“A la tripulación
de
Gene Rodenberry y Action Tales presenta: Star Trek UNITY

Escrito por Marplanauta
Juegos, Trampas y Dos Prikmales Brillantes, Parte II
Primera Parte:
A través de esas calles caminaban
el comandante Lexx y el alférez Mel Varad, vestidos de civil. Siguiendo la
pista de Oloap, habían descubierto que frecuentaba un pequeño bar en el sur de
la capital de Parius. Los dos oficiales dieron vuelta en una esquina y se
encontraron con

Del techo colgaba una jaula y dentro una mujer
klingon golpeaba las rejas mientras se arrancaba furiosamente la ropa. En las
mesas, parias de todo el Cuadrante observaban a las mujeres mientras bebían tragos
de colores y tamaños diversos. Una joven camarera con seis brazos repartía los
pedidos entre las mesas, mientras soportaba los "halagos" de los
desesperados clientes. Poco a poco y para el deleite de la multitud, las
mujeres de Orión se fueron sacando mutuamente la ropa hasta quedar casi
desnudas, bailando al ritmo de la frenética música. Un enorme klingon se
abalanzo sobre una de las mujeres y tuvo que ser detenido por tres guardias,
pero la mayoría de los otros clientes ni se inmutaron.
- ¡¿Pero, quien se creen que son?!- comenzó indignado el dopterian, que no podía seguir viendo el sensual movimiento de la bailarina.
- ¿Es usted Oloap?- preguntó torpemente Mel Varad.
- No se de que me están hablando.
No conozco a esa persona. ¡Ya no puede un hombre decente tomarse un trago en un
bar sin que vengan a molestarlo!- gritó, mientras la mujer de Orión tomaba sus
ropas y lentamente se iba hacia la otra esquina de
- Es una lastima que no lo conozca. Teníamos una propuesta de negocios para hacerle.- dijo Vreel Lexx.- Algo vinculado a un QKRSLE.-
El dopterian se calmo en seguida y presto inusitada atención.
- Entonces puede ser que lo conozca...- murmuró interesado.
Sin duda sabia de que estaban
hablando, debía ser Oloap. Antes de que pudiera reaccionar, Vreel Lexx disparo
su phaser, aturdiéndolo. En menos de diez segundos estaban otra vez en
Segunda Parte: El interrogatorio
En la sala de interrogatorio de
- ¡Esto es inaudito! Con que derecho me traen hasta aquí sin mi consentimiento, ¡esto es el colmo! Pero claro, como son federales piensan que pueden hacer lo que quieren. ¡No todo el cuadrante es el sector 001!- vociferaba Oloap.
- Señor Oloap, será mejor que se calme, o dejaremos de lado las costumbres federales y utilizaremos métodos un poco mas...Romulanos.- dijo la comandante M´Rel levantando una ceja.

Ante las palabras de la romulana, el prisionero bajo un poco su tono y prefirió callarse. No había dudas, si el dopterian hubiera sido prisionero de M´Rel, ya hubiera dicho todo lo que sabia y mas aun.
- Sabemos que usted tiene en su
poder un mapa para encontrar el QKRSLE. Será mejor que confiese o pasara el
resto de sus días en una prisión de
- No tengo idea de lo que están hablando...- continuó empecinado el dopterian.
En ese momento, la habitación se lleno de una radiante luz rojiza y un sonido estridente. El cuerpo andoriano de Aldouz desapareció y el Embajador disperso su ser por todos lados, invadiendo cada rincón de la sala. La figura era enorme y refulgente, a la vez amenazante y tranquila. El pequeño dopterian se refugio en una esquina, asustado por lo que estaba viendo. El Embajador iconiano estaba dando una pequeña demostración de su poder.
- ¡No juegue con nosotros Oloap!- dijo el iconiano con una gruesa e intimidante voz.- Yo soy Aldouz, embajador de Iconia, soy uno y todos los iconianos a la vez. No estoy aquí para soportar los trucos de un ser insignificante como usted.-
- Por favor, no quiero más, por favor. ¡Voy a confesar todo pero no quiero mas de esto!- gritó el pequeño dopterian.
Al parecer, Aldouz sabía como hacer hablar a un prisionero. En un abrir y cerrar de ojos, todo volvió a la normalidad. Entre llantos, Oloap confesó.
- Cuando robamos el tesoro de
tema. Cuando me entere que el Sindicato estaba planeando un asalto al Tesoro Real, use todos mis contactos y cobre todos los favores necesarios como para participar en ese "trabajo". Cuando encontré el mapa no podía creer lo que estaba viendo. Según pude leer en la inscripción, que estaba traducida a varios idiomas de la antigüedad, si se descifraban las coordenadas, se descubriría el tesoro: dos prikmales entrelazados en una joya hermosa y de gran poder. Memorice el mapa y lo destruí.-
Ante estas palabras, Aldouz se horrorizó. Ese mapa era un vestigio más de su perdida civilización. Una prueba del poder que antiguamente habían tenido, extendiéndose por todos los rincones del Cuadrante, desde Romulus hasta Caradia. Y este ignorante dopterian lo había destruido.
- Desafortunadamente nunca pude descifrar el lenguaje de las coordenadas. Siguiendo mas o menos las estrellas reconocibles que figuraban en el mapa, y calculando la variación en la posición que hubo en estos cientos de miles de años, acorte la búsqueda a este sector, pero igualmente es un área tan grande que es imposible registrarla por completo en busca de una pequeña joya. Sin las coordenadas exactas estaba perdido. Y fue allí cuando llegaron ustedes...-
- Si dice que memorizo los datos del mapa, tal vez yo pueda calcular la ubicación exacta de la joya innombrable.- dijo Aldouz, aun indignado.-
Capitán, deje que Oloap ingrese la información en la computadora, haré lo posible por descifrar este misterio.-
En ese instante, Aldouz asumió su
forma incorpórea y se introdujo en los circuitos de
- Capitán, según las coordenadas de Oloap y los datos de cartografía estelar, la joya debe estar en el Sistema Belg. Alrededor del sol órbita un cometa que sirve de refugio al viejo tesoro Iconiano. ¡No perdamos mas tiempo!-
En pocos minutos,
Tercera Parte: Una visión
El Cometa era pequeño y casi sin
fuerzas. Durante miles de años había girado alrededor del Sol de Belg, gastando
poco a poco los hielos y minerales que lo conformaban. Pero en sus entrañas
guardaba un secreto, escondido con recelo para evitar que caiga en manos
equivocadas. El QRSLE latía en su interior, avivando el cometa en su eterno
viaje.
Pocos minutos después, la excavación
llego a su destino, un pequeño cofre cristalino. Aldouz bajo volando hasta la
ubicación del cofre y apoyo sobre el un amplificador de transporte, gracias al
cual pudieron llevar la caja cristalina a
La capitán, M´Rel y Aldouz se
encontraron en la bodega antitransporte de
Brillaba con una tenue luz y
brindaba asombrosa paz a quien la observase. A diferencia de los prikmales que
Mientras observaban la joya, la
mente de la capitán Jefferson y M´Rel fueron invadidas por esa extraña paz y
parecieron dejar sus cuerpos por un momento. Era como si sus mentes volaran mas
allá del espacio, dispersándose por los confines de la galaxia.
inminente. La comandante y la capitán despertaron de repente exaltadas.
- ¡Alerta Roja!- ordenó la capitán.
Pero ya era tarde, antes de que
la computadora pudiera hacer algo, todos los sistemas de
Cuarta Parte: Entre Maquillajes y Perfumes
Blue despertó de repente y para
su asombro todavía estaba vivo. Junto a él, el teniente comandante Eneas Hayes
yacía inconsciente. Miró a su alrededor y no comprendió bien donde estaba.
Parecía una especie de vestuario. Había ropa de mujer, maquillajes varios y
fuertes perfumes. Un enorme espejo frente suyo envolvía la habitación con
reflejos de todos los rincones. De repente recordó todo. Al parecer, el ferengi
Digon había simulado su propio asesinato para dar credibilidad a lo que estaba
diciendo.
- ¡Oh! Al fin estas despierto mi amor. ¡Pensé que esta vez te había perdido para siempre!- la joven mujer se abalanzo sobre el boliano y lo abrazo fuertemente. - Pensé que había sido demasiado el somnífero que te di...ya pasaron varias horas desde que los rescate.-
El ingeniero Moss no entendía nada de lo que le estaba diciendo Helga. De un salto se incorporo y tras encontrar su phaser le apunto directamente a la mujer.
-¿Cuál es tu parte en este asunto? ¿Qué es lo que te hicieron? ¿Por qué trabajas con ellos?- inquirió Moss a la chica Dabo, que parecía genuinamente asustada.
- Blue, amor, no es lo que estas pensando. Yo nunca te traicionaría.-
El ingeniero Moss no tenía mucha paciencia y disparo contra el espejo, que se partió en miles de pedazos. El teniente Hayes comenzó a despertarse.
- No me engañes Helga. El Teniente Hayes y yo descubrimos que aquí hay mucho más de lo que se muestra. El mercenario nausicaano, el asesinato de Digon, el mapa del prikmal, tus besos y abrazos... ¡todo era falso!- grito Blue
- Por favor amor, no me digas eso.- sollozaba Helga.- Cuando vi que volvieron al Belvedere, decidí seguirlos para evitar que el Sindicato les hiciera algún daño. Yo sabía que ellos tienen cámaras por todo el lugar y que los tendrían vigilados, así que me ocupe de inhabilitar la vigilancia en las zonas por donde ustedes anduvieron. Mis años de trabajo aquí sumado a lo que me enseñaste cuando vivíamos juntos me han dado experiencia en ese tipo de artimañas técnicas...-
- No des mas vueltas... ¿por qué nos adormeciste y nos trajiste aquí? -
- Cuando los seguí, pude ver que entraban en la zona de exclusión, donde solo personal clasificado del casino puede entrar. Pocas veces ingresé allí y se que si algún intruso es descubierto, es asesinado inmediatamente. El Sindicato de Orión no permite que se inmiscuyan en sus asuntos. Con sigilo me acerque a ustedes y, como sabía que no querrían regresar conmigo al Salón, tuve que utilizar una de las armas de defensa que tenemos las chicas Dabo: el gas adormecedor. Después de que ambos cayeron, los traje hasta mi camarín, el único lugar donde podían estar aun a salvo. Sabía que si eran capturados iban a ser asesinados, y no podría soportar perderte para siempre Blue. Estos años que no te vi solo han conseguido aumentar lo que siento. Te amo, y todo lo que hago lo hago por eso...-
Blue Moss estaba furioso, pero a la vez desconcertado. Había creído que Helga los había traicionado, pero ahora no estaba seguro. Tal vez les había salvado la vida. Sin embargo, todo era muy sospechoso.
- No dude mas señor Moss, la señorita esta diciendo la verdad.- dijo el señor Hayes mientras se levantaba lentamente.- A veces sentimientos tan profundos pueden hacer que cometamos los errores mas estúpidos. Pude leer en su mente que el amor que siente es legítimo.-
- Gracias señor Hayes, nunca imagine que pensarían que los estaba traicionando.- exclamó Helga aun entre sollozos.
Blue Moss bajo su phaser y observo la situación, aun con desconfianza.
- Tenemos algo mas importante que hacer ahora Teniente: debemos rescatar a
Quinta Parte: Una ayuda mercenaria
La capitán Jefferson se deslizaba lentamente por un tubo Jefferies. Desde la bodega antitransporte hasta el puente había cerca de 10 cubiertas que, debido a que no había energía en la nave, tenia que recorrer a pie. Con mucho esfuerzo iba abriendo las compuertas que la separaban del puente, debía llegar al puente lo antes posible para alertarlos sobre la amenaza que cernía sobre ellos. No estaba segura quien era, pero el prikmal le había revelado que había alguien mas con ellos, y no era amistoso.
Para el embajador Aldouz en cambio, el trayecto hacia el puente le había resultado mas sencillo, allí se encontró con el comandante Lexx, quien intentaba poner un poco de orden en la nave tranquilizando a la tripulación.
Al parecer, habían sufrido un sobrecargamiento de energía que había hecho colapsar los sistemas, aunque afortunadamente el soporte de vida aun continuaba funcionando. Aun no estaban seguros si había sido un accidente o alguna especia de ataque. A falta de sensores, Aldouz decidió salir al espacio a investigar un poco por su cuenta.
Mientras tanto, la comandante M´Rel y un par de sus soldados romulanos custodiaban celosamente la bodega antitransporte, para evitar que cualquiera pudiese aprovechar la situación. M´Rel también había sentido esa presencia extraña, y no estaba dispuesta a dejares obtener el QRSLE, o por lo menos no sin pelea. Sus soldados estaban armados con disruptores de fisión romulanos, capaces de eliminar de un solo disparo a cualquier oponente.
Finalmente, la capitán Jefferson llego al puente. De un salto salió del tubo Jefferies y enderezó su uniforme.
- ¿Cuál es la situación Señor Lexx?-
- Sufrimos una sobrecarga extraña en nuestros sistemas. En un momento todo funcionaba correctamente, y al segundo siguiente todo estaba a oscuras. Fue instantáneo.-
- ¿Puede ser causado por algún arma desconocida?-
- No estamos seguros capitán.- continuó la alférez Elina Vek.- Sin embargo, poco antes de que todo se apague, pudimos detectar distorsiones gravimétricas a nuestro alrededor...como si fuera algún torpe sistema de ocultamiento.-
- Maldición, estamos siendo atacados. Además estamos incomunicados con el resto de la nave...- mascullo la capitana, furiosa por estar inhabilitada.
De repente, los circuitos comenzaron a funcionar. Las luces se encendieron y el ruido de los sistemas comenzó a sentirse otra vez.
- Tenemos energía, pero no podemos manejar el sistema de armas, ni de transporte ni de propulsión.- informó Elina Vek con frustración.
- Capitán.- dijo Mel Varad.- Detecto rastros de transporte en las cubiertas
10 y 7.-
- Eso es la celda y la bodega antitransporte.- exclamó el comandante Lexx
- Jefferson a M´Rel. Jefferson a celda 7. - dijo la capitana, presionando su comunicador.
No hubo respuesta. La capitana
estaba azorada. Habían sido abordados por una fuerza invasora que posiblemente
les había robado al QRSLE y habían liberado a su prisionero, sin que pudieran
hacer nada para impedirlo. Según había podido sentir, esta fuerza era mucho más
poderosa que ellos. Ni el Sindicato ni mucho menos Oloap solo podrían haber
logrado inhabilitar a
Desde el espacio exterior surgió la forma incorpórea del embajador Aldouz.
- Capitán, estamos en problemas...- alcanzó a decir.
La pantalla de
- Nos encontramos de nuevo capitán Jefferson...Pero esta vez no se me escapara tan fácilmente.- era Morgouz Gorgoroth, Regente de Kalanul y líder de los Al Grekôr.
Sexta Parte: Traicionero, traicionado
- Maldito seas Morgouz. Maldito el día en que los Grandes te dejaron vivir.- exclamo Aldouz, embajador de Iconia.
- Ya saldare cuentas yo con los Grandes, por ahora, lo único que quiero es llegar a ser señor y gobernador de todo lo existente. Y parece que lo conseguí. La última vez que nos encontramos, ustedes me robaron a mí...Ya era hora de devolverles el favor.- dijo Morgouz con su grave voz.
Los Al Grekôr eran antiguos
rebeldes iconianos, que habían sido despertados accidentalmente al destruirse
el Planeta Santuario, que guardaba la energía para mantenerlos en éxtasis. Al
despertarse, buscaron por toda la galaxia el último vestigio de sus eternos
enemigos: el Embajador Aldouz. El poder de Morgouz solía estar en uno de los
prikmales, que el llevaba incrustado en su frente y que Aldouz, en un acto
heroico, había logrado extirparle. Ahora el objetivo de los Al Grekôr era
obtener todos los prikmales y eliminar a Aldouz y a
- Desde un principio estuvimos
detrás de todo esto. Oloap fue nuestro señuelo para atraer a Aldouz y conseguir
que nos de las coordenadas del QRSLE. Por supuesto, Oloap será bien
recompensado por su tarea, al igual que sus compañeros en Cristaldi.- continuó
Morgouz.- Ah, por cierto, Aldouz querido. Ni siquiera intentes
desmaterializarte y materializarte aquí conmigo. Todas las armas de
Aldouz observo con furia a su
antiguo contrincante. No había nada que pudiera hacer para recuperar el QRSLE.
Si Morgouz hacia estallar los prikmales que había en
- ¡Oloap, vendiste tu vida solo por un poco de poder! Los Al Grekôr no hacen tratos con nadie, y mucho menos con un pirata de mala muerte.- le gritó el Comandante Lexx.
- Se equivoca.- comenzó Oloap.- No es un poco de poder lo que ganare con esto. Gracias al poder del QRSLE conseguiré llegar a ser el Presidente del Sindicato de Orión, y controlar desde las sombras toda la actividad del sector. Seré inmensamente rico y todos estarán a mis pies. Jamás volverán a reírse de mi a mis espaldas.- los ojos del dopterian brillaban con furia.
- Oloap, no hay nadie mas traicionero que Morgouz.- dijo Aldouz.
- No me importa, el ha cumplido con su parte del trato. El QRSLE esta en mi poder.- continuó el criminal.
- Suficiente charla. Ahora quiero esos prikmales en mis manos.- gritó
Morgouz con su imponente vozarrón.- Lamento decirle que Aldouz me conoce mas que usted...-
Morgouz tomo su látigo de iones y asesto un terrible golpe sobre el dopterian, quien, tomado de sorpresa cayó gravemente herido. Galuz, el ayudante de Morgouz tomo la caja cristalina y se la acerco a su amo.
- Por fin ha llegado el día. ¡Con
estos prikmales y los de
Séptima parte: David y Goliath
Pero la felicidad le duro poco.
Un estruendoso estallido invadió el puente de

Era
Con toda la fuerza del pequeño
runabout se abalanzaron disparando todo su arsenal sobre el sistema de armas de
- Bien hecho señor Hayes, estábamos esperando su llegada.- dijo la capitana.
- Disculpe la demora, tuvimos que resolver antes un par de...complicaciones.-
Mientras tanto, en
Sindicato de Orión de alguna manera había limitado la capacidad de sus sensores de largo alcance.
En una esquina, en medio del caos, la pequeña figura malherida de Oloap se levantó. Con decisión fue acercándose cada vez mas a Morgouz, que estaba aún abstraído por el poder del QRSLE. En un acto de arrojo increíble para un dopterian, se abalanzo sobre le enorme figura del líder de los Al Grekôr. Durante toda su vida, Oloap había sido traicionado y tratado como un imbécil.
En el Sindicato nunca había sido tomado en serio, con su extraña afición a la arqueología y su pequeño y débil cuerpito. Ahora, había sido traicionado una vez más y no lo toleraría. Con furia movía sus brazos y piernas, clavando sus pezuñas en el peludo cuerpo del iconiano. Morgouz trataba de sacárselo de encima sin lograrlo, mientras su ayudante buscaba el látigo de iones. Oloap arañaba, mordía, pateaba y gritaba furiosamente. Estaba fuera de si. De un salto, dejo la espalda de Morgouz y tomo el QRSLE.
Morgouz y el ayudante Galuz
corrieron tras el dopterian, que se escabullía entre los enormes soldados Al
Grekôr gracias a su pequeño tamaño. Con toda rapidez, Oloap ingreso un par de
datos en una de las consolas del puente...liberando completamente a
- Capitán, estamos libres.- informó la oficial de ciencias cardassiana.
- Rápido, fije las coordenadas
del prikmal y transpórtelo hasta aquí.- ordenó la capitán Jefferson. En un
instante, Oloap y el QRSLE estaban en
Estaba muerto, producto de las heridas del látigo de iones de Morgouz.
- Señor Varad, será mejor que salgamos de aquí. No será bueno estar cerca de
Vreel Lexx.
En un rayo de luz incandescente,
Octava Parte: Epilogo
La comandante M´Rel, que había
sufrido un par de heridas en la incursión Al Grekôr a
Mientras tanto,
Pero no solo Hayes se transportó al planeta Casino. Blue Moss tenía todavía que encontrarse con alguien antes de volver a su trabajo en Ingeniería.
- ¿Podrás perdonarme...?- le preguntó el boliano a la joven chica Dabo Helga.
- No tienes nada que decir amor, esta todo claro.- respondió Helga, mientras le daba un apasionado beso en la boca a Blue.- Ahora tienes que irte, el deber llama.-
- Por favor Helga, no quiero
separarme otra vez. Todo esto sirvió para darme cuenta de lo que perdí al
dejarte aquí en Cristaldi. Hable con el encargado del "Agujero
Negro", el bar de
- No Blue, mi lugar esta aquí en Cristaldi. No fui hecha para volar en una nave espacial hacia extraños y nuevos mundos. Esta vez soy yo la que tengo que dejarte...- la mirada de la chica Dabo demostraba la profunda tristeza de su interior.
- Entonces, ¿esto es el fin?-
- Digamos que es solo un...hasta pronto.- dijo Helga, mientras caminaba sensualmente hacia una de las mesas de juego.
El Casino Belvedere estaba lleno de ruidos estridentes, música y sonidos extraños. En una mesa cercana, un grupo de benzitas gritaron ¡Dabo!
En la mente del señor Moss, solo resonaban las ultimas palabras de la mujer de su
vida.
Historias de
Primera Parte: Introducción
Bitácora del embajador Aldouz:
Los incidentes recientes en la búsqueda del QRSLE han provocado varios daños en
Segunda Parte: Elina Vek cuenta su historia
Los recuerdos que tengo de la guerra
no son realmente muy gratos. Será mejor comenzar desde un principio. Ingrese a
Los primeros años los cursé con naturalidad. La mayoría de mis compañeros se asombraba de que yo fuera cardassiana, pero sin embargo me integraban como una más. Siempre me gustaron mucho las fiestas, y no pasaba un fin de semana sin que me invitaran a alguna. Usted sabe Aldouz que la vida de un estudiante es difícil, pero siempre hay lugar para un poco de diversión.
Todo eso cambio cuando Cardassia se unió al Dominio. De repente, mis compañeros me comenzaron a ver con más desconfianza. Las invitaciones a fiestas fueron cada vez más esporádicas, y a medida que se intensificaron las hostilidades, fui quedando más y más aislada. Durante mis primeros años había estado a cargo de un equipo de investigación que analizaba las diferencias entre los sistemas de escudos de las naves klingon, romulanas y federales, buscando un escudo genérico para los tres. De un día para el otro, fui relevada de mi cargo. Al parecer ese no era un puesto que podía ocupar un “posible traidor”.
Ahora ya no era una compañera, era un enemigo. No podían entender que yo odiaba tanto a los cardassianos del Comando Central como ellos. Durante siglos habían mantenido sometida a su población, y encima ahora se entregaban así al Dominio. Pero sin embargo estaba sola, nadie confiaba en una Cardassiana.
Tercera Parte: Mel Varad cuenta su historia
Fueron años de gloria señor
Aldouz, años que nunca olvidare. Desde que llegue a
Todas las noches nos juntábamos
con mis amigos en un bar cercano a los cuarteles centrales de
Bueno, no importa. Como le venia
diciendo, fue en ese momento cuando llego la guerra contra Cardassia. Los
malditos se habían unido al Dominio. No les había bastado con destruir Bajor,
ahora querían entregar el Cuadrante Alfa. Pedí mas de una vez a mis superiores
que me enviaran al frente de batalla, pero me lo negaron todas las veces...aun
me faltaban dos años para egresar de
Dos años estuve esperando un
puesto, hasta que mi desempeño como piloto fue reconocido y fui asignado al
escuadrón Omega, parte de la defensa de
El ataque breen a

Con esfuerzo, logre acercarme lo mas posible a
la nave que disparaba a
Me desperté dos días mas tarde, otra vez en San Francisco. Los doctores me informaron que había sido rescatado casi muerto cuando la batalla ya había concluido. Los doctores habían podido curar casi todas mis heridas. Sin embargo, mi brazo derecho no había podido ser recuperado, y habían tenido que amputarlo. Desde ese momento tengo este implante biónico en su reemplazo. Así y todo, mi brazo no fue lo único que me quitaron los breen en ese ataque. Durante los bombardeos a San Francisco, Furina murió intentando poner a salvo a un grupo de civiles.
Cuarta Parte: Elina quiere ayudar
Los reportes sobre los daños a
las naves en la órbita de
Me encontré un par de días
después del ataque con el profesor Gibbs en el comedor del campus. Me informó
que
En ese momento, recordé el
trabajo que había estado desarrollando con mi equipo de investigación durante
tanto tiempo. En efecto, había estado analizando las posibilidades de
incorporar tecnología klingon en los escudos de
Yo estaba realmente frustrada. Ni
siquiera en esa situación, cuando estaban realmente desesperados y hasta Gul
Damar había ordenado a todos los cardassianos que se rebelen contra los
opresores del Dominio, eran capaces de confiar en mí. Pero yo no estaba
dispuesta a darme por vencida. Continuaría con mi investigación aunque fuera lo
ultimo que hiciera como cadete de
Quinta Parte: Mel Varad quiere ser héroe
Maldición, odie esos días en ese
horrible hospital. Las noticias del frente de batalla se sucedían
continuamente, y los doctores ni siquiera dejaban que me levante de mi cama. No
podía soportar estar ahí acostado mientras los demás se sacrificaban por mí. Mi
doctor decía que debía esperar por lo menos una semana más para que mi cuerpo
se acostumbrase al nuevo brazo. Sin embargo, yo sentía que ya podía ir otra vez
a defender a
Fue en ese momento que oí que los
breen estaban por lanzar un segundo ataque sobre
Llegué junto con el escuadrón Omega a la orbita de Júpiter y formamos una barrera contra cualquier avance. Junto a nosotros se encontraba la 2da Flota, bajo el mando del almirante Mostrodenis. Además, las defensas orbitales del planeta serían un refuerzo importante contra las naves atacantes. Estábamos mejor preparados que la última vez. Sin embargo, no sabíamos que también los breen venían mejor armados.
Sexta parte: Confrontación final
Vi desde mi pequeña nave como se
acercaba la flota breen. Eran más de cien enormes naves, avanzando lenta pero
imperiosamente. Nuestras órdenes eran esperar en la segunda línea de combate a
que avancen
Estaba sola en el laboratorio de
La segunda flota avanzo sobre las naves breen, mientras las defensas de Júpiter no paraban de disparar a nuestros adversarios. Fue realmente impresionante. Los disparos desde Júpiter lograron inhabilitar a más de una nave enemiga. La flota del almirante Mostrodenis se desplegó sobre los breen majestuosamente, en una maniobra sin igual, que hubiera destrozado cualquier otra flota del Dominio.
Pero esta no era cualquier otra
flota del Dominio. Las naves breen sacaron su as de la manga y comenzaron a
utilizar los disipadores de energía. Cuatro naves de
Mis cálculos eran correctos. Si utilizábamos
los algoritmos del escudo genérico que mi equipo de investigación había estado desarrollando,
mas las pequeñas modificaciones que yo le había hecho con los datos de
Estábamos por avanzar sobre las
naves breen cuando recibí una comunicación del Alto Mando de
Séptima Parte: Consecuencias
El profesor Gibbs se ocupo de que
todo el mundo se entere de lo que yo había hecho. Poco tiempo después recibí
una medalla de honor de
La guerra terminó poco después de
la batalla de Júpiter. Los que sobrevivimos tuvimos realmente mucha suerte.
Fueron muchos os que no pudieron volver a casa. El almirante Mostrodenis, por
ejemplo, era un gran hombre, un talentoso estratega. Furina también era una
gran chica. Perdimos bastante en toda esa guerra realmente, fue bueno que haya
terminado. Espero que no volvamos a tener que sufrir una guerra de esa magnitud
nunca más. Cada día que pasa agradezco a los Profetas por haberme dado el
tiempo suficiente para que puedan enviarme los datos del escudo reforzado.
Quienquiera que haya sido el que logró contrarrestar el arma breen salvó mi
vida y la de miles de personas en
Epilogo
Bitacora del embajador Aldouz
(suplemento): Estas historias son realmente interesantes. En la guerra, las
vidas llegan a entrecruzarse de maneras extrañas. El impetuoso Mel Varad odia a
los cardassianos, pero no sabe que fue una cardassiana quien le salvo su vida
en la batalla de Júpiter. Por otro lado, la alférez Vek, con esa personalidad
tan alegre y atrapante, superó todos los obstáculos de la discriminación para
lograr salvar finalmente la vida de alguien que todavía no puede perdonarla por
ser cardassiana. Tal vez si Mel Varad supiera quien salvo su vida, su actitud
hacia los cardassianos no sería tan agresiva. Sin embargo, este tipo de odios
no son fáciles de olvidar. A veces los rencores no pueden sanarse ni siquiera
teniendo la evidencia enfrente de nuestros propios ojos. Si pudiéramos
olvidarnos alguna vez de este tipo de prejuicios y rencores, tal vez las
guerras como Gulas Wanthor o
Esta es sólo otra de las
historias de
1) El ataque de los breen fue contado en la temporada 7 de Star Trek Espacio Profundo Nueve.