Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Universe

(Ciertas barreras de la exploración nunca deberían ser superadas)

STAR TREK: HADES

Escrito por Letant/ Portada: Abel García

AÑO 2373, Se inicia el conflicto armado con el Dominio. Los Borg atacan la Tierra.

AÑO 2374, La guerra con el Dominio pone en peligro la supervivencia de la Federación y los aliados que luchan contra las fuerzas aliadas del Dominio y la Unión Cardassiana. La Flota Estelar lanza al espacio la USS Hades, nave experimental de clase Icaro. Oficialmente, su misión, explorar la lejana y desconocida región conocida como Extensión Kirsana. Extraoficialmente, probar los nuevos sistemas de propulsión usando tecnología iconiana encontrada diez años atrás y ocultada como máximo secreto por la Flota Estelar. Se espera pueda dar una ventaja táctica en la guerra. La nave alcanza la extensión tras varias semanas de viaje. Desaparece sin dejar rastro a los pocos días, no se detectan señales de emergencia o transmisión alguna.

AÑO 2375…AHORA

Capitulo 01: Voces Distantes

En la parte más alta de la ionosfera del quinto planeta del sistema Tiarran y rodeada por nubes termobaricas, permanecía inmóvil la nave estelar USS Hades. La nave llevaba en la misma ubicación desde hacía varios días y no transmitía comunicación alguna o mostraba indicio alguno de actividad, simplemente permanecía varada en la órbita del planeta. Sin embargo, la calma y el silenció se había visto interrumpidas tras la llegada de una nave de ataque del Dominio, que había detectado unas extrañas señales de energía. Nada más alcanzar a la nave de la Flota Estelar y ver su estado, un amplio grupo de soldados Jem’hadar se habían transportado a bordo.

Varias horas después…

Con rostro asustado y gravemente herido, un soldado Jem’hadar recorría veloz y asustadamente uno de los pasillos de la nave. Era una conducta extraña dado la naturaleza guerrera de los soldados del Dominio, pero el Jem’hadar parecía no estar preocupado por el honor o la derrota de su enemigo y si por huir de algo que le había superado y que le había convertido a él en la presa. Tras recorrer varios metros en un largo pasillo, el soldado alcanzó lo que parecía ser una zona aparentemente segura junto a un rincón, un sitió que le daría la oportunidad de observar si estaba siendo perseguido por aquello que tanto miedo y heridas le habían causado. Tras recuperar el aliento, el soldado Jem´Hadar asomó la cabeza para comprobar el pasillo cuando varias armas punzantes le impactaron de lleno en varias partes de su cuerpo. No parecían armas blancas convencionales, si no armas creadas a partir de utensilios rudimentarios y empleados en otros usos. Herido de muerte pero aun consciente, el Jem’Hadar intentó incorporarse cuando una extraña sombra se le acercó, asestándole el golpe de gracia con una arma blanca igual de rudimentaria que las que le habían herido de muerte, pero de  un tamaño mucho más grande.

Varios días después…

Sistema Rasgus

USS Soval

Bajo las ordenes del mando de la Flota Estelar, la nave estelar USS Soval de clase Nova había desviado su rumbo que la llevaba al planeta Tarkion II donde debían entregar equipo de investigación y había alcanzado la orbita de Rasgus II, un lejano y apartado sistema solar en los limites del espacio de la Federación y en cual debían encontrarse con un enviado especial de la Flota Estelar quien les explicaría el motivo del secreto en las comunicaciones y la misión a llevar a cabo.

En su despacho, el capitán Steven Freeman intentaba obtener alguna información sobre el sistema y la zona en la que se encontraban en la base de datos de la Flota Estelar. Freeman era un veterano capitán con una larga hoja de servicios a sus espaldas, había recibido el mando de la USS Soval hacía apenas un año tras comandar durante cinco la USS Orlando, nave estelar de clase Excelsior destruida dos años atrás durante el ataque Borg a la Tierra. Freeman es un superviviente y se ha ganado la reputación de ser un capitán frío y calculador, dos cualidades que le sirvieron en el pasado para salir con vida de distintos encuentros con naves Klingon y Cardassianas durante algunos de los conflictos que la Federación tuvo con ambas razas. Su pasión ha sido siempre el espacio, la exploración de otros mundos y el estudiar otras civilizaciones y fenómenos nunca vistos, esta vida hace que nunca se halla preocupado por tener familia, para el su nave y el espacio lo son todo.

- Pase. – Dijo Freeman al escuchar el sonido de llamada en la puerta de su despacho.

Tras la autorización del capitán, el primer oficial, Andrew Miller entró el despacho. El comandante Miller era un viejo amigo del capitán, había servido años atrás a sus órdenes en la USS Orlando de clase Excelsior y ya se conocían incluso de una etapa anterior en la USS Goliat, una vieja nave de clase Constelación en donde ambos se estrenaron con sus respectivos rangos de capitán y comandante. A diferencia del capitán, Miller es impulsivo y muy atrevido en sus acciones y aunque se siente muy orgulloso de seguir bajo el mando del capitán Freeman, siempre guarda en su interior una cierta decepción al no haber sido destinado a otra clase de nave donde poder participar en la guerra con el Dominio. Sin embargo, Miller si guarda algo en común con su amigo y capitán, pues no esta interesado en tener una familia o ninguna clase de relación, puesto que para él sería una carga de cara a su carrera en la Flota Estelar.

- Nos hemos colocado en una orbita sincrónica, capitán. – Informó con poco entusiasmo el primer oficial, Andrew Miller. – Los sensores no han captado nada de interés en la superficie de planeta salvo flora y fauna, así como tampoco hemos detectado nada en varios años luz de distancia, esta zona esta muerta.

- Lo se, he estado revisando los informes de la Flota Estelar sobre este sistema y las anotaciones son tan escasas que apenas he podido pestañear mientras leía el informe. – Señaló un desconcertado y algo aburrido capitán.

- Señor, con el debido respeto… ¿Qué demonios hacemos aquí?

- No lo se, comandante, créame cuando le digo que tengo la misma información que usted. – Respondió Freeman. – Solo se que estamos aquí para contactar con un enviado de la Flota Estelar, quien nos informara de todo. Debemos mantener esta posición hasta entonces.

- Muy bien, señor. – Dijo el primer oficial. – Por suerte no creo que nos encontremos con ninguna nave del Dominio en un sistema tan irrelevante y apartado como este.

Ingeniería

La actividad en la zona de ingeniería estaba siendo frenética en la última hora. Aprovechando la espera en la órbita del planeta hasta tener noticias del mando de la Flota Estelar y al estar tan alejados de cualquier línea del frente, la teniente comandante Shina Skran había logrado el permiso del capitán Freeman para llevar a cabo varios simulacros dado que hacía varios meses que no se habían llevado a cabo ninguno a bordo y eso no acababa de gustar a la oficial al mando. Shina era una joven pero brillante ingeniera y había obtenido unas de las calificaciones más altas en la historia de la Academia en el campo de la ingeniería, motivo por el cual nada más graduarse recibió numerosas opciones para su primer destino en la Flota Estelar. Ella no lo dudo y tuvo claro que su primer destino debía ser Utopia Planitia, el corazón de la Flota Estelar en cuanto a diseño de naves. Shina permanecería en dicho puesto durante cuatro años, participando en diversos estudios y mejoras en los sistemas de propulsión y escudos. Posteriormente decidiría probar la ingeniería exploradora como ella misma lo denominadaza y sería asignada a la nave estelar USS Perú, la cual a pesar de ser una vieja nave de clase Oberth, le daría la oportunidad de probar y mejorar algunas de sus ideas para que el rendimiento de los sistemas fuera mejor, algo que consiguió y por lo que fue condecorada. Dos años después sería asignada a la USS Orlando donde conocería al capitán Freeman y al cual seguiría posteriormente hasta su destino actual en la USS Soval. Para muchos esta decisión fue un paso atrás en su carrera ya que con su historial podía elegir destinos más importantes, sin embargo ella quería seguir intentando ampliar el rendimiento y mejorar los sistemas de las naves a priori mas vulnerables, siendo además naves alejadas del frente y concentradas en la exploración del espacio, algo que ella también valoraba.

- Teniente, el tiempo de reacción para la reparación de la conexión de plasma alfa es inaceptable, debemos reparar la fuga en mucho menos tiempo o para cuando lo hagamos media nave habrá sido destruida. – Apuntó con tono firme la teniente comandante.

- Si, comandante, mejoraremos la próxima vez, se lo aseguro. – Respondió el joven teniente.

- Quiero que prepare de nuevo a su equipo y espere, haremos otra simulación y esta vez será el equipo de la teniente Sulian quien llevara a cabo la misión de reparar la fuga.

- A la orden, comandante.

Bajo la atenta mirada de Shina, todo el personal de ingeniería comenzó a hacer los preparativos para una nueva simulación.

- Veo que tiene al personal muy ocupado aun estando en la situación tan penosamente triste en la que estamos en este olvidado rincón del espacio. – Señaló un irónico doctor Pachela.

- Hola, doctor, no le había visto llegar, ¿Qué le trae por mi sala de ingeniería?

- Bueno, supongo que querría el informe sobre el estado del alférez Caruso y dado que no tenía nada especial que hacer, pues se me ocurrió acercarme a traérselo en persona y así visitarla dado que usted por la enfermería no viene nunca.

- No se preocupe, cuando me muera me tendrá allí. – Respondió con voz firme la andoriana. – Le agradezco que me halla traído el informe médico, ¿Qué es lo que le ocurre a mi oficial?

- Sufre unos pequeños problemas en su pierna derecha pero ya le he reparado varios nervios dañados y podrá estar de alta en unos días. – Respondió el doctor.

- Muy bien, esperare su alta para esas fechas, el alférez Caruso ha bajado su rendimiento en las últimas semanas y necesito que regrese cuando antes al trabajo. – Comentó Shina.

- No me extraña que le diera un problema su pierna al alférez, esta sala de ingeniería parece un campo de prisioneros cardasiano. – Murmuró con cierta sonrisa el doctor.

- ¿Decía algo, doctor?

- Eh…no, nada, que ha sido un placer visitarla. – Respondió un sonriente Pachela. – Ahora le dejo con su imparable actividad, iré a recetar tranquilizantes a algún tripulante, ya sabe…el deber me llama.

Manteniendo una leve sonrisa en su rostro y bajo la atenta mirada de la teniente comandante Shina, el doctor Pachela dejó la sala de ingeniería.

Frederic Pachela llevaba a bordo desde que el capitán Freeman tomo el mando de la nave. Anteriormente, Pachela había servido como oficial médico en jefe en la estación Espacio Profundo dos, destino que estuvo ocupando durante seis años tras graduarse en la academia y un destino que el mismo había solicitado para obtener experiencia lejos de las comodidades que podrían ofrecer las naves de la Flota Estelar o ciertas bases estelares. Los primeros años actuaría como ayudante del Dr. Kailov, pero posteriormente sería ascendido a teniente y nombrado médico en jefe tras el traslado del Dr. Kailov. El pedir un destino tan particular era su mejor manera para alejarse de la Tierra dado que había tenido varios problemas de disciplina por su alocado y juvenil carácter sin contar que por esas fechas había terminado una relación sentimental. Tras dejar la estación, sería asignado a la USS Colón, una nave de clase Embajador donde permanecería cuatro años hasta finalmente ser asignado a su destino actual.

- Ah, doctor, Pachela, lo siento. – Dijo nerviosa la joven teniente Connors, la oficial científica de la nave tras chocarse ambos en uno de los pasillos cerca de ingeniería.

La doctora Laura Connors llevaba tan solo unos meses a bordo de la nave tras ser transferida de la base estelar 97, lugar donde había estado destinada tras su graduación y siendo su servició en la USS Soval el primero que hacía en una nave estelar. Graduada entre las primeras de su promoción, Laura había estado esperando un destino en una nave estelar y entre su deseo estaba el de ser asignada a una nave de ciencias como la USS Soval. Aunque ella consciente de que no lo tenía sencillo en el proceso de selección, el capitán Freeman vio en su expediente y en la reunión que tuvo con ella y otros candidatos algo que le llamo la atención, un espíritu jovial, ilusionado y lleno de ganas de aprender y descubrir, motivo por el cual no dudo en reclamarla para la USS Soval, dado que las misiones que tendría que llevar a cabo la nave en los próximos meses no necesitaban de un oficial experimentado y serían la mejor oportunidad para ella.

- No se preocupe, Connors, no ha pasado nada. – Respondió un sonriente Pachela. - ¿A dónde se dirige?, no es muy habitual verla por esta zona de la nave.

- Lo se, voy a ver a la comandante Skran para ver si puede desviar alguna potencia extra al laboratorio tres para poder ampliar los sensores y así cartografiar mejor esta zona tan desconocida.

- Pues tenga cuidado, esa mujer es un robot con aspecto andoriano y tiene la zona de ingeniería tan controlada que la propia reina Borg se sentiría insultada al verse superada.

- Jajaja…lo tendré, doctor, gracias por el aviso.

- De nada, para eso estamos.

Puente de mando

Presidido por el primer oficial, el comandante Miller, la rutina invadía la actividad del puente dado que desde la llegada de la nave al sistema Rasgus hacía ya quince horas, no se habían tenido noticias de la Flota Estelar o de cualquier nave en las proximidades.

- ¿Alguna novedad en los sensores, teniente? – Preguntó Miller dirigiéndose al oficial táctico, el teniente Litzmeyer.

- Negativo, señor, no hay nada en varios años luz al igual que hace una hora, en esta zona no hay nada de nada. – Respondió el joven oficial.

- ¿Noto en su voz aburrimiento, teniente?...si esta aburrido puedo buscarle alguna tarea que llevar a cabo.

- No señor, lo siento, pero estas largas esperas sin saber los motivos no son mí fuerte. – Respondió suavemente el joven oficial.

- No se preocupe, teniente, le entiendo, pero esto ocurre muy a menudo y es parte de nuestras obligaciones como la oficiales. – Dijo el comandante Miller. – Supongo que podríamos pasar aquí muchas más horas o incluso días, le sugiero que se acostumbre.

- Si, señor.

Peter Litzmeyer había llegado recientemente a la nave tras sustituir al anterior oficial táctico, el teniente comandante Marrison, quien había sido trasladado a la USS Ventura dado su experiencia militar y teniendo en cuenta que la Ventura liderada una de las flotas de la Federación en la guerra con el Dominio. Litzmeyer se había sentido desde un primer momento muy decepcionado al ser asignado a una nave científica, donde nunca ocurre nada importante ya que no es una clase de nave enviada a zonas de combate o de primeros contactos. Para el la ciencia era lo más irrelevante que se podía estudiar y todo su sueño era servir en una nave para contactar con otras culturas y en caso de guerra, defender a la Federación de sus enemigos. Para el no hubiese habido mejor destino que una nave asignada al frente del Dominio. Sin embargo y a pesar de tener eso claro, Litzmeyer también asumía que dada su juventud aun debía afrontar otras experiencias y ampliar sus conocimientos y capacidades y su destino actual le brindaba esa  oportunidad sin tener las presiones que si podría tener en otra clase de nave de la Flota Estelar, por eso con el tiempo ha llegado a aceptar y disfrutar de su destino en la USS Soval, viéndolo como una gran oportunidad para crecer como oficial y persona, teniendo en cuenta que de su clase en la academia, el era el único que ya estaba sirviendo en el espacio.

- Comandante, los sensores están detectando la señal de una pequeña nave, parece ser una lanzadera. – Informó Litzmeyer.

- ¿Una lanzadera ha dicho?...

- Así es, señor, la señal ha sido confirmada, se trata de una lanzadera de la Flota Estelar y su rumbo la lleva directamente hacía nuestra posición.

- Miller a capitán Freeman, señor, será mejor que venga al puente.

Al cabo de unos pocos segundos, el capitán salió de su sillón y solicitando un informe de la situación, tomó su lugar en el sillón de mando.

- Señor, los sensores han captado la señal de una lanzadera que se aproxima a nuestra posición. – Informó el comandante Miller. - ¿Qué hará una lanzadera en esta zona tan lejana?, no había informe de presencia alguna por parte de naves de la Flota Estelar.

- No lo se, comandante, pero si tengo claro que no es una casualidad. – Señaló el capitán. – Litzmeyer, intente comunicarnos con la lanzadera.

- Bien señor. – Respondió el oficial táctico. – Estamos recibiendo respuesta, capitán.

- USS Soval, aquí la lanzadera Tiberio. – Dijo una voz aparentemente humana.

- Soy el capitán Steven Freeman de la nave estelar USS Soval, identifíquese. – Dijo el capitán. – Señor Litzmeyer, ¿no puede establecer comunicación visual?

- Lo intentaré señor, pero la lanzadera aun esta a una cierta distancia y el sol de este sistema solar interrumpe su señal de comunicación.

Tras varios intentos por parte del teniente Litzmeyer, la comunicación visual pudo ser posible e inmediatamente el rostro de un oficial de la Flota Estelar apareció en el monitor principal del puente.

- Capitán, permítame que presente, soy el doctor Alexander Frost y soy la persona que estaba esperando.

- Soy el capitán, Freeman y debo decirle que estoy muy sorprendido de verle llegar en una lanzadera y no en una nave estelar, sobre todo teniendo en cuenta los tiempos que corren dado la guerra con el Dominio, sin descontar el hecho de la lejanía de este sistema solar.

- Llevo pocas horas de viaje, la USS Intrépida me acercó lo máximo posible antes de tener que regresar a su rumbo original para reunirse con la quinta flota en la estación Espacio Profundo nueve. – Respondió el doctor Frost. – Le contaré los detalles cuando este a bordo.

- Muy bien, le esperamos, doctor, Freeman fuera.

- Es cosa mía o todo esto es mucho más extraño de lo habitual. – Comentó el comandante Miller.

- Esperemos la explicación el doctor Frost, pero no hay duda de que todo esto es demasiado extraño y no tengo claro en que consistirá nuestra misión. – Dijo Freeman.

- Parece que después de todo tendrá usted algo de acción, teniente. – Se dirigió Miller al teniente Litzmeyer.

 

Pasada una hora, la lanzadera del Dr. Frost había llegado a bordo y la USS Soval había dejado la orbita del planeta tras recibir una orden del mando de la Flota Estelar entregada por el doctor y que ordenaba al capitán Miller a llevar su nave hasta la lejana e inexplorada región conocida como Extensión Kirsana, fuera de los limites del espacio de la Federación.

Tras recibir al doctor en la zona de lanzaderas, el capitán Miller había acompañado a su invitado hasta la sala de reuniones, donde ya esperaban los oficiales de la nave con el fin de saber que misión les llevaba a una zona del espacio tan poco conocida y tan alejada del espacio de la Federación.

- Todo marcha bien, capitán, mantenemos le rumbo a la extensión Kirsana a Warp 6. – Informó el primer oficial.

- La Extensión Kirsana, ¿Qué puede haber allí de interés para enviarnos tan lejos y más sabiendo que somos una clase Nova? – Apuntó Shina. – No es por desmerecer, pero en caso de tener problemas hay naves en la Flota Estelar mucho más preparadas.

- Tal vez el doctor Frost pueda ahora informarnos de todo lo que ocurre. – Señaló el capitán esperando una explicación al igual que sus oficiales.

- Bien, capitán, lo primero es que debo decirles que esta misión supone para mí una experiencia fascinante y sumamente increíble, hacía mucho tiempo que no participaba en alguna y mucho menos en el espacio profundo. – Dijo el doctor.

- Eso esta muy bien, doctor y me alegro por usted, pero entienda que han interrumpido nuestro plan de trabajo en el sistema Takion y nos han ordenado esperar durante mas de 32 horas en un planeta alejado de todo en un sistema olvidado por todos para ahora tener que poner rumbo a la extensión Kirsana. – Expuso el capitán Freeman. – La exploración es una de mis pasiones pero no tengo claro el entrar en una zona del espacio inexplorada y desconocida de la cual apenas se tiene informes validos y los cuales no apuntan a que sea una zona fácil de transitar. Pero ahora…por favor, continúe.

- Antes de nada, quiero que sepan que toda la información que voy a revelarles esta considerado como de máxima seguridad por el comando de la Flota Estelar y que por lo tanto no puede compartirla con nadie fuera de esta sala. Hace varios días, la estación espacial espacio profundo cuatro recibió una transmisión que se originaba en la extensión Kirsana y cuyo origen aparentemente parecía ser desconocido. – Comentó el Dr. Frost. – Sin embargo y tras pasar dicha transmisión por diversos filtros, la estación espacio profundo cuatro pudo identificar el origen de la señal, se trataba de la USS Hades.

- ¿La USS Hades?...debe ser una broma, todo el mundo sabe que esa nave fue destruida en su primera misión de prueba. – Comentó el Dr. Pachela. – ¿Acaso los fantasmas están enviando un mensaje de ayuda?

- El doctor tiene razón. – Señaló el comandante Miller. – El informe de esa misión tuvo mucha repercusión, ha sido uno de los grandes fracasos de la Flota Estelar en las últimas décadas y además no hubo supervivientes.

- Dejen al doctor Frost, que se explique, seguro que puede darnos una explicación. – Intervino el capitán Freeman. – Por favor, doctor, continúe.

- Verán, lo que se escribió y se archivo en los informes oficiales sobre la destrucción de la USS Hades tras una explosión fortuita de su núcleo warp en su primera misión, no se ajusta con lo que realmente ocurrió con ella. – Expuso Frost bajo la atenta mirada de todos los presentes. – La USS Hades era un importante y ambicioso proyecto secreto de la Flota Estelar cuyo objetivo era poder ofrecer la posibilidad de viajar más rápido que warp 10 y así conseguir una ventaja táctica sobre el Dominio que podría darnos la victoria.

- Disculpe, pero eso es totalmente imposible, no se puede viajar más rápido de warp 9’9, es imposible. – Apuntó la comandante Shina.

- Esta en lo cierto, comandante, en realidad la nave no viaja más rápido si que no logra el mismo objetivo de una manera mucho más sencilla. – Respondió muy sonriente el doctor Frost.

- ¿De que manera, doctor? – Preguntó Miller.

- Para la construcción del núcleo warp y algunos otros sistemas principales de la USS Hades, la Flota Estelar empleó tecnología Iconiana, en particular una tecnología basada en los conocimientos Iconianos sobre las puertas que pueden conectar en segundos distintos puntos del espacio. – Explicó Frost. – Hace diez años y durante una misión de exploración, la USS Ankara encontró en el sistema Bilan las ruinas de lo que en su día fue unas grandes infraestructuras Iconianas.

- No creo haber visto nada de eso en los informes de la Flota Estelar  y soy un fanático de la historia que suele mirar esos descubrimientos. – Dijo el doctor Pachela.

- Por supuesto que no, ese descubrimiento se ocultó y paso a ser considerado de máxima seguridad dado la importancia del hallazgo. – Comentó Frost. – Los diversos estudios de las ruinas, incluidas importantes piezas de tecnología, nos ofreció la posibilidad de replicar la tecnología iconiana para crear puertas entre varios puntos de la galaxia. Sin embargo, nos faltaba la pieza capaz de recrear la energía necesaria para crear dicha puerta, dado que los Iconianos empleaban un sistema que no hemos podido descubrir y mucho menos replicar tras estudiarlo.

- Si es así, ¿quiere decir que el proyecto fracaso? – Preguntó el capitán Freeman.

- Por un tiempo así fue, sin embargo dado la importancia del  proyecto y sus posibles repercusiones en nuestro favor durante la guerra, se retomó usando una tecnología que si conocíamos y que si habíamos estudiado muy detenidamente, la tecnología romulana usada para el desplazamiento de sus naves, una singularidad o mejor dicho…un agujero negro artificial.

- Disculpe… ¿ha dicho usted un agujero negro?... ¿crearon un agujero negro? – Preguntó con sorpresa e indignación la comandante Shina.

- Así es, pero de una forma mucha más compleja. – Dijo un orgulloso Frost. – La USS Hades logró tener la capacidad de crear un agujero negro el cual sería usado para activar la tecnología iconiana de la puerta y poder así crear un pasadizo que la llevaría a cualquier punto de la galaxia en tan solo unos segundos.

- No puedo creer lo que estoy oyendo. – Señaló Shina.

- ¿No se dan cuentan?, con esa tecnología la Flota Estelar podría desplazar flotas enteras a cualquier punto en cuestión de minutos, podríamos adelantarnos al Dominio o incluso atacarlo por sorpresa superándolo en efectivos. – Comentó con cierto entusiasmo el doctor Frost. – Eso sin duda no daría la victoria en esta guerra.

- Todo eso esta muy bien, doctor, pero si la nave no fue destruida… ¿Qué paso con ella entonces? – Preguntó el teniente Liztmeyer.

- Verán, la misión de la USS Hades era alcanzar los límites de la extensión Kirsana y abrir la puerta iconiana para crear un pasadizo desde ese punto hasta el espacio de la Federación, concretamente el sistema Quadras cerca de la estación espacio profundo cuatro. – Explicó Frost. – Sin embargo y tras la última comunicación enviada por la USS Hades informando de que todo era correcto la nave desapareció sin dejar rastros, sin enviar ninguna transmisión, simplemente desapareció…hasta ahora.

- Si eso es así, doctor, ¿Dónde ha estado este último año? – Preguntó el capitán Freeman.

- Eso es precisamente lo que debemos averiguar.

Una semana después…

Diario del capitán, fecha estelar 52153.6. Tras una larga semana de viaje, hemos logrado al fin alcanzar la extensión Kirsana y aunque no me entusiasma la idea dado lo poco conocido de la región, he seguido las órdenes, llevando a la USS Soval hasta el sistema más cercano dentro de la extensión y que fue identificado como el punto de origen de la transmisión de la USS Hades detectada en espacio profundo cuatro. Francamente…me preocupa lo que podamos encontrar puesto que la realidad es…que estamos solos.

- Puente al capitán Freeman. – Se comunicó el primer oficial. – Señor, estamos entrando en el sistema Tiarran y hemos detectado la señal de la USS Hades en el quinto planeta.

- Voy enseguida, comandante, mientras tanto fije rumbo a esas coordenadas en el quinto planeta y active la alerta amarilla.

Lentamente y bajo al alerta amarilla activada en toda la nave, la USS Soval penetró lentamente en el desconocido sistema Tiarran, del cual apenas se tenía información gracias a sondas de largo alcance y al poco tiempo llegaba al quinto planeta. Coincidiendo con ese momento, el capitán Freeman salió de su despacho y tomó su lugar en el sillón de mando.

- Situación. – Demandó saber el capitán.

- Estamos en el quinto planeta, señor, hemos detectado a la USS Hades en órbita pero se encuentra bajo una capa de nubes termobaricas las cuales me temo no podemos superar con el transportador. – Informó el comandante Miller.

- ¿Podemos acércanos con la Soval, teniente Connors?

- Si, capitán, las nubes termobaricas no deberían ser un problema y lo recomiendo mucho más que entrar con una lanzadera.

- Muy bien, timonel, fije rumbo a las coordenadas de la USS Hades, un cuarto de impulso. – Ordenó el capitán.

- Y allí vamos, directos a lo desconocido. – Murmuró el doctor Pachela mientras la USS Soval desaparecía tras entrar en la densa capa de nubes termobaricas.

CONTINUARA…