La agencia armada más poderosa del mundo. Compuesta por hombres normales, héroes. Cualquiera puede morir, cualquiera puede ser sustituido. En una organización de poder mundial no hay nadie imprescindible ni nadie del que prescindir. Marvel Cómics y Action Tales presentan... S.H.I.E.L.D.
Recuerdo
Por Nerocles/ Portada: Edgar Rocha
-----------------------------------------
En episodios anteriores: La amenaza de Escorpio (y el Zodíaco) comienza a hacerse cada vez más presente. El representante de las Doce Casas está ha estado causando problemas a S.H.I.E.L.D. y Mikel Furia, junto con el misterioso Espadachín, han decidido dar con la identidad que se esconde tras el alias. Paralelamente, un nuevo Aire Negro también pretende tomar medidas preventivas, situando a Pete Wisdom al frente de la operación.
---------------------------------------
. . . París - [Francia]. . .
-Por fin hemos llegado- suspiró el Espadachín tras descender desde la nave que les había conducido a él y a Michael Furia hasta la capital francesa-. ¿Cuánto tiempo necesitarás para instalarte?
-No creo que pasemos aquí mucho tiempo, no te acomodes –miró hacia atrás, comprobando que, sobre la azotea del edificio, el camuflaje de su nave había funcionado a la perfección-. El apartamento lo podremos usar un par de días antes de que SHIELD se de cuenta de que estamos aquí, así que habrá que darse prisa.
-En caso de emergencia tengo un modesto refugio en ésta misma capital, pero preferiría usarlo, como he dicho, sólo en caso de emergencia. No debería de complicarse demasiado la situación, en principio. Un asociado mío me ha informado sobre el lugar al que vamos. El orfanato está situado a las afueras de la ciudad. Nada especial. Sin vigilancia, ni pública ni secreta. Deberíamos poder entrar y salir rápidamente.
---------------------------------------
[Pete Wisdom, Agente de Aire Negro]
-Aquí está su infusión, señor – una agradable sonrisa dejó una taza sobre la mesilla frente al asiento de Wisdom-.
-Gracias, señorita. Pero recuerde, el Té tiene nombre propio, no es una simple “infusión”.
La chica se fue algo avergonzada.
-No debería ser tan rudo con la azafata. Tiene entrenamiento avanzado de defensa personal, ¿Lo sabías?
-Entonces le pediré su número al bajar. Pero dime, Dominó. ¿Cómo podía estar hace dos días en una jungla perdida en el culo del mundo y ahora encontrarme volando en un jet privado hasta Tokio?
-Las indagaciones que Aire Negro ha hecho hasta ahora de lo sucedido en la plantación de Augusto [1] poco o nada tienen que decir. No obstante, nuestro agente encargado de la rama asiática de Aire Negro ha recibido el soplo de que nuestro querido traficante desaparecido aterrizó ayer en la capital nipona.
-¿No se suponía que estaba en su casa mientras íbamos a por él?
-Se suponía, o al menos debería haber estado allí.
-Como sea, nuestro enlace en Tokio ha ordenado seguir su pista y aunque ha sido bastante esquivo creemos tener la dirección de dónde podría estar Augusto, aunque no hemos obtenido confirmación –Dominó finalmente le pasó un documento a Wisdom con los pormenores de la operación-. En unas horas lo sabremos seguro.
-El informe menciona que el enlace es un súper humano, aunque no dice su nombre.
-Medidas preventivas. No sé si te has fijado, pero hasta el momento te has encontrado con muy poca gente operativa en Aire Negro que sean simples humanos. Se trata de sacar partido de la situación. Mutantes, humanos genéticamente modificados, armas de última generación... tenemos todo eso al alcance de las manos y tenemos que utilizarlo. ¿Crees que estaríamos mejor escribiendo pancartas de “no más mutantes” con lápices de colores?
-Sin malos rollos.
-Ese es uno de los principios –Dominó se desperezó un instante y miró por la ventana, dejando su cabeza en otro lugar alejado de su trabajo.
-¿Agobiada?
-...
-Si no me quieres escuchar, deberías colgarte un cartel. No soy muy de pillar indirectas al vuelo.
-...perdona Pete, ¿decías?
-Je, no pasa nada. ¿Sabes? Estás bastante mona cuando tienes esa cara de cansancio. Deberías dormir un poco, relajarte. Deberíamos haber descansado unos días antes de seguir con ésta loca persecución. ¿Cómo de importante puede ser saber quién es Escorpio?
-¿Cómo de importante? Hasta el momento se han reportado varios ataques de súper humanos representando al cartel criminal del Zodíaco. Hasta el momento, en mayor o menor medida, han salido victoriosos, o al menos no hemos podido averiguar qué motiva a éstos tipos. Un Escorpio totalmente desconocido puso en jaque a SHIELD en su propia casa. Llevó a sus hombres a la puerta del infierno y ninguno se quemó. Es más, se fueron riendo. Nadie sabe qué pretende Escorpio, pero seguro forma parte de un plan mayor que debemos evitar a toda costa. ¿Descansar? Déjales eso a tus hombres x y sus partidos de baseball.
---------------------------------------
[Sofia Clemont & Gerald Jones]
Los agentes de S.H.I.E.L.D., en territorio ruso, habían cumplido a la perfección su misión de asesinar a un joven experto en biología súper humana [2] . Huían ahora de su guardaespaldas, un villano con poderes sobre el agua llamado Acueducto, que había interpretado su contrato más allá de proteger a su difunto cliente y perseguía ahora en mitad de un pueblo medio derruido a los agentes.
-Creo que, de momento, le hemos perdido – suspiró Jones-. Muy buena tu última granada lumínica, bien aprovechada.
-Será mejor que te calles, podría...
-Controla el agua, no tiene súper oído. Necesitamos hablar, sobre lo que pasó ayer noche.
-Se le llama sexo, Jones, ¿te perdiste la clase de sexto?
-Es más que eso, al menos para mí [3] .
-No estás siendo profesional. Lo que necesitamos ahora es saber cómo llegar al punto de extracción. Temperaturas bajo cero, un tipo que puede ahogarnos persiguiéndonos y cinco millas de separación de nuestra vuelta a casa. En vez de pensar en eso, ¿te estás declarando?
-Algo así.
Un gran torrente de agua calló a Sofía antes de que pudiera decir ninguna otra palabra. La mujer fue lanzada por la ráfaga varios metros a su izquierda, con su cuerpo chocando varias veces sobre el muro en el que se apoyaba en aquel momento. Jones rápidamente reaccionó, volviendo a lo que debía ser una perspectiva de combate. Acueducto estaba sobre ellos, en una columna azul que salpicaba la nada agradable agua fría. En un abrir y cerrar de ojos recordó su adiestramiento como agente de S.H.I.E.L.D. y deseó que el equipo de actividades súper humanas que Puño de Hierro había liderado [4] , estuviese con él. Pero aquello no era posible, ésta era una misión discreta dentro de la propia agencia, casi nadie estaba enterado [5] .
-¿Es lo mejor que sabes hacer? ¿Golpear a una mujer?
-Creo que también sé golpear hombres-dijo el villano, que alzó su mano y sorprendió a Jones al enfocar el chorro de agua desde la columna que le mantenía en el aire, cosa que no esperaba.
Gerald no tuvo tanta suerte. La posición desde la que estaba siendo empujado por el agua no le permitía girar como su compañera y parecía que sostenía el mundo sobre su espalda, la cual no aguantaría mucho más la presión.
-Permitidme que “una mujer” os enseñe lo que puede hacer – Sofía se había recuperado y rápidamente, ocupó la retaguardia de Acueducto, que se vio obligado a frenar su ataque contra Jones para que Sofía quedase en su campo de visión-. Si no interrumpo demasiado, creo que esto no te va a gustar. El informe sobre ti que nos dieron decía que no puedes manipular por largos períodos de tiempo el agua, y llevamos ya un rato luchando.
-Aun puedo contigo y con tu amigo, si a eso te refieres.
-No hablo de eso, jodido estúpido. Digo que el golpe que me diste antes no fue tan fuerte como aquel con el que derribaste nuestro coche hace cinco minutos y seguro que mi compañero debería estar muerto, de estar tú en óptimas condiciones.
-Sigo sin saber de qué hablas.
-El truco más viejo del mundo, tonto. Controlas el líquido, pero no te puedes volver líquido. Esa debilidad puede ser aprovechada...
Una ola desestabilizó los pies de Sofía y acabó tirada por los suelos unos metros atrás.
-... decía, que podía aprovecharlo para distraerte horas y horas mientras mi audaz...
-Pero dolorido – dijo Jones rápidamente-.
-...mi audaz pero dolorido compañero es lo suficientemente listo como para dispararte un somnífero ahora que no puedes levantar ninguna barrera, señor no quedaban nombres mejores que Acueducto –y aunque le dolía, Clemont sonrió-.
-¿Todo bien?
-Los datos que rescatamos del chico se han perdido, junto con la mitad de mis armas, por eso no actué yo misma desde atrás. A parte de eso, creo que tendrás que ayudarme a caminar hasta la extracción, aunque no te emociones. Lo de ayer fue sólo sexo y por tu bien, espero que te quede claro.
Comenzaron a andar y volvieron a los Estados Unidos. Gerald Jones, en todo el trayecto, no dijo nada.
---------------------------------------
[Alex Pierce – Aire Negro - Japón]
-El informe sobre Fujikawa no mentía [6] . Han estado desviando material de uso militar a dios sabe dónde. A pesar de eso, no podemos destapar nada, ya que lo han hecho de forma bastante limpia e incriminaríamos a varios gobiernos asiáticos y europeos al desvelar la información.
-Continúa – dijo una mujer, sentada frente a Alex-.
-A parte de eso, he estado haciendo mis propias investigaciones sobre el tal Augusto, adelantándonos a la llegada del equipo de Wisdom y Dominó. He confirmado su localización visualmente. Además he marcado uno de los vehículos que utiliza para moverse, aunque no sé a qué está esperando para hacerlo, ya que por sus movimientos, no sería descabellado pensar que sabe que estamos ya tras de él.
La mujer se levantó y paseó su dedo índice sobre la mesa, hasta llegar a la mitad de ésta. Luego la golpeó cuatro veces con las uñas de sus dedos y sonrió.
-Augusto no es más que una rata. Insignificante. Le han traído hasta aquí, pero posiblemente sólo sea para alejarlo de Europa o América del Norte, lugares más céntricos, donde Escorpio sin lugar a dudas tendrá su base central de operaciones- miró a la luz sobre ella e hizo una mueca de desagrado-. Sospecho que él está aquí para morir. Prepara un grupo de intercepción y estad atentos. No a Augusto, si no a su alrededor. Deben estar vigilándole y seguro que ya saben que estamos tras él.
-¿Cuántos hombres?
-Vamos, Pierce. No eres un simple agente de campo, tienes cierto nivel. Toma a cuantos creas necesarios y sal a la caza. En Aire Negro no andamos con tonterías de reglamento.
-En S.H.I.E.L.D. seguimos las reglas, por eso podemos mostrar firmemente nuestro uniforme. Aire Negro, por muchas ventajas que de, necesita estar siempre a la sombra y mantenerse oculto.
-¿Toda esa palabrería moralista es lo que puedes decir? Entonces vete, Pierce. Yo soy una mercenaria y sé que lo único que vale al final del día es seguir viva, de un modo u otro. Si tenemos que saltarnos las reglas para seguir nuestros objetivos, sea. Si tenemos que matar y escondernos, por mi estupendo. Estoy donde estoy por mis dotes organizativas y de combate. Tú estás aquí porque en tu amado S.H.I.E.L.D. sobrabas, porque te cansaste. Ve y cumple tu misión Pierce, es una orden de una superior ¿Entiendes esa parte?
---------------------------------------
[Francia]
Esperamos hasta el anochecer para adentrarnos. No hay seguridad más allá de un viejo y fornido conserje, que cumple su papel y se duerme cuando llegan las altas horas. No puedo oír caminar a Mikel ni con mi casco y eso da miedo. Somos como sombras, o al menos él lo es, pero estoy aprendiendo mucho.
-Por aquí – me dice-.
Nos dirigimos al despacho del director de la institución. Al nuevo director, mejor dicho. El anterior, que había ocupado el cargo durante veinte años murió de un ataque cardíaco hace mes y medio ¿Coincidencia? Era viejo y había tenido ataques con anterioridad, pero yo sigo sin creer en las coincidencias. Escorpio no nos encontró por simple coincidencia.
-De esto me ocupo yo – le digo al llegar a la puerta. Saco un equipo ligero para abrir cerraduras de poca monta. Tardo dos segundos menos de lo que esperaba. Le estoy cogiendo el truco a esto de explotar mis habilidades al cien por cien, cosa que podría necesitar en el futuro, si perdiese mis poderes-. Adelante.
Al entrar no hay mucho. Una habitación cuadrada, con la puerta por la que entramos y otra más a nuestra izquierda. Nos dirigimos directamente a ésta última, es el lugar que buscamos, los antiguos expedientes. Ninguno de nosotros lo ha mencionado desde aquella noche, el fiasco de nuestra misión con Augusto. Cuando íbamos a dar con él una columna de luz partió la casa dejando lo que debería ser el ojo de gigante en su tejado. Un rayo tractor, como los que usan en las películas los marcianos, pero real. Real y muy potente. Lo sacó de allí, no tuvimos nada que ver.
Sacamos la información que pudimos de su ordenador y luego la borramos. Éste lugar era el titular de una cuenta a la que mensualmente se transfería una cantidad elevada de dinero, destinada íntegramente a la alimentación de los chicos, a vestirlos o a pagar remodelaciones. El dinero no se malversaba, ni se escurría o perdía en el camino. Se utilizaba directamente con los chicos huérfanos. Lo que buscamos es un nombre, pues pensamos, o más bien sabemos con certeza, que Escorpio vivió aquí en su infancia. Y si hubiera un nombre, tendríamos un rastro más claro.
-¿Por qué año se supone que empezaremos a buscar? – le pregunto-
-Mira – me dice sosteniendo una hoja en su mano-. Cada cajón corresponde a un año desde 1980. Cada cajón tiene un índice de cuántos niños y niñas llegaron al orfanato ese año y cuándo se fueron. Podemos arriesgarnos y saltarnos los dos primeros años, creo que Escorpio estuvo aquí entre 1980 y 1990.
Su confianza es arrolladora. No tardo demasiado en darme cuenta en que, desde el principio, Mikel tenía razón. Falta una ficha. Uno de los índices tiene una entrada errónea, no borrada. Acudimos a ella y la sacamos lo más rápido que podemos. El nombre que obtenemos, para nuestra sorpresa, es de un conocido, aunque no podemos confirmarlo al no haber fotografía: Ángel Escorza, español de nacimiento, ¿Hijo de Escorpio [7] ?
-Creo que con esto podemos seguir. Tenemos un nombre, algo que ni S.H.I.E.L.D. ha podido rastrear – le digo a Mikel.
-Un momento... no es suficiente. No sabemos si lo que buscamos.
-¡Esto es lo que buscamos! No necesitamos quedarnos aquí más tiempo.
No me hace caso. Recoge el índice y las fichas correspondientes a los dos años posteriores al de Escorza. Bajo la máscara negra que oculta su rostro sé que me mira mal, con desprecio y suspirando por mi falta de profesionalidad. Creo que hemos llegado a un punto donde debo mostrarle cierto respeto y confianza.
Llegó el momento de revelar mi verdadera identidad.
---------------------------------------
[Aeropuerto Internacional de Narita, Tokio]
-Pierce y su superior deberían venir a recibirnos. Están tardando demasiado – dijo Dominó-.
-¿Preocupada? Ya son mayorcitos, y nosotros también. Podemos ocuparnos de llegar al punto de encuentro por nuestra propia mañana, ¿Sabes japonés?
-En realidad...
Una explosión se dio en una terminal cercana a aquella en la que se encontraban, que a penas estaba transitada debido a que era usada para vuelos privados en su mayoría. Ajustaron bien el equipaje de mano al cuerpo y salieron corriendo, decididos a descubrir qué había pasado. Cuando llegaron no tardaron dos segundos en reconocer a Alex Pierce, que estaba acompañado por tres hombres más y se cubrían del fuego que sobre ellos lanzaban tres hombres y dos mujeres, sin ningún traje especial, pero con armas de diseño bastante novedoso.
Dominó se adelantó y con unos ágiles saltos se situó frente a Alex.
-Momento de informar, ¿No crees?
-Feliz vuelvo y bienvenida, señora. Augusto parecía querer escapar finalmente de aquí, no sabemos si por orden de alguien o por iniciativa propia. Le seguimos, le disparan, surge el fuego cruzado. Te saludo educadamente. Fin del informe, ¿puedes ayudar?
-No tengo armas a mano para...
-¡Yo si!
Wisdom saltó por encima de Alex y Dominó, no con tanta elegancia como había hecho la chica, pero si con la suficiente decisión para saber que no tropezaría. Sus cuchillos de calor, expulsados desde sus manos, impactaron varias veces sobre el suelo del aeropuerto, fundiéndolo en las zonas más próximas al impacto y resquebrajándose en las más alejadas, quedando dos de los tres pistoleros confusos y enterrados de rodilla para abajo.
-¿Podemos largarnos ya? –Preguntó Wisdom-
-Aun no-nunca había escuchado la voz a su espalda, pero le pareció tremendamente persuasiva. Pero sobretodo peligrosa. Al girarse vio a una mujer morena, con tatuajes sobre su cara y que vestía no disimuladamente una armadura bajo ropa común-. No nos han presentado formalmente señor Wisdom, me llamo Arahoa Tepania [8] y comando la delegación asiática, siéntese y disfrute.
La mujer empezó a cambiar, primero de tamaño y luego de color e piel, que se volvió aun más negro. Luego un brillo también oscuro la rodeó y creció hasta una medida superior a la de un camión. Tenía el aspecto de un reptil gigantesco, de piel pétrea, aunque con las extremidades superiores y gran parte de su cuerpo seguían manteniendo características antropomorfas. El tono de su voz ahora era mucho más molesto y temerario.
-Coged a Augusto y salgamos de aquí – ordenó.
El equipo de Aire Negro, tanto el que estaba a su cargo como los recién llegados Wisdom y Dominó obedecieron sin dudar. Mientras Arahoa, en su forma de reptil gigante, acababa con los pistoleros que aun quedaban en pie, no sin asegurar a unos cuantos civiles del desprendimiento de trozos del techo usando su cola.
-Es un placer- bromeó mientras volvía a cambiar a su forma humana, vistiendo ya su traje de combate, que había sobrevivido, no como su ropa civil-.Coged esas cámaras y borradlas, nunca estuvimos aquí.
Dos hombres vestidos de paisano salieron de su espalda, dispuestos a seguir sus órdenes.
Pronto todos estaban en coches de Aire Negro, camino de su propia central.
-Perdón por lo de antes – se disculpó Arahoa-. Habéis llegado en un momento agitado, luego los detalles. ¿Qué tal va todo Dominó? Dejándome hacer tu trabajo por ti, por lo que veo.
-Oh Wisdom, no puedes perderte al engendro lagarto que domina Aire Negro en Asia. Tiene un humor estupendo.
Tepania sonrió con el comentario de su compañera, pero no le respondió. Saltó directamente con su mirada a Pete Wisdom, al que no conocía, pero del que había oído hablar bastante bien.
-Es un placer señor Wisdom, encanta.
-Igualmente – respondió él-. ¿Hemos conseguido algo con todo éste alboroto?
-Creo que no- intervino Alex, que conducía el coche-. El vehículo-ambulancia que llevaba Augusto informa que acaba de morir. No ha sobrevivido a la bala, que parecía tener algún tipo de virus contra el que nuestros chicos no tenían remedio. Supongo que hemos tenido suerte de no recibir ninguno un disparo.
-¿Suerte? – Se lamentó Arahoa- Nuestra misión ha fracasado.
-Creo que no –respondió Alex, satisfecho al poder cerrar la boca a su jefa durante un momento-. Augusto ha encontrado redención antes de morir, nos ha dado una dirección. En París, Francia.
FINLlego antes de que pase un año entero con el número. Nos vemos en el siguiente. Espero, que revelando la identidad del Espadachín.
[1] Número anterior.
[2] Misión ordenada también en el número anterior.
[3] No, no os habéis saltado ningún número. PERO ha pasado, lo juro por ROB!
[4] En los primeros números de ésta colección.
[5] Se refiere al cargo de “Perro Viejo” que ocupaba Bridge y ahora lo hacen ellos. Básicamente es una rama de S.H.I.E.L.D. que se encarga de controlar el avance tecnológico para que no caiga en malas manos (según ellos).
[6] Visto en el número #9 de S.H.I.E.L.D.
[7] Se presentó en el Helitransporte en el número #6 de ésta colección, aunque aquel personaje era simplemente nombrado como Ángel, ¿es el mismo?
[8] Mercenaria vista en los primeros números de Iron Man durante Heroes Return, estando al servicio del Mandarín entonces.