“la Federación ha diseñado una nueva nave estelar, mejorando sus armas y velocidad, WARP 9.985 con núcleo ecológico para no dañar el subespacio. Este nuevo prototipo surcará el espacio en busca de nuevas razas y mundos para expandir el conocimiento humano más allá de donde ya lo hemos hecho.” Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Stealth

Génesis parte 2

Escrito por Intrepid.

Anteriormente:

En su vuelo inaugural, el USS Stealth, camino a la estación Espacio Profundo Nueve e se encontró con la Rot’Arran aparentemente atacada y solo puede rescatar a dos de sus tripulantes antes de la explosión de la misma. La destrucción de esta nave y la de otras más hacen que la Federación envíe a su nueva nave para investigar.

Luego de recoger a su jefe de ingenieros se dirigen al sector en donde la nave klingon fue destruida, al arribar aparece una onda que los sacude junto con tres naves que, tras dejar al Stealth indefenso, se proponen abordar la nave…

Y AHORA LA CONCLUSIÓN…

-Connor a Dal'ar –resonó la voz del capitán en Ingeniería.

-Si capitán –respondió orgullosamente Dal’ar.

-¿El dispositivo de ocultamiento se encuentra en línea?

-Aún si capitán.

-Capitán, si me permite, creo que tengo una idea –aportó Morak oportunamente.

-Estoy abierto a sugerencias.

-Si redirigimos poder auxiliar a los impulsores podríamos aumentar un poco la velocidad de impulso para alejarnos lo suficiente y engañarlos para ocultarnos.

-Continúe.

-Cuando fuimos golpeados por la onda, también vinieron arrastrados junto con nosotros fragmentos de la Rot'Arran. Lo que propongo es que liberemos algunos torpedos en forma manual cerca de éstos y los hagamos detonar. Con esto generaremos una distracción para ocultarnos y escapar.

-No parece muy efectivo pero es nuestra única opción –respondió Connor con algo de preocupación.

-Detecto señales de transportaciones en distintas áreas de la nave –interrumpió T’Jor.

-Dal’ar esté preparada, a mi orden, ocúltenos. Sr. Morak, vaya a la bahía de torpedos, lance los que necesite y avíseme cuando este listo. T'Jor, envíe equipos de seguridad a todas las cubiertas en donde detectó las señales de transporte. No quiero que los maten, coloquen los phasers en baja intensidad; quiero respuestas.

Mientras que en los pasillos de muchas cubiertas ocurrían enfrentamientos, Morak y varios oficiales se las ingeniaron para llegar a las bahías de lanzamiento de torpedos. Manualmente fueron enviados hacia lo restos a la deriva de la extinta Ave de Presa. Cuando hubo lanzado la cantidad de torpedos que creía necesarios y tenía activado el de detonación, avisó al Puente del Stealth.

-Morak a capitán.

-¿Todo listo Sr. Morak?

-Si señor, cuando usted lo ordene.

-Muy bien, es ahora o nunca. Sr. Morak, ahora. -Hizo la pausa necesaria para dar tiempo a que el torpedo iniciara la explosión en cadena. -Dal'ar, ocúltenos ahora. Dawson, sáquenos de aquí.

Las explosiones comenzaron a sucederse una tras otra al tiempo que la nave desapareció ondulando el espacio que la circundaba ante la vista de las naves enemigas.

-Energía de emergencia estable, dos relevos estallaron en los niveles dos y nueve –informó Jarek mirando el tablero de su silla.

-Así no llegaremos muy lejos, debemos detenernos en algún lugar para poder hacer reparaciones en forma urgente.

Connor sabía muy bien que la nave en ese estado no sería rival para tres naves de semejante envergadura. Estaba superado, no solo en cantidad, sino en tamaño. El trío de naves eran de un tamaño descomunal. Había visto lo que podían ser los cubos Borg, pero estas casi los igualaban.

-Existe un planetoide clase I no muy lejos de aquí. En él, hay un cráter lo suficientemente grande para que el Stealth quepa y nos escondamos mientras reparamos la nave –comentó la alférez Dawson escuetamente.

Su sensibilidad empática provocaba temor en ella, pero a la vez sentía que no todos los que habían abordado la nave eran peligrosos. Era una sensación extraña, que aún le costaba hacer a un lado y que requería toda su concentración, pero que no quería evidenciar ante sus superiores.

-Fije curso hacia allí y llévenos de inmediato.

-Las tres naves se han dispersado y nos buscan –informó Jarek.

-Algún indicio de habernos detectado.

-Aun no capitán, pero sugiero que generemos una interferencia en las comunicaciones ya que nuestros huéspedes podrían informar nuestra posición o detectarnos a través de su señal.

-Hágalo.

-T'Jor a Capitán –la voz del bajorano se hizo escuchar en el Puente a través del intercomunicador.

-Capitán, nos esta costando mantener la situación bajo control con este último grupo en la sección de camarotes. –dijo con dificultad mientras se escuchaban disparos de phasers de fondo. -La mayoría se transportó a sus naves.

-Jarek cierre un campo de fuerza al rededor de nuestros amigos. Señor Ike, fije las coordenadas de los alienígenas que se encuentran encerrados en el campo de fuerza del área de camarotes y transpórtelos a una celda.

Establezcan Alerta Amarilla. Una vez que lleguemos al asteroide quiero una reunión.

La nave orbitó alrededor del planeta hasta posarse sobre el gran cráter que se hallaba sobre la línea del Ecuador. Lentamente Dawson, la piloto de la nave, la hizo descender a través de enormes nubes de vapor ácido hasta ingresar en el gigantesco hoyo en la superficie.

Entre tanto, en la sala de juntas se hallaban los oficiales más importantes de la nave.

-Quiero sus informes y espero buenas noticias –pidió Connor tomando asiento a la cabecera de la mesa de juntas. -¿Dal'ar, en cuánto tiempo tendremos velocidad Warp?

-En una hora estarán completas las reparaciones del motor de impulso y en dos horas tendremos Warp en línea.

-La prioridad es tener velocidad Warp en línea lo antes posible. Espero que lo tenga listo en una hora.

El ceño de Dal’ar no se hizo esperar para fruncirse revelando la disconformidad contra esta orden. Era evidente que la teniente no conocía la regla Scotie para el cálculo de los tiempos en Ingeniería. Era bien sabido por los ingenieros de la Flota que ante el pedido de una estimación de tiempo de reparaciones, el cálculo aproximado debía ser multiplicado por cuatro.

-¿Teniente T'Jor, cuantos alienígenas se han capturado? –Continuó Sean Connor con su recorrida de reportes.

-Cuatro y están bajo custodia en una celda de seguridad.

-Después iré a hablar con ellos. ¿Señor Ike, cómo va la reconfiguración de los sensores?

-Aún intentamos reconfigurar los sensores para detectar la señal transwarp con suficiente tiempo para no salir dañados nuevamente pero no hemos logrado buenos resultados hasta el momento.

-Señores, debemos prepararnos para un próximo encuentro, tenemos a cuatro de sus hombres y querrán encontrarnos a como de lugar.

De esta manera se dio por finalizada la reunión. Todos y cada uno de los presentes se puso en pie y se dirigieron hacia su puesto de trabajo.

En una celda se hallaban 3 alienígenas sentados, mientras que uno de ellos se encontraba de pie. Iba y venía por el estrecho espacio que les quedaba dentro de la celda, increpando a éstos.

-No puede ser que fallemos en una misión tan simple.

-Pero GOLLARTH cómo íbamos a sospechar que nuestras naves nos iban a abandonar –intentó sumisamente uno de ellos decir.

-Cállate Gorath, no hemos sido abandonados por el Concilio. Algo debe haber sucedido. En este cuadrante no utilizan transwarp. Por eso la ola de transporte los golpeaba desprevenidos. Debíamos capturar naves y obreros para el Concilio, y los capturados hemos sido nosotros.

-Si no nos han abandonado, vendrán por nosotros –repuso Gorath.

En ese momento las puertas de la sala de encarcelamiento se abrieron e ingresaron Connor y Jarek.

-Creo que ya nos conocemos –dijo el Capitán mirando a Gollarth. Pero este no responde. -Quiero saber quiénes son ustedes y por qué atacaron mi nave.

-Señor, los informes indican que quien esta de pie se llama Gollarth y es el líder.

-Señor Gollarth, debo insistir en mi pregunta. Se muy bien que entiende mi idioma.

-Señor Sean Connor, mi nombre es Gorath y soy científico –intervino el otro.

-¡¿Qué se supone que estás haciendo?! –Increpó Gollarth interponiéndose entre Gorath y Connor, dando la espalda a este último.

-Lo que debimos hacer desde un principio, pedir ayuda, no, robar y esclavizar –respondió Gollarth perdiendo ese respeto que parecía tener antes.

Gollarth se puso furioso y se dispuso a atacar a Gorath.

-Desactive el campo –ordenó Connor rápidamente.

Al desactivarse el campo de fuerza de la celda, ambos oficiales de la Federación tomaron sus phasers y dispararon sobre Gollarth provocando que éste quedara inconsciente. Sus compañeros de celda amagaron con pararse, pero las armas de los oficiales apuntándoles directo al rostro, frenaron el intento.

-Señor Gorath ¿Se encuentra usted bien? Venga con nosotros –invitó Connor. -Active el campo nuevamente.

-Creo que ha sido un poco impulsivo, Capitán –susurró Jarek al oído de Sean Connor.

-Disculpa, no me percaté de tus avisos para que me frenara mientras sostenías tu phaser y disparabas.

-Tenga cuidado Capitán podría tratarse de un engaño, recuerde la advertencia de Martok.

-Brindémosle el beneficio de la duda, es el único que ha querido hablar con nosotros. Además, Martok dijo que se trataría de facciones del Tal’Shiar y no creo que ellos posean tecnología transwarp.

-Capitán, le pido formalmente asilo a bordo de su nave. Tengo información que podría serle de gran utilidad.

-Acompáñenos, creo que tenemos mucho para hablar.

Ubicados en la sala de reuniones, se hallaban Connor y Gorath.

-Nosotros somos Borians, pertenecemos a un sistema trinario ubicado en el cuadrante Beta. Nuestra sociedad se halla dividida en dos grandes grupos: los soldados, quienes gobiernan nuestro mundo y los científicos, quienes solo nos limitamos a investigar y a acatar órdenes.

-¿Esta división es la única que existe?

-No, existen otras culturas, pero las que mencioné son las principales. Es por esto que hemos avanzado tecnológicamente mucho los últimos siglos. Los militares están continuamente pidiendo nuevas tecnologías; velocidades transwarp, para poder conquistar planetas y ampliar territorios.

-Gollarth mencionó el hecho que el Concilio necesitaba nuestra nave. ¿A qué se refería?

-Nuestro pueblo está muriendo. Uno de nuestros experimentos no tuvo los resultados que esperábamos y gran parte de nuestra sociedad ha muerto. Los sobrevivientes han sido infectados con cierto virus patógeno el cual nos está matando.

Connor podía sentir que el Borian no decía todo lo que pensaba. Había algo que le hacía sospechar que ocultaba algo pero aún no podía determinar de qué se trataba.

-¿Todos los de su raza se encuentran infectados?

-No tema capitán, yo no lo padezco, si es eso lo que le preocupa. Solo la milicia se encuentra infectada y parte de quienes intervinieron en el experimento como voluntarios.

-¿Pero en qué les beneficia obtener nuestra nave?

-Los informes que obtuvimos en primer lugar, indicaban que el virus provenía de éste sector. Cada vez que podíamos interceptar una nave de este cuadrante abríamos un pasadizo hacia sus coordenadas. Pero cada intento resultaba igual. Nuestra onda transwarp golpeaba las naves y provocaba daños lo suficientemente grandes para destruirlas.

-Eso no responde a mi pregunta –interrumpió Connor inflexible.

-Lo que buscamos es información de sus bases de datos para obtener información que nos sea útil para elaborar una cura para mi pueblo.

-¿No resultaría más fácil pedir colaboración que intentar obtenerla por la fuerza?

-Por eso estoy colaborando con ustedes. La gente como Gollarth solo sabe obtener lo que quiere de la forma en que usted ya lo ha visto.

-Intentaremos llegar a un acuerdo con su gente e intentaremos encontrar una cura, o al menos información útil, para su pueblo.

-Gracias Capitán. Yo puedo ayudarle con sus sensores para puedan detectar sus señales mucho antes.

-Esto nos ayudaría mucho, pero qué es lo que quiere a cambio.

-Ya se lo he dicho antes, quiero asilo en esta nave. No quiero volver a mi planeta y seguir ayudando a matar inocentes.

-Más allá de sus diferencias ideológicas. Existe algún tipo de problema que usted tenga con la sociedad Borian.

Debo decirle que la primera directiva de la Federación Unida de Planetas me impide entrometerme en problemas o conflictos internos de un planeta.

-No señor. Pero creo que desde el mismo momento que aparecimos ante ustedes y los atacamos, los hemos involucrado con nosotros.

-Muy bien, lo pondré en contacto con el Teniente Ike, quien se encuentra a cargo de la modificación de los sensores. Además quiero que realice un informe de los escudos y armas Borians.

-Ah, me olvidaba de preguntarle algo. ¿Conoce a los Borg?

-Podría decirse que sí.

-Ellos utilizan tecnología transwarp también, eso supone que parte de su raza ha sido asimilada por ellos.

-Prefiero no hablar del tema, si no le molesta Capitán.

-Muy bien, respeto su silencio.

En Ingeniería, Dal’ar se encontraba realineando la matriz de Dilithium desde una de las consolas.

-Teniente, el Señor Gorath es el Borian que se ofreció a ayudarnos a recalibrar los sensores de largo alcance.

-¿Y qué es lo que supone que yo debo hacer al respecto? – respondió altivamente. Mirando despreciativamente a ambos

-Supuse que querría supervisar las operaciones de reconfiguración.

-Pues supuso mal teniente. Creo puede realizar la tarea sin mi presencia.

-Muy bien. Acompáñeme por aquí -dirigiéndose hacia Gorath.

-Creo que no es muy simpática -comentó Gorath en voz baja.

-Es una historia muy larga. Pero la flota estelar la ha puesto a cargo de Ingeniería de esta nave y hay que respetar ciertas cosas aunque a uno no le agrade.

-Por lo que puedo notar en los rostros de los demás oficiales, creo que a nadie le agrada su presencia.

-Hasta no hace mucho tiempo atrás, ella hubiera sido el enemigo. Hoy ya no lo es, pero las asperezas entre nuestras razas aún no se han limado del todo. Pero finalizando la clase de historia. ¿Cómo propone realizar los cambios a los sensores?

-Como primera medida es necesario algún emisor de largo alcance que sea capaz de emitir un pulso en esta frecuencia a través del subespacio –indicó el Borian tecleando varias secuencias de números.

-El deflector podría ser modificado para emitir ese pulso.

-Comencemos entonces.

-Ingeniería a Puente –solicitó Dal’ar.

-Adelante –respondió Connor.

-Las reparaciones han finalizado.

-Correcto. Connor a Ike.

-¿Si, Capitán?

-¿Usted y el Señor Gorath han terminado las modificaciones a los sensores?

-Si Capitán, estaba por informarle.

-Bien Señor Ike. Informe a Gorath que se reporte al puente.

-De acuerdo señor. Ike Fuera.

-Dawson, salgamos de este planetoide. ¿Alguna señal de los Borians?

-Aún no señor.

-No es posible que se hayan retirado así nada más.

-Seguramente deben estar dispersos buscándonos –calculó el Vulcano.

En la sala de detenciones, Gollarth, ya repuesto, les hizo una seña a sus subordinados.

Uno de ellos se puso de pie y acercándose hasta el campo de fuerza, extrajo uno de sus implantes cibernéticos que poseía en su antebrazo derecho y lo colocó en contacto con el campo.

El campo comenzó a fluctuar lanzando leves destellos azules hasta que se desactivó.

Esto es percibido tarde por parte del guardia de seguridad, quien fue atacado por los soldados Borians logrando reducirlo y extraer su phaser.

Los tres soldados Borians abandonaron la sala de detenciones e ingresan en los pasillos de la nave. Una vez en ellos, Gollarth tocó su hombro izquierdo e intentó ponerse en contacto con su gente.

-Courith a Gallarth.

-Si, gran Gollarth. –Se oyó una voz por el intercomunicador con gran interferencia. -Apenas podemos percibir su señal. En la nave existe una especie de campo de interferencia que interrumpe el flujo normal de la comunicación.

-Rastreen nuestra señal y vengan de inmediato. Esta nave debe ser nuestra -Agregó con tono amenazante.

-En camino señor.

En el puente T’Jor recibe un informe.

-Capitán, los reclusos han escapado.

-¡Diablos! ¿Puede ubicar su señal?

-No capitán, han disfrazado su señal de alguna manera y no puedo ubicarlos.

-Los sensores de largo alcance están detectando múltiples señales transwarp –agregó Morak.

-Al parecer, Gorath ha modificado con éxito nuestros sensores.

-Alerta Roja. Esta vez no nos tomarán por sorpresa. Dawson, ajuste el rumbo para eludir las ondas de choque. Escudos al máximo. –Comenzó a escupir ordenes en todas direcciones -Veremos si además de los sensores, el informe sobre las naves Borians también es veraz -agregó mirando a su primer oficial.

La nave es sacudida levemente por varias ondas al momento de la aparición de las naves Borians.

Connor pidió el reporte de manera inmediata.

-Los escudos resisten, solo hemos sido alcanzados por la turbulencia de las ondas –informó T’Jor.

-Cinco naves emergen de las distorsiones –completó Morak.

-Patrón de ataque Delta siete. Inhabiliten sus armas.

El USS Stealth realiza varias maniobras entre las naves enemigas. Dawson se lucía con cada giro y tirabuzón que hacía la nave. Mientras disparos phasers hacían blanco sobre la parte ventral de las mismas.

-Sus armas han sido deshabilitadas.

-Abra un canal. –Connor se incorporó de su asiento y miró fijo hacia la pantalla -Stealth a nave enemiga. Depongan su ataque, sabemos de su condición.

En pantalla aparece otro Borian.

-Capitán, disponemos de un gran ejército. Podremos atraer más naves a este sector en un abrir y cerrar de ojos.

-Hágalo y el resultado será el mismo. No queremos continuar esto. Sabemos de su necesidad de información, les brindaremos toda la que necesiten para ayudar en su búsqueda de la cura al virus que los aqueja.

El rostro del Borian muestra una mezcla de sorpresa con desconcierto. Tras unos breves segundos, su rostro cambia nuevamente, esta vez indicando comprender lo que dice su interlocutor.

-Usted ofrece ayuda pero tiene prisioneros a integrantes del Concilio Borian.

-Debe entender que ustedes nos atacaron en primer lugar y abordaron nuestra nave. Esto es un claro acto de hostilidad para con nosotros, sólo nos hemos defendido. En cuanto a sus compañeros que están prisioneros. Ellos han escapado y no sabemos en donde se encuentran.

-Eso ya lo sabemos, ellos han sido quienes nos han informado de su posición.

-Su tecnología es muy avanzada. Han penetrado nuestros escudos y se han comunicado. -Dio la espalda a la pantalla y susurró a Jarek.

-Veremos qué es lo que el Concilio resuelve a este respecto.

La transmisión finalizó y en pantalla se veían tres de las cinco naves que rodeaban al Stealth.

-Esta parece ser la entrada a un conducto, ingresemos. –Comentó Gollarth en una incierta parte de la nave. Con cuidado quitó la tapa de entrada a uno de los tubos Jefferies y se introdujeron, él y sus dos acompañantes.

-Gran Gollarth. ¿Hacia dónde nos dirigimos?

-Saurth, debemos permanecer ocultos hasta que la nave venga por nosotros. Desarmados seremos un blanco fácil para que nos atrapen nuevamente. Mientras tengamos activado el distorsionador de bioseñales no nos detectarán.

La conversación es interrumpida por un mensaje.

-Coiruth a Gollarth.

-Aquí estamos.

-Hemos arribado al sector pero el Stealth ya nos estaba esperando e inhabilitó nuestras armas.

-Ese maldito Gorath -Dijo entre dientes. -Debemos buscar la forma de inhabilitar sus escudos para poder ser transportados. Sabarth ha comenzado a mostrar síntomas de pérdida del efecto del inhibidor y en cualquier momento nos encontrarán.

-Correcto, Coiruth fuera.

Sabarth se hallaba sudoroso y tembloroso apoyado sobre sus espaldas en una de las paredes del conducto al cual habían accedido.

-Gran Gollarth, deben seguir sin mi, ya no puedo caminar. No logro tener control sobre mí.

-En cualquier momento su distorsionador comenzará a fallar y seremos detectados. Saurth apresúrese, debemos llegar a Ingeniería.

-Detecto una señal de vida Borian en uno de los conductos del sector 8.

-Sr. Morak diríjase hacia allí con un grupo de seguridad. –Y agregó mirando a T’Jor -¿Alguna señal al respecto de los otros?

-No, capitán.

-Capitán, lo lógico es que intenten inhabilitar el sistema de escudos del Stealth para poder transportase de regreso a su nave o traer más tropas. Recomiendo enviar grupos de seguridad a Ingeniería –agregó Jarek.

-Hágalo.

-Gran Gollarth, detecto una señal Borian a 20 metros y no es Sabarth.

-Es Gorath. Ese maldito es mío.

Se movieron rápidamente por el tubo Jefferies en el que se encontraban en ese momento hasta que hallaron una salida.

-Nos volvemos a ver –dijo Gollarth dirigiéndose a Gorath, quién iba acompañado del Jefe Ike.

Ike maldijo silenciosamente cuando al llevar su mano a la cintura en busca de su phaser, recordó que no lo traía consigo.

Gollarth apuntó al pecho de Gorath y en su rostro se reflejaba el regocijo que representaba para él esta situación.

-Es evidente que siempre has esperado esta oportunidad –dijo Gorath apremiado por la situación.

-Pero quién iba a pensar que ibas a ser tú quien iba a darme la excusa perfecta para matarte sin que el Gran Concilio Borian me acusara de asesinato, querido hermano traidor.

Ike no pudo ocultar su cara de asombro ante la declaración de Gollarth.

-¿Pero como, es que acaso su nuevo aliado no les dijo que es el hermano del Gran Karth, uno de los nueve supremos Jefes del Concilio Borian? –Preguntó Gollarth con sarcasmo a Ike. -Seguramente no debe de ser el único secreto que has guardado. ¿Verdad?

Sin previo aviso Gorath se abalanzó sobre su hermano en un intento por desarmar a éste. Pero en su intento falla, y un disparo hace impacto en su cuerpo causando un gran daño.

En ese momento irrumpen en el lugar tres oficiales de seguridad quienes a su vez disparan sobre Gollarth y Saurth, provocando que éstos se desplomen sobre sí mismos.

-Enfermería a Puente –Solicitó Stuart la comunicación. Estaba ubicado a la derecha de la cama de diagnóstico número dos

-Adelante –respondió Connor.

-Capitán, he estado analizando los cuerpos de los Borians y he efectuado un descubrimiento que creo que debe ver.

-Voy en camino, Connor fuera.

Transcurren unos minutos durante los cuales el Doctor se dedicó a realizar más análisis sobre muestras sanguíneas tomadas sobre los distintos cuerpos que se hallaban en la enfermería.

-Dígame doctor. ¿Qué es lo que ha descubierto? –inquirió Sean una vez que ingresó en la enfermería.

El médico le hizo una seña al Capitán para que lo siga y éstos se dirigieron a la cama de diagnóstico número tres.

-Éste es el primer Borian que llegó a la enfermería. -Descubriendo su cara ya que ella se hallaba tapada por una sábana -Poseía un cuadro de desequilibrio orgánico total. Tenía sudoroso todo su cuerpo y un grave ataque de convulsiones. Lamentablemente no pude hacer nada por él. Desconozco completamente su organismo, el cual, por cierto me parece extremadamente fascinante. Son casi perfectos.

-Doctor -lo interrumpe Connor respetuosamente -vaya al grano por favor. En cualquier momento llamarán desde la nave Borian y espero estar en el puente para ese momento.

-Perdón. Lo que quería mostrarle es esto.

El galeno se dirigió hacia una pantalla que se hallaba por detrás de la cama en la que se encuentra el Borian. En la misma se veía una feroz lucha entre seres microscópicos, en donde unos devoraban literalmente a otros y se multiplican en forma exponencial.

-¿Ese es el virus que nos ha comentado Gorath?

-Podría decirse que si, salvo por el detalle que nuestro amigo olvidó decirnos. Computadora, amplifique la imagen en un doscientos por ciento.

Entonces los organismos microscópicos se detallaron visualmente con la forma de pequeños robots.

-La medicina no es mi campo pero podría asegurar que se tratan de nano-sondas.

-Así es, lo son. Puse a la computadora a analizar el patrón de las nano-sondas para verificar si hay algo en nuestra base de datos y a excepción por ciertos detalles mínimos, son exactamente iguales a las de los borg.

-Poseen tecnología transwarp y nano-sondas al igual que los borg, pero cuando intenté preguntarle a Gorath al respecto, él eludió mi pregunta. ¿Cuáles son estos mínimos detalles?

-La fuente de energía que utilizan, su diseño, pero lo principal, es que algunas de ellas dejan de regenerar las partes dañadas del cuerpo o de mejorar otras para dedicarse a destruir todo, incluso a las otras nano-sondas. Durante el siglo XX, existió en la tierra una enfermedad por mucho tiempo incurable que consistía en células que atacaban a otras células. Esta enfermedad era retardada mediante aberrantes tratamientos que solo lograban retrasar lo inevitable. La enfermedad se llamaba Cáncer y evidentemente ellos tampoco saben como destruir a las nano-sondas que funcionan mal sin destruir a las otras. Lo cual los llevó a desarrollar un inhibidor de las nano-sondas con desperfectos. Este inhibidor lo he detectado en los otros dos cuerpos también.

-¿Gorath tenía también nano-sondas?

-No, y eso es lo extraño. Porque entonces no se trataría de una enfermedad virulenta, sino algo que afecta solamente a los soldados.

-Eso significa que las nano-sondas han sido implantadas en el cuerpo de los soldados con la intención de mejorarlos en algún sentido. Otra vez volvemos a tener interrogantes con respecto a esta raza.

Una voz se escuchó a través del intercomunicador interno de la nave.

-Jarek a Connor.

-Adelante.

-Capitán, Coiruth nos está llamando.

-Voy para allá. Connor fuera.

Las puertas de turbo ascensor del puente se abrieron dando a Connor el paso libre, quien se dirigió presurosamente hacia el centro del puente de mando.

-En pantalla –pidió el Capitán.

-Capitán, el Concilio exige que sean entregados los Borians que tiene como prisioneros de manera inmediata.

-Me temo que antes debo hacerle saber de los incidentes ocurridos tras la huida de Gollarth y los demás. –Sean hizo una pausa esperando alguna respuesta por parte del Borian, pero ante el silencio de éste, prosiguió -Hubo un enfrentamiento dentro de la nave, el cual dejó como resultado, la muerte de los cuatro Borians que se encontraban a bordo.

-Ya veo como son ustedes, han preferido asesinar a todos antes de regresarlos. -Comentó ásperamente -Debo aclararle capitán, que han asesinado a un alto jefe militar de nuestro gobierno, el Gran Gollarth. Además, Gorath, uno de los científicos más destacados del Concejo Médico Borian y hermano del Gran Gollarth.

-Permítame aclarar el hecho de que Gorath nos había pedido asilo en nuestra nave y fue Gollarth quién lo asesinó en el enfrentamiento que le mencioné. Por otro lado, uno de sus soldados pereció a causa del virus que los afecta. Lamentablemente nuestro doctor no pudo hacer nada por él, pero ha realizado ciertos descubrimientos que creo que les convendría saber.

-No me interesan sus excusas. Transporten los cuerpos a estas coordenadas.

-Tengo las coordenadas señor. ¿Qué hago? –preguntó T’Jor.

-Comunique al señor Ike que transporte los cuerpos de los Borians a las coordenadas indicadas. –ordenó Connor apesadumbrado. Y volviendo su mirada hacia la pantalla -Nuestra misión es pacífica, no pretendemos…

La transmisión fue cortada de forma tajante por parte del Borian y la imagen de las naves Borians ocuparon ahora el lugar en donde antes estuvo el rostro del Borian.

-Las naves se están alejando señor.

En pantalla se vio como luego de haber tomado cierta distancia del Stealth, cada una de las naves Borians comenzó a generar una especie de campo gravitón delante de sí.

Poco a poco este campo se transformó en un cono y pronto ingresaron en ellos para luego desparecer rápidamente y los pasadizos se cerraron abruptamente detrás de sí.

Morak informó la pérdida por parte de los sensores de las señales transwarp.

-Algo me dice que no será la última vez que los veremos. Número uno tiene el control, estaré en mi privado.

* Bitácora personal del capitán; fecha estelar 53491.5; complemento. El encuentro con esta nueva raza me ha dejado absolutamente desconcertado. Su semejanza con los borg me intriga demasiado. Desconozco si su raza ha sido asimilada en el pasado por ellos y adaptado su tecnología para su beneficio o si puede tratarse de algo distinto.

Fin de bitácora.