” Explora todos los rincones del mayor universo de ciencia ficción de todos los tiempos, su pasado, presente y su futuro.
Bienvenido al mañana...”
Gene Rodenberrry y Action Tales presentan: Star Trek Universe
Star Trek Enterprise:
Planeta solitario Parte 2 de 3: El hogar del monstruo.Escrito por John Schneider.
Esta saga esta situada antes de Onda de choque, episodio final de la primera temporada de Star Trek Enterprise.
Trip es el primero en reaccionar.
-Esto no me gusta nada.
-Comparto tu opinión, Trip, pero ahora sólo podemos esperar y ver, necesitamos conocer a qué nos enfrentamos. T´Pol, ¿tiene alguna idea?
-Me temo que no, señor, todo esto es ilógico. Mover un planeta de ese tamaño es absurdo.
-A veces se hacen las cosas por el efecto que causan en los demás, mírenos, estamos mirando su nave/planeta con expectación. Alguien capaz de mover un planeta, de sacarlo de su órbita y marcarle el rumbo debe poseer una tecnología increíble.
-¿Quiere decir que lo hace para impresionarnos?
-Para atemorizarnos más bien. Si puede dominar un planeta a su antojo, ¿qué no hará con una nave como la nuestra?
Una señal interrumpe su conversación. Una imagen ocupa la pantalla de la lanzadera, es la misma figura sombría que apareció en el holograma.
-Sigan mis instrucciones y todo irá bien. Vuestra actuación en nuestro centro de observación ha llamado la atención al Emperador. Es la primera vez que contactamos con vuestra especie y queremos conoceros mejor. Pero antes debéis probaros dignos, sólo entonces os recibirá el Emperador. Los elegidos para tal honor son los oficiales Archer, Tucker y T'Pol.
-T'Pol no es humana, pertenece a la misma especie de tu señor.
-Tiene razón a medias, Capitán Archer, el Emperador es vulcano como ella, pero sus vías se han alejado tanto que es difícil asegurar que sigan formando parte de la misma raza. Además su convivencia con ustedes le habrá añadido nuevos e interesante elementos que la hacen única.
-No se preocupe por mi Capitán, les acompañaré.
-¿Está segura de que es lo que quiere hacer? Comprendería que no quisiera venir.
-La mejor manera de superar un miedo es enfrentarse a aquello que lo causa. Si lo evitamos crecerá hasta dominarnos por completo.
-Bien, ¿qué quiere que hagamos?
-Su oficial de comunicaciones llevará su lanzadera a la Enterprise, el resto será teletransportado a la nave insignia del Emperador.
-¿Se refiere al planeta?- Reacciona instintivamente Trip. - Me gustaría echarle un ojo a lo que se que mueve eso, debe ser impresionante.
-La curiosidad es una cualidad muy apreciada por mi líder, si superan las pruebas tendrán cumplida respuesta a todas sus dudas.
-¿Ha dicho teletransporte?, ¿es seguro?-Dice Hoshi con un gesto de temor.
-Si mueven eso no creo que tengan ningún problema para teletransportarnos. Debe ser pan comido para ellos.
-Señor Trip, debo decir que está ganando puntos a nuestro ojos. Prepárense para el viaje, la llegada será un poco brusca. Les recomiendo que tengan listas sus armas, les harán falta.
T´Pol hace un gesto de desagrado que no pasa desapercibido a Archer.
-Gracias por el consejo. Tened los lásers a mano.
Hoshi los mira como si fuera la última vez , la despedida final.
-Cuídense.
-Tranquila, Hoshi, volveremos con algún recuerdo bonito, no sé, algún chisme vulcaniano anterior a Surak, cuando caminaban en el lado salvaje.
-Trip, será mejor que no bromee con la historia de mi pueblo.
-No quería ofender.
-Lo sé, pero el alto mando no es tan transigente y si le escapa un comentario así en su presencia nos causaría problemas.
Unos haces de luz se materializan en cada uno de los tres oficiales hasta cubrirlos por completo. Tras unos instantes no hay rastro de ellos.
Hoshi les dedica un último pensamiento antes de dirigir la lanzadera a la Enterprise.
"Tened cuidado, no quiero perder a unos amigos, no quiero que esto termine así, no cuando podemos hacer tantas cosas, cuando queda tanto por ver."
Malcolm observa preocupado la lanzadera en el puente de la Enterprise. Los sucesos de las últimas horas amenazan con abrumarlo. Siente un creciente malestar en la cabeza. Lo peor es que no puede hacer nada. Los análisis muestran que los rayos tractores son demasiado fuertes para la nave, cualquier intento de romperlos está condenado al fracaso. Mandar un mensaje a los vulcanos es demasiado arriesgado, podrían interceptarlo y todo lleva a pensar que su reacción sería hostil.
El doctor Phlox entra en el puente con una media sonrisa. Mira la pantalla, que muestra la lanzadera y el planeta que usa como nave insignia el Emperador Brock IV.
-Así que ese es el famoso planeta vagabundo.
-¿Lo conoce?-Pregunta Mayweather, el piloto, con inusitado interés.
-Sólo habladurías, siempre creí que eran cuentos de pilotos con demasiada imaginación, un planeta que viajaba por las estrellas, chorradas. Se ve que estaba equivocado. ¿Tenemos algún plan para salir de esta, cómo le llamarían ustedes, ah sí, telaraña?
-Me temo que no, los rayos tractores están fuera del alcance de nuestras armas, además no creo que consiguiéramos liberarnos antes de que reaccionaran.
-Eso nos deja en manos del Capitán, Trip y T´Pol.
-Sí, espero que les vaya bien ahí.
El lugar parece sacado de la selva amazónica terrestre, la maleza parece cubrirlo todo a excepción de los árboles que se elevan tapando el cielo. El ambiente es húmedo y opresivo, como estar encerrado en un invernadero.
-¿Estamos todos? Inquiere un mareado Trip.
-Sí, lo que está causando su actual estado de confusión es el ambiente de este planeta, no el teletransporte.
-Eso no es ningún alivio, T´Pol.
-Lo sé, estamos en un lugar desconocido, debemos proceder con extrema cautela.
-¡Agáchense!
Los dos oficiales siguen
la indicación del capitán Archer justo a tiempo para pasar por encima de ellos
una feroz criatura. A primera vista parece un león terrestre, pero es más grande
y posee unas patas más largas y potentes que le permiten dar grandes saltos
como el acaba de dar. Su pelaje es abundante, de un marrón oscuro que choca
con el verde vivo de
Al tomar contacto con el suelo el animal se revuelve como si hubiera perdido la pista de su presa. Agita su cabeza a izquierda y derecha. Abre la boca más allá de lo que podría un animal corriente.
Tumbados en el suelo apuntan en silencio a lo que llamaremos de ahora en delante león para evitarnos confusiones. De repente el león da un giro hacia ellos y salta hacia un árbol. Sus dientes enganchan un pájaro de grandes alas. Antes de que pueda saborear su caza otra criatura hace acto de presencia. Un enorme cuadrúpedo, voluminoso como un elefante. Del lugar que correspondería al cuello brotan unos seis tubos recubiertos por dentro de pequeños dientes. El paquidermo, a falta de un nombre adecuado, se acerca al león con parsimonia y deposita sus tubos justo delante suya.
El león engulle parte de la presa y abandona el resto. Hecho esto da media vuelta. El elefante engancha el alimento y prosigue su camino. Pronto vuelve la calma.
-¿Qué diablos ha sido eso? ¿una versión bizarra de National Geographic? Estoy seguro que si en el siglo XX hubieran visto algo parecido le habrían dedicado un número entero.
-Esto confirma mis sospechas, los intrusos, las criaturas del observatorio, y ahora esto.
-Pues empiece a explicarnos lo que pasa aquí, porque yo sólo veo bichos raros, pero no sé si es algo raro o no, después de todo esto es un planeta diferente al nuestro.
-Alguien está jugando a ser dios, he analizado con el tricorder estas plantas, han sido creadas con ingeniería genética. Tengo la sensación de que todo este planeta es obra del autoproclamado emperador. Fíjense en las criaturas que acabamos de ver, son una mezcla de diferentes especies, como si alguien hubiera seleccionado las características que más le interesaban para crear…
-¿Una quimera?
-Un monstruo sólo puede concebir seres como él.
-Capitán, T´Pol, creo que he encontrado algo, parece un camino.
-Pues no esperemos más, Trip, no sé que esperan que hagamos pero no quiero tener problemas con la fauna local.
Unas baldosas gastadas, hechas de una material similar al basalto formaban
un sendero que se adentraba en
-¿Qué creen que están cazando?
-Diría que son algún tipo de enjambre de insectos pero en este lugar hacer una suposición así es arriesgado, Trip, ¿T´Pol, tiene usted alguna teoría?
-Todo lo que hay a nuestro alrededor es artificial, diseñado con algún propósito. Empiezo a creer que la prueba consiste en sobrevivir en este hábitat singular.
-De momento lo estamos llevando bien, ¿no creen?.
Un suave silbido interrumpe la conversación.
-¡Apartaos!-Clama el Capitán Archer.
Sin darles tiempo a reaccionar una gigantesca criatura tubular les golpea como un ariete. Por todo su cuerpo se abren pequeños agujeros de los que brotan hilos que se mueven en el aire con voluntad propia. T´Pol dispara su láser contra uno de los extremos de la criatura a máxima potencia. Explota lanzando trozos de carne e hilo en todas direcciones.
-Sigamos.
Doloridos se levantan y prosiguen. Media hora de caminata más tarde divisan un edificio, el primero desde su llegada al planeta. De piedra, con columnas, estatuas de formas variadas y una escalinata de entrada parece un templo.
Animados por ver algo civilizado apuran el paso cruzando inadvertidamente un campo de energía proyectado por una nave silenciosa que pasa por encima de sus cabezas. El primero en notar algo raro es Trip.
-Oh no, mi láser está descargado.
-El mío también.
-Lo esperaba. Las pistolas láser nos dan una sensación de seguridad, algo familiar en un entorno hostil.
-Así que nos dejan sin ellos, ¿no , T´Pol?
-En efecto. Debemos encontrar armas pronto.
Mientras hablando Trip y T´Pol Archer se adelanta. Alrededor de un pequeño altar de piedra hay varias espadas, algunas de dos hojas formando un círculo en el suelo.
-Parece que nuestros anfitriones nos han dejado armas.
Trip se acerca al altar y agarra una de las espadas con dos hojas. La sostiene con una mano y empieza a manejarla, imaginando que está en un combate.
-Es ligera.
-Recomiendo que vayamos a ese edificio, puede servirnos de refugio, aunque…
-Habrá que tener cuidado con los posibles inquilinos, lo sabemos, T´Pol, pero no puede ser peor que estar perdidos en esta selva.
Un rugido. Luego más. Y pasos. De todas partes. Archer y T´Pol cogen espadas. Los tres corren hacia el templo. De la selva salen carros tirados por seres bípedos, acorazados. Sus cabezas son enormes y las usan para despejar el terreno. En los carros van seres humanoides armados con espadas como las que tienen ellos. Entre los carros avanzan "leones" y "elefantes".
Pronto la mayor velocidad de sus perseguidores se impone y les cortan el paso.
Lejos, en la Enterprise, sus compañeros reciben una transmisión, en silencio ven como un ejército de seres bizarros rodean a sus compañeros. Algunos no pueden creer lo que están viendo, Malcolm intenta localizarlos sin resultado. El Doctor Phlox se pregunta porque hacen esto, porque les enseñan como cazan a sus compañeros, ¿crueldad?, ¿quieren ver cómo reaccionan?
Una figura en sombras sentada en un trono forrado con pelo de los "leones" contemplan con interés a los tres oficiales de la Enterprise. Con las manos entrecruzadas se recuerda a sí mismo que no debe intervenir, deber ser paciente, algo que nunca ha sido su fuerte. Ve algo en ellos, una chispa de orgullo, ese punto de osadía que te lleva a afrontar cualquier reto ignorando los tabúes y las reglas anticuadas. También llama su atención el comportamiento de su compañera de raza, a pesar de estar limitada por el pensamiento de su viejo rival, Surak, está integrada en el grupo, más incluso de lo que le gustaría reconocer. Lejos de las miradas de los viejos piadosos del alto mando vulcano puede sentir lo que es realmente la vida, la emoción de los desconocido, aunque se niegue a asumirlo.
Un león se abalanza sobre Trip, que lo esquiva por poco ensartando una de las hojas en su costado. Con la inercia del animal saca el arma causando un chorro de sangre a presión. T´Pol se mueve con destreza golpeando zonas sensibles, inmovilizando más que cortando. El Capitán Archer lo lleva peor, enfrascado en combates cuerpo a cuerpo, que le causan heridas leves, que se van acumulando.
-Debemos concentrarnos en un punto para romper el cerco.-La voz de T´Pol es fría y monocorde.
-Usted señale el punto.- Consigue responder Trip, mientras evita un carro que pretendía arrollarlo.- Esto se está poniendo muy mal.
Archer corre entre sus enemigos volviendo su alto número contra ellos y alcanza el altar. Cogiendo una espada la lanza contra el carro más cercano. El filo se clava en el torso del conductor, lo suficiente para dejarlo fuera de combate. Sin perder un segundo el capitán sube al carro. Dos de los humanoides intentan impedirlo pero Archer se libra de ellos a puñetazo limpio a costa de sus nudillos. Toma el control del vehículo y sin perder un segundo se pone en marcha.
No sin dificultad se suben T´Pol y Trip.
-Conduce bien para ser su primera vez, señor.
-Se parece mucho a dirigir una nave. Debes saber cuando tirar y cuando no.
-Tenga cuidado con esos animales, podrían dañar la estructura de nuestro transporte.- Interviene T´Pol indicando con el extremo de su espada una pareja de "elefantes" que se encuentran entre ellos y el templo.
-Pan comido.
Con una arriesgada maniobra cambia de dirección pasando al lado de las dos criaturas, que incapaces de reaccionar chocan con otro carro lanzando a sus ocupantes por los aires.
-Esto sí que es emocionante, ¿usted que opina, T´Pol?
-Los humanos sois una raza temeraria, vuestro amor por el riesgo es ilógico.
-Sabía que diría eso. Si no nos gustara el riesgo, aún seguiríamos en cuevas. ¿Qué dice a eso Capitán?
-El riesgo es lo que permitió que domáramos el fuego, imagínese que siguiendo la lógica nadie se hubiera acercado a una llama. Habríamos quedado estancados.
-Confunden el afán de mejora con sus impulsos primarios.
-Lo importante es que el templo está ahí, ahora espero que no nos estemos metiendo en un lío mayor.
Cuando el carro está a punto de alcanzar la escalinata, seguido por una muchedumbre de carros y animales suena una trompeta. Todos los perseguidores se detienen al unísono. También lo hacen las criaturas que tiran del carro en el que van los tres oficiales. De la escalinata sale una figura alta, de complexión robusta, vestido con una armadura recubierta de piel de los animales locales, curtida por el uso. Sus gestos son rápidos y fluidos. Le rodea un aura de grandeza, a su lado camina su guardia pretoriana, con armas pesadas de proyectiles. Su voz es grave y potente:
-Bienvenidos a mi humilde morada, han demostrado saber adaptarse a un entorno hostil. Acompáñenme y hablemos del futuro del cuadrante.
-El alto mando está informado de esto, actuarán.
-Lo sé, seguidora de Surak, lo sé, es más ahora mismo se acerca un crucero vulcano. ¿Queréis verlo?
Abre una mano y deja a la vista un cubo. Este proyecta una imagen holográfica del planeta, la Enterprise y las seis naves que la rodean. Un crucero vulcano entra en la escena.
-Observad.
El crucero vulcano ataca a una de las naves, incapacitando su rayo tractor. Se dispone a atacar a una segunda cuando un rayo del ancho de una nave estelar emerge del planeta impactando en él con una fuerza atroz. Los escudos caen. El blindaje su hunde. La nave sufre un colapso. El motor warp se desestabiliza. El flujo de energía del rayo aplasta el crucero como una fruta madura.
-Este es mi poder. No responderé ante al alto mando, el alto mando me rendirá pleitesía o será su fin.
Un pensamiento cruza la mente, no sólo de los tres oficiales que están
junto al Emperador Brock en su nave insignia sino la de todos los tripulantes
de
Continuará…Final y principio. Superada la prueba llega el momento de las respuestas, ¿cómo ha podido vivir tanto tiempo el Emperador?, ¿qué planes tiene?, ¿qué secretos oculta el planeta solitario? Vuelve para contemplar el desenlace de esta aventura de la Enterprise.