“Cuando varios héroes se tienen que unir para enfrentarse a una amenaza común”

Stan Lee y Action Tales presentan:

Marvel Team Up

 

Spiderman&Blade

(Esta saga esta situada antes del especial de los Hijos de la Medianoche de AT)

Escrito por  The Stranger

Portada: Edgar Rocha.

                                  

PROLOGO

El aire apestaba a sangre y pólvora. El olor era tan intenso que incluso lo sentía en la piel, en su pálida y blanquecina piel, azotada por la mutación que desde hace años llevaba consigo. Una mutación provocada por él mismo, provocada para curarse a sí mismo mediante un experimento, el cual transformó a Michael Morbius en Morbius, el vampiro viviente.

La luna se reflejaba en su piel extremadamente blanca y en sus largos y afilados colmillos que usaba para alimentarse. Cierto que no tenía que cazar para beber sangre, pero la caza le saciaba otra necesidad bastante diferente: la rabia.

Sin hacer más ruido que las alas de una polilla, Morbius se posó en la cubierta del barco. El olor a sangre le inundó las fosas nasales, un olor que muy pocos en el mundo podían percibir con tanta intensidad. Pronto, descubrió las razones del olor.

“Alguien se me ha adelantado”

Los cadáveres yacían a un lado y al otro de la cubierta, desperdigados. El olor a pólvora que se volvía más incesante por minutos y los cientos de casquillos de bala que adornaban los alrededores de los cadáveres, hacían entender a Morbius, que había habido pelea, pero le interesaba saber con quién... o con qué.

“De todas formas, aún tengo tiempo”, pensó mientras observaba el cielo nocturno, sabiendo que le quedaban unas cuatro horas hasta el amanecer, tiempo suficiente para encontrar más victimas.

Minutos antes, dos camellos le habían confesado la entrega de una gran cantidad de cocaína en el puerto y tras haberles sacado toda la sangre del cuerpo a cada uno, allí se dirigió... pero había llegado tarde y aunque la sangre de los cuerpos sin vida podía alimentarle físicamente, no podía abastecerle de la necesidad de cazar.

Se inclinó hacia uno de los cadáveres lleno de sangre. No tenía agujeros de bala y no poseía ninguna herida que pudiera ver a simple vista. Y ni una gota de sangre. Con los demás en cambio, la sangre estaba por todos lados y presentaban heridas de arma blanca.

Asqueado por la perdida de tiempo y pasada ya su curiosidad, Morbius elevó los brazos y comenzó a volar hacia su siguiente objetivo, ayudado por sus huesos huecos.

Sin embargo, si se hubiera fijado mejor, se habría dado cuenta de que las heridas de arma blanca eran en realidad heridas de colmillos y mordiscos y que el hombre que había examinado, presentaba en un lado del cuello, dos pequeñas incisiones por donde alguien o algo, le había extraído toda la sangre.

                       

ERRORES NOCTURNOS

                                  

PARTE 1

Dos años después.

En un local muy exclusivo de Chicago.

El alto y corpulento portero del local sonrió a las jovencitas que entraban acompañadas por un habitual. Las chicas vieron que tenía los colmillos algo grandes y prominentes, pero como no iban a pasar la noche con él, ni se preocuparon.

-Adelante, señoritas- el portero se inclinó a decirle algo al acompañante-. Resérvame algo para mí, ¿vale? Hace tiempo que no como algo tan joven.

El amigo le sonrió, dejando ver sus largos colmillos sin que lo vieran las chicas y entraron.

A los pocos minutos, un tipo negro, alto, corpulento y con cara de pocos amigos se dirigió hasta la puerta. El portero le paró.

-¡Eh! ¿Dónde piensas que vas?

El tipo negro pareció sorprenderse. Vestía todo de negro, incluidas la chupa negra de motero y unas gafas oscuras,

-Estoy buscando a alguien- había sido más una orden que una pregunta o una petición.

-¿Si, payaso? ¿A quién buscas?

-Busco al soplón de Vinnie. Aunque se le conoce más por “Ojos”. Lo que más le gusta comer.

El portero rió fuertemente.

-Vamos, tío. No conozco a ningún Vinnie y menos al psicópata que describes.

-Yo si le conozco y sé que está ahí dentro. Todos los viernes por la noche viene por aquí, para ver que tenéis de comer.

El portero comenzaba a sospechar algo.

-Mira, amigo. Me estás haciendo perder el tiempo. Ya te he dicho que no conozco a ningún Vinnie y no sé que te crees que pasa ahí dentro así que si no te vas ya voy a tener que...

El tipo se bajó levemente las gafas oscuras y mientras los colmillos le asomaban entre los labios, sus ojos se pusieron de un rojo intenso.

-Yo te diré, lo que hacéis aquí.

El portero atravesó la puerta de una patada. Intentó levantarse, pero un fuerte puñetazo le partió la nariz y le dejó tendido en el suelo.

-¡Joder, tío! ¡Ahhh! ¡Me la has roto!

Blade volvió a golpearle la nariz. Esta vez sonó como si estuviera pisando gravilla. El vampirico portero, gritó de dolor.

-Solo te lo voy a preguntar una vez. Seguramente ahora si sabrás quién soy y lo que puedo hacer. ¿Dónde está Vinnie?

-¡Joder, tío!- el portero señaló hacia el interior del local-. ¡Dentro! ¡Está dentro!

Blade se alejó del vampiro, dispuesto a entrar cuando le escuchó hablar por lo bajo por una radio.

-Blade está aquí... ha entrado... no he podido... detenerlo... yo...

Lo ultimo que vio el vampiro, antes de convertirse en un montón de polvo y cenizas, fue a Blade acercándose rápidamente con una estaca.

           

-Gilipollas- Blade cargó las dos uzis arregladas para lo que pensaba usarlas-. De todas formas, pensaba hacerlo.

El cazador golpeó la puerta de entrada a donde estaban todos y apuntó antes de disparar. Desde los que servían copas, hasta la chica que hacía el striptease, pasando por los camareros y todos los presentes, exceptuando a dos chicas jóvenes, todos, eran vampiros.

Algunos se levantaron. La mayoría se quedaron quietos.

-¡Vosotras!- Blade señaló con  las armas a las dos chicas humanas-. ¡Iros de aquí y no llaméis a la poli!

Las chicas, ante la atónita mirada de quien las había llevado, corrieron hasta la salida en cuestión de segundos.

Blade se dirigió a toda aquella escoria sobrenatural.

-¡Oídme bien, hijos de puta chupadores de sangre! ¡Sabéis quien soy y sabéis bien que si me da la gana, ninguno de vosotros saldría de aquí! ¡Tenéis una oportunidad para seguir con vuestras jodidas vidas  de sanguijuelas! ¡Esta noche solo busco a Vinnie “Ojos”! ¡Dádmelo y me iré!

Algunos vampiros de los que estaban de pie se sentaron. Los más osados siguieron de pie. Unos pocos bufaron. Uno de los camareros, se acercó lentamente a la barra.

-¡Si no me dais a Vinnie, os podrán recoger a todos con una aspiradora! ¡Contaré hasta tres! Uno...

El camarero que se había acercado a la barra, cogió una escopeta que allí había escondida  e intentó disparar al cazador. Blade fue muchísimo más rápido y disparó contra la cabeza del vampiro. Las balas de plata le convirtieron en polvo.

-Tres.

Blade comenzó a disparar contra todos los vampiros que había, mientras se fijaba en sus caras. No quería convertir a Vinnie en polvo... aún no.

Tres vampiros cayeron delante suya, los que había detrás recibieron otra dosis de plata. El polvo que minutos antes había sido un vampiro, comenzó a inundar la sala. Dos vampiros se acercaron a Blade por la espalda. De una patada, la mandíbula de uno se rompió.

-¡¡¡¡¡Aggghhhhh!!!!!

Una ráfaga de metralla de plata acabó con él. Con el otro, Blade usó directamente una estaca de plata que atravesó el corazón del vampiro como un cuchillo caliente la mantequilla. El cuerpo del vampiro cayó al suelo y explotó, convirtiéndose en polvo. Blade continuó la matanza.

Otro vampiro se acercó rápidamente a Blade. Este, sí sabía luchar. La patada hizo soltar a Blade una de las uzis. El vampiros sacó una navaja intentó apuñalar a Blade en la cara. Su ultimo error.

El Que Ha Visto el Sol, sacudió con el arma que le quedaba al vampiro en la cara, haciéndole saltar varios dientes. Los disparos en la cara acabaron con su vida de no-muerto.

Varias ráfagas más y los vampiros que quedaban murieron, pero Blade olía algo raro: un vampiro vivo.

Un estornudo hizo a Blade mirar tras la barra. Allí se encontraba Vinnie “Ojos”, apodado así por su hobbie de sorberle los ojos a sus victimas.

-Vinnie- Blade agarró a Vinnie de la chaqueta y lo subió varios centímetros por encima de él-. Hablemos.

-Claro... Blade... mira tío, siento mucho... todo esto... yo no quería... pero... entiéndeme...

-Te entiendo, Vinnie- Blade guardó sus armas en las cartucheras de su espalda y sacó una estaca de plata pura con la mano que tenía libre-. Si no hablas, adivina por donde te voy meter esto.

-Glup. ¡Te diré todo lo que quieras saber, tío! ¡Hasta el día en que nací! ¡Lo que quieras!

-Asesinatos de vampiros.

-¿Cómo?

-Uno de vuestra especie, está dejando la ciudad sembrada de cadáveres. Llama demasiado la atención e incluso he descubierto que ya ha actuado en algunas otras ciudades antes que en esta.

-¿El asesino?

-Sí.

-Bueno, en realidad, ninguno de nosotros sabe quien es, pero...

-Sigue hablando- Blade tocó la estaca, recordándole a Vinnie su negro futuro si no hablaba.

-Como dices, canta demasiado. Muertos con familia, cadáveres desangrados en los portales, familias enteras... no es uno de los nuestros muy normal.

-Eso es lo que te preguntó. Quién o qué es.

-Creemos que es algo nuevo. Incluso sabemos que empezó hace ya bastantes meses. Intentaron capturarlo hará unos tres meses... pero fallaron. Un grupo de mercenarios vampiros de lo mejor y lo único que quedó de ellos fueron sus cabezas... antes de convertirse en polvo.

Blade se dispuso a soltar al soplón, cuando vio algo raro en su mirada. le acercó la estaca a la cara.

-Sabes algo más, Vinnie.

-¡No, tío! ¡Mira, te juro que...! ¡Te ayudaré a cogerlo ¡ ¿Vale? Te ayudare  a que ese mierda deje de cargarse a tus amados human...

Blade le agarró del cuello.

-Muy tarde, Vinnie. Algún porreta se hará un canuto con tus restos.

-¡Espera! ¡Espera! ¡El vampiro blanco!

Blade se paró en seco.

-¿Cómo?

-¡El vampiro blanco, coño! ¡El vampiro blanco!

-Un vampiro blanco.

-¡Sí, sí! ¡Uno de los que mandaron vio un vampiro blanco! ¡Iba vestido como un gótico de esos! ¡Decía que daba miedo tío! ¡Lo vio justo antes de que se cargará a sus compañeros!

-Un vampiro blanco- Blade ya sabía quien había sido-. Morbius.

Blade soltó a aquel adefesio.

-Gracias, hermano. No sabes lo que...- una patada en la garganta le interrumpió solo para después sentir la estaca de plata en el corazón y morir, convertido en polvo.

“Morbius... sabía que tenía que haberlo matado en algunas de las ocasiones en la que nos hemos encontrado. Ya era hora de que se volviera loco.”

Blade sacudió con despreció, el montón de polvo que segundos antes había sido Vinnie.

“Lo difícil será encontrarle... aunque se de alguien que me puede ayudar. Aunque sea un fastidio”.

A la noche siguiente, New York.

A la hora a la que solo salen los cazadores.

La joven pareja salió del callejón, solo para verse franqueados por cuatro tipos de no muy buenas pintas.

-¡Buenas noches!- el que parecía el jefe, se acercó a ellos-. Suponemos que sabéis a lo que venimos, así que meteos en el callejón y seremos rápidos.

-Nosotros no... no tenemos dinero, tío- murmuró el chico claramente nervioso.

El jefe sonrió cínicamente.

-Entonces, nos lo tendremos que cobrar de otra forma- sus compañeros sacaron disimuladamente sus navajas y miraron ávidamente a la chica-. Decide, héroe: por las buenas o por las malas.

-¡Esperad, esperad! ¡Elijo la opción C! ¿O no hay opción C?

La alegre y humorística voz les llegó desde lo alto de una farola. El traje rojo y azul les indicó claramente quien era.

-¡Joder, tíos! ¡Es Iron Man!

Spiderman le señaló con un dedo.

-¡Solo por eso vas a ser el primero!

Los lanzarredes de Spiderman hicieron su sonido característico y al segundo siguiente, el matón tenía la boca llena de telaraña. Spiderman cayo encima de otro de los matones, dejándole inconsciente en el acto y de un fuerte puñetazo tumbó a otro.

-¡Spiderman!- gritó el ultimo, aterrorizado viendo vencidos a sus compañeros.

-¡Uno que lee el Bugle!- Spiderman movió la mano cómicamente-. ¡Por reconocerme, dos segundos de ventaja!

El pandillero salió corriendo hacia el callejón.

-¡Ha sido un placer ayudaros!- Spiderman hizo una reverencia a la pareja-. ¡Si me disculpáis, tengo que atrapar a ese apestoso! ¡Nunca se sabe si puede ponerse a correr como Forrest Gump!

Antes de que pudiera lanzar una telaraña y balancearse hacia el callejón, Spiderman ya había oído un pequeño grito... y el sonido de algo partiéndose.

“Mi sentido arácnido está tranquilo. Quien sea, no ha venido por mi”

Cuando llegó a donde estaba el delincuente, este estaba siendo retenido por un corpulento hombre negro, vestido por completo de negro y cuyo modus operandi le era conocido.

-¡Hola, Blade! ¿Qué tal por villa vampiro?

Blade cogió al delincuente del cuello y lo situó al lado de Spiderman.

-¿Se te ha escapado o es que te vuelves viejo?

Spiderman rió.

-¿Has hecho un chiste? Un momento, un momento- Spiderman se dirigió al aterrorizado delincuente-. ¿Tienes una cámara por ahí? ¡Blade ha hecho un chiste!

Blade apretó su presa en torno al cuello del hombre.

-¿Lo quieres o te interesa saber a que he venido?

-Déjalo en el suelo. No le hagas nada.

Blade siguió apretando hasta dejar sin conocimiento al tipo. Lo soltó antes de matarlo.

-Tranquilo, araña- Blade sonrió-. Sabes que yo no mato a humanos... excepto a los que sirvan a los vampiros.

-Es un alivio que los asesinos tengan código moral.

-¿Sigues sin creer en lo paranormal?

-La verdad es que últimamente, me han pasado ciertos hechos que me han llevado a replanteármelo (1), en especial lo de los vampiros(2).

-Bien, porque entonces me serás más útil de lo que creía para lo que he venido: Morbius.

-¿Morbius? ¿Sabes que no es un vampiro?

-Lo se, pero se ha pasado de la raya- Blade bajó su vista hasta el inconsciente hombre-. ¿Qué tal si nos alejamos de aquí?

-Por mi vale- Spiderman ató con telaraña al delincuente-. ¿En mi casa o en la tuya?

-Tu sígueme.

-Sabía que el buen humor no te iba a durar siempre.

Varios minutos después, en uno de los muchos callejones oscuros de la ciudad.

-Bonita moto- Spiderman señaló la motocicleta negra y plateada de Blade-. Te la cambio por mis lanzarredes.

-Vayamos al grano, araña.

-Sí, no te imagino surcando la noche en telaraña. Para eso hay que tener estilo... y un traje apretado.

-Morbius está matando.

-Eso es una novedad... ¿verdad?- dijo irónicamente Spiderman.

-Lo está haciendo al por mayor. Lleva en total, unos treinta y dos muertos y la cosa no parece que vaya a parar.

-¿Seguro que es Morbius? No me parece su estilo.

-Tengo un testigo fiable. Es Morbius.

-Es raro.

-¿ Por qué? ¿Te creíste de verdad que se reformó?(3)

-Tu tendrías que creerlo más que yo. Os ayudó bastante a ti y los demás pirados paranormales.(4)

Blade sonrió cínicamente.

-Como si tu fueras el colmo de la normalidad.

-Sí, bueno. ¿Y los cuerpos? ¿No puede ser uno de tus famosos vampiros de verdad?

-Los cuerpos desaparecían al poco de estar en la morgue. No he podido averiguar donde van, pero si se hubieran convertidos en vampiros debido a una mordedura, hubiera visto a alguno, te lo garantizo.

-Sugieres que Morbius los esconde, para evitar pensar en él.

-Exacto.

-Sigue siendo raro- Spiderman meditaba-. No tiene mucho sentido. Quiero decir, parece Morbius y tampoco me extrañaría, pero sigue siendo extraño.

Blade presentía que su compañero sabía algo. 

-¿Sabes algo?

Spiderman asintió.

-Hace poco, tuve un enfrentamiento con él. Estaba... cambiado, pero eso no es el problema. Lo que digo, es que si está en New York, es bastante raro que aún no haya matado a nadie, si dices que está matando al por mayor. ¿Verdad?

-Puede que tu no sepas que está matando. De ahí que esconda los cadáveres.

-Es posible.

-Voy a por él, araña. Y se que te gustaría ayudarme a atraparlo.

-Por supuesto. Si fueras solo, entrarías pegando tiros, pegando patadas y con música hip- hop de fondo. No, amigo, prefiero ir contigo y preguntarle al propio Morbius antes.

Blade sonrió.

-¿Te hace gracia?

-¿No sabes que la gente puede mentir?

-Morbius no lo haría. Estaría encantado de ver como no podemos con él, mientras mata a quien quiere.

-Bien pensado- Blade se subió en la moto.

-¿Sabes donde está?

-Tengo una ligera idea.

Spiderman y Blade, asomaron levemente la cabeza, por detrás de una de las grandes cajas vacías de aquel almacén de carne abandonado.

-¿Cómo sabes que vendrá aquí?- murmuró Spiderman, por si Morbius estaba cerca. No quería descubrirse. Sabía bien que su compañero no se lo tomaría muy bien.

-Cuando colabora conmigo y los demás Cazadores Nocturnos, nos trajo alguna vez aquí, uno de sus escondites para pasar el día.

-Pues has acertado, amigo.

Blade y Spiderman observaban atentamente como Morbius, entraba por una de las ventanas rotas, despacio y sin hacer ruido, levitando y aterrizaba en el suelo como una sombra. Su aspecto cadavérico y sus ropas negras y ondeantes al viento, le daban un autentico aspecto de vampiro.

-¿Qué le ha pasado?- preguntó Blade ante el nuevo aspecto del vampiro viviente.

-Te lo dije, ha cambiado. Ahora sí que podría salir en alguna peli basada en ti.

Blade miró a Spiderman tras sus gafas oscuras.

-Nada de bromas- Blade empuño la escopeta que había traído-. Tengo a mi asesino. Dale con esa porquería pegajosa que tienes y yo le reventaré la cabeza.

-¿Cómo?

-Ya te lo he dicho. Es un asesino y va a morir.

-Creo que esta conversación ya la hemos tenido demasiadas veces. Morbius es un hombre, con una enfermedad y necesita ayuda, no un pirado cazador de cuentos de terror que...

Blade apuntó a la cabeza de Spiderman.

-¿Pretendes detenerme?

Spiderman iba a contestar cuando una voz, suave como una brisa a muy temprana hora, seca como una hoja en Otoño y a la vez, muerta, como el esqueleto de una animal en el desierto, le interrumpió.

-Vaya, vaya. Mis antiguos enemigos- Morbius los miraba desde lo alto de la caja, levitando.

Blade apuntó a Morbius y disparó.

-¡No!- gritó Spiderman.

                                   CONTINUARÁ...

 

1)      En la saga de Morlun

2)      Se refiere a Morlun, una especie de vampiro chupa.energias

3)      Visto en la serie limitada de Morbius, publicada hace bastante tiempo por Planeta.

4)      Durante los hechos ocurridos en “Cerco de tinieblas”, maxi-serie publicada por Planeta, donde Morbius ayudaba a los Cazadores Nocturnos, el Motorista Fantasma, al Doctor Extraño y otros personajes en su lucha contra seres sobrenaturales.