“A la tripulación
de
Gene Rodenberry y Action Tales presenta: Star Trek UNITY
Escrito por Marplanauta
Portada: Rafa Navarro
Justicia Terrenal, Justicia Divina
Primera Parte: La Fuga
Federación Unida de Planetas, Sector 001, Planeta Tierra
Una sombra atravesaba los campos abiertos de Nueva Zelanda.
Su figura se recortaba entre las luces que marcaban el camino a las escasas
naves que de vez en cuando sobrevolaban la zona. Lentamente avanzaba
ocultándose bajo el césped crecido donde todos los días el ganado se
alimentaba. En el siglo 24, la isla de Nueva Zelanda, que junto con Australia
había sido uno de los últimos países en unirse al gobierno global, era uno de
los últimos lugares en
- Alfa 1 en posición y listo para entrar en acción.-
susurro.
- Lo oímos Alfa 1. Alfa 2 y Alfa 3 ya han informado que
están también en posición. Faltan 10 segundos para la hora cero.-
-Entendido.-
La sombra saco de entre sus pertenencias una nueva herramienta. Era un tricoder modificado y lo apunto directamente a la cabina eléctrica. Una distorsión surgió del tricoder hacia la cabina, provocando un extraño zumbido. De repente, las pocas luces que podían vislumbrarse en el campo se apagaron. Ahora la sombra no podía distinguirse entre tanta oscuridad...
La prisión de Nueva Zelanda era un caos.
Oficiales de
A pesar de que lo más inteligente era mantenerse allí, evitando que algún
prisionero logre evadirse, Mercury ordeno a sus subalternos que ingresaran en
el Pabellón Norte. Los hombres avanzaron cuidadosamente, tratando de ver si
algún prisionero había dejado furtivamente su celda para probar su suerte. Tres
oficiales iban al frente y otros tres protegiéndoles la espalda, mientras que
el comandante Mercury iba un poco mas rezagado. Avanzaron
- Pero comandante, - exclamo un joven
alférez- este pasillo no tiene salida...-
Antes de que pudieran reaccionar, desde las
sombras varios prisioneros los atacaron. Era una emboscada. Inesperadamente, el
comandante disparó a los 3 hombres que iban en la retaguardia mientras que
algunos prisioneros atacaron con todo lo que tenían a mano a los 3 que iban
adelante. En pocos segundos, el escuadrón 5 había sido reducido y los
prisioneros contaban con varios rifles phaser. De entre los prisioneros surgió
una figura que avanzo hacia Mercury. Estaba descuidado, como si hubiera pasado
varios años en esa prisión.
- Gracias Jimmy, te debo una.- dijo dirigiéndose al comandante.
- No te preocupes Thomas. No hay tiempo
para charlas, toma estos comunicadores. Con ellos debes contactarte con la nave
desde donde te transportaran fuera de aquí...Deberás ir al centro del Pabellón,
las paredes aquí impiden la transportación.-
El prisionero, junto con los otros corrieron a través del pasillo hacia el
centro del Pabellón Norte. Poco antes de llegar allí, Thomas se detuvo en una
celda donde una pequeña mujer se acurrucaba en una esquina.
- Ha llegado la hora de irnos niña.- le dijo Thomas apuntándole con su rifle phaser.

La joven se levantó lo más rápido que pudo
y avanzo junto con Thomas hacia el centro del Pabellón Norte. Llegaron sin
dificultad, pero una vez allí, desde las torres de vigilancia comenzaron a
dispararles. Thomas oprimió el comunicador, mientras eran rodeados por una
lluvia de disparos. Dos de los prisioneros fugitivos cayeron abatidos, antes de
que el rayo transportador pudiera fijar su señal para sacarlos de allí.
Fueron transportados a una pequeña nave orbitando
El Noticiero Interestelar transmitió la
noticia a todos los rincones del Cuadrante:
-...se trato de
un sabotaje. Al parecer, un grupo terroristas vinculados con los antiguos
Maquis logro quebrar la seguridad de
Segunda Parte: Los Maquis
Durante varios años, los Maquis fueron un
dolor de cabeza para
De manos del Dominio llego la guerra tan temida, y los Maquis quedaron en el
centro del campo de batalla. Los rebeldes fueron masacrados sin que
Entre estos miembros había una
joven bajorana que había formado parte de
Durante mucho tiempo los antiguos maquis tuvieron que ver
como sus hogares eran invadidos primero por las cardassianos junto con el
Dominio, y luego por fuerzas Breen cuando la guerra llego a su punto álgido. La
zona desmilitarizada fue un campo de batalla durante el transcurso de toda
Pero finalmente la guerra terminó. Los cardassianos quedaron severamente
dañados, luego de deshacerse del control del Dominio. La guerra civil parecía
cercana y la miseria comenzaba a resurgir, luego de 5 siglos de haber
desaparecido de Cardassia.
Sito Jaxa había llevado furtivamente a los refugiados hasta el sistema Mentaka,
donde todavía no tenían conocimiento warp. Allá se establecieron hasta el final
de la guerra y, al ver a los cardassianos rendidos, comenzaron a ilusionarse
con el regreso a casa. Poco a poco comenzaron a repoblar su antiguo territorio
en la ex zona desmilitarizada. Aquel territorio era aun inestable, disputado
por varias potencias como botín de Guerra, a pesar de que ellos lo consideraban
su hogar. Sito sabía que debía volver a formar a los Maquis para así defenderse
de cualquier posible ataque, debido a la anarquía imperante en la región. No
paso mucho tiempo hasta que los Maquis volvieron a ser una fuerza dominante,
justo debajo de las narices de
Sito también sabía que no podría conseguir un ataque exitoso a Cardassia sola,
sino que era necesario recurrir a los antiguos líderes maquis. Con Michael
Eddington y Calvin Hudson muertos, tuvo la idea de rescatar al último gran
líder maqui vivo: W. Thomas Riker. Afortunadamente, Riker había logrado
sobrevivir al exterminio jem´haddar debido a su conocimiento táctico sobre
Tercera Parte: Una ayuda inesperada
Sebastián Castillo estaba sentado solo en
el Agujero Negro. Había pasado toda la mañana allí, mirando por la ventana
hacia el espacio. Su taza de te ya estaba fría, pero eso no le preocupaba. Su
mente estaba lejos, pensando en el futuro de su hermana. Poco antes había
recibido un comunicado de
- ¿Puedo sentarme con usted doctor?-
preguntó la capitana, parada junto a su mesa.
A Sebastián le costo darse cuenta de que le estaban hablando.
- Por supuesto capitán, discúlpeme si no
estoy muy atento. Usted sabe lo que pasó con mi hermana...-
- No se preocupe señor Castillo, lo
comprendo perfectamente. La verdad, se que es tarea del capitán cuidar del
bienestar de su tripulación, pero cuando se trata de problemas personales,
muchas veces prefiero dejar ese trabajo a personas mejor calificadas que yo,
como el consejero de la nave o mi primer oficial. Sin embargo, en este caso en
particular me pareció que debía ocuparme personalmente.- dijo seriamente
Brittany Jefferson.
- Gracias por su apoyo capitán, en verdad lo aprecio.-
- Usted sabe que mas allá de lo sucedido, siempre me pareció que su hermana era
alguien con mucho valor, tal vez demasiado impulsiva. Me recordaba bastante a
mi cuando era joven, aunque yo tenia un poco mas de respeto por las reglas. Fue
muy valiente al intentar rescatarlo en Briktan III, sin dudas era lo que
cualquier hermana hubiera hecho. Desafortunadamente el portar el uniforme de
Sebastián Castillo reflexionó un momento en silencio, mirando su taza de té.
Tomó un sorbo y recién ahí se dio cuenta de que ya estaba frío. Había
comprendido claramente lo que le había dicho la capitán. Su hermana lo
necesitaba, pero Brittany Jefferson no podía darle el permiso como oficial de
- Capitán, pido permiso para tomarme
licencia de mis labores en
- Estaba esperando que me dijera eso doctor
Castillo. Obviamente no creerá que yo lo dejare partir solo en una cruzada de
rescate ¿no?- la capitana sonrió. Sabía que si dejaba ir a Sebastián solo, tal
vez no volvería a verlo.
- No entiendo lo que me dice...- murmuró
Sebastián, que no podía creer que la capitán le estaba ofreciendo ayuda para
intentar rescatar a Melissa.
- Es claro lo
que usted me esta pidiendo y ya había pensado que esto sucedería.- continuó la
capitán.- Si va a ir en busca de su hermana, puedo ofrecerle una pequeña nave
civil, y a dos de mis oficiales. Según sabemos, las bases maquis están ubicadas
en el yermo(3), por lo que necesitara un piloto experimentado. Elina Vek conoce
muy bien la zona y le será de gran utilidad. Además, usted no es el único que
se ha mostrado interesado en ir en rescate de la señorita Castillo. El comandante
Lexx me visitó hace una hora y me pidió la misma licencia que usted me esta
pidiendo ahora. Me parece que sería mejor que ambos junten fuerzas...-
Brittany Jefferson parecía haber pensado en
todo. Sebastián la miraba asombrado. Había pasado toda la mañana pensando en
como decirle que iría en busca de Melissa, y ahora ella misma le estaba
ofreciendo su ayuda. Es más, no solo ponía a su disposición una nave sino que
también le ofrecía a dos de sus principales oficiales.
- Capitán, no se como agradecerle...-
susurró el doctor.
- Deje los agradecimientos para después,
ahora tiene una misión que cumplir. Desde este momento queda liberado de sus
responsabilidades en
Sebastián Castillo salió del Agujero Negro y se dirigió a su habitación. En una
hora dejaría
Cuarta Parte: Acercándose al destino
Sebastián Castillo despertó de su pequeña siesta. Estaba a
bordo del Spina, la nave que le había dado la capitán, rumbo a la zona desmilitarizada.
Se levantó lentamente y ordenó un poco su ropa. El estar vestido de civil le
resultaba un poco extraño. Se acercaba su turno de guardia y debía dirigirse a
la cabina. Mientras avanzaba, escucho la voz de Elina Vek.
-...y por mas que intento sociabilizar con él
no hace mas que evitarme. Yo se que el hecho de que sea cardassiana puede ser
complicado para él, pero este es el siglo 24, debería modernizarse. No puede
hacerme a mi culpable de los crímenes de mi raza. Además yo no soy cualquier cardassiana,
si no fuera así, no portaría el uniforme de
La alférez Vek era famosa por sus reuniones.
Antes de que la capitán la designara a la habitación del Alférez Mel Varad,
había organizado un par de fiestas que habían sido el comentario de muchos. A
pesar de ser cardassiana, su personalidad era bastante desenvuelta. Tal vez el
hecho de haber sido criada en territorio Federal tenía algo que ver con eso.
Sus padres habían sido reconocidos miembros del consejo civil Detepa.. Fueron
designados como embajadores ante
- Parece que se ha despertado el sonámbulo-
exclamó sonriendo el comandante trill Vreel Lexx mientras Castillo se acercaba.
- En realidad, apenas pude dormir. Me
cuesta desprenderme de mi lugar de trabajo. Todo sea por ayudar a mi hermana.-
- Estamos bastante cerca del yermo. Ya puedo ver lo diferente que esta desde la
última vez que estuve aquí.- dijo Elina Vek, en el timón de
La nave avanzaba a velocidad de impulso hacia el yermo. Ya
podían divisarse las mareas de plasma. Los sensores de
- Es increíble que los maquis hayan logrado sobrevivir en este territorio y
luego de la cacería jem´haddar.- dijo asombrado Vreel Lexx.
- Es una verdadera desgracia.- Elina Vek
hablaba seriamente.- Los maquis no hacen mas que complicar las tareas de
- Muchos en
- Los maquis son
criminales. Son delincuentes a quienes solo les interesa la anarquía y el
poder. Los reclamos de los colonos pueden ser justos, pero los lideres Maquis
son en su mayoría mercenarios en busca de fama y fortuna a costa de la vida de
los otros.- exclamó la cardassiana
- Yo entiendo que la manera de actuar de
los maquis puede no ser de su agrado, pero podríamos pensar que los colonos de
la zona desmilitarizada no tuvieron otra opción que volcarse a las armas para
defenderse de los continuos ataques a sus viviendas. Ante la inacción de
- No se olvide comandante, que el fin no
justifica los medios. La causa puede ser justa, pero nunca es suficiente para
que sea necesario el terrorismo.- intervino el doctor Castillo.- Las vidas que
ponen en peligro los maquis, también son de ciudadanos con derechos como usted
o yo...o mi hermana.-
-
- ¿Y usted
alguna vez vio la manera en que vivía los colonos en la zona desmilitarizada?
Eso es inhumano. Rechazo completamente desde mi posición la manera de actuar de
los maquis, pero poniéndonos en su lugar, es bastante comprensible...- Vreel
Lexx trataba de dejar en claro que comprendía a los Maquis, pero no simpatizaba
con ellos.
- A decir verdad si estuve en la zona desmilitarizada
y visite colonias donde la actividad maqui era abundante. Hasta pude llegar a
sentir su dolor, pero nunca pude perdonarles que en su gesta libertadora me
hayan hecho una víctima más. Yo sufrí en carne propia el terrorismo Maqui
cuando...-
Elina Vek no
pudo terminar la frase debido a que
- Nos han disparado.- gritó Lexx.- Detecto
tres raiders clase Peregrino frente a nosotros saliendo del yermo. Al parecer
nos estaban esperando.-
Uno de las raiders
giró sobre
- El sistema de escudos esta fallando.-
gritó el doctor.
- Tal vez podamos perdernos en el yermo. Si
tan solo lográramos llegar.- exclamó la alférez Lexx
No terminó de
decir esto cuando otro impacto se sintió en
Quinta Parte: Capturados
Elina Vek viajaba a bordo de uno de los
raiders maqui. Habían sido capturados y
La nave era pequeña, pero fuertemente armada. Los raiders clase Peregrino
habían sido modificados por los maquis para convertirse en naves de guerra a la
altura de cualquier runabout de
Al
parecer los habían subestimado.
Elina Vek observó a través del frente de la nave que se acercaban a un planeta.
En órbita al planeta había varios raiders similares y otras naves de batalla.
Los maquis estaban prevenidos ante cualquier eventualidad. Rápidamente la
alférez memorizó las coordenadas visibles en una pequeña pantalla. Los maquis
parecían haber olvidado la famosa memoria fotográfica de los cardassianos.
Seguramente esas coordenadas le serían de gran utilidad. Tal vez en ese planeta
era donde habían llevado de rehén a Melissa Castillo.
- Prepárese para ser transportada.- ordenó
el poco amigable klingon
Antes de que
Elina pudiera hacer nada, su cuerpo se desmaterializó y volvió a materializarse
en el planeta maqui. El doctor Castillo, aun malherido, continuaba en sus
brazos. Estaba sola en una habitación oscura y sucia. Afortunadamente había una
pequeña ventana por donde entraba un haz de luz. Lentamente se levantó y con
esfuerzo logró mirar a través de la ventana. Desde allí pudo confirmar sus
sospechas. El planeta debía ser una colonia importante entre los maquis. La
colonia se extendía por donde Elina quisiera observar. Debía tener varios miles
de habitantes. La gente iba y venia sin preocuparse por otros asuntos. De
repente, Elina oyó un zumbido a su izquierda. Era el sonido de un rayo transportador
que materializó al comandante Lexx, visiblemente golpeado.
- Comandante...pensé que no lo volvería a
ver.- exclamó la alférez.
- No se
preocupe, puedo estar golpeado, pero aún no me ha llegado la hora de cambiar el
huésped del simbionte.- bromeó el trill.
Apenas terminó de decir esto, la puerta de la celda se abrió y una hermosa
bajorana apareció. Su pelo era castaño y largo hasta la cintura y sus ojos
penetrantes parecían demostrar una gran inteligencia, a pesar de su corta edad.
Era Sito Jaxa, líder de la resistencia maqui durante
- Bienvenidos a
nuestro humilde hogar. Realmente lamento mucho que los hayan tratado tan
rudamente, pero espero que entiendan que no podíamos dejar que tres oficiales
de
- Este territorio no les pertenece.- dijo
indignada Elina.
- En verdad,
desde que
- No se porque piensan que somos oficiales
de
- Digamos que tenemos nuestra propia manera
de obtener información. Ahora, será mejor que nuestro enfermero trate al doctor
Castillo, esa herida se ve bastante mal.- respondió Riker.
Tanto Vreel como Elina se sorprendieron de
la cantidad de información que los maquis manejaban. Al parecer, sabían
exactamente quienes eran y conocían su objetivo. Un joven enfermero se acercó a
Sebastián y comenzó a curarle la herida del brazo. Los elementos que utilizaba
para curarlo debían tener por lo menos 20 años de antigüedad. La medicina en la
colonia debía ser verdaderamente precaria.
-¿ Donde estamos? ¿Qué quieren de
nosotros?- preguntó insistentemente Elina.
- Solamente queremos asegurarnos de que
entiendan que nosotros no somos una amenaza para ustedes. Es el gobierno cardassiano
el que debe temernos. Según tengo entendido, ustedes tres vinieron hasta aquí
para buscarme, pero yo no respondo ante ustedes. Solo respondo a la ley Maqui.-
explicó Riker
- Como veo que
usted tiene mucha información, voy a ser franco.- dijo Lexx.- No estamos aquí
como oficiales de
- Ahora entiendo...me imagino que debe
hablar de Melissa Castillo- exclamó Sito Jaxa.
- Es apenas una
jovencita - gritó Elina Vek, a quien le indignaba la idea de que tanto ella
como sus compañeros o Melissa fueran prisioneros de aquellos terroristas.- No
entiendo como pueden haberla secuestrado. ¿En que les puede servir?-
Una joven mujer apareció desde atrás de
Riker. Era castaña, de ojos celestes, con un inconfundible lunar junto a su
boca. Vreel Lexx la reconoció inmediatamente: era Melissa Castillo.
- Lo que yo no entiendo, - dijo la joven acercándose a Elina Vek y apuntándole con un phaser de mano.- es porque piensan que yo fui secuestrada...
Sexta Parte: Despertar
A pesar de ser virtualmente prisioneros de los maquis,
Vreel Lexx, Elina Vek y Sebastián Castillo eran tratados sumamente bien.
Sebastián aún continuaba inconsciente. Al parecer la contusión en su cabeza
había sido grave. Elina Vek lo cuidaba con dedicación en la enfermería de la base
maquí. El doctor maquí era un joven apenas recibido en medicina llamado
Ze´Rito. Sus conocimientos eran suficientes, pero las condiciones de equipamiento
en la base clandestina maquí dejaban mucho que desear.
Cerca de la cama de Sebastián estaba parado el comandante Lexx, observando a
través de la pequeña ventana de la habitación. Desde allí podía verse una
enorme plaza por donde la gente iba y venía como si no le preocupase su
condición de ilegal. ¡Y pensar que si
- ¿Qué...que esta pasando?- murmuró entre
gemidos Sebastián Castillo
- Al parecer la dosis surtió efecto.-
exclamó Ze´Rito
- ¿Dónde estoy?- preguntó desconcertado.
- Estamos en una especie de base maquí.-
comenzó a explicar Elina.- Cuando ingresábamos en la zona desmilitarizada
fuimos interceptados por varios raiders y no pudimos hacerles frente.-
- ¿Dónde esta mi hermana? ¿Saben algo de
ella?-
- Aquí estoy.- dijo Melissa que acababa de
ser llamada por Ze´Rito.- Siento mucho lo que te sucedió hermano, pero
realmente no esperaba que fuera así. Desafortunadamente no todo ocurre según lo
planeado...-
- No entiendo, estas diciendo que todo esto
fue planeado.... ¿No estás en peligro?- Sebastián estaba cada vez mas
confundido, su cabeza le dolía mucho y estaba muy cansado.
- Es una larga historia y mereces una
explicación. Todo el asunto de Briktan III me dejó muy confundida. Realmente ya
no estaba segura si creía en los valores de
- No puedo creer lo que me estas
diciendo...entonces desde un principio todo esto estaba orquestado. ¡Y yo
preocupándome por tu bienestar! ¡Puse en peligro mi vida, mi carrera y el
futuro de mis pacientes en
Ze´Rito analizo las lecturas del doctor Castillo preocupadamente.
- Será mejor que lo deje descansar señorita
Castillo, su estado aún es crítico.-
-Es verdad, será mejor que te vayas.-
murmuró Sebastián.
Elina Vek observó con furia como Melissa dejaba la habitación. “¡Traidora!”
pensó. “No merece el hermano que tiene”. Mientras pensaba eso, la cardassiana
vio con asombro como Vreel Lexx dejaba la habitación e iba tras Melissa. “Solo
espero que el comandante sepa lo que hace...”
Séptima Parte: Donde hubo fuego
El comandante Vreel Lexx alcanzó a Melissa
en el centro de la plaza. Los profundos ojos celestes de la joven estaban
llenos de lágrimas. El trill no pudo resistir verla llorar y sin dudarlo la
abrazó contra su pecho. Al sentirla otra vez cerca recordó su primera cita.
Había sentido algo por ella desde la primera vez que la había visto en
- ¿Por qué haces esto, porque apoyas una
causa que no te concierne y que no hace más que dañarte?- preguntó Vreel Lexx.
- ¡Es que nadie entiende que los valores de
- Puede ser, pero en este momento lo único
que estas logrando es distanciarte de la persona que más te importa en el
mundo: tu propio hermano.-
- Mi hermano vive envuelto en mentiras. No
puede ver mas allá de las reglas que el sistema le impone.- Melissa decía esto
y caminaba rápidamente, seguida de cerca por el Comandante - Ha sufrido tanto
que cualquier decisión personal, cualquier elección por su cuenta, lo hace
dudar. Nunca se arriesga para nunca equivocarse. Nunca se cuestiona sus
pensamientos para así nunca decepcionar a nadie. Nunca se aparta de su trabajo.
Tal vez es hora de que despierte un poco y vea que existen otras caminos en
esta galaxia...y que su hermana tomó uno.-
- Solo espero que ese camino no te aleje más
de mí...de nosotros. No se si realmente la causa maquí sea del todo sincera y
del todo correcta. Aun si fuera justa, no creo que los medios que utilizan sean
válidos...-
Melissa se detuvo frente a una puerta grisácea. Habían llegado a su casa.
- Mas allá de lo que pienses, yo he
encontrado en los maquis mi verdadera ideología. Una ideología que se guía por
los sentimientos reales y no solo por políticas frías, que valora el precio de
todas y cada una de las vidas y esta dispuesta a sacrificar lo necesario por
salvaguardarlas. Ahora lo único que necesito para ser feliz es recuperar el
fundamento para mis acciones. Necesito a mi hermano. Te necesito. No quiero
quedarme sola...- una nueva lagrima rodó por la mejilla de Melissa Castillo.
El comandante Vreel Lexx se acercó
lentamente a la joven y la besó en los labios con suavidad. Otra vez los
recuerdos invadieron su mente.
- Vreel, extrañe tanto esto.- exclamó la
joven mientras rodeaba sus brazos por el cuello del comandante, besándolo con
más pasión.
- Yo también, desde que dejaste
Melissa abrió apresuradamente la puerta de su casa y ambos entraron. Se besaban
con pasión sin recordar las diferencias de ideología que los separaban. El
deseo había dejado de lado a las intrigas y la política y había abierto el
camino para que resurgieran los sentimientos escondidos. Ahora, en ese casa de
una colonia pérdida en la galaxia eran solo dos almas consumando lo que tantos
meses atrás había sido postergado.
Octava Parte: Inocencia perdida
Sebastián Castillo había vuelto a dormirse.
Ze´Rito le había administrado un calmante y ahora descansaba apaciblemente.
Elina Vek, mientras tanto, no le quitaba los ojos de encima. Toda esa situación
la incomodaba. Si hubieran estado en
Mientras pensaba esto, Sito Jaxa y Thomas Riker ingresaron en la habitación.
- ¿Cuál es la situación Ze´Rito?- preguntó
Thomas.
- Al parecer se esta recuperando. Tuve que
darle un calmante luego de que se entero que su hermana era uno de los
nuestros.-
- Tendrá que acostumbrarse a la idea. Y más
ahora que los maquis volverán a ser reconocidos.- exclamó Sito.
- ¡Ustedes no tienen vergüenza!- gritó indignada Elina Vek.- La condición del
Dr. Castillo es crítica y en lo único en que piensan es en su propio
beneficio.-
- Discúlpeme señorita, pero creo que no
tiene muy en claro cuales son nuestras intenciones. Lo único que queremos
nosotros es que nos devuelvan lo nuestro.- la interrumpió Thomas Riker- Estos
planetas nos pertenecen, nuestras familias y amigos los trabajaron y a ellos
les corresponde habitarlos, mas allá de los que piensen en
- ¡¿Y cuantas vidas inocentes están
dispuestos a sacrificar mientras tanto?! Porque no solo la vida de Sebastián
Castillo es la que esta en juego.-
- Las muertes, por mas dolorosas que sean, son inevitables...-
- ¡La muerte de
mis padres también fue inevitable!- exclamó indignada la alférez.- Ustedes los
mataron, cuando ellos lo único que deseaban era la paz. Mis padres eran
Embajadores en
- En el viaje de regreso, la nave de mis padres
fue atacada por raiders maquí y destruida. Fueron asesinados solo para usarlos
como un ejemplo de lo que ocurriría si continuaban oponiéndose a los intereses
maquí. ¡Mis padres eran inocentes y sin embargo a ustedes no les importó!-
- Debo
recordarle que nosotros nunca deseamos convertirnos en terroristas. Fueron
- Además, - interrumpió la bajorana Sito
Jaxa- no les corresponde a los cardassianos proclamar ninguna clase de
inocencia. Durante toda mi infancia tuve que ver como mis amigos y mi familia
eran torturados y asesinados por ustedes. Nos moríamos de hambre en las calles
de Bajor mientras ustedes robaban nuestro pan. Esas eran víctimas inocentes,
hombres y mujeres cuyo único crimen fue haber nacido en Bajor durante la ocupación.
Sus padres pertenecían a un gobierno asesino a quien no le bastó con dejar a
Bajor en ruinas, sino que también necesitó arrasar con el hogar de toda esta
gente en la zona desmilitarizada. Por más buenas intenciones que hayan tenido,
sus padres eran cómplices.-
Las miradas de Sito Jaxa y Elina Vek se
cruzaban con furia. Allí estaba concentrado el odio entre las dos razas. Elina
Vek había tenido que soportar el estigma de ser cardassiana durante toda su
juventud en
En ambos bandos había perdedores.
- Ahora si todo sale bien, no serán
necesarias mas muertes.- dijo Thomas Riker tratando de quebrar el incómodo
silencio.- En cinco días lanzaremos un último ataque a las fuerzas cardassianas
en el sector. Será un ataque devastador, ya que los cardassianos no tienen
mucho con que defenderse. Sin el control cardassiano, y con
Mientras decía esto, la mirada de Riker se perdía en el infinito. Había un dejo
de megalomanía en su voz, como si todo lo hiciera por convertirse en un héroe,
por estar a la altura de su propio nombre.
Novena Parte: La venganza cobra forma
Era de noche en la base maquí. En una
habitación oscura, Vreel Lexx y Melissa Castillo dormían abrazados. De repente,
el comandante trill se despertó exaltado. Había tenido una pesadilla. Sabía que
lo que había hecho estaba mal. Por más que él la amara, Melissa seguía siendo
un criminal, miembro de una organización enemiga de
Cerca de allí, en la enfermería de la base, Sebastián Castillo se movía entre
sueños. Las medicinas lo estaban haciendo delirar y no había nada que pudieran
hacer para impedirlo. Elina Vek se deslizó de su asiento y se dirigió hacia una
esquina del cuarto, lejos del guardia que vigilaba la puerta desde afuera. Se
quitó lentamente la bota derecha y oprimió un pequeño botón cerca del taco. La
suela se desprendió mecánicamente, dejando al descubierto un compartimiento
secreto. Con cuidado, extrajo un par de extraños instrumentos. Repitió el
proceso con su bota izquierda y extrajo otros aparatos diferentes. Con cuidado,
ensamblo las piezas y en menos de un minuto tenía en sus manos un transmisor de
largo alcance.
De repente, Elina se sobresaltó. Alguien se acercaba a la habitación.
Rápidamente ocultó el transmisor entre su ropa y volvió a su asiento donde
pretendió estar dormida. El doctor Ze´Rito ingreso en el cuarto y observó las
lecturas de Sebastián Castillo. La herida en el brazo había sanado fácilmente,
pero el golpe en su cabeza no mejoraba. Ze´Rito parecía muy preocupado. Tomó un
hipospray y recargó la dosis de medicina. Era necesario que el hematoma en el
cerebro de Castillo se disipase. Luego de inyectar a Castillo, el doctor dejo
la habitación.
Elina estaba otra vez sola. Sacó el pequeño transmisor e ingresó varios
códigos. Como lo supuso,
- Elina Vek informando.- susurró
- Estábamos esperando su llamado señorita
Vek, ya comenzábamos a preocuparnos. Habla la almirante Nechayev.-
- Almirante, no tengo mucho tiempo. Le
transmitiré las coordenadas de la base maquí. La incursión de
- Muy bien
alférez.- exclamó
La transmisión
se cortó y Elina Vek se relajó en su asiento. Había logrado su cometido. La capitán
Jefferson había recibido un comunicado de la almirante Nechayev poco después de
descubrirse que uno de los fugitivos de Nueva Zelanda era Melissa Castillo. Los
vínculos maqui de Melissa eran ya conocidos en
Décima Parte: Doble traición.
Vreel Lexx
volvió a despertar. Esta vez estaba solo en la cama, pero un aroma a hierbas
invadía la habitación. Melissa Castillo salió de la pequeña cocina con un par
de tazas humeantes y se acercó al comandante.
- No hay nada mejor que un desayuno no replicado
para comenzar el día. Es difícil conseguir replicadores para la base, pero
volver a saborear las cosas de manera natural también tiene sus beneficios.-
dijo la joven mientras volvía a acostarse.
- Buenos días Melissa. ¿Sabes algo de tu
hermano?.-
- Hace media hora e comunique con Ze´Rito.
Me dijo que su situación es inestable pero que era mejor que no lo visitara por
el momento. Parece que le afecto bastante mi visita de ayer.-
Vreel Lexx tomo un poco de la bebida que le
había preparado Melissa. Era café vulcano, su preferido, y realmente sabía
diferente al replicado. El comandante no se sentía cómodo en absoluto. La noche
anterior se había dejado llevar por sus impulsos, pero ahora su conciencia le
estaba haciendo ver que esa relación no podía funcionar. Sentía que estaba
traicionando a toda su gente. Sin embargo, también sentía algo especial por la
joven.
- Melissa, tengo que hablarte.- comenzó el
trill.
- Si, te escucho.-
- Creo que...-
El comandante no pudo terminar con la frase
debido a que el intercomunicador de Melissa comenzó a sonar. La joven maqui se
levantó y recibió la llamada. Lentamente su cara se transformó. Ahora parecía
muy preocupada. Cortó la comunicación y se quedó paralizada frente a la cama.
- ¿Qué sucede?- preguntó el comandante
- Al parecer Sebastián no estaba tan estable como creían. Hace unos minutos comenzó a tener convulsiones y no responde a la estimulación cerebral. Debo ir a verlo cuanto antes.-
Cuando llegaron a la enfermería encontraron
a Elina Vek sentada en la puerta de la habitación. Se veía en sus ojos una gran
preocupación. Junto a ella estaba Thomas Riker, que caminaba de un lado a otro
del pasillo, preocupado por la salud de su “invitado”. Definitivamente le
serviría mucho mas vivo que muerto. El doctor Ze´Rito se acercó al grupo al ver
que Melissa y Vreel Lexx ya habían llegado.
- ¿Qué es lo que pasa doctor?-
- Estamos
haciendo todo lo posible por recuperar su actividad cerebral. Esta en una
especie de coma y no responde a nuestros estímulos. Podríamos recuperarlo
fácilmente si tuviéramos un estimulador de cerebelo, pero aquí en la frontera
no hay posibilidades de conseguir uno...Si sigue así no creo que pueda
sobrevivir esta noche.- explicó Ze´Rito.
- No puede ser...- exclamó Melissa
cubriéndose la boca con su mano.
Thomas Riker la abrazó y la llevo hasta una esquina del pasillo para
consolarla. Elina Vek tampoco podía creer lo que estaba sucediendo.
- Esto no podría ser peor. En cualquiera de
nuestras naves ya estaría recuperado.- murmuró Vreel Lexx
- Lo peor de todo es que ayer logre
comunicarme con Nechayev, como habíamos planeado, y hay una Flota de naves de
Vreel Lexx se sorprendió. Había olvidado
que su verdadera misión era descubrir la ubicación de la base secreta maqui. La
situación se estaba yendo de sus manos y ahora estaba por perder a uno de sus
hombres. Mientras, Melissa y Thomas Riker discutían en el rincón.
- ¡Por favor, es necesario que llevemos a mi hermano hasta
- Lo siento mucho Melissa, pero no es
posible arriesgar la ubicación de nuestra colonia solo por una persona. Hicimos
todo lo que pudimos según nuestros recursos. Si tu hermano muere, será porque
Thomas Riker
giró sobre sus talones y se fue a través del pasillo dejando a la joven sola.
Melissa no podía creer lo que había oído. La persona en quien más confiaba le
estaba dando la espalda y ahora su hermano podría morir por eso. Estaba otra
vez entre la espada y la pared. Pensó un segundo y se volvió hacia Vreel Lexx y
Elina Vek.
- Deben venir conmigo.- les dijo.
Los tres abandonaron
- Aquí tienen.- les dijo Melissa
entregándoles un pad de datos.- Estos son los códigos para transportarse a uno
de los raiders Maqui que orbitan el planeta.-
Elina y Vreel la miraron sorprendidos. Les estaba dando la llave para huir.
- Si toman el raider y siguen las
coordenadas que tienen en ese pad, pueden atravesar el yermo antes de que
siquiera descubran que no están.- continuó.
- ¿Porque haces esto?.- le preguntó Elina
Vek bastante asombrada.
- No puedo ver que dejen morir a mi
hermano. Ya una vez perdí todo por salvarlo, y no dudaría en volver a hacerlo.
Por favor, apresúrense.- Melissa sabía que la descubrirían, pero realmente no
le importaba. Lo más importante para ella seguía siendo su hermano.
Elina Vek sacó de entre su ropa el pequeño comunicador y comenzó a ingresar los
códigos del pad. Mientras, Vreel Lexx tomó del brazo a Melissa y la llevó hasta
la pequeña cocina.
- No es posible que te quedes aquí. Debes
venir con nosotros. Si logramos escapar te descubrirán y el resultado puede ser
peor que lo que te espera en territorio de
- Entiendo todo eso, pero mi lugar sigue
estando aquí. Por más que vuelva a
- ¿Por más que hayan hecho con tu hermano
lo mismo que
- No es lo mismo, la situación es diferente
y hay muchas vidas en juego aquí. Ellos me necesitan. - respondió Melissa.
Vreel Lexx la observó un segundo. Era tan
hermosa y tan valiente. Seguía sus convicciones hasta las últimas
consecuencias. Se preguntaba que pasaría cuando las tropas de
- Está bien. – Continuó
el comandante.- Si no nos acompañaras debo decirte algo. La base maqui ha sido
descubierta. Hay un invasión de
El comandante Vreel Lexx estaba violando
muchas leyes de
- Prometo escucharte. No te preocupes, todo
saldrá bien.- le respondió la joven mientras una triste sonrisa se dibujaba en
su rostro.
- Comandante, ya estamos listos.- le dijo
Elina.
Vreel Lexx besó una vez más los labios de Melissa Castillo. Tal vez sería la última vez que podría verla, pero eso era lo mejor. Los ojos de la joven se llenaron de lagrimas mientras los haces de rayo transportador elevaban a la alférez Vek, el comandante Lexx y el doctor Castillo fuera del planeta.
En el Noticiero Interestelar del día siguiente, cuando los
tripulantes estaban otra vez sanos y salvos en
“...una incursión en gran escala en una base maqui. El éxito estuvo asegurado
debido al factor sorpresa, que encontró a los rebeldes completamente
desprevenidos. Al parecer, la ubicación fue descubierta por un operativo
secreto de infiltración. En la base pudo hallarse, según fuentes oficiales, un
arsenal que iba a ser utilizado contra objetivos militares cardassianos. La
base parecía estar comandada por el recientemente fugitivo Thomas Riker, quien
fue otra vez atrapado. No hubo víctimas mortales en el ataque, pero se sospecha
que algún rebelde puede haber conseguido huir. La joven Melissa Castillo, quien
en un primer momento se creyó que podía haber sido tomada como rehén y luego se
descubrió su participación en el operativo maqui, aún no ha sido hallada...”
1) Thomas Riker es un duplicado de
William T. Riker, el primer oficial de
2) En el episodio Lower Decks de
la 7 temporada de Star Trek
3) El yermo es una zona del espacio azotada por tormentas de plasma