“Únete al capitán Jonathan Archer y a la tripulación de la primera nave estelar warp 5, la Enterprise NX-01. en los primeros pasos de la humanidad por la galaxia”

Gene Rodenberry y Action Tales presentan: Star Trek Enterprise

Hibernáculum 1 parte de 2

Escrito por Sikileia

Nota:

Damos la bienvenida a Star Trek Enterprise, la primera nave estelar con el mítico nombre de Enterprise que cruzó las estrellas. Espero que disfrutéis de las aventuras de Archer y compañía.

Habían pasado escasamente 40 años tras la IIIª Guerra Mundial y después del Primer Contacto con los vulcanianos y la Tierra recién se estaba recuperando de la catástrofe que supuso el invierno nuclear.

Marte en aquel tiempo comenzaba a ser colonizada y la Luna contaba con una base científica permanente. En torno a la Tierra orbitaba una nueva estación espacial que sustituyó a la ya obsoleta “Estación Internacional Alfa”. Con el paso del tiempo y gracias al desarrollo de los motores de curvatura, la Humanidad se había expandido también por el Sistema Solar y comenzaba la exploración en espacio profundo más allá de las nubes de Oort. Y la siguiente etapa fue la colonización de Alfa Centauri entre cuyos primeros habitantes se encontraba Zefram Cochrane [1] .

Para entonces, además, se habían hecho grandes avances en la búsqueda de planetas extrasolares como la Tierra, continuando las investigaciones que se iniciaron a finales del siglo XX. En la última mitad del siglo XXI, había ya unos 600 de ellos catalogados. Especialmente fructífero fue el trabajo del científico John Burks de la Royal Academy que sentaría las bases de la cartografía estelar en siglos venideros. [2]

Sin embargo, uno de aquellos sistemas estelares cercanos esperaba a nuevos colonos, como los que viajaban a bordo de la nave estelar Osiris de clase DY-960.

*****

La nave espacial Osiris, sin motor de curvatura aún, se desplazaba silenciosa a velocidad sublumínica por el cosmos desde hacía casi un siglo. Su precioso cargamento, lo componía 128 personas hibernadas que serían los futuros colonos de  Zosma IV en la Constelación de Leo. Sin embargo, carecía de tripulación ya que unos controles internos informatizados monitorizaban el rumbo y el estado de salud de sus durmientes viajeros y mandaban cada dos semanas un informe a las bases espaciales de Plutón.

Pero un día la señal se perdió y a pesar de los infructuosos intentos de las bases espaciales por recuperarla la nave enmudeció para siempre. Algunos sugirieron que la causa de la desaparición  fue el choque con un asteroide o incluso un agujero negro, pero no se hallaron restos biológicos ni de la nave,  por lo que al final la explicación oficial fue declararla como “desaparecida”.

 En medio de la negritud de espacio, solo las estrellas silenciosas parecían callar la respuesta a un enigma que sabían.

***

El capitán Jonathan Archer, acariciaba a Porthos, su mascota perruna de raza beagle, en la Sala de Juntas de la nave Enterprise  mientras repasaba en su PAD la petición de ayuda médica llegada desde la colonia de Dubhe V [3] . En ese preciso instante entraron “Trip”, T’Pol y Phlox, que habían sido llamados por el capitán minutos antes. A un gesto del capitán, los tres tomaron asiento.

- Capitán, ¿deseaba hablar con nosotros?.-inquirió con firmeza el ingeniero.

- Si, es sobre esta petición de ayuda médica, le ha llegado a Sato con código de prioridad 1 y a mi atención. Una extraña radiación está causando una mutación en  la piel de los colonos humanos de Dubhe V, tenemos orden de evacuarlos y tratar de averiguar qué está ocurriendo allí.

- Una de las primeras colonias terrestres, si mal no recuerdo.68 colonos y en su mayoría humanos y centaurianos-recordó T’Pol-Tengo allí viviendo a un antiguo amigo mío, S’Marak, que se formó conmigo en  la Academia de Vulcano, en la rama de medicina exobiológica, y que forma parte del intercambio entre planetas como médico.

- Pues contáctele, quizás le necesitemos. Y ud., Phlox ¿cree que su enfermería está en condiciones para afrontar una emergencia de estas características?

- Creo que sí, capitán, aunque necesitaría posiblemente de más personal médico y equipos de última generación.

- Bueno, doctor ¿no le es suficiente con todo ese zoológico que lleva a  bordo? -dijo sonriendo levemente- Porque ya le he cogido cariño a esa especie de estrella de mar que cicatriza la piel y que me ha puesto ya varias veces.

- ¡Ah, la anémona betelgeusana [4] ! Señor, sugiero que sería interesante desviarnos antes a Denébola para proveernos de ese personal y medios médicos que necesitamos.

- T’Pol, ¿ve eso lógico? - inquirió Archer.

- Si, capitán. Actualmente, la medicina denebolana es una de las más avanzadas de todas las culturas con la que hemos tomado contacto. Sus médicos también enseñan en Vulcano y como usted ya sabe, también en la Tierra.

- Sí, es ahí en donde le “cacé”, ¿se acuerda, Phlox, cuando lo del klingon?

- ¿Cazarme, capitán?-musitó el denebolano.-No le entiendo…

- Olvídelo, doctor. Es una vieja expresión terrestre.-añadió el jefe de Ingeniería.

- Y con una connotación un tanto primitiva del antiguo instinto depredador de los humanos.-insistió con  severidad la vulcaniana.

- No lo decía en serio, T’Pol. Esto se llama “bromear” y es una lástima que ustedes en Vulcano se repriman el sentido del humor, no saben lo que se están perdiendo.-atajó el capitán ante la sorpresa de su primera oficial que solo se limitó a levantar una ceja- Bien, haremos esa escala técnica en su mundo, Phlox. –Tras un instante leyendo su PADD, levantó la vista a su jefe de ingeniería- Viajando vía Denébola [5] , ¿nos retrasaríamos mucho, “Trip”?

- Tan solo un día y medio solar si vamos a la velocidad de curvatura habitual.-confirmó Tucker.

- Bien, le diré a Hoshi Sato que envíe un par de mensajes con prioridad uno a Denébola y a Dubhe V comunicando estos cambios en el plan de navegación. Usted, doctor, vaya haciendo balance de su enfermería y preséntenos el informe final de lo que necesita. Y en cuanto a T’Pol, y Tucker, que suban conmigo al puente.

La oficial científico y el ingeniero acompañaron al capitán hasta el puente de mando. Era el turno de tarde, tarde según el Tiempo Universal adaptado de la órbita terrestre. Exceptuando a T’Pol y al médico Phlox, el resto del personal de la nave era terrícola.

- Bien, ¿qué les parece si hacemos una pequeña parada técnica en el salón de oficiales y comemos algo, Tucker?

- Por mi, bien,-dijo el jefe de ingeniería- ya es hora de cenar y tengo un hambre de mil demonios... Y perdone el comentario, pero no iba por usted… aunque con esas orejas no haría mal ese papel…-se reafirmó con una sonrisilla maliciosa mientras señalaba con su cabeza a T’Pol.

La vulcaniana le observó con un semblante serio unos momentos pero no comentó nada.

Unos minutos después estaban ante la puerta de uno de los turbo-ascensores.

- ¿T’Pol, se viene con nosotros?

- Yo subiré a bordo del puente, capitán, si me lo permite. Deseo contactar con S’Marak aprovechando que vamos a velocidad de curvatura.

- De acuerdo, oficial. Nos vemos luego en el puente y ocupe mi puesto hasta que suba, le cedo temporalmente el mando.

- Hasta ahora, señor. –dijo la vulcaniana mientras oprimía el botón de apertura de las puertas del turbo-ascensor.

La oficial científico desapareció tras las puertas del ascensor que se cerraron en seguida, mientras  ambos oficiales proseguían su ruta, camino de la sala. Una vez llegados, se encontraron a algunos tripulantes de baja graduación, la mayoría alférez, con quienes intercambiaron unos saludos corteses tras lo cual se pusieron a la cola con los otros miembros del Enterprise.

-Vamos a ver qué podemos comer hoy, aunque no hay mucho donde elegir, capitán-dijo Tucker.-Ojalá pudiera cambiar la carta de este menú…  ya se me está haciendo un poco aburrido.

El replicador de alimentos o Resecuenciador de Proteinas estaba en fase experimental y tenía  todavía un repertorio limitado de alimentos, principalmente bebidas, pasta italiana y sopas. Ambos pidieron un zumo de naranja con spaghetti a la boloñesa. Con las bandejas en la mano, se dirigieron a una mesa apartada para charlar. El capitán después de saborear los primeros hilillos de  spaghetti, murmuró entre dientes tras dibujarse en su cara una mueca rara que parecía el de una máscara griega de la tragedia:

- ¡Hum, “Trip”! Esta pasta tiene un sabor ligeramente metálico, ¿no?

- Debe ser cosa del resecuenciador, aún esta en pruebas. Como esta nave, todo es demasiado nuevo todavía.

- Y este zumo de naranja es un poco espeso para ser zumo, casi parece un puré.-añadió Archer mientras levantaba el vaso a la altura de sus ojos-. Aunque pensándolo bien es mucho mejor que esas cosas vivas que comen los klingons ¿no?-dijo en tono conformista.

- Soy ingeniero de máquinas no un chef de cocina, capitán, pero veré lo que se puede hacer al respecto.-añadió Trip disimulando una risilla contenida.

Apenas hubo terminado de decir esta frase cuando una fortísima sacudida bamboleó durante unos segundos la nave “Enterprise”. Todos los comensales del comedor en cuestión de segundos estaban caídos por el suelo con platos y restos de comida. De repente comenzaron a sonar las alarmas rojas. El capitán Archer intentando mantenerse firme en medio del caos  abrió frecuencias con el puente de mando.

- ¡T’Pol!¡Aquí el capitán! ¿me puede decir qué diablos está pasando ahí arriba?

- Mejor suba al puente, señor.

- No me dirá que tenemos problemas. Voy enseguida. Archer fuera.

El capitán apenas pudo levantarse, de pronto otra sacudida aún más fuerte le hizo volver a caer junto a los otros tripulantes que se encontraban aturdidos por el impacto. Se dio cuenta que se había golpeado contra una de las aristas de la mesa. De su cabeza comenzó a manar sangre y poco a poco Jonathan Archer notó cómo iba perdiendo la conciencia.

 Tucker intentó ayudar al capitán a reincorporarse pero se dio cuenta de que éste había caído al suelo sin conocimiento. Entonces activó el comunicador interno de la  sala de comedor.

- ¡Doctor! ¡Aquí el ingeniero Tucker! ¡Emergencia médica! ¡El capitán y varios oficiales están gravemente heridos aquí abajo!

En apenas varios minutos, Phlox y varios enfermeros estaban en la sala de comedor. Rápidamente evacuaron a los heridos en camillas antigravitatorias llevándolos a la Enfermería que enseguida se llenó de pacientes. Tucker se quedó en todo momento al lado del capitán, quien parecía por los bio-scanners tener una fuerte hemorragia interna.

- Ingeniero Tucker,-dijo mientras ponía un hipospray con sedante en el cuello del capitán- ¿ve ahora porque cuántas veces sugerí que necesitábamos nuevos equipos médicos y especialmente tras nuestra última misión contra los Xindi?

- No creo que sea un buen momento para quejarse en el libro de reclamaciones, Phlox.-dijo con su ironía habitual el ingeniero.

- Nos hemos quedado pequeños ante tamaña emergencia médica. Esto más que un hospital de a bordo parece un dispensario colonial. Si al menos dispusiera de todo el instrumental médico y de un numero suficiente de asistentes sería mejor para todos. Pero en fin… hacemos lo que podemos.

- Por cierto,¿Cómo se encuentra el capitán?

- A parte de una conmoción cerebral, y una pequeña hemorragia interna sin consecuencias, creo que sobrevivirá. Necesitará un poco de reposo, eso sí… Lo tendré en observación unas cuarenta y ocho horas para ver la evolución de su lesión cerebral y después veremos.

- No dudo de que estará en buenas manos. Me voy al puente a informar a T’Pol.

El ingeniero Charlie Tucker llegó a duras penas hasta el puente. En el interior de la Enterprise reinaba el caos absoluto habiendo varias cubiertas destrozadas con importantes desperfectos. Algunos miembros de la tripulación habían quedado atrapados bajos los cascotes y las estructuras dañadas de la nave.

Cuando llegó al puente se encontró un espectáculo similar al de la sala de comedor. Varios oficiales yacían heridos por el suelo socorridos por personal de enfermería. T’Pol, desde el sillón de mando con algunos rasguños en cara y manos, continuaba a dirigir la nave con su personalidad privada de emociones. En el visor central del puente un extraño cuerpo ovalado parecía interferir el paso de la nave.

- ¡Informe sobre el objeto atacante, alférez!.-ordenó la vulcaniana.-¿Responde a nuestras llamadas?

-¡Subcomandante, el objeto intruso sigue sin responder a nuestra llamada de saludo en ninguna de las frecuencias, lenguas alienígenas o símbolos estelares!-contestó una Hoshi Sato nerviosa.-¡Las intenciones son claramente hostiles!

- Sato, definitivamente no nos está diciendo  “hola”.-replicó Reed

- Señor, -dijo Mayweather desde  navegación- a pesar que hemos desviado la nave a esa cosa ovalada parece que le gusta hacernos compañía.

- Hoshi, ¿estado de la nave?

- Me informan de ingeniería que la nave está funcionando sólo con la energía auxiliar, a velocidad de impulso.-respondió rauda la oficial de comunicaciones japonesa mientras sus manos eran un ir y venir continuo de dedos a través de los teclados de la consola.

- Y parece que disfruta atacándonos.-añadió el oficial Reed.-Tenemos las pantallas de protección al 30%, y no podríamos aguantar otro ataque.

- Esta bien,  timonel, siga con la maniobra evasiva. Desvíe a 0.9724

- ¿Qué ocurre aquí arriba, T’Pol?.-preguntó preocupado “Trip”.

- Ingeniero Tucker, ya ha visto nuestra situación. Necesitamos  toda la energía auxiliar que pueda transmitirle a los motores warp. Y el capitán ¿no ha venido con ud.?

- Ha resultado herido y se encuentra ahora en la enfermería, aunque fuera de peligro. -Dijo mientras se acercaba a una  de las consolas del puente.

- Está bien ¿Puede darnos un informe del estado de daños en la nave?

- Un momento, el ordenador tardará un par de minutos en procesar la información y darnos una evaluación… -su cara se trasformó en una mascara de sorpresa y titubeante exclamó:- ¡Oh Cielos! ¡Qué desastre! Todas las cubiertas han resultado seriamente dañadas. Hemos tenido dos muertos y 19 heridos de diversa consideración, entre ellos el capitán.-concluyó girando la cabeza hacia la vulcaniana al mando.

           

- ¿Alguna información que nos pueda dar sobre el objeto?

- Recibo una lectura procedente del objeto intruso: Funcionamiento mediante propulsión iónica. Los sensores detectan una especie de haz fluctuante de energía exploratoria en una frecuencia desconocida. Creo que ese objeto no está dirigido de manera inteligente, es una especie de sonda o boya espacial programada para repeler algún ataque en este sector ante el paso de naves.

- Fascinante. ¿Algo más, ingeniero?

Tras una pausa breve mirando su consola, respondió:

- Sí, estoy recibiendo otras lecturas. Durante las dos veces que nos ha atacado, el intruso ha hecho decrecer el nivel de energía de la nave. Es como si se alimentara de ella… Me da la sensación que se activa cuando la nave se mueve.

- Como un vampiro, señor.-dijo el navegante.

- Me ha dado una idea, sr. Reed.-meditó brevemente el joven ingeniero tras lo cual continuó:- Le pondremos una buena ristra de ajos y le clavaremos la estaca en el corazón.

T’Pol levantó una ceja extrañada ante la riqueza del lenguaje humano.

- ¿Nos puede explicar, ingeniero, con palabras sencillas qué es eso de los ajos y la estaca?

- Una manera muy terrestre de decir que creo haber encontrado con la solución a este problema, señor.

- Expónganosla.

- Si ese objeto se nutre de la energía de la nave, propongo parar los motores y rebajar manualmente el nivel de esa energía para que esa cosa que se crea que el Enterprise se ha quedado inutilizado. Tan sólo mantendríamos en valores mínimos nuestro soporte vital y la enfermería. Entonces podríamos lanzarle una andanada de torpedos.

- Me parece una opción lógica. Proceda, timonel.-replicó T’Pol observando fijamente  la pantalla.

- Sí, señor.

- Sato, Avise en código cifrado a todas las cubiertas que procedemos a la supresión temporal de la energía. Que se activen sólo los generadores solares para las tareas de rescate.

- Hecho. Toda la energía de la nave se encuentra a cero.

 Una oscuridad extraña descendió sobre la Enterprise y en el puente tan sólo comenzaron a oírse los sonidos intermitentes de las consolas del puente. Fuera el vacío estelar y el extraño objeto que permanecía inerte.

- Volvemos a los tiempos de las cavernas, a iluminarnos con las estrellas.- dijo en voz baja Mayweather a Reed quien sonrió levemente.

De pronto, el punto brillante comenzó a aumentar de tamaño en la pantalla.

           

- Señor, el intruso está de nuevo en ruta de colisión hacia nosotros.-dijo Reed girando la cabeza..-Otro ataque más y la nave no lo podrá aguantar…

- No entiendo, debería haberse quedado fijo.-dijo un sorprendido Tucker.-Tal vez haya detectado algún funcionamiento de la nave incluso en baja frecuencia.

T’Pol miraba atentamente la evolución del objeto desde el sillón de mando. La espera era tensa y poco a poco el ovalado objeto ocupaba casi un tercio de la pantalla.

- Cuando le diga, Sr. Reed, marque el objetivo y lance los torpedos espaciales 1 y 3. Máxima dispersión.-ordenó inmutable la vulcaniana con la mirada fija en el visor del puente.

- Subcomandante, el objeto se encuentra a 2000 km de nuestra nave.-dijo el timonel casi gritando presa de la tensión.

Malcolm Reed notó también en él  cómo los nervios querían jugarle una mala pasada, quizás –pensó- los humanos eran demasiado emotivos e imprevisibles para la primera oficial pero sabía que si querían los humanos tenían un autodominio de sus pasiones. Mientras estaba inmerso en estos pensamientos, la voz de mando de T’Pol  le volvió a la realidad.

- ¡Ahora, sr. Reed!

Dos haces de luz roja salieron de la nave y tras unos segundos que se hicieron una eternidad impactaron en el objeto que estalló en mil brillos cegadores en la negrura del espacio. La fuerza de choque de la explosión provocó que se notara un ligero bamboleo en toda  la nave.

 

- Hemos dado en el blanco, señor. No hay trazas del objeto atacante.

- De acuerdo, sr. Reed, pase la nave a alerta amarilla no vaya a ser que hayan más objetos como este. Ingeniero Tucker,  restablezca la energía a toda la nave y  páseme el informe definitivo de daños.

- Aquí se lo tenía preparado-dijo mientras le pasaba el PADD- como podrá usted ver necesitaremos reparar el motor de curvatura y las pantallas de protección lo que nos llevará un día solar entero. Al desviarnos de nuestra ruta hacia Denébola, siento decirle que nos podría llevar un retraso de cinco días solares y medio hasta que la nave funcionase al cien por cien, por ahora vamos a velocidad de impulso.

- ¿No pueden las reparaciones ir más rápido, ingeniero?

- Me faltan medios y la mitad de mis hombres están heridos o muertos. En esas condiciones es imposible… si al menos tuviera los materiales necesarios, sobre todo titanio y topalina, podríamos reconstruir con ellos muchas de las piezas dañadas.

- Señor,-dijo el timonel Mayweather-sugiero proveernos de esos materiales en el cinturón de asteroides del sistema estelar Zosma. En mis viajes con los cargueros estelares, muchas veces escuché que contrabandistas de Andoria se proveían aquí de estos minerales para luego venderlos por todas las colonias espaciales.

- Entonces no nos queda otra opción lógica. Fije el rumbo al sistema estelar Zosma, a la potencia que pueda.

-Yo, con su permiso, subcomandante, voy a ingeniería a supervisar personalmente las reparaciones con mis chicos. Le veo luego.-dijo Tucker mientras iba al turbo-ascensor del puente.

           

En la sala médica el capitán poco a poco recobraba la consciencia. Lo primero que vieron sus ojos entrecerrados fue la cara oronda del médico denebulano que miraba a su frente. Un dolor insoportable le martilleaba constantemente la frente y los huesos parietales del cráneo.  Una sensación extraña, viscosa y fría  se apoderó de él.

- Phlox, ¿qué ha pasado…? Y la nave… ¿está a salvo…?.-titubeó a duras penas Archer moviendo la cabeza de lado a lado.

- Sí, no se esfuerce en hablar y descanse. Órdenes de su doctor.

- Noto una cosa fría y pegajosa en mi frente… ¿qué… qué… es lo que me ha puesto que me escuece la cabeza…?

- Es otra nueva amiga, la sanguijuela de Régulus [6] , que está haciendo su trabajo.-dijo sonriendo el médico.

-Que lo haga rápido porque… de aquí a poco me sentiré… más seco… que un liquen ártico…-se quejó con una voz entrecortada el paciente  humano.

- No, se sentirá mejor y no se preocupe. Séame un buen paciente y duerma un poco más, lo necesitará.-dijo Plox inyectándole un hipospray sedante.-Esto le tranquilizará.

Los ojos de Archer se volvieron a cerrar para entrar en una nueva fase de sueño reparador. Phlox miró unos instantes el bio-scanner médico de Archer. Su más valioso paciente de la Enfermería estaba ya en proceso de recuperación y aquello le aliviaba grandemente.

           

Un pitido en el comunicador interrumpió la conversación entre médico y paciente. Era T’Pol.

- Aquí puente. ¿Cómo se encuentra el capitán?

- Descansando y va evolucionando favorablemente. ¿Qué tal ustedes allí arriba?

- Doctor,  hemos tenido muchos destrozos y la nave va a velocidad de impulso. Tal vez nos tengamos que demorar unos seis días solares más de lo previsto para ir a Dubhe V ¿cree usted que llegaríamos demasiado tarde para socorrer a los colonos?

-Me temo que sí, hace unas diez horas solares su amigo S’Marak me pasó un informe médico con la situación de los colonos. El 12% de ellos tenía un melanoma de piel de tipo maligno que necesitaba cura inmediata. Y los efectos son cada día mas devastadores a medida que la capa de ozono del planeta se desintegra.

- Si estuviera a mi alcance, yo también le ayudaba, doctor, pero lo primordial es que los motores de curvatura estén a pleno funcionamiento para poder establecer comunicación subespacial con el Comando de la Flota Estelar.

- La única solución para socorrer a la colonia de Dubhe V es que mandemos un mensaje pidiendo ayuda a Denébola, allí sí disponen del material necesario y de naves-hospital con motores de curvatura que podrían estar ahí antes que nosotros. Denébola está a sólo dos días-luz de aquí.

- De acuerdo. Le comunico que nos hemos desviado al sistema estelar Zosma para que el ingeniero Tucker pueda hacer las reparaciones pertinentes. Le diré a Sato que mande ese mensaje con prioridad urgente a su planeta natal, doctor. T’Pol fuera.

*****

           

Tras varias horas solares de navegación con los motores de impulso la nave Enterprise llegó al sistema estelar Zosma, también conocido en los mapas estelares como Delta Leonis, una estrella enana blanca-azulada de 6000 grados centígrados.

- Informe de este sistema estelar, timonel.-inquirió la primer oficial. Maywheather se levantó de su puesto y se encaminó al visor del puente sobre el que estaba representado un esquema planetario mediante gráficos informáticos multidimensionales. Con voz queda y clara fue explicando lo que veía mientras su mano derecha señalaba Zosma IV y su sistema solar:

- Doce planetas. El cuarto es de tipo N, oceánico,  apto para la vida, con numerosos atolones y un continente pangeatico . Zosma IV tiene dos satélites, rotación de  22’7 horas terrestres y  traslación de 389’2 días solares. Gravedad 0.4 + que la terrestre. Temperatura constante de 34°C de día y  17°C de noche en la zona del ecuador y los trópicos. Formas de vida animal y vegetal primarias, nada de vida inteligente.

- Un planeta semitropical, idóneo para ese pasatiempo terrestre que ustedes llaman vacaciones…-añadió la primer oficial.

- Justo el sitio donde podría una agencia de viajes y una cadena de hoteles de alto standing.-murmuró Reed mientras se retrepaba en su silla.-Agencia de viajes Reed… Suena bien. Me haría rico en tres años solares  de la Tierra haciendo la competencia a los capitalistas de Risa.

 El resto del personal humano presente en el puente siguió el juego a Malcolm y comenzaron a reírse por la ocurrencia.

T’Pol lanzó una mirada dura y seria a la tripulación humana del puente que rápidamente recuperó la compostura y con su voz robótica ordenó:

 

- Continúe, sr. Maywheather.

- Entre el quinto y el sexto planeta hay un cinturón de asteroides, planetoides de tipo D ricos en silicatos, níquel y hierro y vetas menores de titanio, topalina, pergillium, litio, selenio y otros elementos no catalogados. El resto de planetas son de tipo gaseoso C, A y B no aptos para la vida.

- De acuerdo, puede volver a su puesto.

La pantalla del visor del puente recuperó la imagen del espacio con las estrellas pasando a ras de la nave dejando tras de sí una larga estela blanca.

- Señor, estamos entrando en el sistema estelar de Zosma.

- Rumbo confirmado.-añadió Reed.

De improviso, se activó una de las alarmas del panel de navegación.

- ¿Qué ocurre, teniente?

- Señor, los sensores de la nave detectan distintos tipos de basura metálica espacial a la deriva. Posiblemente los restos de una nave o carguero estelar.

T’Pol se levantó un momento del sillón de mando y se dirigió a la estación científica. En una pantalla la vulcaniana comenzó a monitorizar distintos tipos de restos metálicos que se reflejaban según su composición en distintos colores.

- Sí, en efecto el  pecio forma una hilera de restos que se dirige hacia el cuarto planeta de este sistema estelar. Fascinante, uno de ellos tiene algo escrito: “…IRIS S-88…”. Parece la terminación del nombre de la nave. Sato, compruebe en la biblioteca de a bordo si tenemos los datos de alguna nave de nombre similar que haya desaparecido en este sector.

- Señor, no aparece nada  con un nombre similar. –después de indagar los datos en su terminal, levantó la vista hacia T’Pol y comentó de repente- ¡Un momento, quizás!… podría ser… ¡la S.S Osiris! una nave con velocidad sublumínica clase DY-960 [7] desaparecida hace 88 años solares terrestres mientras iba de camino a esta zona con 128 colonos hibernados a bordo.

- Sí, mi abuelo me comentó que el hijo de un amigo suyo iba también en esa nave y nadie volvió a verle.-dijo Mayweather.-Su familia nunca volvió a volar al espacio tras la pérdida. Y desde entonces esta zona también para mi familia es un sistema estelar prohibido. Estoy seguro que en ese planeta Zosma IV pasan cosas raras.

- ¿A qué se refiere, teniente?

- Dicen que se ven fantasmas azules desde la órbita del planeta y una extraña energía mana de él. Mi padre y mi abuelo por algo llamaban a este lugar la Maldición de Osiris.

- ¡Leyendas galácticas, Travis! Habéis visto muchas películas de terror-dijo riéndose el oficial de seguridad.

- Te apuesto dos cervezas a que es verdad, Malcolm. ¡Por mi cabeza que no estoy mintiendo! Ahí no se atreve a bajar nadie.

-¿Han terminado ya esta exhibición emotiva? Lo mas intrigante.-continuó seria T’Pol volviendo a su puesto- es que no hay ningún resto biológico de los pasajeros ni de los soportes vitales o de hibernación de la nave. Sólo efectos personales, restos del casco y del mobiliario de a bordo…

-¿Lo ve? ¡Desaparecidos! ¡Como si les hubiera tragado un agujero negro!

- No se apresure timonel, si los restos van a la deriva es que algo, tal vez una nave, se tuvo que llevar a los supervivientes hacia el cuarto planeta. Y ese algo los tuvo que desplazar hasta Zosma IV ¿Por qué?  Allí es dónde tenemos que hallar las respuestas. Es la alternativa más lógica posible.

- ¿Trazo entonces un rumbo hacia Zosma IV?.-sugirió Mayweather.

- Afirmativo. Cuando lleguemos mantenga órbita alta estándar  y velocidad de impulso un cuarto. Podremos explorar el planeta mientras el ingeniero Tucker y su equipo reparan las partes dañadas en la nave.

- Vector de ruta trazado, señor.

El cuarto planeta era un planeta de clase N, de tipo pelágico, con pequeños atolones e islotes. Desde el espacio se veía como una enorme perla azulada decorada con pinceladas de rayas blancas. Bajo el sol de Zosma  el manto acuático del inmenso océano desplegaba diferentes tonalidades que iban desde el azul cielo hasta el verde esmeralda. Mientras la nave orbitaba, en lo que era la noche local, se veían efectivamente luces misteriosas que recorrían el planeta como si fueran corrientes de electricidad. Los tripulantes del puente quedaron boquiabiertos mientras contemplaban el planeta menos T’Pol que permanecía inmutable en su actitud sin emociones preguntándose qué reacción humana era esa de la belleza.

- Nunca había visto un planeta así.-dijo Reed.-¡Es precioso!

- Para mí no lo es tanto, me da repelús el haber entrado en este sitio….-le respondió el tripulante afroamericano.

Sin decir palabra T’Pol se levantó y se dirigió a los dos oficiales que estaban en navegación y operaciones:

- Timonel, ocupe el puesto científico y haga un barrido con los escáneres de todo el planeta.. Que le releve el alférez Ramón Morales en navegación. Y usted, teniente comandante Reed, tome el mando y sustitúyame. Voy un momento a enfermería a ver al capitán.-ordenó la vulcaniana mientras desaparecía por la puerta del turbo-ascensor.

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Continuara en el próximo número



[1] TOS, “Metamorphosis”

[2] TOS, “The troubbles with Tribbles”.

[3] Estrella naranja de magnitud 1.9, llamada también Alfa Ursae Majoris.

[4] Betelgeuse. Estrella Gigante Roja de Magnitud 0.9, llamada también Alfa Orionis.

[5] Estrella también conocida como Beta Leonis.

[6] TOS, “The troubbles with Tribbles”. Régulus, estrella azul de magnitud 1.3 también conocida como Alfa Leonis.

[7] Evolución posible de la  DY 100 (tipo S.S. Botany Bay), usada para llevar pasajeros hibernados. (TOS, “Space Seed”)