”Explora todos los rincones del mayor universo de ciencia ficción de todos los tiempos, su pasado, presente y su futuro.
Bienvenido al mañana...”
Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Universe
REINAR EN EL INFIERNO Parte 1
Escrito por Sikileia
CAPITULO 1: UN PRÍNCIPE DESTRONADO
Kirk miraba por la escotilla de la Enterprise aquel extraño planeta, Ceti Alfa V, tan similar a Marte en su color terroso pero inhóspito como el desierto de Gobi en la Tierra o la llanura conocida como La Forja en Vulcano. Sin embargo, era apto para la vida aunque en condiciones extremas.
McCoy, al lado de Kirk, miraba también al mismo sitio.
“Tengo ganas de ver qué sucederá con ellos dentro de 100 años”. –añadió el doctor de Georgia.
Kirk frunció el entrecejo y volvió a mirar al desconocido astro.
En ese momento el sol Ceti Alfa apareció detrás del horizonte redondeado de su quinto planeta dando un extraño aspecto dorado a su color rojizo.
*****
CAP.2 CETI ALFA V:
EXILIADOS DE LOS HOMBRES
Abajo, desde la superficie de Ceti Alfa V, las cosas se veían diferentes.
Los últimos tripulantes del total de 72 que componían el SS Bahía Botánica estaban materializándose a un pequeño oasis que Spock había señalado como la zona más óptima para colonizar.
Los recién llegados, mientras, estaban organizando los containers con productos de primera necesidad, generadores alimenticios, herramientas, medicinas y estructuras básicas con las que construir rudimentarias casas que minutos antes se habían teletransportado desde la nave Enterprise.
También con el rayo tractor se consiguió guiar y hacer aterrizar a la SS. Bahía Botánica hasta la superficie del planeta. La nave sería desmantelada para construir con ella las paredes de las futuras casas.
Mientras, tanto Khan y Marla McGivers se afanaban con otros supervivientes en montar una rudimentaria tienda de campaña.
Caía la noche, las estrellas lucían como pequeños diamantes en la infinitud del Universo.
Sentados alrededor de una fogata, todos estaban riendo o contando historias de cuando eran mercenarios en las Guerras Eugénicas cuando de repente se oyó un bip-bip.
Todos pusieron la mirada sobre Khan Noonien Singh que sujetaba en ese momento un comunicador de la Enterprise cedido por Kirk.
-Khan, -dijo el capitán del Enterprise- estamos por partir, espero que lo que le hemos enviado sea de su satisfacción.
-De sobra, capitán. –Dijo con soberbia el asiático. –No espere que le dé las gracias porque no se las merece, Kirk. Si usted hubiera estado en mi época y en mis dominios, no habría tenido tanta piedad con usted.
-De acuerdo, si usted piensa así es su problema y no el mío. –Añadió Kirk. –Y ahora páseme con Marla.
Khan pasó el comunicador de manera brusca a su amada, ella lo cogió con dulzura y tras mirar al exlíder asiático tomó la palabra.
-Aquí, Marla… capitán.
-Marla, necesita algo… ¿quiere que le pase un mensaje a su familia en la Tierra?
-Dígales… dígales… -balbuceó la oficial. Tras mirar unos segundos a Khan continuó: -
Dígales que estoy y estaré perfectamente y que ahora ya soy feliz. Ya sabe dónde me encuentro.
-Descuide, se los haré saber. ¿Necesitan algo más?
-No, Kirk… Ya ha hecho bastante por nosotros. –Respondió Khan de manera despreciativa levantándose. –Ahora nos toca a nosotros enseñar a usted y a su Federación de qué material estamos hechos los Eugenésicos. Algún día tendrá noticias nuestras… Y ahora váyanse de aquí… éste es ahora nuestro hogar… los seres inferiores como usted no tienen cabida aquí.
-Si ese es su deseo… Hasta pronto, pues.
-Hasta pronto… y le recomiendo que borre este planeta de sus mapas estelares.
-Así lo haremos, Kirk fuera.
La Enterprise en ese momento surcó el cielo a velocidad de curvatura dejando tras de sí una estela multicolor.
Esa fue la última despedida fría y amenazante, que tuvieron con la nave de Kirk.
Khan giró sobre sí mismo y se sentó. Marla estaba llorando.
-¿Por qué lloras, amada mía?
-Con ellos… se va una parte de mi vida… mi mundo… mi familia.
-No quiero ver lágrimas aquí, ¿entiendes? –Dijo con una mezcla de ternura y seriedad. –Las lágrimas son para los más débiles y eso, va por todos. –Dijo mirando a sus hombres mientras continuaba elevando la voz hasta hacerla más agresiva.- Aquí no nos vale llorar o lamentarse, aquí sólo vale salir adelante. Somos los supervivientes de una Edad Dorada para la Humanidad y ojalá algún día logremos conquistar el universo. –Dijo mirando a las estrellas.
*****
Habían pasado casi un mes y Khan y sus hombres ya habían construido refugios improvisados a base de chatarra espacial y algunas piedras que encontraron en los alrededores.
Hicieron rudimentarios huertos en la superficie pero las sequías pertinaces comenzaron a arruinarlas por completo a causa de un calor insoportable. Pronto comenzaron a escasear los víveres y las máquinas generadoras de alimentos se hicieron inútiles.
Basándose en su experiencia como ingeniero Noonien Singh diseñó una nueva estructura metálica para construir un jardín hidropónico donde cultivar semillas y raíces. Dichos jardines funcionaban con energía solar dada la imposibilidad de obtener energía por otros medios.
La falta de alimentos propició también la vuelta a la caza con antiguas armas. De nuevo se veían por vez primera en siglos a humanos usando lanzas, arcos y flechas y desarrollando el instinto de la caza.
El amor entre Marla y Khan se había hecho aún más profundo y la ex tripulante del USS Enterprise consideró que estaba lista para casarse. Otras parejas lo habían hecho ya y estaban ocupando algunos containers que habían habilitado como casas dobles.
El carácter irascible del que era su novio era a veces motivo de conflicto pero poco a poco fue entendiéndole y aceptándole tal cual era.
*****
Mientras Khan daba un paseo con Marla en uno de los oasis cercanos, uno de sus hombres, de aspecto arábigo, se acercó corriendo con un notepad en la mano.
-Señor, tengo que comentar algo muy serio. –Balbuceó mientras le corría el sudor por la frente.
-¿Dé que se trata, Rayîb?
-La estrella Ceti Alpha… y… un cometa mortal.
-¡Habla de una maldita vez! ¿Qué quieres decirme?
-No… puedo… es un asunto serio…
-¿Qué ocurre aquí?
El semblante de Marla cambió radicalmente.
-Se lo tengo… que decir en privado, señor.
-Está bien… ven conmigo a mi casa y me lo explicas allí. Tú, Marla… quédate aquí si no te importa.
La humana, entristecida, se quedó sola mientras veía como su futuro esposo desaparecía por el horizonte.
Dos mujeres eugenésicas que recogían la escasísima fruta de un árbol similar a una palmera cercana, miraban con desprecio a la terrícola.
-Podrías haberte sometido a esa corte marcial a bordo de tu nave y las cosas habrían ido mejor para ti, pequeña.
-A mí nadie me llama “pequeña” ¿me oyes, Suzette? –replicó gritando y en actitud desafiante.
-Entonces creo que te deberíamos llamar “inferior”. –Replicó con sorna la otra mujer. –Mira… Suzette… esta aspirante a mujer , todavía.
-Soy más mujer que todas vosotras juntas, me entendéis.
Las dos mujeres eugenésicas rieron de manera despreciativa hacia ella.
-¿Más ‘mujer’? ¡Ya! –Dijo Suzette Ling.
- Tenéis envidia de que yo, una ‘inferior’ haya sobrevivido al mismo nivel que vosotros en este inframundo, ¿verdad? Sé que no os caigo bien, pero eso no significa que no pueda estar a la altura de todos vosotros.
-Porque eres la querida del capitán Singh que si no…
-Si no qué, Karal.
Karal sacó un cuchillo rudimentario hecho con chapa de la SS Bahía Botánica y simuló pasárselo por el cuello.
-¡Eso, inferior!
-A mí me llamas por mi nombre, Karal… como yo lo hago contigo y con Suzette.
-A ti te llamaré lo que me plazca. ¡¡Y ahora defiéndete si tienes agallas, cobarde!!
Entonces la eugenésica comenzó a blandir el cuchillo y a atacarla. La ex tripulante de Kirk se movía como podía, esquivando los mortales golpes.
Su entrenamiento en técnicas de lucha en la Academia de la Flota Estelar surtió efecto. De repente, Marla se arrodilló y con una pierna le hizo una patada-gancho que hizo caer a Karal. Karal quedó prisionera bajo el cuerpo de Marla. Mientras tanto, la novia de Khan intentaba zafarse del cuchillo que la amenazaba y consiguió arrancárselo de las manos y mandarlo unos metros atrás de ellas.
Un gentío, especialmente de mujeres, se había dispuesto alrededor de las dos contendientes y gritaban el nombre de Karal a coro.
Cuando parecía que la victoria estaba a favor de la terrestre del siglo XXIII, la eugenésica extendió su mano sobre la arena y cogió un puñado de arena lanzándoselo a Marla y empujándola hacia un lado para liberarse, momento que aprovechó para coger el cuchillo. Ésta quedo tendida en la arena medio cegada por la arena y tanteando para poderse poner de pie.
Karal entonces le comenzó a pegar puñetazos que terminaron por doblegar a Marla. Cuando estaba a punto de rematarla cuchillo en mano, una mano poderosa se sujetó a la de Karal.
-¡¡Basta ya, Karal!! Creo que te ha demostrado de sobra que tiene agallas para estar en este planeta. Deja en paz a mi futura esposa. –dijo apretándola con fuerza el brazo con el arma. Entonces Karal se resistió pero acabó por rendirse y se soltó del eugenésico tras un forcejeo.
-Esto no va a quedar así, Khan –amenazó mientras blandía el arma. –Voy a ser vengada de esta afrenta y a me veré las caras con tu bastarda protegida.
Noonien Khan se acercó hasta su novia y se arrodilló. Su cara parecía expresar una gran preocupación.
-¿Estás bien, cariño? –dijo Khan.
-Sí… sólo ha sido una pequeña… discusión.
El corrillo aún miraba a la víctima de Karal. Entonces Khan lanzó una mirada furibunda y gritó al gentío;
-¡Iros todos y dejadnos solos a los dos!
-¡Gracias… me estaba sintiendo mal con toda esta gente mirándome con desprecio!
-Acabas de ganarte el respeto de todos aquí… esto es lo que necesitabas para ser aceptada en esta comunidad. Mírame a los ojos, ahora tu fuerza y tu resistencia son las mismas que las de cualquier eugenésico. –Dijo Khan mientras acariciaba su mejilla derecha y le daba un beso en la frente.
-Te veo… preocupado, Noonien… ¿Está pasando algo?
-Si… El bastardo de Kirk… sabía a dónde nos enviaba cuando decidió que bajásemos a colonizar este inframundo… ¡A la muerte!
-¿Cómo? –preguntó incrédula Marla.
-Rayîb… Me ha pasado un informe del laboratorio… No tengo noticias buenas…
-Qué pasa?
-¿Hemos analizado la espectrografía de Ceti Alfa… sus vientos solares llevan expulsando rayos Berthold y ultravioletas en índices exagerados desde hace años? Es lo que causa esta sequía que arruina nuestras cosechas … Estamos además… condenados, Marla.
-¿Cómo?
-El sol de nuestro sistema ha desviado con su fuerza gravitatoria a un cometa…
-¿Un cometa? Pero no es tan grave… ¿verdad?
-Lo es y más de lo que te imaginas. Este y otros cometas del cinturón de Oort de este sistema solar tienen unos índices anormales de radiaciones Berthold y de aquí a unos meses está a punto de chocar uno de ellos contra la superficie de nuestro planeta vecino, Ceti Alpha 6. –se quedó mirando al suelo y de nuevo la miró: --Lo que no sabíamos es que el viento solar había empujado trazas de estas radiaciones cometarias a la superficie de Ceti Alpha 5.
-Quieres decir que…
-Estamos todos infectados o “contaminados” por la radiación, Marla… y lo peor aislados sin poder recibir ayuda alguna ni de la Federación, ni de Oriones, Klingons o Romulanos… Kirk me la jugó bien.
-¿Y eso me afecta a mí?
-Cariño…no lo sabemos… pero he oído decir que esas radiaciones son mortales e incurables. Nosotros tenemos alguna que otra posibilidad… pero tú…
-¿Entonces…? ¡¡Noooooooo!! –Gritó la ex tripulante de Kirk.
Khan se sentía impotente ante la reacción de su amada. Un sudor frío mezclado con odio y lágrimas. Solo pudo decir no con la cabeza y morder sus labios mientras decía “¡Kirk, te odio!” de modo imperceptible. Mara le miró de nuevo entre lágrimas.
-Mírame, cariño…El doctor Klein… ¿no puede hacer nada para ayudarme? –dijo la chica sollozando.
-No… sin los medios de los que dispone la Enterprise no, debería asaltarla y pasarlos a cuchillo a ese Kirk y a su maldito primer oficial alien.
-No les culpes, Khan… Estoy bien… aunque es verdad que me canso mucho últimamente
-Nuestra enfermedad es algo que aflorará poco a poco con los años. No te preocupes, mis conocimientos en ingeniería hará que puedas luchar por sobrevivir… ¿Cómo crees que sobreviví a mis enemigos en la Tierra de los años 90?
-No quiero morir, Noonien… Este jodido planeta… ¿es mi tumba ahora? ¿Y nuestro hijo, Khan? ¿Qué va a ser de él?
-Nuestro… ¿qué? –Balbuceó con sorpresa el líder eugenésico.
-¿No te lo dijo el doctor? Vas a ser el padre de una nueva raza.
-Un hijo… -Repitió emocionado.
-Sí… ¿Lo ves? Dale a la vida una segunda oportunidad, amor…
-Estaré a tu lado… -dijo mientras le besaba sus manos. –Contigo mi amor… Para.. Siempre… No estarás sola, te lo prometo.
Ambos se fundieron bajo un abrazo bajo el atardecer de Ceti Alpha.
*****
CAPT.3
LAS CENIZAS DEL REINO
Había pasado ya medio año. Durante ese tiempo el personal científico del S.S. Bahía Botánica habían estado monitorizando la trayectoria del mortal cometa. Era cuestión de semanas el choque del astro helado contra la superficie del planeta vecino.
Khan leía con detenimiento el informe final en su tienda.
Unas lágrimas de odio y tristeza le salían de los ojos.
Un sonido a su espalda le dio la alarma se levantó y puso su mano derecha en un acto instintivo casi a la defensiva. Un hombre fuerte y rubio estaba en la puerta.
-¡Doctor Klein, vaya sorpresa! ¿Qué le trae por aquí?
-¿Es que quiere matar a su médico personal, Khan?
-Me disculpará, doctor… pero desde que me casé con Marla siento cada minuto como una navaja en mi espalda, los míos sé que son fieles pero temo la traición con el tiempo. Y ahora siéntese y relájese… ¿Qué le traía por aquí?
-Es tu esposa, Noonien… Su sistema inmunológico, le he hecho análisis… tiene una extraña mutación a nivel de ADN.
-¿Qué quieres decirme, Klein?
-En otras palabras… Su fisiología humana terrícola no se ha podido adaptar a las radiaciones Berthold… tiene una especie de distrofia celular provocada por esos malditos rayos. Su evolución es impredecible, Khan… No la hemos querido decir nada… Pensé que debías ser el primero en saberlo.
-No… -Dijo cayendo de rodillas. –No es posible…
-Ella es una inferior, tiene un sistema inmunológico precario… Nosotros quizás tengamos posibilidades pero nos quedarían secuelas psicomotrices.
-¡¡No la llames inferior, Klein!! ¡¡Ella ha demostrado mejor que nadie que para vivir en este inhóspito planeta hay que tener lo que no tenemos los hombres!!- dijo cerrando el puño y golpeando a una pared que se quebró.
El médico no dijo nada- Tras una pausa, Khan continuó hablando:
-Y ahora vete.
Cuando el médico salía entonces entró Marla.
-¿Crees que no lo sé, Noonien? Tenía un presentimiento, pero tu médico me ha confirmado la verdad.
-¡Nos has oído? Marla, yo…
-Por desgracia, si… Créeme que lucharé todo lo que pueda contra mi… ¿enfermedad? por ti y por nuestro hijo que está a punto de nacer…
-Te cuidaré lo mejor que pueda… -dijo abrazándola.
*****
Las semanas pasaban y las predicciones telemétricas se confirmaron como el peor de los presagios. El maldito cometa estaba de camino. El jefe científico Khalil comentaba en la sala de reuniones un pequeño holograma esférico que representaba Ceti Alpha 5.
-No sólo es ese cometa… El impacto será tal que cambiará las fuerzas gravitatorias en este cuadrante. Incluido nuestro nuevo hogar. He hecho una simulación… y mira, Khan. –Dijo el pakistaní con una voz seria y profunda.
En ese momento tres masas globulares de distintos colores se formaron alrededor de la esfera que simulaba era Ceti Alfa V. Otra de color verde era Ceti Alfa VI. El cometa era otra masa luminosa de color naranja y el Sol Alfa Ceti era una amarilla.
Entonces el cometa dio varias vueltas al sistema hasta que acabó chocando con la masa anaranjada y lo destruyó haciendo que la fuerza gravitatoria desplazase a Ceti Alfa V hasta la antigua órbita de su mundo hermano.
-Es el Apocalipsis, Khalil.
-Menos mal que tuviste la idea de irnos trasladando a las cuevas que descubrimos hace tiempo, oh gran Khan de khanes… Esa decisión tan afortunada… ha preparado a los nuestros para lo peor.
-Si… Son bastante profundas y podríamos sobrevivir hasta que todo haya pasado. Pero son también una trampa… en ellas también perdí a varios de mis hombres por las alimañas que las habitaban…Es una boca de lobo pero así al menos dispondremos de un 50% más de supervivencia.Continuará…