“la Federación ha diseñado una nueva nave estelar, mejorando sus armas y velocidad, WARP 9.985 con núcleo ecológico para no dañar el subespacio. Este nuevo prototipo surcará el espacio en busca de nuevas razas y mundos para expandir el conocimiento humano más allá de donde ya lo hemos hecho.” Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Stealth

Génesis parte 1

Escrito por Intrepid.

Las moléculas se iban recomponiendo dentro del transportador. Al finalizar la materialización, apareció la figura del capitán Connor.

Dentro de la sala de transportación se hallaba su primer oficial, el comandante Jarek, quien le dio la bienvenida.

-Bienvenido capitán Connor. -Dijo el vulcano, con la seriedad que les caracteriza.

-Señor Jarek, es agradable volver a verlo. -Permitiéndose escapar una leve sonrisa. Ambos habían prestado servicio a bordo de la USS Clarion, su anterior nave. Ocupaban los mismos puestos que ahora. Connor se había ganado el puesto de capitán en esa nave luego de su gran desenvolvimiento durante la guerra del Dominion . Esto hizo en que no dudara en mantener a su primer oficial en esta nueva etapa.

-Lo mismo digo capitán -sin variar su seria expresión. -Estamos finalizando el traslado de la tripulación que abordará aquí, en el astillero.

-Correcto. Vayamos al puente, deseo conocerlo.

Y abandonando la sala de transportación, tomaron el corredor que conduce hacia el turbo ascensor, el cual los transportó hasta el puente de la nave.

Al abrirse las puertas del turboascensor, apareció ante los ojos del capitán, el puente del USS STEALTH. El nuevo prototipo de la Federación.

Al ingresar al mismo, el teniente comandante y Jefe de seguridad, Tol Jorem, anuncia la llegada del capitán

-¡Atención! capitán en el puente.

Acto seguido, todos los oficiales presentes, abandonaron momentáneamente su estación de trabajo, saludaron a su superior.

-Pueden, descansar. -Mientras recorría con la mirada el diseño de vanguardia con el cual ha sido realizado el puente. Antes de dirigirse a su jefe de seguridad, Connor, recordó haber leído en su informe que prefería ser llamado por el nombre de T’Jor -Sr. T’Jor, informe.

-Solo faltan algunos tripulantes más por transportarse, y habremos terminado. Capitán, quizás no sea el momento oportuno, pero quería agradecerle que me llamara así.

-No tengo ningún problema teniente en llamarlo, solo espero que me lo explique en otra ocasión.

-Muchas gracias Señor –respondió T’Jor y tras una breve pausa agregó -la transportación de los tripulantes ha finalizado. Todos están a bordo capitán.

-Perfecto, estamos en condiciones de emprender nuestro viaje.

Hecho una mirada a todo el personal ya ubicado en sus posiciones y tomó asiento en su silla que se ubicaba en el centro exacto del Puente.

-Teniente… T’Jor, abra un canal al astillero –dijo el capitán hacia el bajorano, quien con un gesto le indicó que la tarea estaba realizada -Astillero, aquí el capitán Sean Connor del USS STEALTH, solicitamos permiso para abandonar el puerto espacial.

-Permiso concedido y buena suerte –respondió una voz masculina por el intercomunicador.

-Alférez, sáquenos de aquí –ordenó el capitán acomodándose en su asiento y mirando unos datos en la pantalla ubicada en la parte izquierda de su silla.

La nave fue saliendo lenta y sigilosamente del puerto espacial en donde se construyó, como lo hace una mariposa una vez concluida su metamorfosis. En primera instancia lo hizo el platillo y luego el resto. Era innegable el toque romulano en el diseño de la nave.

-Dawson –dijo Connor hacia la alférez ubicada en la consola del piloto -fije curso Espacio Profundo Nueve, Warp máximo... -Hizo una breve pausa; casi como un suspiro, pensando en el futuro de esta nave y su tripulación -Adelante.

El USS STEALTH giró con dirección hacia la ex base estelar cardassiana Terok Nor, hoy conocida como Espacio Profundo Nueve ; las barquillas se iluminaron y desapareció velozmente, dejando tras de si una estela lumínica para finalmente convertirse en un punto brillante en el estrellado espacio.

-Capitán, los sensores detectan una señal de auxilio –dijo T’Jor con cierta voz de alarma.

-¿Procedencia? –Averiguó Connor.

-Hay mucha distorsión, pero parece ser un ave de presa klingon... Es la Rot'Arran Señor.

-La vieja nave de Martok -dijo Sean para sí mismo. -En pantalla -miró a su oficial de seguridad -¿Hay señales de vida a bordo de la nave?

-Solo hay cinco y son muy débiles.

Connor llevó la mano a su pecho y tocó su intercomunicador -Connor a Ike.

-Diga capitán –respondió el joven encargado interinamente de ingeniería.

-Jefe Ike, fije las coordenadas de las cinco señales de vida en la Rot'Arran y transpórtelas directamente a la enfermería en cuanto las tenga.

-Entendido, Señor. Ike fuera.

-Capitán a Enfermería.

-Si capitán. Aquí Stuart.

-Prepárese para una emergencia médica, tenemos cinco klingon heridos que serán transportadas directamente a la enfermería.

-Comprendido capitán. Stuart Fuera.

-Capitán, el núcleo Warp de la Rot'Arran se desestabiliza, su ruptura es inminente –informó T’Jor de manera urgente.

-¡Jefe! ¿Los tiene? –Apresuró Connor.

-Aún no capitán, hay mucha radiación, los conductos de plasma se han roto y hay fugas en todas las cubiertas.

-¡Apresúrese! No queda mucho tiempo.

-Lo se, estoy haciendo todo lo que puedo –respondió nerviosamente Ike, mientras su frente se perlaba de sudor y su tono se acentuaba hacia el nerviosismo.

En ese momento el núcleo Warp del ave de presa colapsó haciendo que la nave klingon estallase. Primero haciendo implosión para después explotar esparciendo fragmentos de la nave en todas direcciones.

-Capitán, solo he podido transportar a tres integrantes de la Rot'Arran –informó abrumado Takeshi Ike.

-Esta bien Sr. Ike, buen trabajo. Connor fuera –se puso en pie y agregó -Señor Jarek el puente es suyo. Estaré en la enfermería.

-Muy bien capitán.

El capitán Connor ingresó en el turbo ascensor y las puertas del mismo se cerraron detrás de él.

-Señor T'Jor intente extrapolar el curso de la Rot'Arran y escanee si hay rastros de armas o algún indicio que indique lo que aquí ha ocurrido –solicitó impávido el Vulcano.

Tol Harem, es decir, T’Jor, se puso de inmediato a trabajar. Tras realizar algunos cálculos en su consola respondió -Comandante, hay rastros extraños de una distorsión subespacial, pero aún no logro establecer el origen. -Continuó trabajando en su estación -Los escaneos muestran un rastro Warp que aparentemente se originó en Qo’nos y extrapolando la trayectoria que llevaba la nave, su destino era  Espacio Profundo Nueve.

Las puertas de la enfermería se abrieron dando paso a la figura del capitán Connor que ingresó por ellas y se cerraron tras su paso.

-Dr. Stuart. ¿Cuál es la situación? –preguntó el capitán con preocupación.

-Lamentablemente he podido salvar solo a dos de los tres sobrevivientes. Quién falleció tenía todo su cuerpo cubierto por quemaduras de plasma y múltiples lesiones internas. Con respecto a los otros, le sorprenderá saber que uno de ellos es Martok, el líder del Alto Consejo klingon. –Informó seriamente el galeno.

Martok y Connor habían entablado cierta especie de amistad luego de una batalla en el sistema Corterian contra el Dominion. En la cual el USS Clarion había salvado a la Rot’Arran y al, en aquel entonces, general Martok de una deshonrosa muerte.

-¿Cómo se encuentra? –Cuestionó Connor mirando hacia la biocama en la que yacía el Canciller klingon.

-No le mentiré, se encuentra grave, no creo poder salvarlo. En este momento necesita el soporte de vida artificial, pero no se cuanto pueda durar en esta condición.

-¿Y el otro superviviente?

-Esta inconsciente. Ha recibido un fuerte impacto y quemaduras leves de plasma, pero se recuperará.

-Avíseme cuando alguno de ellos despierte. Necesitamos averiguar lo que aquí ha pasado y ambos tienen muchas de las respuestas a nuestros interrogantes.

-Así lo haré capitán.

* Diario del capitán, fecha estelar: 53487.6; el viaje inaugural del Stealth parece estar teñido de sangre. Nos hemos encontrado con la Rot’Arran, nave klingon clase ave de presa, la cual parece haber sido víctima de un ataque o un accidente. Nuestro jefe de seguridad se halla trabajando en la investigación del caso. Los sobrevivientes, Martok y un joven guerrero klingon, aún no han despertado. Los escaneos no han descubierto ningún rastro de naves en este sector y aún no se determina con exactitud el origen de la distorsión percibida por los sensores.

-¿Sr. T'Jor ya ha analizado los restos? –preguntó el capitán desde su asiento en el Puente de la nave.

-No hay rastros de armas señor. Es como si algo les hubiera extraído toda su energía, para luego desaparecer sin dejar rastros. Al menos no perceptibles para nuestros sensores.

-Muy bien, avise al imperio klingon de los hechos acontecidos y cual es nuestro destino. Alférez Dawson, reasuma curso y velocidad.

-Enfermería al Puente -Se escuchó la voz del doctor a través del intercomunicador.

-Dr. Stuart, dígame.

-Capitán, quería avisarle que Martok acaba de despertar.

-Muchas gracias Doctor. Connor fuera –rápidamente se puso en pie y se dirigió hacia su primer oficial -Acompáñeme a la enfermería número uno. Sr. T'Jor, hágase cargo del puente.

Mientras ambos oficiales abandonaban el puente el jefe de seguridad se dirigió a la silla de mando. Inhaló una gran bocanada de aire y sentó en ella como si fuera una tina de agua hirviendo.

-He logrado estabilizar sus signos vitales, pero el peligro aún no desaparece –les comentó el médico en Jefe del Stealth.

-Muy bien hecho doctor. Necesito hablar con Martok, debemos saber lo que ocurrió con la Rot'Arran.

-No hay problema; pero no lo exija demasiado.

Connor se dirigió hacia la biocama de diagnóstico número uno, donde se encontraba Martok recostado. El bioescaner estaba cerrado sobre su pecho indicando sus signos vitales.

-Hoy es un glorioso día para morir -Dijo, endureciendo su débil voz pero con el orgullo de un honorable guerrero.

-Es cierto, pero espero que no lo honres con tu muerte viejo amigo.

-Mi muerte no sería honorable si muriera bajo estas circunstancias. No podría descansar en Sto’Vo’Kor (1) sin haber muerto en una batalla honorable.

-Debo entender entonces que lo que destruyó la Rot'Arran no fue producto de un enfrentamiento con otra nave.

-No se qué demonios nos golpeó -comenzó a enfurecerse el klingon.

En ese momento, el otro klingon despertó ante el grito de Martok. Quedó semisentado del sobresalto. El hecho de no presentar heridas graves hizo que no fuera necesario cerrar el bioescaner sobre él.

-Capitán -dijo en voz alta como para que éste lo oyera -viajábamos a Warp 5, cuando los sensores detectaron una distorsión subespacial y algo nos golpeó desviándonos de nuestro curso. Los motores se apagaron y todos los sistemas comenzaron a fallar. En ese momento la computadora comenzó a enviar las señales de auxilio en todas las frecuencias.

Martok acusó un dolor y se llevó su mano derecha al pecho. El doctor interrumpió, observó el bioescaner y lo analizó con su tricorder médico

-Capitán, creo que por ahora es suficiente. -Entre tanto, inyectó un calmante en el cuello del paciente con un hipospray.

-Su nombre y rango guerrero –dijo Connor dirigiéndose al otro klingon.

-Mi nombre es Morak, hijo de Khor, y soy teniente comandante y oficial táctico de la Rot'Arran.

-¿Cuál era su misión?

-Eso no lo puedo decir. La desconozco. Tendrá que preguntárselo al Canciller –respondió el klingon en un gruñido.

Su tono comenzó a sonar áspero. No le gustaban los interrogatorios. Sus sentimientos hacia la Federación no eran los mejores y no habría de cambiarlos justo ahora.

-¿Podrá al menos decirme cuál era su destino? –Inquirió Sean Connor.

-Espacio Profundo Nueve, capitán -contestó entre dientes.

Esto corroboraba los datos establecidos por el teniente comandante T’Jor.

Más tarde, en el puente

-Sr. T'Jor ¿Alguna novedad en su investigación? –Preguntó Jarek.

-Segundos antes que explotara la nave, pude acceder a su computadora y extraer las últimas bitácoras.

Según las mismas, la nave fue alcanzada por una especie de onda de choque, que drenó la energía de la nave. Esto probablemente causó la ruptura de los sellos de seguridad del núcleo Warp provocando que éste colapsara.

Lo que aún ignoro es, qué es lo que produjo esta onda y de donde provino.

* Diario del capitán; fecha estelar 53490.9; complemento. Estamos atracando en Espacio Profundo Nueve, traemos con nosotros a los dos únicos sobrevivientes de la Rot'Arran. He comunicado al embajador Worf, quien es parte de la casa de Martok, lo ocurrido y el estado en que se encuentra.

El embajador Worf fue puesto al mando de la estación espacial, tras pasar un tiempo como embajador y ver que no era lo suyo, decidió aceptar la oferta de la Flota y dirigir la estación.

Una vez atracada la nave en una de las bahías, la escotilla giratoria de la Espacio Profundo Nueve se abrió permitiendo la aparición del capitán Connor, seguido por el bajorano T'Jor. Esperándolos se encontraban, la coronel Kira Nerys y el embajador Worf.

-Capitán, es un gusto poder conocerlo –empezó diciendo la bella bajorana y luego dirigió la vista hacia su acompañante -T'Jor, es agradable volver a verte.

-Bienvenidos a bordo –dijo Worf parcamente.

-Me hubiera gustado que fuera bajo las circunstancias originales –respondió Connor, volteó levemente su cabeza sobre su hombro y miró al bajorano -Señor T'Jor, ubique al oficial restante de nuestra tripulación y una vez a bordo del Stealth, quiero que se reúnan todos los oficiales mayores en la bahía de carga 4.

-Si capitán.

-Con su permiso caballeros –se excusó Kira y retirándose unos pasos se dirigió a T'Jor -Te acompañaré.

Ambos compatriotas abandonaron el grupo y se fueron de allí.

-Quisiera ver a Martok –comentó Worf.

-He pedido a nuestro médico en jefe que realizara los preparativos necesarios para transportarlo a su enfermería.

-Bashir a Worf -sin dudarlo, Worf se comunicó con el doctor Julián Bashir.

-Si Worf, dime –respondió Julián por el intercomunicador.

-Prepárate para recibir un paciente. Martok será transportado en forma directa a la enfermería.

-Entendido, Bashir fuera.

Entonces Worf hizo un gesto de aprobación a Connor.

-Connor a Ike -dijo el capitán después de activar el intercomunicador de su insignia.

-Aguardando su orden capitán -ya que el capitán Connor le había indicado antes de abandonar la nave, que estuviese preparado para transportar a Martok hacia la estación.

Le resultaba lógico, sin que hiciera falta ser vulcano, que Worf querría hacerse cargo del bienestar de su amigo, de su familia

-Transporte a Martok.

-Energizando señor. Ike fuera.

Mientras tanto, en otra sección de la Espacio Profundo Nueve. Kira y T'Jor hablaban mientras caminaban.

Ambos habían crecido juntos en el mismo campo de trabajo cardassiano. Se podría decir que se consideran entre sí como primos, más que como amigos de la infancia.

-Es increíble como has avanzado en tu carrera -comentaba con los ojos llenos de júbilo. -¿Qué opinan tus padres al respecto?

-Papá evidencia orgullo cuando habla conmigo, pero mamá no se siente tan a gusto. No entiende porque entré en la flota de la Federación. Mucho menos que siga utilizando mi seudónimo como nombre.

Para poder escapar del campo de trabajo Cardassiano, Tol Jorem, como se llamaba en aquel entonces, tuvo que hacerse pasar por vulcano. Pero esa es otra historia.

-Pero bueno, cambiemos de tema. El que más orgulloso está con mi carrera, soy yo. Estar al servicio de este nuevo prototipo es excitante y a la vez misterioso.

-¿Misterioso? ¿Por qué?

-Misterioso porque a pesar de ser el jefe de seguridad y tácticas de la Stealth, aún desconozco ciertos detalles de toda la tecnología que posee la nave.

-Seguramente debe haber una muy buena razón para ello.

-Si, supongo que debe ser así.

Bashir cerró el tricorder médico con el que acababa de escanear a Martok, cuando las puertas de la Enfermería se abrieron ante la llegada de Worf y Connor.

-El doctor Stuart ha hecho un gran trabajo estabilizando los signos vitales de Martok.

-Nuestro doctor en jefe es un gran profesional –enfatizó Connor ante el elogio de Bashir.

De pronto Martok comienza a balbucear. Era evidente que quería hablar con alguno de los presentes, los cuales se aproximaron de manera rápida hasta él.

-Connor. ¿Eres tú? –Preguntó balbuceante el viejo Klingon.

Connor mira a Bashir con una mirada interrogante y éste asiente con la cabeza, permitiendo que converse con Martok.

-Si, soy yo.

-Necesito que agregues a alguien a tu tripulación. Esa era la razón de mi viaje a la Espacio Profundo Nueve. Sabía que aquí se encontraba el último oficial de tu tripulación –dijo Martok quejándose levemente mientras hablaba.

-Veo que estás bien informado ¿A quién deseas que agregue?

-Al oficial que ya has conocido, Morak. Te será de gran utilidad como jefe de seguridad.

-Pero yo ya tengo a un jefe de seguridad. Además, el no pertenece a la Flota como para agregarlo como oficial.

-Debes hacer una excepción. Estoy al tanto de que habrá un intento de sabotaje en tu nave y Morak es el hombre indicado que necesitarás para descubrirlo. Es un guerrero notable perteneciente a la Legión Praxis.

-Tienes idea de quienes intentan realizar un sabotaje en el Stealth.

-Hemos recibido informes, los cuales indican rumores acerca de facciones del Tal’Shiar que están en contra del acuerdo de paz firmado con la Federación.

-Hablaré con el comando de la flota y veré que es lo que puedo hacer.

-Hazlo, o tal vez la paz con los romulanos termine muy pronto.

-Señores, debo pedirles que le permitan descansar a mi paciente –insistió el doctor Bashir.

-Julian, mantenme al tanto de su condición –pidió Worf, quien se había mantenido ajeno a la conversación.

-No te preocupes.

Ambos oficiales se retiran de la enfermería y Worf se dirige seriamente hacia Connor.

-Capitán, conozco muy bien a Martok y además de ser el líder del Alto Consejo klingon, es mi amigo y familiar. Si él dice que Morak es un guerrero honorable y que usted lo necesita tener a bordo del Stealth, es porque la verdad brota de sus labios.

-No lo dudo, pero bien sabe Comandante que esta nave es un prototipo de la Federación…

-¿No insinuará que el Alto Consejo quiere poner a un espía en una nave de la Federación? –Cortó Worf el diálogo con tono de desagrado ante las palabras del capitán -Perdón, creo que me deje llevar.

-No se preocupe –dijo Connor notando el nerviosismo del klingon y de su pesar ante el desacato en el que casi incurre. -No quise herir susceptibilidades con mi comentario, es solo que el comando no estará muy conforme de agregar a alguien que no pertenece de la Federación. Que el Canciller del Alto Concilio Klingon venga a avisarnos que puede haber un sabotaje por parte de facciones del Tal’Shiar para que mantengamos la paz con los romulanos… Perdóneme Comandante, pero es algo extraño.

-Es cierto, pero ya existe alguien al servicio del Stealth que no pertenece a la Federación.

-Eso es verdad, deberé hablar con algunos conocidos, cobraré algunos favores y haré que el Teniente Comandante Morak se una a mi tripulación.

En la bahía de carga 4 del Stealth, se hallaban reunidos todos los oficiales de mayor rango de la nave. Pero un ambiente de tensa calma habitaba entre ellos. Todas las miradas tenían el mismo blanco.

Una oficial parada en un rincón, prácticamente aislada de todos los demás. Vestía un uniforme color gris y grandes hombreras. De aspecto delgado y su rasgo más atrayente, eran sus orejas, las cuales eran puntiagudas.

El capitán ingresó en la bahía y se dirigió hacia el atril que lo aguardaba. Junto con el ingresaron Jarek, T'Jor mas atrás Morak.

-En esta breve reunión –comenzó Connor -esperaba poder darles la bienvenida a bordo de esta nueva nave prototipo, la cual esta equipada con la última tecnología de la Federación y algo más.

Poseemos el primer dispositivo de ocultamiento para una nave estelar de la Federación de esta envergadura. Para darnos más detalles acerca del mismo, invito a acercarse a la primer ingeniera de origen romulano que servirá a la orden de la Flota Estelar como un miembro más.

Todas las miradas se volvieron hacia el oficial aislado en el rincón en medio de susurros; entre los cuales se oían comentarios ácidos hacia la romulana y otros de sorpresa al enterarse que no solo formaba parte de la tripulación, sino que además era Ingeniero en Jefe.

Sin hacer mella en su persona, la oficial se dirigió hacia el atril.

-Teniente Dal'ar, tiene la palabra.

-El sistema de ocultamiento instalado en esta nave es completamente clasificado -y adoptó un silencio sepulcral, igual al que se había instalado abruptamente en la bahía de carga.

-Tras las palabras de la Teniente procedo a informarles que ha ingresado a formar parte de la tripulación el teniente comandante Morak, quien se ocupará del área de seguridad junto con el Señor T'Jor.

A T'Jor no le agradó la buena nueva. Lo que dejaba evidenciar a través de su mirada que parecía haberse encendido como una brasa que quemaba a cualquiera que mirase.

-Muy bien eso es todo. Todos a sus puestos.

Cuando el capitán ingresó al puente...

-Capitán, hay una transmisión para usted –informó la joven alférez Lara Dawson -es el almirante Mathews.

El rostro de Connor cambió de manera súbita

-Pásela a mi privado -dirigió la vista a su primer oficial -Señor Jarek, Usted esta al mando del puente.

-Entendido Sr.

El capitán se acercó al escritorio, se sentó detrás y tras tocar un botón en el tablero de mandos que se hallaba sobre el escritorio, la pantalla que se halla en la pared de la oficina, hizo desaparecer la imagen del logotipo de la flota para mostrar el rostro del almirante.

-Sean, como haz estado –saludó el almirante Mathews abiertamente.

-He tenido días peores –respondió seriamente mientras friccionaba su ceja derecha, como sintomatizando externamente un dolor de cabeza. El almirante Mathews es el padre del capitán Sean Connor de quien se halla distanciado luego de la muerte de la esposa de Connor durante la guerra con el dominio. Sean culpa a su padre por su muerte dado que fue bajo sus órdenes que ella fue asignada a la estación Discovery, destruida por un ataque dos días después de su llegada. Esto provocó tanto rencor en Connor que comenzó a utilizar el apellido de su madre como el suyo propio. -Pero dígame almirante, cuál es el motivo de su llamada.

-Muy bien, Iré directo al grano. El problema que atacó a la Rot'Arran hace unos días, no es un accidente aislado. Cinco naves en el transcurso de 48 horas han sido víctimas de esto en distintos puntos del cuadrante y a distintas razas.

-¿Se ha obtenido más información?

-No, solo tu nave ha estado lo suficiente cerca de una de las naves como para rescatar sobrevivientes.

-Debo asumir que lo que me esta por pedir es la investigación de todos los hechos.

-Nadie mejor que ustedes podrá realizar esta misión. Además, es una buena oportunidad para probar los sistemas de la nave.

-Entendido almirante.

-Algún día podrás llamarme por el lazo que nos une.

-Connor fuera.

Y la pantalla recuperó el logo de la flota.

El capitán se paró y se dirigió hacia la ventana de su despacho, suspiró profundamente como para tranquilizarse cuando la puerta sonó anunciando la presencia de alguien detrás de ella.

-Adelante.

Las puertas se abrieron y apareció T'Jor

-Capitán necesito hablar con usted –anunció T’Jor.

-Adelante, te escucho.

-Es acerca del nombramiento de Morak. No me siento a gusto compartiendo mi puesto.

-T'Jor debes saber que el ingreso de Morak es un favor que le debía a Martok. Además, no sería compartir el puesto, más bien, el te ayudaría en tu trabajo y te aportaría su experiencia.

-Solicito permiso para hablar con franqueza, Señor.

-Permiso concedido.

-Señor, estoy absolutamente seguro de no necesitar ayuda de un klingon, menos aún si este no pertenece a la Flota Estelar.

Finalizada la exposición de su causa, la puerta volvió a sonar anunciando a otra persona.

-Adelante.

-Perdón capitán creí que se encontraba desocupado –comentó Morak con rostro de sorpresa y molesto -Vendré después

-Por favor Morak, quédese. Necesito hablar con ambos.

De mala gana ambos oficiales se plantan frente al escritorio, mientras el capitán se para detrás del mismo.

-Señores, acabo de recibir nuestra primera misión. La cual esta relacionada con el accidente de la Rot'Arran. Necesito que mis oficiales de seguridad estén cien por ciento concentrados en sus tareas y no en lo que pueden ver que su compañero haga mal.

Sr. T'Jor, usted esta al mando, pero que esto no se le suba a la cabeza. Y usted señor Morak, quiero que utilice un uniforme de la flota, no puedo permitir que un oficial que sirva a bordo de mi nave no lo haga.

-Yo soy klingon –respondió Morak.

-Pero por pedido del líder del Alto Consejo Klingon, usted se encuentra al servicio de la Federación y deberá hacer lo que yo mande. No creo que su honor se magulle con eso. Si no, mire a Worf.

El klingon hizo un gesto que bien podía ser tanto de aceptación, como de desprecio, hacia el oficial mencionado pero Connor no reparó en ello.

-Lo dos deben arreglar sus diferencias entre sí y usted -mirando a Morak -adaptarse a esta nave o ambos terminarán limpiando el casco de la nave con un chip isolineal. ¡¿Entendido?!

-Entendido –respondieron ambos oficiales al unísono.

-Muy bien, ahora retírense.

El capitán salió tras de ellos ingresando al puente y dirigiéndose a su silla.

-T'Jor, a su estación de trabajo –indicó Connor -Morak, vaya a buscar lo que le pedí y vuelva de inmediato; Dawson, fije curso hacia donde ocurrió el accidente de la Rot'Arran, warp máximo. -Miró a su alrededor -Nuestra primera misión. Veamos de qué esta hecha esta nave. Connor a ingeniería. ¿Está todo listo?

-Si Capitán –respondió la fría voz de Dal’ar, la oficial Romulana.

-Dawson, ADELANTE!

Más tarde, la nave hizo alto total a unos diez mil kilómetros de donde tuvo lugar la explosión de la Rot'Arran, cuando la nave se sacude violentamente

-¡Informé! –Pidió Sean Connor.

-Al parecer estamos siendo golpeados por los restos de una nave –indicó Jarek.

-La Rot'Arran para ser exacto –agregó T’Jor.

-Pero eso no puede ser, los fragmentos no deberían tener esta velocidad después del tiempo transcurrido.

- Capitán, detecto fluctuaciones en el subespacio –informó Morak -idénticas lecturas obtuve antes de que la Rot'Arran sea impactada.

-Escudos arriba. Alerta roja. –Ordenó Connor.

Cuando el puente se vio iluminado por la tenue luz rojiza, el Stealth fue impactado por una honda que lo sacude y lo desplaza junto con varios restos. La nave salió despedida varios cientos de metros dando giros.

-¡Informe! –Urgió Connor.

-Impacto directo. Escudos al 41% y bajando. –Informó T’Jor.

-Tengo informes de heridos en las cubiertas 6 y 7 –indicó Morak.

Una voz se escuchó a través del intercomunicador.

-Dal'ar a capitán.

-¿Si?

-Capitán el motor Warp se encuentra fuera de línea. El campo de contención esta estable, pero muchos de los relevos de energía estallaron por el impacto.

-Teniente, comience las reparaciones, quiero tener warp lo antes posible. Connor fuera.

-Los escudos bajaron al 22% -exclamó T’Jor -Estamos perdiendo los escudos.

-Estoy recibiendo lecturas extrañas de los sensores de largo alcance. –dijo Morak leyendo datos de la consola de OPS-Es una distorsión de subespacio a 15000 kilómetros de la popa de babor. Registro emisiones transwarp desde el punto de concentración de la distorsión.

-En pantalla.

En la pantalla principal apareció una especie de gran mancha luminiscente en el espacio. Era como un desgarro del espacio.

Segundos después, de ella surgieron tres naves de mayor tamaño que el Stealth, de una configuración desconocida.

-Abran un canal. –Pidió Connor.

Mi nombre es Sean Connor, capitán de la nave USS Stealth de la Federación Unida de planetas. Estamos aquí en misión de investigación.

En pantalla apareció el rostro de lo que parece ser un humanoide. Su tez era pálida y poseía un implante en su arco superciliar derecho, el cual le cubría también la cien hasta llegar a su oído

-Capitán, prepárese para ser abordado. Su nave pertenece al Concilio Borian a partir de este momento.

-Creo que no me ha explicado el motivo.

-El Concilio necesita su nave.

Y la comunicación finaliza abruptamente.

Tras sus palabras, dos disparos de una de las naves, hicieron blanco en el Stealth.

-Impacto directo. Escudos y armas fuera de línea –anunció T’Jor.

-Maniobras evasivas.

-Inician otra secuencia de disparos señor.

Continuará en el próximo número

1) Una especie de valhalla de la mitología klingon.