliente, uno de mis preferidos debo añadir. – Comentó Quark con una sonrisa en el rostro.
- Estoy seguro de ello. - Respondió Kira sarcásticamente.
- Debo felicitarla, coronel, toda el encuentro diplomático y esta recepción están siendo un éxito. - Dijo el almirante Bowers tras acercarse a la barra junto a Kira.
- Se lo agradezco, almirante, hemos trabajado mucho para tener la estación a punto y me alegra saber que no solo se ha conseguido, si no que las reuniones con la delegación cardassiana han sido positivas. -Respondió Kira.
- Los cardassianos están muy exigentes ya que quieren seguir manteniendo esa imagen de autosuficiencia e importancia política a pesar de la guerra. Pero en el fondo saben que la Federación es lo único que ha impedido que hoy Cardassia no fuera un planeta bajo el control de cualquier a de los dos Imperios y eso los delegados lo saben, por lo que los acuerdos se renovaran sin problemas.
- Mas les vale, el incidente en el sector Gilara dejo claro que los klingons no estaban muy de acuerdo con que la Federación asistiera a Cardassia.
- Dejemos estos asuntos políticos por un rato, ya hemos hablado demasiado durante toda la reunión. Dígame, ¿como le va en sus estudios de los manuales de la Flota Estelar?. Recuerde que una vez Bajor firme su entrada, que espero sea en unos meses, la milicia bajorana tendrá que adaptarse en gran medida a la Flota Estelar y usted pasara a ser parte de nuestra oficialidad.
- Sigo trabajando en ello, directrices, normas, leyes, actuaciones en combate y diplomacia. Son muchos textos que leer, pero creo que acabare por aprenderlo como si del cadete mas laureado de la academia se tratara. Además, por suerte estos años he compartido experiencias con buenos oficiales y he tenido un buen maestro. - Dijo Kira.
- Quiero que sepa que el mando de la Flota Estelar no ha perdido la esperanza de algún día recuperar al capitán Sisko y que regrese a casa. Supongo que como bajorana, su fe será aun mayor y esperara el regreso de Sisko.
- Confío en que los profetas y el capitán decidan en algún momento que es tiempo de que regresar con los suyos. Espero ese día desde hace tres años y se que el capitán regresará. No en vano…se dejo su pelota de béisbol y seguro que querrá recuperarla. - Comentó una sonriente Kira con la mirada perdida, sabiendo que por otro lado, el almirante no la había entendido.
Continuará…