Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek El Imperio del Guerrero
Capitulo 13: Guerreros de Kahless
Escrito por Letant
En el capitulo anterior…
Tras lograr huir de Boreth durante el ataque de los Madras, la IKS Gorkon queda gravemente dañada y a la deriva. Mientras O’Brien analiza el estado de la nave, dos Aves de Presa interceptan la nave y comienzan a disparar sobre ella para sorpresa del capitán Klag y todos a bordo de la nave. Debido a los daños, la IKS Gorkon apenas puede aguantar el ataque y se ve a merced de sus enemigos hasta la inesperada llegada de una nave Klingon que aparece de la nada y logra rescatar a la IKS Gorkon de sus atacantes.
Mientras tanto en Qo’nos, un grupo de Klingons liderados por Toral de la casa duras irrumpe en la sala del Alto Consejo y logran expulsar a Korath y a sus leales consejeros, siendo Toral el nuevo líder del Imperio y tomando el lugar que su padre, Duras, nunca pudo conseguir.
En el planeta Yekra, situado en el espacio mas remoto del territorio Klingon, Worf conoce a un grupo de Klingons liderados por una leyenda, un Klingon llamado Krell, quien revela a Worf que él y la tripulación de la Gorkon están en una zona del espacio Klingon donde residen los Klingons y los descendientes de aquellos que se vieron afectados por el virus que muto a muchos millones de Klingons siglos atrás, volviendo lisos sus cráneos. Krell revela a Worf el interés de sus fuerzas por unirse a la batalla contra los Madras a sabiendas del peligro que supone dicha especie y le ofrece su apoyo a Martok, con el fin de que este pueda reunir fuerzas para derrocar a Toral y sus aliados.
Por otro lado, en la colonia independiente de Krios, el gobernador Vagh hace todo lo posible para preparar a la colonia ante el inminente ataque de una flota Madras. Vagh sabe que no tendrá ayuda del Alto Consejo Klingon y aunque sabe que la victoria es casi imposible, tiene claro que no se doblegara ante ningún enemigo, por lo que prepara sus naves y guerreros de cara al combate.
En el planeta Yekra y tras estudiar su oferta, Martok y Krell deciden trabajar juntos y apoyados por un invitado inesperado, Korath, quien muestra su interés en apoyar a Martok con el fin de expulsar a Toral y la casa Duras del poder a cambio de un lugar en el Alto Consejo.
En la colonia Krios, al flota Madras avanza sobre la flota Klingon ya diezmada en un ataque anterior cuando de repente hace aparición una gran flota de naves Klingons. Martok se pone en contacto con el oficial a cargo de las fuerzas de Krios, el General Chelpak y le ofrece su ayuda, mostrando la necesidad de que todos los Klingons se unan bajo la bandera del Imperio y luchen contra el mayor enemigo al que se han tenido que enfrentar los Klingons. Chelpak acepta y ambas flotas se unen, logrando derrotar a los Madras.
Poco después en Qo’nos, la noticia de la victoria de la flota liderada por Martok llega a oídos de Toral y su consejo, preocupándoles gravemente las repercusiones que esa victoria pueden tener sobre su posición al frente del Imperio.
Y ahora la continuación.
Colonia Krios

Tras la victoria contra las fuerzas Madras, Martok, acompañado por Korax y por Worf, había descendido a la superficie para reunirse con el gobernador Vagh. Para Martok, era una prioridad hacer ver al gobernador la necesidad de unir de nuevo a todos los Klingons dado el enemigo en común y su intención de eliminar a todos los Klingons pertenecieran o no al Imperio. Entrando en el edificio principal del gobierno, los tres Klingons fuero conducidos hasta el despacho del gobernador, donde tras su escritorio, ya esperaba Vagh acompañado por el general Chelpak, el militar a cargo de las fuerzas de Krios.
- Bienvenidos a Krios, general Martok, su fama le precede. – Dijo Vagh.
- Es un gran honor estar aquí hoy. – Respondió Martok. – Quiero presentarle a mí amigo y mano derecha, Worf, hijo de Mogh. Y es el Korax.
- He oído hablar de ambos, el Klingon que sirve en la Flota Estelar y que tuvo un papel activó en la guerra con el Dominio. – Expuso Vagh. – Y también he oído antes el nombre de Korax, aunque hacía mucho tiempo que no se sabía nada, se pensaba que estaba muerto. Bien, debo decir que su llegada fue tan inesperada como salvadora, debo admitirlo.
- Acudimos en ayuda de otros Klingons que estaban siendo amenazados, era nuestro deber de guerreros el ayudar a nuestros hermanos ante un enemigo tan letal como los Madras. – Señaló Martok.
- El general Chelpak ya me ha comentado sus intenciones y sus propósitos, Martok, pero debe saber que no estamos dispuestos a renunciar a nuestra libertad y total autonomía. – Explicó Vagh. – Nos llevo mucho tiempo y esfuerzo lograr la independencia del Imperio y no estamos por la labor de renunciar a ella.
- Esta colonia es un blanco muy tentador para los Madras y no pasara mucho tiempo hasta que intenten de nuevo atacarla y hacerse con ella. – Dijo Martok. – Hemos pasado en estos últimos años demasiadas pruebas, demasiados conflictos, hemos tenido más guerras y enfrentamientos en estos últimos veinte años que en mil años anteriores y eso ha puesto a los Klingons en una posición difícil y complicada de cara a afrontar el futuro.
- La Guerra con los Cardassianos y la Federación dejó bajas y perdidas importantes que se incrementaron enormemente con la guerra contra el Dominio. – Intervino Worf. – El enfrentamiento posterior con los Borg y ahora esta dura guerra con los Madras esta dañando considerablemente al Imperio y sin el Imperio, los Klingons acabaran sucumbiendo a sus enemigos sin importar quienes sean esos Klingons o si se tratan de colonias del Imperio o colonias independientes, al final lo único que importara será eliminar a todos los Klingons.
- Los Madras se han fijado como objetivo el acabar con nuestra raza y conquistar nuestro espacio. – Dijo Martok. – Debemos plantarles cara, unificar el Imperio y demostrar que nadie puede doblegar, nadie puede desafiar y nadie….puede derrotar a los Klingons. Pero para eso debemos estar unidos, debemos buscar un único objetivo, salvaguardar y proteger a nuestra raza.
- Todo eso puede ser verdad, no lo discutiré, pero eso no cambia la realidad y esa realidad es que Krios logró su independencia hace años y que ahora es una nación Klingon libre del Imperio. – Expuso Vagh. – Podemos colaborar ante un enemigo común, pero no renunciar a nuestra autonomía es un precio quizás demasiado alto.
- ¿Tan alto como para arriesgar las vidas de sus ciudadanos y que todos los Klingons de este planeta sean asesinados? – Preguntó Korax. – Por que eso es lo que pasara cuando los Madras se lancen de nuevo sobre esta colonia.

- Esta colonia se convertirá en un objetivo Madras si saben que no forman parte del Imperio y si saben que no estará tan protegida. – Dijo Martok. – Y eso es precisamente lo que pasara, gobernador, podemos colaborar y ayudarnos mutuamente, pero tiene que tener claro que las fuerzas del Imperio atenderán y ayudaran antes a las colonias dentro del Imperio a que las que no pertenecen a él y eso a la larga pueden costar vidas.
- ¿Acaso intenta chantajearme afirmando que si no aceptó volver al Imperio, esta colonia se quedara sin protección o ayuda? – Preguntó un serio Vagh.
- No es una amenaza o un chantaje, es una realidad. – Intervino Worf. – Las fuerzas Klingons están debilitadas tras las últimas guerras y ante esa situación, no hay duda que deben tener preferencias aquellas colonias leales y que pertenecen y sirven al Imperio. Es hora de dejar atrás divisiones por mucho que estás se deseen o se hallan logrado con mucho esfuerzo, estamos hablando de la supervivencia de los Klingons y para eso…el Imperio debe ser unificado, solo así todos los Klingons serán uno ante los Madras.
- Píenselo seria y tranquilamente, Vagh, en la decisión que tome puede estar la supervivencia de su gente y el futuro de los Klingons. – Señaló Korax
- Volveremos a nuestra nave y esperaremos sus noticias. – Dijo Martok. – Aunque le sugiero que no tarde demasiado, tenemos planes y objetivos que cumplir.
Uno a uno, Martok, Worf y Korax salieron del despacho bajo la atenta y seria mirada del gobernador Vagh.
Base Madras, Planeta Azara Prime
La rutina y funcionamiento habitual de la base Madras en el cuadrante Alfa se había visto interrumpida ante la inesperada llegada del comandante, líder del clan más grande y poderoso de los Madras y al mismo tiempo, dirigente absoluto del gobierno Madras.
- No esperábamos su visita al cuadrante Alfa, comandante. – Dijo Solier, del clan Canasal y al mando de las fuerzas Madras en el cuadrante Alfa.
- He decidido visitar estas nuevas instalaciones para ver el estado del a compuerta que comunica este cuadrante con nuestro espacio y al mismo tiempo, comprobar como es nuestra primera colonia y base militar desde los tiempos pasados, cuando teníamos una base y una colonia en el cuadrante Gamma. – Respondió el Comandante. – Además, quería conocer de primera mano el estado de la guerra contra los Klingons, me han llegado inquietantes noticias sobre una gran derrota que hemos sufrido.
- Me temo que debo confirmar esa información, comandante, fuimos sorprendidos por una flota Klingon en el sistema Krios. – Expuso Solier con aparente preocupación. – Nuestras fuerzas se disponían a conquistar una colonia Klingon independiente del Imperio y nuestros informes apuntaban que apenas tenían naves y defensas capaces de plantar cara a nuestras naves. Sin embargo esa flota apareció y detuvo nuestro avance sobre la colonia.
- Una derrota que detiene nuestro gran y perfecto avance en el espacio Klingon y que además empaña nuestras acciones militares en los sistemas Boreth y Carimas. – Comentó el Comandante.
- No hay por que preocuparse, muy pronto estaremos preparados para atacar el sector Kirogan y una vez logremos hacernos con su control, el propio sistema Klingon estará al alcance de nuestras fuerzas.
- Eso espero, en cualquier caso ya he ordenado el envío de refuerzos a través de la puerta. – Señaló el comandante. – Quiero que nuestras posiciones en este cuadrante se refuercen y se el frente Klingon se vea igualmente reforzado.
- Me ocupare de ello, comandante.
Estación EP9

Tras ser rescatados junto al resto de la tripulación de la IKS Gorkon por los Klingons liderados por Krell, Garak y O’Brien habían sido llevados de regreso a la estación. Nada más llegar, ambos fueron convocados por el capitán Sisko para aclarar todo lo ocurrido en el sistema Boreth, así como todo lo concerniente a la compuerta de los Madras.
- Bien, así que según su informe, el general Martok y el comandante Worf han sido contactados por un grupo de Klingons que viven en la zona más alejada del espacio Klingon y que tienen la intención de apoyar a Martok en su intento de recuperar el liderazgo del Imperio y derrotar a la familia Duras. – Expuso Sisko. – Parece que son buenas noticias y ahora mismo según va su guerra con los Madras, los Klingons necesitan más que nunca buenas noticias.
- Hasta donde supimos, esos Klingons forman parte de un importante grupo que fue expulsado o repudiado por el Imperio hace doscientos años, tras ser afectados por un extraño virus. – Comentó O ‘Brien. – Parece que esta relacionado con la historia que nos contó Worf sobre el cambio físico de los Klingons y por el cual, un virus afecto a gran parte de la población hace doscientos años, alterando su aspecto físico.
- Se dice que muchos de los infectados lograron regresar a su estado normal meses o años después, pero otros muchos no lo hicieron y tampoco sus descendientes, por lo que fueron expulsados y olvidados en la zona más remota del espacio Klingon. – Añadió Garak. – No obstante y por lo visto, no parece que les halla ido mal del todo.
- Esperemos que el general Martok tenga suerte y pueda contar con los apoyos necesarios para plantar cara a la familia Duras. – Dijo Sisko. – La relación de la Flota Estelar con la familia Duras y el papel de esta dentro del Imperio nunca ha sido algo placentero y dada la situación actual de los Klingons, la familia Duras no parece la mejor dirección que necesita el Imperio ante los Madras.
Colonia Krios
Habían pasado dos días desde la llegada a Krios de la flota comandada por Martok y aun no se tenían noticias del gobernador Vagh en relación a lo expuesto por Martok durante su encuentro en la colonia. Martok deseaba esperar la respuesta del gobernador pero habían llegado informes de varios ataques Madras en el espacio Klingon, causando importantes pérdidas militares y civiles en varios sistemas, haciendo evidente la necesidad de intervenir contra Toral y su consejo, los cuales no eran capaces de defender al Imperio de sus enemigos.
- Ya llevamos en órbita dos días y aun no sabemos nada de Vagh, no podemos perder más tiempo esperando aquí parados mientras los Madras prosiguen su avance por nuestro espacio con total impunidad. –Comentó visiblemente enfadado el general Martok. – Mi paciencia se agoto, informen a la flota, partiremos de inmediato.
- General, estamos recibiendo una comunicación de la colonia. – Informó el oficial táctico. – Es el gobernador Vagh.
- Valla, muy oportuno. – Murmuró Martok. – En pantalla.
Inmediatamente, Vagh apareció en el monitor principal del puente con rostro serio.

- Pensé que al final no volveríamos a hablar dado el paso del tiempo sin noticias desde nuestro encuentro. – Señaló Martok.
- He estado atendiendo asuntos muy importantes de la colonia y también me he visto obligado a atender ciertas comunicaciones provenientes de Qo’nos. – Respondió Vagh. – Tal vez le interese saber que el Canciller Toral en persona se ha puesto en contacto conmigo para conocer de primera mano la situación de la colonia y mí relación con usted y sus aliados.
- No esperaba menos de Toral, ya estará al tanto de nuestra victoria sobre los Madras y su preocupación por la amenaza que suponemos para su liderazgo comienza a dominarle. – Dijo Martok.
- Toral me ha informado que enviara una flota Klingon de inmediato para proteger de forma permanente a Krios, aunque por extraño que parezca, no ha pedido nada a cambio.
- Parece que esta preocupado de que sus enemigos obtengan aliados y fuerzas suficientes para plantarle cara, lo esperaba. – Apuntó Martok.
- Puede ser, pero si una cosa se como político es que nadie da nada si no es por un precio y Toral y la casa Duras no son de los que ofrecen algo sin cobrar el favor tarde o temprano. – Explicó Vagh. – Como le dije, nos costó mucho obtener nuestra independencia y estamos dispuestos a luchar por ella, pero es evidente que los Madras son una amenaza para todos los Klingons sean o no parte del Imperio. He escuchado y seguido algunas de sus acciones durante la guerra del Dominio y he oído hablar y he visto su capacidad liderando el Imperio Klingon, Martok. Por ese motivo y dadas las circunstancias, yo y mis consejeros hemos votado aceptar su propuesta y seguir su bandera hasta Qo’nos.
- Esa es una gran noticia, Vagh.
- Espero que sea consciente de que no solo le estamos entregando nuestro apoyo y confianza, le estamos entregando la independencia que tanto nos costó conseguir, espero que sea usted digno merecedor de tal confianza, Martok.
- Le aseguro que no se equivoca y que con su apoyo y el de otros leales Klingons, recuperamos el control y demostraremos a los Madras que nadie desafía y amenaza a los Klingons y que quien lo hacen, acaba siendo destruido. –Señaló Martok. – Gobernador, mí flota se quedará en orbita para proteger Krios mientras atiendo otros asuntos lejos de aquí. Llegado el momento necesitare su apoyo y el de sus fuerzas, espero contar con usted.
- Aquí estaremos. – Respondió Vagh. – Y Martok…..QAPLA!
- QAPLA!!. – Dijo Martok antes de cortar la comunicación.
- Korax, te quedaras al mando de la flota, yo debo ir a Ty Gokor y buscar el apoyo de varios sectores militares. – Comentó Martok. – Esperemos que viendo las últimas derrotas ante los Madras y viendo que antiguos enemigos como Korath y yo nos hemos unido, decidan dar la espalda a Toral y unirse a nuestras fuerzas.
- Buena suerte.
Qo’nos
Tras finalizar la última reunión del Alto Consejo, Toral se había retirado a su despacho tras escuchar como los Madras habían penetrado las líneas de defensa Klingon en los sistemas Manul y Gornin, apoderándose de ambos sistemas tras causar graves pérdidas entre las fuerzas y civiles Klingons. Sentado en su sillón, Toral se mostraba visiblemente preocupado y al mismo tiempo furioso por ambas derrotas. Sentado tras su escritorio tomando vino de sangre, Toral recibía la visita de uno de sus consejeros de más confianza, Mustaf.
- No han sido buenas noticias esas derrotas, parece que los Madras siguen ganando terreno en ese sector. – Expuso Mustaf. – Tendremos que enviar nuevos refuerzos para reforzar la frontera en esa zona lo antes posible.
- Hazlo, envía los refuerzos necesarios aunque eso suponga dejar desprotegidos sistemas interiores del espacio Klingon, debemos contener el avance Madras. – Ordenó Toral.

- Hay otro asunto del que quiero informarte, Toral.
- Habla.
- He podido confirmar que el gobernador Vagh y su gobierno han mostrado su apoyo a Martok y sus fuerzas, parece ser que la colonia Krios esta con ellos. – Expuso Mustaf.
- ¿Cómo?, a pesar de prometer el envío de una flota ese miserable P’tak ha decidido no tenerlo en cuenta y unirse a ese cobarde y traidor de Martok. – Señaló un furioso Toral. – Quiero arrasar esa colonia de traidores, quiero que sirvan de escarmiento para demostrar que nadie puede ir en contra del Imperio y más en la situación de guerra en que se encuentra inmerso.
- Creo que esa acción deberá esperar, Toral. – Comentó Mustaf. – Según he sido informado, la colonia esta en estos momentos protegida por una gran flota leal a Martok y en estos momentos no podemos permitirnos enviar naves a ese sistema para luchar contra esas fuerzas, no con la amenaza actual de los Madras en el sector Orkis y tras la conquista de los sistemas Gornin y Manul.
- ¿Y que hay de esas fuerzas? ¿Cómo ha podido Martok reunir semejante fuerza?, ya hemos sabido de su alianza con ese corut de Korath, pero aun así, no es posible que hallan podido semejante reunir tantas naves y guerreros.
- Aun estoy intentando averiguar eso, Toral, necesito tiempo.
- Procura no demorarte en averiguarlo. – Señaló Toral. – Ahora, quiero que reúnas a los generales asignados a las fuerzas en el frente, hay que trazar un nuevo plan de defensa y un nuevo plan de ataque para recuperar los sistemas perdidos recientemente.
- Muy bien, Toral.
Ty’Gokor

Tras acercarse al puesto militar de Ty’Gokor, la IKS Neltak comandada por Martok desactivó el sistema de encubrimiento y se acercó a medio impulso. Mientras la nave clase Negh’var, se iba aproximando, dos aves de presa acompañadas por un crucero clase Vor’cha salieron de la orbita de Ty’Gokor para interceptar a la nave de Martok.
- Se aproximan tres naves desde la orbita de planeta, general. – Informó el oficial táctico.
- ¿Tienen sus sistemas de armas activados?, si no son naves leales a Toral no hay duda de que querrían disparar y acabar con nosotros. – Dijo Martok.
- Sus armas no están conectadas y prosiguen su rumbo. – Respondió el oficial. – La nave líder nos llama.
- En pantalla.
Ante la sorpresa de Martok, el monitor principal mostró a los pocos segundos al general Kerla, antiguo miembro del Alto Consejo durante el mandado de Martok, siendo además un viejo y gran amigo suyo.
- Kerla, que inesperada sorpresa. – Dijo Martok visiblemente contento. – No esperaba verte aquí tras lo ocurrido en Qo’nos con el ascenso al poder de Toral.
- Tras lo ocurrido con Toral decidí dejar el Alto Consejo para evitar mostrar mi apoyo y regrese con mis fuerzas a Ty Gokor ante el avance de las fuerzas Madras en nuestro espacio. – Comentó Martok. – Imagino por que estas aquí, Martok, ya escuche lo ocurrido en el sistema Krios y la colonia.

- He venido para exponer a los generales la situación real de la guerra que Toral no quiere ver, así como la inoperancia de este como líder del Imperio y la necesidad de expulsar del gobierno a una casa tan corrupta como la Duras. – Expuso Martok. – Estamos ante la peor crisis del Imperio y no podemos confiar en los Duras.
- Debo comentarte que aparte obviamente de mí apoyo, la mayoría de los comandantes de escuadrón y los generales en Ty’ Gokor te apoyaran en caso de que logres alcanzar el poder nuevamente, Martok. – Ahora bien, no van a tomar parte en el derrocamiento de Toral y el Alto Consejo, en ese sentido estas solo. No obstante, tendrás vía libre hasta Qo’nos dado que las fuerzas más leales a Toral y la casa Duras se encuentran en el sector Orkis intentando detener el avance de los Madras.
- En ese caso, ya no me queda otra cosa que ir a Qo’nos y acabar con Toral lo antes posible. – Dijo Martok. – El Imperio necesita un rumbo ante los Madras y cuanto antes expulsemos a Toral y su Alto Consejo más rápido podremos pensar en combatir a nuestro enemigo.
- Informare a los generales, espero que tengas suerte, Martok. – Apuntó Kerla segundos antes de cortar la comunicación.
- Parece que es el momento de la venganza y de arreglar asuntos pendientes. – Comentó Worf.
- Así es, viejo amigo. – Respondió Martok. – Fijen nuevo rumbo, directo a Qo’nos, máximo warp.
Planeta Maranga IV

A pesar de oponer una gran y valiente resistencia ante los atacantes, los Klingons que habitaban la colonia en Maranga IV habían sido finalmente derrotados por las fuerzas de invasión Madras. En la superficie, parte de la colonia estaba en llamas mientras los Madras apresaban a los supervivientes y los reunían en improvisados campos de prisioneros, siendo asesinados al momento los heridos o todos aquellos que no aceptaban rendirse sin condiciones. Al mismo tiempo y en la orbita del planeta, varias naves Madras revisaban el campo de escombros creados por una treintena de naves Klingons destruidas durante el ataque.
- Señor, estamos recibiendo una comunicación del centro de mando en Azara. – Comentó uno de los Madras en el puente de la nave insignia.
- Transfiera la comunicación en el monitor principal. – Ordenó el oficial al mando.
Al cabo de unos pocos segundos, la imagen del comandante en jefe de los Madras apareció en el monitor.
- Comandante….
- ¿Cuál es el informe de su misión?. – Preguntó el Comandante.

- El sistema esta bajo nuestro total control, hemos aplastado toda resistencia Klingon y la colonia del cuarto planeta esta en estos momentos siendo tomada por nuestras fuerzas. – Respondió el oficial. – Hemos sufrido la perdida de varias naves, pero el precio ha sido pequeño al poder masacrar una flota Klingon que intentó desafiarnos durante nuestra llegada al sistema.
- Buen trabajo, le felicito por su victoria. – Dijo el Comandante. – Esta es una gran victoria para su clan y para los Madras.
- Si, señor.
- Afiance nuestra posición ese sistema con las fuerzas que necesite y envíe al resto de regreso a Azara Prime. – Ordenó el Comandante. – Tenemos una operación especial que necesitara de muchas de nuestras fuerzas.
- Así lo haré.
- ¿Ha habido supervivientes en la colonia?. – Preguntó el Comandante.
- Si, Comandante, hay varios cientos.
- Acabe con todos y arrase la colonia, no quiero que quede nada que huela a Klingon y recuerde su presencia.
- Se hará de inmediato, Comandante.
Qo’nos
Tal y como había dicho el general Kerla, la nave de Martok pudo alcanzar el mundo Klingon sin la menor interferencia por parte de las fuerzas Klingons. Tras situarse en una orbita estándar, Martok se transportó directamente a la sala del Alto Consejo, siendo acompañado por Worf y Korath. Nada más entrar en la sala principal, Toral, rodeado por sus leales consejeros se puso en pie con mirada desafiante.
- Sabía que era cuestión de tiempo el que finalmente vinierais aquí los tres. – Comentó Toral. – Un traidor, un cobarde y un despojo de tiempos pasados, una gran combinación.
- El único traidor y cobarde que hay en esta sala eres tú y por eso estamos aquí, tus días al frente del Imperio se han terminado, Toral. – Señaló Martok.
.- ¿Acaso quieres retarme, Martok?...será un verdadero placer acabar con tú miserable existencia yo mismo.
- Me encantaría, pero tú combate es otro….- Respondió Martok mirando a Worf. – Tú combate es contra Worf, hay mucho que ajustar, Toral.
Worf se adelantó con mirada seria y deseoso de comenzar el combate ante su peor enemigo y así poder vengar a su hijo, Alexander.
- He espero mucho para que llegara este día. – Dijo Worf. – Tú abuelo traiciono al Imperio con los Romulanos, tú padre hizo lo mismo y fue el asesino de mí pareja, la madre de mí hijo y tú…has sido quien me lo ha arrebatado. Hoy….morirás, Toral.
- Te equivocas, Worf, hoy añadiré en esa lista tuya el hecho de que yo acabe con tú vida.
Toral alzó su bat’leth y se lanzó con rabia contra Worf, quien al mismo tiempo levanto su propio bat’leth dando comienzo la batalla entre ambos.

Rodeados por los miembros del Consejo y los guardias, Toral y Worf luchaban en un intenso combate. Toral parecía haber mejorado en su estilo y destreza en el combate con bat’leth, pero Worf se mostraba más firme en sus golpes y mucho más seguro de si mismo, logrando hacer movimientos pausados y controlados contra los golpes rápidos y a veces incontrolados de Toral. A pesar de su gran defensa, Worf se vería alcanzado por un golpe de Toral, siendo herido en un hombro.
- Eres débil, Worf, siempre los has sido, tú y todo lo que representas debe morir hoy aquí. – Dijo Toral mirando fijamente a Worf cuando ambos forcejeaban.
- Hoy será la casa Duras la que dejara de existir para siempre, Toral. – Replicó Worf.
Toral aprovecho un descuido de Worf y le propicio una patada en el estomago. Sin embargo, Worf no perdió el equilibrio completamente y estando inclinado dio un giro sobre si mismo, logrando clavar su arma en el estomago de Toral. Con la mirada fija sobre Worf mostrando sorpresa, Toral caía muerto bajo la atenta y sonriente mirada de Worf. Inmediatamente, Martok se acercó a su viejo amigo para comprobar si estaba bien.
- Lo lograste, Worf, ha sido una gran batalla y al fin obtuviste tú venganza. – Dijo Martok intentando ayudar a Worf a ponerse en pie. – Toral ha sido derrotado y este consejo queda disuelto.
Las palabras de Martok llenaron la sala de murmullos y comentarios, ya que la muerte de Toral suponía la disolución del Consejo actual y el ascenso al poder de Worf, vencedor del desafío al Canciller. Con algunos problemas pero ayudado por Martok, Worf lograba ponerse en pie con cara orgullosa y una sonrisa que invadía su rostro. Confiados por la victoria, Martok y Worf no se percataron de que Toral aun estaba vivo, logrando ponerse en pie y sacando su disruptor para disparar a ambos. Lentamente y con rostro de sorpresa, Martok y Worf se volvieron y miraron fijamente a Toral, quien les apuntaba con el disruptor y estaba a punto de matar a los dos sin el más mínimo honor. Sin embargo y cuando parecía que ambos iban a ser asesinados, varios Klingons presentes en la sala sacaron sus disruptores a tiempo y abrieron fuego contra Toral.

Sin poder hacer nada y totalmente sorprendido por la reacción de los Klingons allí presentes, Toral era alcanzado en repetidas ocasiones por los disparos de los disruptores, cayendo al suelo con numerosos impactos por todo el cuerpo y esta vez si, muerto. Worf se acercó a Toral y tras mirarlo por unos segundos, se agacho con cierta dificultad para coger los emblemas de Canciller bajo la atenta mirada de todos los presentes. Con la capa y los emblemas de Canciller en sus manos, Worf se dirigió a Martok y le colocó dichos emblemas, convirtiéndole así una vez más en el Canciller del Imperio Klingon.
- En el pasado ya nos llevaste a la victoria con honor y gloria, té pido que nos vuelvas a liderar en estos tiempos oscuros. – Dijo Martok muy sonriente y visiblemente contento. – Martok, Martok, Martok.
Los gritos de Worf en apoyo de su amigo pronto comenzaron a ser acompañados por los numerosos Klingons que finalmente se habían concentrado en la gran sala del Alto Consejo.
- Una vez más me entregas el poder y el mando del Imperio, Worf. – Señaló Martok. – Aceptó sus destinos en mis manos y les prometo, que el Imperio Klingon resurgirá de sus cenizas y demostrara a los Madras….que nadie desafía a los guerreros de Kahless.
Mientras tanto, lejos de allí…
Estando gravemente dañada tras ser alcanzada por los disparos enemigos, un Ave de Presa intentaba dejar atrás a sus perseguidores. Debido a los daños sufridos durante la batalla, la nave Klingon había tenido que bajar a velocidad de impulso e intentaba alcanzar la nebulosa de Norial con el fin de usarla para intentar dejar atrás a sus perseguidores.
- ¿Cuál es el estado de las comunicaciones?. – Preguntó el capitán visiblemente nervioso.
- Siguen fuera de línea, las interferencias creadas por los Madras dificultan que podamos enviar cualquier transmisión. – Respondió el oficial.
- Debemos alcanzar la nebulosa para dejar atrás a los Madras y así poder usar el sistema de comunicaciones. – Comentó el capitán. – Debemos dar el aviso de alarma.
La nave Klingon proseguía con hábiles maniobras logrando esquivar los disparos enemigos e intentando acercarse cuanto antes a la nebulosa Norial. Sin embargo y a pesar de sus intentos, la nave era finalmente alcanzada por los disparos Madras, recibiendo graves daños en una de sus alas y en la zona baja de la nave.
- Escudos al 18%, hemos perdido uno de los impulsores principales y tenemos varias brechas importantes en el casco. – Dijo el oficial táctico. – Los campos de seguridad no funcionan, capitán.
- Deriven toda la energía a los escudos, usen el soporte de vida, necesitamos llegar a la nebulosa y debemos hacerlo a cualquier precio.
A pesar de los daños sufridos, el Ave de Presa proseguía su avance hasta finalmente ser alcanzada de nuevo, comenzando a sufrir distintas explosiones internas.
- Refuerce la señal de comunicación con un campo amortiguador, use toda la energía disponible. – Ordenó el capitán mientras el puente comenzaba a incendiarse y la mayoría del personal yacía muerto. – No saldremos de esta, pero lograremos nuestro propósito.
- El mensaje ha sido enviado, señor, pero no se si….- Intentó decir el oficial táctico antes de que su consola le explotara y lo matara.
Con cierta dificultad debido a sus heridas, el capitán se acercó a la consola de comunicaciones e intento de nuevo enviar el mensaje. Sin embargo, su estado apenas le permitía poder preparar bien el mensaje, logrando no obstante en su último aliento enviar un mensaje más corto que quizás lograra superar la interferencia y llegar a su destino. El capitán antes de morir y que su nave explotara, pudo escribir y enviar un mensaje de alta prioridad con tan solo una palabra…..Qo’nos. A los pocos segundos, la nave Klingon explotaba en mil pedazos, dando paso al poco tiempo a una enorme flota Madras que tras la destrucción de la nave, desapareció tras saltar a velocidad Warp

Continuara…
FINAL DE TEMPORADA