Gene Rodenberry y Action Tales Presentan: Star Trek el Imperio del Guerrero
Capitulo 01: Ecos del Pasado
Escrito por Letant/ Portada: Juan Andrés Campos
Qo’noS, año 1380
Habían pasado varios días desde la llegada de unos extraños seres al mundo Klingon. Muchos pensaban que se trataban de demonios, criaturas venidas desde Gre’thor para dar caza a los guerreros Klingons por haber deshonrado la memoria de Kahless al no ser considerados dignos herederos del más grande guerrero de la historia. Otros, por su parte, tenían claro que los extraños seres llegados al planeta no eran más que parte de una prueba del gran Kahless para ver si sus hijos estaban preparados para defender el Imperio y demostrar su fortaleza, la fortaleza de una raza guerrera. Desde su llegada, los extraños seres cuyos cuerpos eran de una piel amarillenta y cubierta de escamas en algunas zonas, se mostraron muy hostiles hacía la población Klingon, atacando sin contemplaciones los edificios que pudieran albergar cualquier objeto de valor y no diferenciando entre la población civil y los soldados a la hora de usar sus armas, las cuales según la ocasión eran grandes armas lasers similares a un rifle de plasma o bien una larga y afilada espada corta, usada normalmente en combates cuerpo a cuerpo o para dar muerte al enemigo moribundo.
En uno de los templos principales de la capital, el guerrero llamado Cheluk luchaba con firmeza y valentía liderando un pequeño grupo de soldados Klingon defendiendo el templo donde reposaban algunos de los objetos culturales más importantes de la sociedad Klingon.
- No permitiremos que esos miserables Coruts penetren en este recinto sagrado. – Gritó Cheluk acompañado por el bullicio de sus soldados acompañando el grito. – Monje, será mejor que cojas lo que puedas y lo lleves a un lugar seguro, date prisa y no mires atrás.
Siguiendo las órdenes de Cheluk, un monje de la congregación que residía en el templo comenzó a coger todo objeto valioso que pudo cargar, entre ellas unos textos sagrados sobre el nacimiento del Imperio Klingon y las hazañas de Kahless, así como uno de los más grandes tesoros, la espada Bat’leht del guerrero fundador.
- Os deseo buena suerte en vuestra lucha, que Kahless os guíe en el combate y os de la fuerza para derrotar a los hijos de Gre’thor. – Dijo el monje instantes antes de salir por una salida secreta.
- Evita que te cojan, anciano y procura poner a salvo esos objetos. – Respondió Cheluk. - ¡¡¡ Larga vida al Imperio!!!....¡¡¡Qapla’. !!!
- Qapla’. – Respondió el monje.
Instantes después de la salida del monje, los extraños invasores lograron superar las barreras de la entrada del templo, logrando irrumpir violentamente en la sala principal donde esperaban Cheluk y sus soldados. Sin contemplación alguna por su parte, los extraños seres no duraron en abrir fuego sobre la fila de soldados que con sus armas de mano en alto, esperaban con gran excitación el momento de luchar. Sin embargo y a pesar de perder a muchos compañeros en unos pocos segundos, Cheluk se lanzó rápidamente contra los enemigos junto a varios de sus mejores soldados, logrando así un combate cuerpo a cuerpo donde los Klingons podrían tener alguna posibilidad.
- Vuestra sangre purificara ese templo sagrado al que habéis osado entrar. – Dijo Cheluk mientras golpeaba con su Bat’leht a uno de sus oponentes. – Seguir luchando, guerreros, acabar con todos los enemigos del Imperio, por el honor y la victoria…¡¡¡ Por Kahless!!!.
La fuerza de voluntad y la habilidad de los Klingons con sus armas, lograron detener el avance enemigo en las puertas del templo. Levantando sus armas en señal de victoria y sobre una hilera de cuerpos sin vida de sus enemigos, Cheluk y los soldados supervivientes retaban a otro grupo de invasores que se encontraba cerca del acceso al templo. Sin embargo y para sorpresa de Cheluk, los extraños seres no avanzaron y permanecieron en sus posiciones mirando fijamente a los Klingons. La conducta de sus enemigos no era normal ni esperable, pero Cheluk inmediatamente logró entender el por que de dicho comportamiento. Tras escuchar un extraño sonido, el veterano guerrero alzó su mirada y vio como una luz se acercaba al templo desde el cielo. Viendo como la extraña luz se acercaba a gran velocidad, Cheluk no pudo hacer más que levantar su arma y gritar desafiantemente. Instantes después, la extraña luz, que no era otra cosa que un arma similar a un torpedo fotónico, alcanzó la entrada del templo, volando por los aires medio edificio y poniendo fin a la resistencia liderada por Cheluk, el último grupo de soldados defendiendo el mundo Klingon.
Mil años después…año 2380.
Viajando a warp siete, la nave estelar IKS Prolaks mantenía curso hacía el deshabitado e inexplorado sistema Trion, un sistema compuesto por cinco planetas y alejado de cualquier ruta conocida, quedando el espacio de la Federación como el territorio conocido más cercano.
Diario del capitán, hemos tenido que alterar nuestro viaje a la colonia Krios para atender una orden de máxima prioridad del Alto Consejo. Nuestra misión es viajar hasta el sistema Trion, un punto insignificante del espacio olvidado por todos donde hace unas pocas horas una nave de la Flota Estelar captó una extraña señal procedente de la superficie del segundo planeta y que ha sido identificada como Klingon. A pesar del interés de la Flota Estelar en colaborar en esta misión, el Alto Consejo ha visto más oportuno enviar una nave Klingon para aclarar el origen de dicha señal, ya que no se tienen informes sobre naves perdidas en este sector.
Tras permanecer varias horas en su cabina, el capitán Kir’chak regreso al puente para ocupar inmediatamente su sillón de mando, mostrando en todo momento un rostro serio al no estar muy interesado en la misión asignada y la cual había interrumpido su visita a la colonia Krios, algo que ya tenia planeado la tripulación desde hacía semanas debido a la celebración de unas fiestas tradicionales Klingon para conmemorar las buenas relaciones entre la colonia independiente y el Imperio.
- Señor, estamos llegando al sistema Trion. – Informó el oficial táctico.
- Salga de warp y haga un barrido completo de sensores, no quiero ser sorprendido por cualquier nave que pudiera estar oculta esperándonos. – Respondió Kir’Chak.
- Gosh. – Respondió afirmativamente el oficial.
Tras salir de warp y acercándose lentamente, el crucero clase Vor’cha se adentró en el sistema haciendo rastreos con los sensores de largo alcance para detectar cualquier posible presencia de otra nave, así como con el objetivo de localizar la señal detectada por la nave de la Flota Estelar.
- No hay nada en los sensores, estamos solos en el sistema, capitán. – Informó el oficial de operaciones. – Estoy detectando la señal en el segundo planeta y no hay duda, es una señal Klingon, los sensores la ubican en el continente sur.
- Nevak, prepare un grupo para explorar el origen de esa señal. – Dijo el capitán a su primer oficial.
Siguiendo las instrucciones del capitán, el primer oficial Nevak se transportó con un pequeño equipo de guerreros hasta la superficie del planeta, en unas coordenadas cercanas al origen de la señal detectada. Tras materializarse, Nevak no puedo evitar mal decir el planeta al ser un autentico planeta muerto y donde una pequeña zona rocosa era lo único a destacar en un inmenso desierto.
- La señal parece provenir de la zona rocosa, veamos de que se trata y salgamos de este planeta muerto lo antes posible. – Señaló Nevak.
Uno a uno, el grupo de guerreros se pusieron en marcha siguiendo los pasos de Nevak, decidido a terminar la misión cuanto antes. Al cabo de unos minutos caminando entre las rocas y la arena, el grupo de Klingons encontraron lo que sin duda era la fuente de la señal detectada, los restos de una extraña nave cuyo diseño no les era familiar a ninguno de los guerreros.
- ¿Qué clase de nave es esa?. – Preguntó en alto uno de los guerreros. – Nunca he visto una nave similar, ¿Cómo es que envía una señal Klingon?.
- Eso es lo que hemos venido a averiguar, vayamos dentro y resolvamos esto. – Respondió Nevak.
Tras inspeccionar el exterior de la nave, los Klingons encontraron un agujero en el casco por el que poder penetrar en su interior, cosa que no duraron en hacer uno a uno y de nuevo con Nevak al frente. Ya en el interior de la nave, los Klingons comenzaron a caminar por un largo corredor donde eran visibles los innumerables desperfectos a bordo y del deterioro como consecuencia del paso de los años. Recorridos unos pocos metros del pasillo, Nevak encontró varios cuerpos sin vida aparentemente miembros de la tripulación y cuyo aspecto apenas era reconocible por el paso de los siglos, pues la nave parecía llevar allí mucho tiempo. Finalmente, el grupo lograría alcanzar el puente y para su sorpresa, Nevak se toparía en uno de los puestos con el cuerpo sin vida de un Klingon.
- No puedo creerlo, por Kahless, ¿que hace un Klingon en una nave como esta?. – Preguntó Nevak claramente desconcertado. . Habéis visto su ropa…
- Ni siquiera lleva armadura…sería un civil. – Señaló uno de los guerreros. – Pero eso no explica que hace a bordo de esta nave, por lo que parece, lleva aquí siglos.
Mientras el grupo de guerreros intentaba aclarar el misterio sobre la presencia de un Klingon, uno de los guerreros manipulo una de las consolas del puente, activando algunos sistemas.
- Apenas hay energía, pero creo que puedo recuperar algo de información. – Señaló el guerrero. – Debo estar viendo visiones…este es un plano de vuelo de la nave y el origen Qo’nos.
- Eso es imposible, estos P’tak no pueden provenir de nuestro mundo. – Dijo un contrariado Nevak. – Esos datos debe estar manipulados.
- No lo están, esta nave lleva aquí más de mil años y partió de Qo’nos, no hay duda alguna. – Repitió el guerrero ante la sorpresa de todo el grupo.
- Comandante Nevak…mire esto. – Dijo uno de los guerreros mientras recogía un pequeño papel de entre las manos del klingon muerto.
Nevak cogió la nota y su rostro cambió completamente al leer lo que ponía.
- Ni’tokor bak’to….Hur’q… - Leyó en Klingon Nevak. – Guerra a los Hur’q….
- ¿Hur’q?, ¿puede ser posible que esta nave sea una de las que visitaron nuestro mundo hace miles de años y saquearon Qo’nos?.
- Este guerrero debió colarse a bordo de la nave y lograr destruirla de algún modo. – Reflexionó en alto uno de los guerreros.
- Más bien fueron varios Klingons. – Intervino el guerrero que manipulaba la consola. – Este Klingon era parte de un grupo de prisioneros, parece ser que lograron escaparse y atacar a la tripulación, logrando estrellar la nave aquí.
- Eso es de esperar teniendo en cuenta que hace mil años no teníamos ninguna clase de tecnología. – Apuntó Nevak. – Aun así este klingon logro enviar una señal de emergencia con un mensaje claro…la palabra klingon.
- Que muerte más honorable.
- Así es, pero esa muerte no habrá sido en vano. – Señaló Nevak. – Con esta información, podremos encontrar el mundo de los Hur’q y al fin demostrar a esos Coruts que enfrentarse al Imperio Klingon supone la muerte, lo enviaremos a la nave inmediatamente en una transmisión. Ahora, salgamos de aquí.
Nevak y el resto de soldados se disponían a salir de la nave cuando unas extrañas figuras aparecieron por sorpresa delante de ellos. Sin tiempo a reaccionar, los klingons se vieron sorprendidos por los disparos de varias armas disruptoras, cayendo todos fulminados. Aunque todos sus compañeros estaban muertos, Nevak logró levantarse a pesar de estar muy malherido y pudo ver el rostro de sus atacantes.
- Vosotros…cobardes que atacáis en la oscuridad….Hur’q….
-Klingons…odio a los Klingons. – Dijo la extraña criatura segundos antes de disparar de nuevo y dar muerte a Nevak.
IKS Prolaks
Sentado en su sillón, el capitán Kir’chak comenzaba a impacientarse al no tener noticias de su equipo, el cual ya llevaba varias horas en la superficie.
- Nevak ya debería de haber informado de la situación, espero que tenga un buen motivo para tal retraso o juro por Kahlees que le quitare el rango y le devolveré a teniente. – Dijo un enfadado capitán.
- Estamos recibiendo una transmisión de datos proveniente del planeta, es del comandante Nevak.
- Ya era hora que ese Corut se pusiera en contacto
- Capitán, estoy detectando unas extrañas señales de energía provenientes del planeta. – Informó el oficial táctico. – Su origen coincide con el de la señal detectada…
- Intente contactar con Nevak inmediatamente. – Exigió el capitán.
- ¡¡¡Capitán!!!
Mientras escuchaba el grito de alerta de su guerrero, el capitán se puso en pie al ver un destello de luz salir de la superficie del planeta. A los pocos segundos y sin dar tiempo de reaccionar, la nave Klingon se vio golpeada por algo similar a un torpedo, cuyo impacto sería certero y demoledor, haciendo explotar la nave a los pocos segundos del impacto.
Qo’nos, varios días después
Tras no tener noticias de la misión en el sistema Trion, el Canciller Martok había decidido reunir a varios de sus militares y consejeros para conocer la situación y si había alguna noticia de la IKS Prolaks.
- No hemos vuelto a tener noticias de nuestra nave, íbamos a enviar un ave de presa que está cerca de dicho sistema pero pensamos que si existe algún tipo de amenaza, deberíamos ser precavidos. – Expuso uno de los militares.
- ¿Realmente crees que es posible que exista una amenaza?, solo se trata de una nave que hemos perdido en un sistema del que no sabíamos nada más allá de conocer su situación dentro de nuestro espacio. – Señaló Martok. – En cualquier caso quiero tener una explicación sobre lo ocurrido con esa señal detectada por la Flota Estelar y el paradero de nuestra nave.
- Si el Canciller no tiene objeción, yo mismo dirigiré la misión para aclarar lo ocurrido en el sistema Trion. – Dijo Soron, miembro de una de las casas más poderosas del Imperio.
- Muy bien, no encuentro a nadie mejor para dirigir esta misión. – Comentó Martok.- Emplea todos los medios que creas conveniente, pero quiero que aclares de una vez lo que esta ocurriendo en ese sistema y el paradero de nuestra nave.
- Así lo haré, Canciller, no tenga duda alguna.
Finalizada la reunión del consejo de militares, el general Soron se puso manos a la obra y a las pocas horas ya tenia preparado un escuadrón para la misión en el sistema Trion. Comandando el crucero Klingon clase Negh’ var Krulada, Soron se puso al frente de la misión.
- Todo listo, general, todas las naves del escuadrón están preparadas para salir en cuanto de la orden. – Informó el oficial de operaciones.
- ¿Prevé tener problemas en esta misión, general?. – Preguntó el primer oficial. – Llevamos con nosotros un número importante de efectivos.
- Si realmente hay alguien tras la desaparición de nuestra nave, el ver nuestra llegada y con estos medios dejara claro que el Imperio Klingon ira a por todas a la hora de defender sus intereses. – Comentó el general Soron. – Además, espero encontrarme problemas, me encantan los problemas.
- En ese caso, general, cuando usted de la orden.
- E’ Gok. – Ordenó el general Solon.
Lentamente y en formación, la pequeña flota Klingon dejo las proximidades de Qo’nos, saltando poco después a velocidad warp con rumbo al sistema Trion.
Mientras la flota al mando del general Soron había partido rumbo al sistema Trion, el ave de presa IKS Riknar al mando del capitán Marduk se había dirigido a dicho sistema sin tener el permiso del alto consejo. Para su capitán, un veterano oficial con una larga trayectoria de insubordinaciones, el estar parados esperando la refuerzos cuando su nave esta tan cerca para poder investigar era algo impensable. A pesar de desobedecer las ordenes del Alto Consejo, nadie a bordo de la nave había intentando contrariar a Marduk, pues el respeto que se le tenia no ya en su nave, si no en las fuerzas de defensa Klingon era muy importante.
- Señor, nos acercamos al sistema Trion. – Informó el timonel.
- Muy bien, lleve la nave al segundo planeta, es allí donde se encontraba nuestra nave. – Ordenó Marduk. – Quiero que todas las armas de la nave estén listas para disparar a mi señal.
Lentamente y con el sistema de ocultación activado, el ave de presa entró en el sistema y se posiciono en orbita alrededor del segundo planeta.
- Quiero los sensores a su máximo rendimiento, rastrear la superficie y la orbita del planeta.
- Gosh. – Respondió el oficial de operaciones aceptando la orden.
- Estoy captando algo, capitán, coordenadas 2839.0. – Dijo el oficial de operaciones. – Parecen ser restos…creo que es nuestra nave perdida.
- No me vale un informe tan irrelevante como ese, confirme la información y no diga nada hasta no tener algo relevante que decir. – Ordenó Marduk
- Confirmado…se trata de los restos de nuestra nave.
- Pues si es así, espero que los responsables estén muy lejos o yo mismo les cortare el cuello con mis propias manos. – Dijo un enfurecido Marduk. – Que hay de la superficie, ¿alguna señal?.
- No detectamos nada con los sensores.
- Supuestamente había una señal proveniente de la superficie, por eso mandaron a nuestra nave hasta este olvidado sistema, debe haber algo.
- No hay ninguna señal y tampoco se captan señales de vida, capitán. – Confirmó el oficial de operaciones. – Un momento…estoy detectando un pequeño objeto…en orbita, en la otra parte del planeta.
- ¿Por qué no lo hemos detectado antes?. – Preguntó Marduk.
- No estaba ahí a nuestra llegada, capitán. – Respondió con cierto temor el oficial. – Vaya….se esa moviendo y alejándose del planeta a gran velocidad.
- No si podemos evitarlo. – Señaló Marduk. – Timonel, intercepte inmediatamente a ese objeto.
Manteniendo activado su sistema de ocultación, el ave de presa se apresuró a seguir al extraño objeto salido de la superficie y que a una velocidad moderada, se alejaba del planeta.
- Ya puedo tener un informe sobre que estamos siguiendo o aun debo conformarme con que es un objeto. – Comentó con Marduk con cierta ironía.
- Por el tamaño no parece ser una nave, si no algo más grande que una sonda. – Expuso el oficial de operaciones. – Sin embargo parece ser de una tecnología muy avanzada y se mueve muy rápido…acaba de saltar a warp.
- Iguale su curso y velocidad inmediatamente.
Aumentando cada vez más su velocidad, el extraño objeto dejaba atrás el sistema Trion y se adentraba en lo profundo del espacio, acercándose al espacio profundo fuera del territorio Klingon.
- Situación.
- El extraño objetivo viaja a warp 7.2 y se aleja del espacio Klingon, capitán. – Respondió el oficial de operaciones. – Tal vez deberíamos esperar la llegada de la flota del general Soron.
- Haré como que no he oído tus últimas palabras, pero solo lo haré una vez, asegúrate de no repetirlas. – Señaló Marduk. – Mantener el rumbo, no dejare que esa cosa se aleje sin tener una explicación.
Tras casi una hora de persecución, el extraño objeto disminuyo su velocidad, acercándose a una nebulosa cuyo tamaño era poco habitual y abarcaba millones de kilómetros.
- Capitán, el objeto a pasado a velocidad de impulso y se dirige hacia esa nebulosa.
- Iguala su rumbo y velocidad, no debemos perderla. – Dijo el capitán.
Desacelerando y pasando a velocidad de impulso, el extraño objeto se adentró lentamente en la nebulosa, siendo seguida por el ave de presa la cual nada más entrar en contacto con la nebulosa comenzó a tener perdidas de energía, quedando desconectado el sistema de ocultación.
- ¿Qué es lo que esta pasando?.
- Parece, capitán, que la radiación de la nebulosa afecta a algunos de nuestros sistemas. – Respondió el oficial táctico. – El sistema de ocultación falla y esta desconectado.
- Timonel, no pierda de vista a ese objeto, seguiremos hasta donde haga falta aunque perdamos la ventaja de ocultamiento.
- Gosh. – Respondió afirmativamente el timonel.
Ya en el interior de la nebulosa, el objeto mantuvo un rumbo fijo adentrándose cada vez más hasta finalmente alcanzar un claro dentro de la propia nebulosa. Pocos segundos después, era el ave de presa la que llegaba al claro en el interior de la nebulosa, quedando la tripulación sorprendida por lo que se acababan de encontrar.
- Capitán, ¿Qué es eso que esta en medio del claro?....- Dijo un sorprendido primer oficial. – Parece algún tipo de aparato.
- ¿Aparato?...es tan grande como una base estelar….- Comentó Marduk con la misma sorpresa. – Sea lo que sea esta conectado de algún modo con el objeto.
Al cabo de unos pocos minutos, el extraño objeto se acerco a las inmediaciones del extraño aparato, el cual tenía un tamaño de varios kilómetros de alto y de ancho en forma cuadrado, siendo visible su sofisticada tecnología. Inmediatamente, el objeto comenzó a transmitir una serie de códigos que rápidamente fueron intervenidos por el ave de presa. Finalmente y tras un cegador destello, el extraño y descomunal aparato pareció ponerse en funcionamiento, creando una especie de vórtice similar a un agujero de gusano.
- ¿Cuál son sus instrucciones, capitán?. – Solicitó saber el primer oficial deseando que el capitán ordenara retirarse.
- …Volvamos al sistema Trion…aquí no podemos hacer nada. – Dijo el capitán con mucho pesar por no poder seguir al extraño objeto a través del pasadizo.
Sistema Trion
Tras regresar de la nebulosa hasta donde habían seguido sin descanso al extraño objeto proveniente de la superficie del planeta, la IKS Riknar había regresado a la orbita del segundo planeta del sistema con el fin de intentan averiguar lo ocurrido con la nave desaparecida.
- Comandante, usted se quedará al mando mientras yo dirijo un equipo en la superficie. – Expuso Marduk. – Parece que hemos podido rastrear la zona de lanzamiento del objeto que hemos perseguido y quiero saber que esta pasando allí.
- No debería exponerse, capitán, deje que yo baje con un grupo de guerreros e investigue.
- Creo que no ha habido cambios en el mando de esta nave, lo cual significa que soy el klingon al mando. – Señaló Marduk. – Usted se quedará a bordo y al mando de la nave, yo encabezare el grupo de superficie.
Dadas las pertinentes ordenes y acompañado por varios soldados, Marduk se transportó a la superficie, a una ubicación cercana a la de la nave que horas antes había inspeccionado el equipo al mando de Nevak, algo que Marduk ignoraba.
- Muy bien, el lanzamiento provino de esa zona rocosa, veamos que es lo que nos encontramos allí. – Comentó Marduk a sus hombres.
Caminados varios metros durante unos minutos, el grupo encabezado por Marduk encontraba una extraña y deteriorada nave ubicada en una zona de rocas y cuya antigüedad era visible dado su estado por el paso de los años. Sin ninguna duda, Marduk y sus hombres se adentraron en su interior y tras recorrer uno de los pasillos llegaron a la zona del puente, donde se encontraban los restos del grupo de Nevak.
- Estos son miembros de la tripulación de nuestra nave desaparecida, yo conocía a Nevak. – Dijo Marduk mientras revisaba los cuerpos muertos. – Parece que les pillaron por sorpresa y no tuvieron tiempo de reaccionar.
- Parece imposible pensar que pudiera haber alguien con vida en esta nave. – Comentó uno de los guerreros.
- Veo que Nevak y su grupo lograron activar alguno de los sistemas de la nave…veamos, esto parece un pad de datos. – Comentó Marduk mientras recogió un pad de datos de las manos del cuerpo sin vida de Nevak. - ¡¡¡ Cuidado!!!.
El grito de aviso de Marduk alertó a los miembros de su grupo de la presencia de unos extraños seres que por sorpresa acababan de aparece en el puente.
Sin mediar palabra, los extraños seres dispararon sobre el grupo de Klingons, alcanzando a uno de ellos. Por su parte y tras ponerse a cubierto, Marduk y el resto de guerreros respondieron a los disparos con sus disruptores, comenzando así un intercambio de disparos que duraría varios minutos. Mientras el caos reinaba ante los disparos incesantes por parte de ambos grupos, Marduk aprovecho para flanquear a los extraños aliens y sorprenderlos por un costado, disparando a uno de ellos con su disruptor y abalanzándose contra el segundo, clavándole su cuchillo d’k tahg.
- Miserables P’tak. – Dijo un orgulloso Marduk. – Estos sin duda fueron los responsables de la muerte de Nevak y sus guerreros, pues ahora han sabido lo que significa desafiar a los Klingons.
- ¿De donde habrán salido?...¿podrían ser supervivientes de la nave?.... – Preguntó uno de los guerreros claramente desconcertado.
- Hay muchas más preguntas a responder, incluidas las de quienes son, que hacen aquí, que relación tiene con el objeto que seguimos hasta la nebulosa y que relación tienen con los klingons, pues ese cuerpo que yace al lado de Nevak viste ropas antigua y porta un distintivo que claramente he reconocido, la orden Muvak, una guardia imperial que hace más de 1000 años que no existe en Qo’nos. Espero que el pad de datos de Nevak nos resuelva algunas de estas dudas. Mientras tanto, registraremos el resto de la nave, estar alerta.
Habían pasado dos días desde los acontecimientos a bordo de la nave estrellada. El escuadrón al mando del general Soron acababa de llegar al fin al sistema Trion y Marduk había sido requerido inmediatamente a bordo de la nave insignia para dar un informe, dado que su presencia no estaba prevista. Tras ser transportado a bordo de la nave clase Negh ‘var, Marduk se dirigió inmediatamente al despacho privado del general Soron, quien le esperaba con cara de pocos amigos.
- Espero que tenga una buena explicación que aclare su presencia aquí, capitán. – Expuso con cierto enfado el general. – El consejo le dio ordenes claras de que permaneciera en el sector en el que estaba de patrulla y sin embargo usted decidió venir hasta aquí.
- Mi nave era la más cercana, no entendí el tener que esperar a su flota durante días cuando mi nave podía asistir a nuestros guerreros desaparecidos en caso de necesitar apoyo, por eso decidí venir y parece que nuestra presencia aquí ha sido muy provechosa. – Respondió Marduk con mucha seguridad.
- Explíquese.
- Cuando llegamos a la orbita, no encontramos resto alguno de nuestra nave pero si detectamos un extraño objeto saliendo de la superficie. – Expuso Marduk. – Lo seguimos varios años luz hasta una nebulosa fuera de nuestro espacio y en cuyo interior, en un claro dentro de la nebulosa, se encontraba un extraño y enorme apartado alienígena. Un aparato que se activó ante la presencia del objeto que habíamos perseguido y que creo un agujero artificial…no sabemos a donde lleva.
- ¿Qué tiene que ver todo esto con la desaparición de nuestra nave?. – Preguntó un desconcertado general.
- Cuando regresamos al planeta, encontramos una extraña nave o más bien los restos en la superficie. – Continuó con su explicación Marduk. – En su interior encontramos los cuerpos sin vida de Nevak, el primer oficial de nuestra nave desaparecida y varios guerreros. Sin embargo, no fue lo único que encontramos, había un cuerpo, un cuerpo de un klingon que parece tener nada menos que 1000 años y que hemos confirmado era parte de un grupo de prisioneros llevados desde Qo’nos al planeta de las criaturas de la nave, se hacen llamar los Madras.
- ¿Ha dicho de Qo’nos?...¿un klingon de más de 1000 años?....
- Así es. – Respondió muy seguro Marduk. – Hemos obtenido valiosa información de la nave en la superficie y general, los Madras son en realidad….los Hur’q.
- Aquellos que atacaron el imperio hace 1000 años… ¿quiere decir que ha encontrado una nave de esa especie y que son los responsables de la destrucción de nuestra nave? – Preguntó un sorprendido general.
- Mucho más que eso, incluso los he podido ver físicamente y he luchado con ellos, había dos de ellos aun con vida en la nave a pesar de los 1000 años transcurridos. – Dijo Marduk. – Parece ser que los Madras pueden hibernar muchos años y en este caso, al verse atrapados y quizás heridos, así lo hicieron.
- Debo ver esa información lo antes posible e informar al Alto Consejo. – Señaló el general Soron. – Estamos ante uno de los mayores descubrimientos….los Hur’q….los saqueadores de Qo’nos…
- Tal vez este sea el día en que el Imperio Klingon pueda al fin vengarse de aquellos que un día osaron conquistar nuestro y saquear nuestro mundo. – Sentenció Marduk ante la atenta mirada de Soron.
CONTINUARA…