La Uss Pegasus destinada a explorar una zona desconocida de la galaxia. Sigue las aventuras de la capitán Delawer y su intrépida tripulación en su viaje por espacio inexplorado, para llegar donde ningún hombre ha llegado jamás.”

Gene Rodenberry y Action Tales presentan: STAR TREK FINAL FRONTIER

Pide y se te concederá I Parte

Escrito por Radagast2099

Un casino, con bastante seguridad uno de los hoteles de Mónaco, un hombre elegantemente vestido, contempla el paisaje de hermosas mujeres, elegantes caballeros y fornidos guardaespaldas, se acerca a la barra y pide:

- Martini seco, mezclado no agitado.

Una despampanante joven vestida con un traje de noche, de seda azul aguamarina, con dos generosos escotes se acerca a la barra del bar, él se fija en ella y la pregunta:

- ¿Puedo invitarla a tomar una copa?

- Por supuesto, Vodka con limón natural.

- Interesante bebida.

El camarero regresa con ambas copas, ella se fija en la bebida de él, y con una sonrisa picara y haciendo una caída de ojos perfectamente ensayada:

- Un Martini seco, usted tampoco es de los que toman "cosas" suaves.

- Depende, algunas cosas me gustan muy suaves, como el terciopelo - comenta mientras la observa de arriba abajo, apreciando todas las partes de su anatomía que los escotes del vestido dejan a la vista. - Perdone mi mala educación no me he presentado mi nombre es Bond, James Bond, y usted es ...

- Trishtana Stratus, Trish para los amigos, de momento me puede llamar Srta. Stratus, ¿A que se dedica señor Bond? si me permite la pregunta.

- Por supuesto, me dedico a la importación y exportación de todo tipo de mercancías, ¿y usted?.

- ¿Yo?, también se pude decir que me dedico a importación y exportación, pero seguro que a un nivel más local que el suyo Sr. Bond.

- Supongo que este ha sido un afortunado encuentro, estoy interesado en ampliar mi negocio, y sería interesante aliarme con alguna empresa con buenos contactos locales y conocimiento de la zona, quizá podríamos tener una cena de negocios, si a su acompañante no le importa unírsenos. - Comenta, a la vez que señala con la cabeza a un tipo, que a discreta distancia está observando los movimientos de la joven.

- ¡Oh!, Vincent, no es mi pareja, mi padre aún considera que necesito una niñera, solo que ahora no puede ser una vieja nana, y le encarga a Vincent que me cuide.

- En ese caso no creo que a Vincent le importe mucho, si usted y yo tenemos una cena de negocios.

La siguiente hora la pasan en el comedor del hotel-casino, cenando y flirteando, finalmente ignorando la presencia de Vincent ambos se dirigen a los ascensores y toman uno hasta el piso del Señor Bond, entre besos y abrazos llegan a la habitación y cuando entran un gas narcótico los deja inconscientes.

La boca pastosa indica al Sr. Bond que ha sido narcotizado, y cuando se termina de despejar puede ver tendida en la cama a su joven pareja, está muerta, se podría decir que desnuda, si se exceptúa la capa de pintura de brillante, dorada, que la cubre:

- Alto, detener simulación. - La joven, la habitación y todo el entorno desaparecen para dar paso a la sala de hologramas, el hombre, que antes vestía un elegante smokin con pajarita, viste ahora el uniforme de oficial médico de la flota estelar. Está visiblemente contrariado y girándose hacia una sección determinada de la holocubierta en la que se encuentra la puerta de acceso a la sala, afirma sin esperar ninguna respuesta:

- Esto no es más que una mezcla de dos de las aventuras de Bond, no tiene nada de original.

- En efecto Dr. Diwokim en esta ocasión estaban mezclados Goldfinguer y Goldeneye.

- No hay reto, se lo que va a ocurrir en el momento que llevamos 20 minutos de simulación, esto no es divertido y es frustrante, me gustaría poder encontrar un reto interesante, algo nuevo.

- Bien doctor, seguro que en la próxima ocasión encontrará elementos interesantes.

Mientras el doctor abandona la holocubierta y se dirige a otra zona de esparcimiento de la nave, multitud de procesos, rutinas y subrutinas entran en actividad en el cerebro positrónico de la computadora de a bordo, se crean enlaces nuevos se duplican archivos y se crea una sección estanca, perfiles de personalidad de todos los enemigos de Bond se evalúan, se realizan ajustes, se borran datos no necesarios se adjuntan otros elementos y se traza un plan.

- Ingeniería, informen de los progresos en las reparaciones de la nave.

- Capitán, acabamos de finalizar el diagnóstico completo de los sistemas, los escudos funcionan al 100%, igual que los sistemas de camuflaje, la integridad estructural de la nave se ha recuperado, las cubiertas dañadas se han reparado, y se ha revisado la reparación, también se han detectado algunas deformaciones originadas por la tracción de los agujeros negros, hemos procedido a sustituir los paneles dañados y verificar que están solucionadas. El resumen del informe es que la Pegasus está dispuesta para la marcha, capitana Delawer.

- Gracias ingeniero Duncan, transmita mis felicitaciones a su grupo, y descanse un poco, no querría que enfermara, ha estado trabajando sin descanso desde ... el incidente con la nave klingon.

La voz de la capitana se quiebra antes de terminar la frase, cuando recuerda el ataque de la nave klingon al mando del capitán Trok, porque, además de los daños a la nave, ella perdió a su esposo por una estúpida venganza sin sentido, parte de la ilusión de esta misión ha quedado diluida en el dolor de la pérdida, este sentimiento es compartido en silencio por la embajadora, quien además de perder un teniente de su escolta, ha perdió al hombre que amaba en silencio, el teniente Ro^Land se sacrificó antes que permitir que ella se sacrificara, ambas mujeres lloran en su interior la perdida del respectivo amigo y compañero, al menos la capitana Delawer pudo disfrutar de la compañía de su marido.

Con las tareas de reparación de la nave casi finalizadas, la Pegasus se dispone a partir con destino a lo desconocido para continuar con su viaje de exploración del cuadrante beta, aunque después de lo sucedido con el capitán Trok, la tripulación de la nave se ha dado de bruces con la realidad, esta misión ha perdido gran parte de su romanticismo inicial "llegar donde nadie había llegado antes" emulando el viaje de la legendaria primera Enterprise, de momento, ha costado dos vidas a la misión y una de ellas le duele mucho a la capitana Delawer, si bien, el almirante la ha ofrecido sustituirla por otra persona, ella ha insistido en terminar la misión, aunque ahora mismo está pensando que quizá debería haber aceptado la oferta del almirante, una llamada del puente la saca de su ensimismamiento:

- Capitán.

- Si.¿señor Ashur?

- Estoy detectando un interesante flujo de datos, entre la matriz principal de la I.A. de la nave y los controles de la holocubierta principal.

- Puede ser un flujo remanente del programa de hospedaje, de todas formas, realice un diagnóstico de la holocubierta y clasifique el flujo de datos, en cuanto tenga algo concreto informe.

En la cantina de la nave el ingeniero jefe y el consejero Dox están hablando acerca del desaparecido doctor White, cuando entra el nuevo médico de la nave ambos se quedan en silencio, como son los únicos a los que conoce el doctor Diwokim se dirige a su mesa, cuando pasa por delante de la barra pide un zumo de frutas de la Tierra, con el baso en la mano se dirige a la mesa donde los otros oficiales están hablando.

- Caballeros, ¿puedo sentarme a su mesa?.

- Por supuesto, estábamos rememorando anécdotas del Dr. White.

- Por lo que he podido ver era un hombre querido y respetado en esta nave , aún a pesar del corto tiempo que llevan de misión, además por sus notas médicas creo que la perdida ha sido grande, tanto por el hombre como por el doctor, si me permiten un brindis. – Tras hablar observa a sus compañeros de mesa, espera una confirmación, cuando los otros dos hombres toman sus copas el doctor se pone de pié y con voz profunda y serena entona:

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro terrible viaje ha terminado,

el barco ha sobrevivido a todos los escollos,

hemos ganado el premio que anhelábamos,

el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,

mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.

Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!

¡oh rojas gotas que caen,

allí donde mi capitán yace, frío y muerto!

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,

levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,

para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,

para ti multitudes en las playas,

por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:

¡Ven, capitán! ¡Querido padre!

¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!

Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,

derribado, frío y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,

mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,

la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,

de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.

¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!

Mas yo, con tristes pasos,

recorro el puente donde mi capitán yace,

frío y muerto.[ [1] ]

Por los compañeros que han partido,

que sigan vivos en nuestros recuerdos

que las aguas que su nave haya hendido

sean tan felices como les recordemos.

Al tiempo que el Dr. Diwokin recitaba el poema, toda la cantina ha quedado en silencio, al finalizar todos alzan sus copas y toman un pequeño trago como homenaje a los compañeros caídos, el doctor Diwokin se sienta de nuevo, lentamente el bullicio de la cantina se recupera aunque el ambiente es menos tenso, parece que la gente se haya liberado de algún tipo de peso.

- Espero poder ganarme un pequeño espacio en sus corazones, mi intención no es sustituir al doctor, nunca pensaría en hacerlo porque yo no soy el Dr. White, como nuevo miembro de la tripulación, espero que lleguen a respetarme y me acojan entre ustedes como a uno más.- El doctor termina de apurar su copa.

- Todos hemos pasado por situaciones de combate y sabemos que a veces hay bajas.-interviene Dox al ver que Duncan está indeciso acerca de que decir o incluso si decir alguna cosa o no hacer ningún comentario – por lo que yo puedo ver, nadie de esta nave cree que usted venga a ocupar el puesto de nadie.

- Frederik era un amigo, mi amigo, desde la academia y su pérdida me duele como si me hubiesen arrancado el corazón, pero se que necesitamos un médico y espero poder llamarle amigo dentro de poco doctor.

- Gracias, se lo agradezco a todos ustedes.

El doctor se levanta de la mesa y se dirige a la salida meditando, su siguiente parada en el “programa” de asentamiento en su puesto es hablar con la esposa del doctor, no se percata de un pequeño insecto que le sigue por el pasillo, un insecto que no está siendo detectado por los sistemas de control de amenazas biológicas de la nave.

- Capitán, hemos finalizado los procesos de análisis del flujo de datos entre la matriz de I.A. y los controles principales de la holocubierta, la comunicación estaba realizando un proceso de análisis de un programa de entretenimiento básico, el programa se ha borrado, el flujo de datos ha cesado y la holocubierta está funcional en toda su capacidad.

- Gracias por el informe señor Ashur.

- Tengo que añadir que paralelamente he realizado un diagnóstico de la holocubierta y parece que en las últimas semanas la I.A. de la nave ha realizado varias “visitas” utilizando la holoforma del asistente médico.

- ¿Puede repetirme eso?, pero más extenso, más explicado y con un tono que no suene a “conspiración”.

- De momento no tengo más datos que proporcionarle capitana, pero en cuanto complete el análisis de los datos que he recogido tendrá mi informe.

- Gracias, señor Ashur.

- Señor Bergkley, abra un canal interno.- tras una pausa esperando la confirmación del encargado de comunicaciones la capitana anuncia a la tripulación.- Miembros de la tripulación de la Pegasus, una vez terminadas las tareas de reparación y aprovisionamiento de la nave, nos disponemos a proseguir con nuestra misión, no podemos olvidar a los compañeros caídos, precisamente por ellos tenemos la obligación de continuar con esta misión, gracias a todos por su compromiso con esta misión. Señor Cushin, adelante, hacia nuestro destino.

Sin que nadie lo sepa en un camarote sin ocupante, una figura se mueve en las sombras, la puerta está clausurada desde el interior, y en una serie de monitores se puede ver la actividad de la nave en diferentes zonas, enfermería, zona de recreo, ingeniería, puente, una sonrisa femenina permitiría, si hubiese algún observador, ver unos dientes perfectos y unos labios que prometen el mejor beso de tu vida, sin embargo los ojos de la figura entre las sombras advierten que ese beso será el último, mientras observa, una mente sin limitaciones éticas traza un plan, un plan de poder y dominio, también prepara un plan de emergencia, siempre tiene que haber una ruta de escape, no se puede dejar nada al azar, porque tiene la mala costumbre.

-    Capitán, ¿puedo hablar con usted un momento?. – La sonrisa del doctor Tae Diwokin, aunque pretende transmitir calma y confianza a la capitana, también transmite su nerviosismo, es la primera conversación que tiene desde que le trasladaron hace dos días a la Pegasus, va siendo el momento que se enfrenten ambos a la situación, el marido de la capitana ha muerto y Tae Diwokin es el nuevo oficial médico.

- Por supuesto, pasemos a mi despacho. – La contestación de Kush Delawer-White es, al menos neutra, no llega a ser fría, tan solo indiferente, aún así el doctor se ha percatado del estado de  tensión que transmite el capitán  de la Pegasus.

Una vez que están en el despacho del capitán y Kush ha tomado asiento en su sillón, la conversación tarda en empezar, quien tiene que dar el primer paso es el doctor Diwokin

-Acudo a usted desde los dos puntos de coincidencia que compartimos, tanto profesional como humano, como persona entiendo que, como mínimo,  la actual situación es incómoda soy el sustituto, como médico, del difunto Dr. White, adicionalmente, como médico soy consciente de la pérdida que ha sufrido y como puede influir esta en su estado de ánimo, tanto como tripulante y médico de la Pegasus quiero transmitirle mi pesar, como médico y especialista en psicología sepa que estoy siempre a su disposición para lo que necesite y si hablar conmigo la resulta incómodo creo que lo mejor es que hable con el consejero Dox.

- Le agradezco su sinceridad Doctor, creo que no será necesario ningún tipo de tratamiento, como oficiales de la Federación tanto Frederic como yo teníamos muy presente que el fallecimiento de uno de los dos podría producirse, no obstante, si tengo cualquier problema medico no dude en que acudiré a la enfermería, gracias doctor, puede retirarse.

- Con su permiso, capitán.- Tras realizar un saludo el doctor sale del despacho del capitán.

Mientras se dirige a los turbo-ascensores para llegar a la enfermería, medita acerca de su reunión con la capitana y tiene la impresión que a Delawer no le ha gustado nada la conversación, y cree que sabe porque, tiene que hablar con el consejero, quizá una opinión externa, todo lo externa que puede considerarse dentro de la nave, le ayude a tratar con la capitana y a ella empezar a asumir la pérdida. Simultáneamente la capitana se permite unos momentos de recuerdo que desembocan en llanto y  reproches por la pérdida de control.

Cuando el doctor sale del turbo-ascensor y se encamina a la enfermería choca con una joven, que por el uniforme es una científico de la Pegasus, el doctor se disculpa y ambos se agachan para recoger el tricorder de registro el primero en tocarlo es Tae Diwokin, algo punzante le hiere en la mano y cae redondo al suelo casi instantáneamente, junto a ellos se materializa una especie de camilla, es cerrada y parece tener algún tipo de sistema que anula la gravedad artificial de la nave, si aparente esfuerzo la joven sube al inconsciente doctor a la camilla, la cierra y la empuja hasta un camarote de la nave, sumido en sombras el camarote parece desierto, si decir ninguna palabra la joven sale del camarote y abandona la camilla, con el doctor dentro, en el camarote; tras unos segundos de quietud entre las sombras se perfila la sombra de la mujer misteriosa, se acerca a la camilla, la abre y tras realizar algunas acciones con el tricorder médico, el doctor se incorpora lentamente, la figura femenina se retira de nuevo a las sombras, tras unos momentos se incorpora en la camilla con la boca pastosa, se lleva las manos a las sienes, y se las masajea.

- ¿Qué ha sido eso?¿Dónde estoy?

- Hola doctor, ¿Qué tal se encuentra?, espero que mi invitación no le haya dado dolor de cabeza.

- Nada que no pueda solucionar en la enfermería, usted es....

- Nadie, doctor no soy nadie, necesito que me haga un favor.

- Supongo que eso quiere decir que tiene algún problema médico.

- Si, necesito un cuerpo, a ser posible que no esté ocupado.

- ¿Qué necesita que?

- Un cuerpo sin usar, nuevecito, necesito que sea de una mujer, tiene las características del cuerpo en el tricorder médico que hay sobre la camilla.

- Creo que se está confundiendo señorita ....., no he oído su nombre.

- No se lo he dicho, y no se preocupe por mi nombre doctor, preocúpese por la tripulación, nadie más que usted debe saber la petición que le he hecho.

Con una señal se iluminan los paneles que muestran las imágenes de la nave, desde la enfermería al área de esparcimiento y al puente.

- Ahora puede salir de este camarote, no me busque, yo le encontraré a usted.

- Podemos hablar sobre este asunto, creo que podemos ser razonables, cualquier problema médico ...

- Adiós, doctor. – Un gesto de la mano derecha de la mujer en la penumbra, el sistema de transporte de la Pegasus desmaterializa al doctor que reaparece en la enfermería.

- Computadora, localice a todos los miembros de la tripulación, humanos, sexo femenino, piel blanca, que en los últimos veinte minutos hayan estado cerca de la señal de mi comunicador.

- Buscando. – Es la única respuesta de la computadora.

- Ningún elemento encontrado, el comunicador de su insignia ha permanecido apagado durante media hora, desde que salió de despacho de la capitana doctor.

Una llamada suena en el comunicador del doctor, y la voz femenina que le hablaba desde las penumbras del camarote le habla de nuevo:

- Le he dicho que se ponga a hacer un trabajo doctor, y no me busque, ya le encontraré yo a usted, si persiste en su actitud me veré obligada a tomar medidas, mire la pantalla.

En la pantalla de su mesa en la enfermería , el doctor puede ver la guardería de la nave y como un gas de tenue color blanco empieza a surgir de un conducto de ventilación, en ningún momento ni los niños ni el cuidador lo perciben y antes de que se aparte más de diez centímetros de la rejilla de ventilación es aspirado de nuevo al conducto.

- Recuerde doctor. Nadie debe saber lo que le he pedido y no me busque, tiene que cuidar de los niños.

- Esta bien, usted gana. – El doctor Diwokin se deja caer en su sillón y claramente abatido inicia la preparación de los elementos necesarios, una idea se asienta cada vez con más fuerza en su mente “Si, usted gana; pero solo por el momento”, concienzudamente recopila datos, toda la información disponible acerca de clonación, la extensa base de datos de la nave le permite tener a su alcance toda la información necesaria.

-Capitán, he cruzado las horas de las “visitas” de la holoforma del asistente médico con las de los tripulantes, hay un único cruce, el alférez-ingeniero James Dojan, en el barrido de seguridad hemos detectado una zona muerta en la cubierta diez, enviaré un equipo de técnicos para las reparaciones.

- Gracias señor Ashur, en cuanto esté finalizada la revisión y se hayan realizado las reparaciones oportunas comuníquemelo.

Continuará…



[ [1] ] Poesía de Walt Whitman, del libro "Hojas de Hierba" editado en 1860.