“Únete al capitán Jonathan Archer
y a la tripulación de la primera nave estelar warp 5,
Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Enterprise
Un Sol Olvidado Parte 1
Escrito por Sikileia
Esta saga esta situada entre la 3 y 4 temporada de la serie de TV
“Háblame de la existencia
De mundos lejanísimos
De culturas sepultas
De Continentes Perdidos”.
Franco Battiato
“No Time No Space”
Una especie de tentáculo con ventosas intentaba
adherirse a una larga varilla de cristal de veridio
[1] llena de plancton de Risa.
Phlox trataba de alimentar con sus pinzas de laboratorio a su nueva mascota,
que estaba en el interior de un contenedor transparente cuando Jonathan Archer
entró a
Archer enarcó sus cejas y caminó casi de puntillas hasta el médico quedándose a su lado en silencio.
En el fondo del cilindro transparente una especie de erizo marino con patas se movía. Phlox cogió de nuevo las pinzas mientras que con una varilla sujetaba suavemente a la criatura que hacía movimientos espasmódicos en un intento de liberarse. Con un gesto rápido extrajo a la criatura una de sus púas y la depositó en una bandeja.
-¡Ya, ya casi está! –dijo con afecto mientras le dejaba un trozo de carne en el fondo del cilindro y la liberaba de la varilla.
La criatura se escondió debajo de
Archer no daba crédito a lo que había visto.
-Veo que tiene una nueva mascota…

-¡Oh sí! –Respondió con una sonrisa de oreja a oreja.- Es mi última adquisición, un erizo de mar de Risa. Me lo regaló un colega denobulano [2] cuando estuvimos la ultima vez de permiso, capitán.
-Bueno, Phlox si no me necesita me voy al puente…
-Capitán, usted no se me escapa de la enfermería –dijo cogiéndolo del hombro y acompañándolo hasta una camilla. -Le había citado hoy para una revisión y para tratarle su lumboiciática. Y ahora recuéstese, y quítese los pantalones.
-Doctor…
-Es una orden, capitán. Usted mandará arriba en el puente pero le recuerdo que abajo lo hago yo. Si es usted pudoroso corra la cortina.
-Es lo que voy a hacer.-refunfuñó Archer.
Jonathan Archer corrió las cortinas, después de un rato Phlox oyó de nuevo su voz desde el interior.
-¡Ya está, doctor!
El doctor entró dentro de las cortinas.
-Y ahora bájese un poco esos calzones para que pueda acceder al sacro.
Pero ninguno de los dos se dio cuenta que en ese momento entró Hoshi Sato para dar un recado a Archer. Los ojos de la japonesa se ensancharon como platos al oír aquellas frases.
-Bájeselo un poco más, capitán. Y ahora tranquilícese…
-¡¡Aaaaaaargh!! –gritó el capitán.
Hoshi Sato carraspeó a propósito. La cabeza de Phlox se asomó entre las cortinas y sonrió con malicia.
-Eh… No sé si he venido en el mejor de los momentos, doctor…Ejem, si quieren estar ustedes dos a solas…
-No piense mal, jovencita, le estaba pinchando en su músculo piramidal una simple púa de erizo de mar risano [3] , una revisión médica rutinaria.- añadió mientras descorría la cortina. –Y por cierto, aquí tiene al paciente más quejica de toda la nave.
-Ya lo veo.-Rió entre dientes Sato.
Archer se estaba vistiendo. Y miró a la oficial japonesa.
-No le haga ni caso… ¿Qué la trae por aquí, Hoshi?
-Se trata de un comunicado que nos
ha llegado del Alto Mando de
-Esta bien, pásemela a
-Si no le gusta mis técnicas, presente una queja
en el libro de reclamaciones de
-Y bien, después de su inyección de moralina ¿Qué tal me ve de salud?
-Pues como dicen en
-Phlox, se dice “roble”, si me dice “alcornoque” me está llamando tonto.
-¡Oh, perdone, capitán... yo!
-¿Puedo irme ya, doctor? –Dijo mientras
salía por la puerta de
-Caa-pi-tán…-Titubeó Phlox- que no he acabado…
Archer se paró justo en el umbral
de la puerta, se giró sobre sí mismo y cruzó su mirada con la de
-¿Ya está todo, Phlox?
-Casi… Para acabar unos consejos. Intente hacer el mayor reposo posible y cuando se tenga que sentar en el sillón del puente, apóyese en la espalda del respaldo que para eso está… Porque si no…
-¿Si no, qué?
-Se le reproducirá en días su ciática, le declararé “no apto para el servicio” y tendrá que aguantar durante unos días más a mis bichitos, usted decide… -replicó el denobulano.
-¿Sabe que me está sobornando, doctor?
-Bueno, no me sea alcornoque y haga lo que le he dicho…
Archer miró al techo, respiró hondo y sonrió levemente.
-De acuerdo, usted gana esta vez, y ahora con su permiso, Phlox, el que va dar las órdenes voy a ser yo y lo haré arriba. Si me necesita estoy en el puente…
*************
T’Pol ocupaba el sillón de mando en el momento de llegar Jonathan Archer.
-Informe, T’Pol ¿Alguna novedad? –inquirió el capitán.
-Salvo polvo estelar, partículas gamma y un cometa de clase I, nada interesante, señor.
-De acuerdo, subcomandante. Puede volver a la consola científica. Asumo de nuevo el mando.
La vulcaniana dejó vacío el asiento y se encaminó a su puesto. Archer se acomodó en su puesto de mando y tecleando en su Terminal una clave accedió al mensaje de Forrest que apareció en su pantalla:
“A la atención del capitán Jonathan
Archer. Nave ENTERPRISE. La nave vulcaniana T’Loss ha detectado con sus
sensores de largo la posible presencia en el sector de Baten Kaitos III de
una nave andoriana. Su misión será velar por la seguridad de nuestros colonos
y la de los arqueólogos de
-¡Vaya, Amanda Kelley! –se sorprendió Archer.
-¿La conoce, capitán?

-Sí, T’Pol, una vieja amiga de
-La Galaxia es un pañuelo, señor.-acortó sonriendo Travis.
-Sí… -dijo Archer posando su mirada en la pantalla principal del puente. -Baten Kaitos…, les dicen algo ese nombre… ¿T’Pol… Hoshi…?
-En árabe es Baţn Qaytus y significa
“El Vientre de
-De acuerdo, Hoshi.-Afirmó Archer. -Además de la traducción, que nos parece interesante, ¿Algún dato del sistema estelar, T’Pol?
T’Pol tecleó en el panel de su consola, sacó unos datos en su padd y se dirigió a su superior:
-Extrayendo datos de la biblioteca
científica, ya está, capitán-En la pantalla principal del puente apareció un
holograma en 3D del sistema planetario- Como se puede apreciar, es
-¿Andoria?
-Ellos creen que aquí se encuentra el paraíso…
-¡Vaya! ¿Algo así como el Edén? –Inquirió curiosa Sato.
-Llamémosle así, oficial. Ustedes
lo llaman Edén y para nosotros en Vulcano es Sha-ka-ree. En la lengua andoriana
su nombre es impronunciable, incluso para
Hoshi frunció levemente el ceño.
Archer se dio cuenta, sonrió levemente y cortó:
- Gracias, por su observación, T’Pol.-Así que tiene una amiga en ese planeta,
capitán: ¿una amiga o una… -pronunció Travis matizando las silabas- amiga?
-Naturalmente que una amiga, navegante… Además ¿No cree que es un poco improcedente esa pregunta y más aquí y ahora? Podríamos dejarla para cuando estemos en permiso…
-¡Disculpe, no pretendí ofenderle!
-No se preocupe, Travis. -Por cierto, subcomandante ¿Cómo es que Vulcano no ha intervenido dado que ha sido una de sus naves la que supuestamente ha detectado esa nave andoriana?
-Por el estatus jurídico de la colonia, capitán. La mayoría son colonos terrestres y alfacentaurianos. Vulcanos no hay ninguno aunque sí comerciantes y traficantes alienígenas.
-Lo entiendo, T’Pol, Otra muestra de su benevolencia vulcaniana “Yo te he avisado, pero tú te metes en el ajo”… A ver si superamos la prueba y nos tienen otros 20 años en dique seco…
-¿”En el ajo”?-comentó T’Pol extrañada.
-Déjelo, T’Pol.-dijo haciendo un gesto
con
-También comentarle que sobre la superficie
del planeta hay una gran estación espacial parecida a
Archer miró unos instantes la pantalla en la que todavía se podía ver el gráfico con el sistema planetario y movió la cabeza hacia la consola de navegación.
-Travis, ponga rumbo a Baten Kaitos, máxima velocidad.
-Sí, capitán.
El capitán apretó el botón de comunicaciones y estableció línea con ingeniería.
-Archer a Ingeniería…
-Aquí, Tucker, capitán.
-¿Qué velocidad llevamos?
-Actualmente vamos a warp 4.5
-¿En cuanto tiempo estima que llegaremos a nuestro destino, “Trip”?
-Dos días solares.
-Es demasiado tiempo. Intente ir a 4.9… ¿podrá hacerlo?
-Creo que sí, señor, ganaríamos casi un día solar terrestre.
-Está bien, confío en ud., Archer fuera.
Archer, mientras, intentaba acomodarse en el asiento pero el dolor residual dejado por el tratamiento de Phlox le hacia mella en la parte baja de la espalda.
La nave entró en warp 4.9 dejando tras de sí una estela multicolor y un fogonazo más intenso que el de una supernova.
*****
A muchos años-luz de distancia, Amanda Kelley intentaba dormir bajo las estrellas, en la plácida noche de Baiten Kaitos III. Era una joven morena de 33 años, de ojos verdes y mirada risueña, que apenas hacía 10 años se había graduado como becaria en El Cairo en arqueología antigua.
Cuando Amanda acabó su carrera se
especializó posteriormente en
Pero sus vidas un día se separaron,
él eligió las estrellas y el futuro mientras que ella se quedó en
******
Sobre
la órbita polar de Baten Kaitos III, una nave andoriana de clase Kumari
[4] planeaba silenciosa sobre
el planeta. La luz de la estrella se reflejaba sobre la nave que parecía más
un vehículo sobrenatural que una nave de combate.
Casi como una compañera no deseada, paralela a
En la pantalla del puente de la nave, el verdoso planeta flotaba Baten Kaitos III ingrávido frente al gran telón espacial negro.
Detrás del planeta, los primeros rayos del sol Zeta Ceti perfilaron la esférica silueta del mundo en una especie de gran amanecer cósmico.
En el puente, un andoriano alto y
delgado controlaba
-<<Teniente, nos acercamos al objetivo. [5] >>
-<<Después de tres semanas nos han llevado hasta este planeta… Pero
el riesgo es grande ya que es colonia terrestre>>
-<<Y según nuestras leyendas, B’Taa’S’Lek , el Hogar-Nido del Ave Kh’lass, ahí donde empezó la creación… Tendríamos que tenerlo nosotros… ¿Cómo es que no estamos aquí para reconquistarlo como nuestro?>> -Añadió con rabia Talas.
-<<Talas, sé que te entristece como a mí que los extranjeros ocupen
nuestro Hogar-Nido, pero tenemos orden de
-<<Sí, lo sé Shran,
-<<Por fin, compañeros. >> -alzó la voz con una gran sonrisa- <<Tengo ganas de entrar en combate contra esos piratas. Les daremos lo que se merecen >>
-<<Estoy de ello seguro, teniente Talas>> -Respondió una voz masculina a espaldas suyas.
-<<Capitán… Shran>> -dijo Talas girándose y levantándose de su sitio.
-<<¿Está el equipo de asalto preparado para teletransportarse>>
-<<Sí, señor.>>
-<<Alférez Tholos, tome el mando de la nave>> -ordenó Shran mientras se llevaba consigo media tripulación del puente- <<Mantenga una órbita polar alrededor de la luna más grande y los equipos de a bordo en funcionamiento básico, no querría que nos detectasen los vulcanianos o los terrestres”.
*****
En el campo de trabajo, en medio de la selva y a varias millas de la colonia más cercana, el equipo de Amanda Kelley descansaba en sus hamacas alrededor de las fogatas.
En el silencio de la incipiente noche, Amanda leía un libro electrónico sobre la historia de los colonos de Baten Kaitos III. Mientras memorizaba casa línea trataba de vez en cuando de imaginarse aquella odisea espacial protagonizada por los colonos de dos mundos diez años antes de su llegada.
En 2143, un grupo de colonos terrestres
y de Alfa Centauri, llegó a bordo de
Desde hacía tres años, Kelley y su
equipo excavaron las ruinas de una gran urbe extraterrestre cuya arquitectura
en nada se parecía a la de
Los trabajos proseguían sin incidentes,
salvo el resquemor de los colonos centaurianos y terrícolas que veían como su
proyecto de capital debía de trasladarse a otro lugar. Tal vez en otra época,
como solía ocurrir en el siglo XX, las ruinas arqueológicas se destruían y se
construía encima, arrasándolas por completo pero en el s.XXII, las cosas ya
habían cambiado y máxime cuando a causa de
Una nueva mentalidad surgió para intentar enmendar estos errores: apareció la necesidad de impulsar una nueva ética de valores que se caracterizase por el respeto de la vida –inteligente o no- en sus diversas formas, entre ellas la que definía la llamada “cultura”. Aquellas ruinas no eran una excepción, aunque no eran terrestres, sin duda habían formado parte en algún momento del pasado de Baten Kaitos III.
Ahora, pasado aquel tiempo, el trabajo estaba muy avanzado y se habían hecho grandes progresos en el conocimiento de aquella desaparecida civilización.
Habían hecho grandes descubrimientos, entre ellos un gran artefacto mezcla de pirámide y cubo que emitía unos extraños ultrasonidos.
Amanda se quedó dormida pero una voz con acento árabe acabo por despertarla:
-Amanda… ¡Debes venir a ver esto! ¡Ven, corre, es importante!
-Karima… Debe ser realmente importante para hacerme levantar en medio de la noche…
Karima Al-Kattani era la segunda en importancia en la expedición arqueológica. Era una alta mujer morena, de cabellos rizados y profundos ojos negros, que Amanda conoció en Egipto años atrás…
-No, en serio… Los sensores han detectado unas figuras no humanas acercándose a nuestro campamento…
La mirada de Karima denotaba que algo grave estaba pasando
-Avisa a Seguridad Colonial para que
contacten con
-Lo hemos intentado pero es imposible, algo o alguien interfiere nuestras comunicaciones…
-No nos queda más alternativa que valernos por nosotros mismos… Karima, avisa a Akio y organizad la defensa del campamento….
*****
La habitación de Jonathan Archer estaba en penumbras y Porthos dormía placidamente sobre una alfombra bereber cuando el pitido del intercomunicador de la habitación comenzó a sonar intermitentemente. Porthos se levantó y comenzó a ladrar alarmado.
-Tranquilo, tranquilo Porthos. –Se acercó al intercomunicados y continuó: -Aquí, Archer.
-Aquí puente. –dijo la voz de T’Pol a través del aparato- Estamos llegando al Sistema Baten Kaitos. Me pidió que se lo recordara nada más llegar.
-De acuerdo, siga los procedimientos habituales. Archer fuera.
La cabeza del capitán le daba vueltas. En medio de un estado de duermevela, Jonathan Archer se sentó en su litera y se recostó como pudo. Cayó enseguida sumido en un profundo sueño. Porthos alzó su cabeza y esperó a que su amo se durmiera definitivamente. Con un movimiento sigiloso, saltó a la litera y se durmió a los pies de su mejor amigo hecho un ovillo.
Arriba en el puente, sentada en la sillón de mando T’Pol, vigilaba los movimientos de idas y venidas de sus subordinados por todo el puente.
-Maywheather, ¿cuánto falta para llegar a Baten Kaitos?
-A la velocidad actual, en 31.4 horas solares.
-No es suficiente, necesitamos toda la potencia que sea posible, el que se resuelva bien o no esta crisis depende de la prontitud con la que lleguemos.
-Sato, ¿han recibido los responsables
de
-Si, he mandado dos saludos interestelares
pero sin respuesta. Creo que
-De acuerdo, oficial. Siga insistiendo cada dos horas hasta obtener una respuesta.
-Oficial Reed, ¿cuál es el estado de nuestras defensas?
-Baterías láser a pleno rendimiento y he incorporado algunas mejoras en los torpedos fotónicos recalibrando algunos chips. Después del último combate contra los Xindi no me haría ninguna gracia encontrarme “desnudo” frente a ellos…
-¿“Desnudo”, oficial?-Preguntó la vulcaniana levantando su ceja derecha.
-Olvídelo, es una expresión terrestre… -dijo con sorna Malcolm Reed.
-Significa que no quiere verse solo ante una amenaza, subcomandante. –Medió Hoshi Sato.
-Entendido. Gracias, alférez.
Reed frunció el ceño a Sato y negó con
-Reed ¿No le parece extraño que
-¿Qué le dice su intuición vulcaniana, T’Pol? –afirmó una voz detrás de la oficial.
-¡Capitán!-dijo T’Pol levantando una ceja y girando su silla de mando hacia su espalda.
-Asumo de nuevo el mando, subcomandante, vaya a ocupar la estación científica.
-Capitán, ¿No le dijo el doctor que tenía que reposar por su espalda?
-Déjelo, le aseguro que este sillón de mando es más cómodo para mi espalda que la tabla que tengo por cama en mi habitación. Ustedes en Vulcano estarán habituados a dormir así pero yo no, T’Pol.
-Sólo
los monjes del Santuario de T'Karath en la región de
-Cuando estemos de permiso… Los viajes de placer no están en la agenda de los próximos meses…
Las caras de Reed, Sato y Travis mostraban una gran sonrisa de oreja a oreja. Archer se dio cuenta y continuó:
-El que esté aquí sentado no va a cambiar las cosas. Señores, -añadió girándose a los puestos de Comunicaciones, Navegación y Operaciones.- Les pido la máxima eficiencia y seriedad, este asunto de Baten Kaitos III es cosa seria… ¿Han comprendido lo que les digo?
-¡Sí, capitán! –asintieron los tres oficiales.
Archer sonrió con mucho disimulo y miró a T’Pol guiñándola un ojo a lo que la oficial de Vulcano respondió enarcando las cejas.
*****
Mientras en el campamento, arqueólogos y personal de trabajo se atrincheraban como podían tras una especie de barricada formada por sacos terreros, containers, vehículos de trabajo. La tensión era grande por momentos y aumentaba cada vez que miraban en el sensor la casi veintena de puntitos luminosos que se iban acercando por dos flancos en una especie de maniobra de pinza. Akio organizó la escasa veintena de hombres y los colocó en posiciones estratégica de defensa.
-Está claro que vienen a por nosotros en formación de ataque, -interpeló una cada vez más nerviosa Amanda Kelley.- Akio, ¿Está bien protegido el campamento?
Akio McKenzie era un joven colono
alfacentauriano ahora radicado en Baten Kaitos que hacía de enlace entre
-Sí, pero estamos lejos de toda ayuda y el armamento del que disponemos es escaso, sólo dos rifles fásicos y cuatro viejos rifles de plasma.
-No es suficiente, para ser los que somos aquí… ¿Cómo es que no nos pertrechasteis mejor cuando llegamos aquí, Akio?
-Llevábamos sólo el armamento básico para protegernos contra las alimañas, no pensé que fuéramos a combatir, Amanda…
-Entonces tendremos que volver a las antiguas técnicas de guerrilla de hace 200 años…
-No entiendo…-añadió Karima.
-Haremos cócteles-molotov, tenemos queroseno y botellas de cristal, les hacemos una mecha, las encendemos fuego y ¡bum!
-¿Bum?
-Sí, ¡bum! A pesar de ser una técnica primitiva sé como se utilizaban… Todas las grandes revoluciones del s.XX y XXI utilizaron estos cócteles-molotov. Akio, hagamos un último esfuerzo: contacta con todas las frecuencias que puedas y manda una llamada de auxilio planetario, al menos que si alguien está ahí arriba nos oiga…
Akio McKenzie corrió como pudo al intercomunicador espacial y comenzó a abrir frecuencias. Tan sólo oía “ruido de nieve” como se decía antiguamente. A través del micrófono comenzó a gritar para hacerse oír con mayor claridad:
-¡Aquí
Pero no obtuvo respuesta. Las gotas de sudor recorrían su frente. Recalibró las comunicaciones.
-¡Los intrusos se acercan cada vez más! –gritó desde el otro lado del campamento la arqueóloga egipcia.
-¡Los hallazgos, debemos de protegerlos! -respondió Amando… Paul, Zach, ayudadnos, a subir todo esto…
Entre Karima y Amanda con la ayuda de un par de hombres subieron los fardos por una especie de escalera varias decenas de metros de alta y entraron por una puerta al interior de una especie de sancta sactorum… Karima desembaló uno de los fardos, sacó de su interior una piedra ovalada con extraños gráficos y la figura de una especie de dios rodeado de un halo solar. Amanda puso su mano en el hombro de Karima.
- Yo tampoco termino de entender cómo acabó esta piedra vulcaniana en este apartado rincón del universo… No es tiempo para explicaciones… Hemos de volver abajo para ayudar a Akio. Si no, tres años de duro trabajo para nada…
-Amanda, quédate aquí con Paul y Zach y defendeos como podáis desde la pirámide… Ante todo que no os vean…
-Descuida…
-Y ahora ve al campamento y ayuda a Akio, ellos lo necesitan más que nosotras…
Karima bajó a toda prisa como pudo
por las escaleras confundida entre la espesura de las ramas de árboles que ascendían
por
-¡Akio, Akio! ¡Están ahí, a
El alfacentauriano apenas oyó los gritos de advertencia y continuó abriendo canales. Pero no halló en ellos actividad.
Pensó que la frondosidad de la jungla obstaculizaba las comunicaciones y decidió subir unos de los peldaños de la pirámide con el aparato. Ahora había menos interferencias.
De pronto, el localizador del intercomunicador captó una señal débil de actividad de radio subespacial. Recalibrando el canal, logró que la señal fuera más clara. En su interior, sabía que esta era la última esperanza. Ahora o nunca. Y probó por enésima vez:
-¡Aquí
Una voz en inglés federal respondió al otro lado del aparato, tenía un acento ligeramente extraterrestre.
- ¡Les recibimos, alto y claro! ¡Dénos sus coordenadas, les iremos a ayudar!
-¡Gracias al Cielo! ¡Mi nombre es Akio!¿Quiénes son ustedes?
-No se preocupe, somos amigos… Confíe en nosotros y aguanten como puedan; iremos a ayudarles.
-¡Graa…
Akio McKenzie no pudo terminar la
frase, un rayo azul cayó del cielo sobre él y el aparato que manejaba. Una gran
explosión amarilla se elevó sobre los árboles de
Karima cayó de rodillas al ver el espectáculo dantesco que se había formado en cuestión de segundos. Quiso gritar pero su garganta apenas pudo modular un leve quejido. El terror la había paralizado.
Bajó corriendo los escasos metros
de escalera que quedaba hasta la base de
Karima se precipitó hasta él. Se dio
cuenta que estaba aún vivo porque movía los brazos y lo arrastró como pudo hasta
uno de los recovecos de la pirámide alienígena. Karima observó detenidamente
el estado de su amigo. Tenía la ropa hecha harapos y quemaduras en gran parte
del cuerpo y
-¡Karima..! –
-Akio… No hables por favor… Descansa…
-No, mi amiga, es tiempo de marchar…
-¡No digas eso, Akio! –contestó sonriendo forzosamente. –Ya verás como nos rescatarán y te curarás…
-Aunque no me lo digas… sé que lograréis sobrevivir a este ataque… Yo ya, me quedo… aquí… y ahora… vete…sal de aquí, Karima… hasta pronto…
Akio cerró los ojos. Había muerto su mejor amigo pero poco podía hacer ya sino salvarse a sí misma, a ese gran tesoro que se llamaba vida y que valía más que el más rico de los hallazgos arqueológicos.
A espalda suya, como en una recreación de la destrucción
de Sodoma y Gomorra, las ráfagas de plasma y láser comenzaban a llover desde
el cielo. Karima bajó como pudo hasta el campamento camuflándose entre los árboles
de
En su camino, Karima vio a dos atacantes parapetados detrás de dos enormes árboles con hojas con formas de helecho. Uno de ellos se giró levemente para cargar su arma. Entonces es cuando vio su horrible rostro lleno de surcos y púas.
Se agazapó detrás de un gran viejo tronco caído
y tiró una piedrecita en una dirección cercana donde ella estaba. El extraño
ser se levantó raudo, y con el arma ya cargada, avanzó como pudo a través de
enemigo esperó a que se acercara. Éste avanzaba sigiloso con el arma apuntando
a una blanco que podía aparecer de
El ser atacante se dio cuenta de que
alguien avanzaba contra ellos y comenzó a gritar en su lengua algo mientras
disparaba con su arma varias ráfagas de plasma. Fue entonces cuando Karima dio
la vuelta al árbol y aprovechando que su rival estaba de espaldas, darle un
golpe con
Continuará....
[1] Metal raro, conocido por su dureza.
[2] Nativo de Denobula, en la constelación de Leo.
[3] Proveniente de Risa, planeta oceánico de clase M con clima tropical integrado
en
[4] Nombre de la nave comandada por Shran y clase de nave de
[5] <<..>> Los textos entre plicas van en andoriano.
[6] Región desértica del planeta Vulcano, de temperaturas extremas, y escenario de una gran explosión nuclear en el “Tiempo del Despertar”. Hogar de numerosos eremitas y lugar de retiro espiritual.(“YESTERDAY” (TAS))-(ENT)