-
¿Cuánto falta? –preguntó Stargirl nerviosa.
-
Unos treinta segundos –respondió Flash.
-
Vale –suspiró- ¿Ahora ya son veinte y cinco?
-
Sí.
-
Vale. ¿Y ahora…?
-
Esto es ridículo –dijo tajante Hawkman-. El
chico se equivocó. No va a pasar nada.
-
Esperaremos un poco. Si vemos que no ocurre nada
extraño iremos a por Power Girl. Jakeem, no te importa quedarte aún así con
ella, ¿verdad? Toda precaución es poca.
-
No, claro, sólo tenía preparada una timba con
los amigos pa’ jugar a la Play. Poca cosa –sonrió.
-
Ah, ¿pero tú tienes amigos? –bromeó Stargirl-.
Mirad, si no van a venir a por mi pellejo dejadme ir con vosotros; puedo
ayudaros a encontrar a Karen.
-
No, Courtney. Imagina que la predicción de Rick
se cumple precisamente si vienes con nosotros. No sabemos a qué nos enfrentamos.
Lo siento, sé que quieres ayudar, pero no puedo dejar que vengas. Bien,
Destino, ¿estás preparado?
El
hechicero abrió entonces un portal dimensional con un simple gesto.
-
Sea donde sea... Al otro lado está Power Girl.
-
Esperad –avisó Lantern-. Me quedo.
-
¿Qué pasa, Alan?
-
Me quedo. Si Stargirl corriera verdadero peligro
será mejor que haya alguien más. Me uniré a vosotros si las cosas aquí
transcurren con normalidad.
-
No me gusta perder tan pronto a uno de nuestros
pesos pesados –aclaró Terrific-, pero vistas las circunstancias estamos
obligados. Bien, preparados.
Toda
la Sociedad atravesó el portal, dejando a solas en la mansión a Green Lantern, Jakeem
y Stargirl.
-
Bueno, otra aventura que me pierdo –dijo
Stargirl con cierta resignación.
-
¿No te basta con seguir con vida? Diga lo que
diga el halcón Rick no tiene por qué haberse equivocado.
-
¿Qué quieres decir?
-
Pues que… Si no eres tú quien va a morir, será
otro. Piensa con quien podría haberte confundido. Una chica, rubia, con traje
blanco, azul y rojo…
-
¿Karen? Entonces, ¿crees que simplemente me
confundió a mí con ella?

-
… nuestros amigos tendrán que esforzarse para
que no se cumpla el destino.
“Durante
los días de la Segunda Guerra Mundial un grupo de hombres misteriosos lucharon
juntos como el primer supergrupo de todos los tiempos. Ahora algunos de los
viejos héroes se unen a una nueva generación siguiendo adelante con el legado.
Hoy la Sociedad de la Justicia de América sigue viva.”
DC
Comics y Action Tales presentan: JSA

JSA # 13
"Crisis
en el tiempo”. Tercera parte.
Escrito por Raúl Peribáñez
Portada:
Fecha de publicación: Junio de
2008
-
¿Quién eres?
Rex
Tayler, el primer Hourman, estaba muerto. Dio su vida hace tiempo combatiendo
al villano Extant. Pero el tercer Hourman, el robot venido del futuro,
consiguió lo imposible: sacó a Rex de la corriente temporal una milésima antes
de morir y lo llevó a una recreación de su laboratorio en Punto de Fuga. Aquí
vive sin poder hacer más que pensar en su inevitable destino, pero también
esperando a recibir la visita de su hijo, Rick, que puede visitarle durante una
sola y única hora… Para sorpresa de Rex, el hombre que ha aparecido frente a él
no es su hijo, sino alguien a quien no conoce.
-
Me llamo… Me llamo Arthur Priest. ¿Dónde...?

El
héroe le habló con tono conciliador -¿Cómo has llegado aquí?
-
Es una historia muy larga… Yo… Fui a ese lugar
en busca del orbe… Pero me interceptó un rayo… Comencé a saltar en el tiempo.
He pasado los últimos diez años de mi vida yendo de una época a otra sin poder
evitarlo. Dinosaurios, aquel demonio de Merlín, el Imperio de los robots Iron, los
legionarios… He estado en tantos tiempos que me cuesta recordarlos todos.
-
Debe haber sido duro.
-
Y-yo… era un científico… Quería comprender el
tiempo… Pero he perdido diez años de mi vida –dijo mirándose su rostro
envejecido en un espejo-… ¡Diez! Ya perdí a mi esposa porque pensaba que estaba
obsesionado y ahora…
-
Seguro que puedo…
-
¡No! –Priest se dio cuenta de que su cuerpo
comenzó a brillar- ¡Otra vez! ¡Va a comenzar otra vez! Adiós, Rex… Puede que
volvamos a vernos… otro día.
Rex
se quedó de nuevo a solas, sorprendido por lo que acababa de pasar. Sólo podía
rezar para que su hijo se encontrase bien… estuviese donde estuviese.
En la Tierra, en el cuartel general
de la Sociedad Secreta de Supervillanos…
-
Cuando todo esto termine iré a por Batman. Me
vengaré de él –aseguró Brimstone.
-
Cuando todo esto termine tendremos todo el mundo
a nuestros pies –añadió Felix Faust-. Con el orbe que trajo Power Girl
expandiremos por todo el universo la verdad acerca del Multiverso… Muchos de
los metahumanos sobrevivirán, pero las personas corrientes enloquecerán. Será
el mayor golpe que todos esos estúpidos superhéroes podrían recibir.
-
¡Beh! Con quedarme con Gotham me conformo
–farfulló Brimstone-. Todos estos planes cósmicos me vienen grandes.
-
No tienes visión de futuro, anciano. No sé para
qué Pirata te devolvió tus recuerdos.
-
Hablando de recuerdos… Aquí todos éramos
villanos en los tiempos del Multiverso, pero… ¿por qué la Bomba? ¿Era alguien
importante antes de la Crisis?
-
A eso
te puedo responder yo –dijo ahora el Brujo-. Durante la Crisis el Anti-Monitor
tenía como soldados a sus “demonios sombra”. Al parecer se reencarnaron en el
cuerpo de Lucius Funk. Antes no era más que un ciudadano corriente; ahora tiene
toda esa fuerza y resistencia sobrehumana. El Psico-Pirata buscaba a un peso
pesado que reforzara nuestra Sociedad y pensó en él.
-
Se llevó una buena sorpresa al descubrir que
Funk era más de lo que aparentaba –añadió Faust-. Los “demonios sombra” eran
seres sin mente que simplemente hacían
aquello que les ordenaba su amo… Pensamos que está tan obsesionado por Power
Girl porque, inconscientemente, percibe que ella es una de las enemigas del
Anti-Monitor.
-
Euh, como el resto de superhéroes, ¿no?
–preguntó bonachón Brimstone.
-
No –dijo Pirata interrumpiendo la conversación-.
Igual que yo mantuve mis recuerdos ella se distinguía del resto porque conservó
sus recuerdos previos a la Crisis… Pero era una aberración en este universo. No
debía sobrevivir. Ella era la prima de un Superman que había sido completamente
olvidado.
-
¿Y cómo lo hizo?
-
Presagio dijo que pudo haber caído literalmente
a través de una brecha en la realidad mientras ésta se establecía. O quizá que
su interacción con el Anti-Monitor la protegió de las líneas temporales
cambiantes. O… (1)
-
En esencia era la misma Power Girl de Tierra-2.
Por eso Funk… la reencarnación de los “demonios sombra”… iba a por ella, aunque
ni él mismo lo supiese.
-
Recuerdo una entrevista que le hicieron en el
Daily Planet –dijo Brimstone-. Decía que era de la Atlántida o algo así...
-
¡Pamplinas! –exclamó Pirata- Un simple juego de
humo y espejos para encubrir su auténtico origen.
En
ese momento sonó una voz en la mente de Pirata: “Ven”.
Sin
pensarlo dos veces el villano dejó a sus aliados y fue en dirección a la sala
en la que se encontraba Presagio. Apenas había un par de luces encendidas, así
que la habitación estaba casi a oscuras. Presagio estaba sentada, cubierta por
completo por una capa y una capucha.
-
Aquí estoy.
-
Tenemos que hablar.
-
¿Ocurre algo?
-
Lo habéis hecho bien, Pirata. Te concedí el
poder de devolver los recuerdos previos a la Crisis. Lo has aprovechado bien
creando tu Sociedad. Con el Cronoscopio y mi propio orbe con la Historia del
Universo cumpliremos con nuestros objetivos. (2)
-
¿Entonces… cuándo será el momento?
-
No es tan sencillo, Pirata. Vamos a sufrir
ciertas… interferencias. La Sociedad de la Justicia está en camino. Puedo
notarlo. Han seguido el rastro mágico que Faust y Brujo dejaron en Blackgate.
-
Nos enfrentaremos a ellos entonces.
-
Lo daba
por hecho –sonrió.
-
Hemos llegado –dijo Destino.
La
Sociedad de la Justicia apareció en un montañoso y nevado escenario.
-
¿Dónde estamos? –preguntó Medianoche.
-
Himalaya –respondió el hechicero.
Frente
a ellos había una torre de aspecto cristalino. Una puerta se abrió en ese
momento invitándoles a entrar.
-
Es una trampa –señaló Flash.
-
Creo que todos lo tenemos claro –aclaró
Hawkman-, pero “si la montaña no viene a Mahoma Mahoma tendrá que ir a la
montaña”. Vamos.
La
Sociedad atravesó sus puertas. En el interior todo estaba oscuro. Tan sólo el
Dr. Medianoche podía ver gracias a sus gafas especiales.
-
Cogeos de las manos y seguidme. Tenemos que
recorrer todo el pasillo. Al fondo hay una nueva puerta.
Hawkgirl,
cogida de la mano de Hawkman, sintió un temblor.
Justo
cuando Medianoche estaba a punto de tocar la puerta el suelo se abrió sobre sus
compañeros. Todos cayeron al vacío salvo el propio Medianoche, que consiguió
agarrar a Wildcat. El suelo volvió a cerrarse y seguidamente se encendieron las
luces. Sin nada que poder hacer por ellos los dos héroes atravesaron la puerta
mientras sonaban unas fuertes carcajadas por radiofonía, las de Brimstone.
Al
otro lado de la puerta les esperaba un auténtico infierno. La temperatura comenzó
a subir alarmantemente. El calor hacía mella en Medianoche y Wildcat, que se
quitaron ropa para intentarla superarlo.
-
He esperado muchos años… y aunque no sois el
murciélago me serviréis de preparamiento para él –dijo el villano.
-
¿Quién demonios es…? Mierda, Pieter, mira en el
suelo –dijo asustado Wildcat- ¡Es lava! ¡Está saliendo lava!
-
No podemos salir –Medianoche comprobó que era
imposible abrir la puerta- Ted, ¿cuánto pesas?
-
¿Por qué lo dices? Bueno, unos 100.
-
Agárrate
a mí –rumió mientras disparaba una cuerda que se clavó en el techo de aquella
sala, elevando a ambos a varios metros de altura-. Ted, pesas más de 100.
Wildcat
sonrió con cierto sonrojo: - Me siento como en aquella peli de Kim Basinger.
Ya
a salvo de la lava Medianoche sacó de su cinturón utilitario unas cápsulas que
lanzó contra tierra – Contienen un producto químico que solidificará la lava.
De
nuevo sonó la voz de Brimstone: - Qué evidentes son vuestros movimientos.
Del
techo salieron unos aspersores de gas somnífero. La pareja de héroes cayó en
tierra perdiendo la conciencia en cuestión de segundos.
Hawkman
apareció en una enorme sala en la que le esperaba la Bomba.
-
Me dijeron “¿A quién quieres?”. Les respondí
“Quiero un pelea de hombres”.
-
Lucius Funk, ¿verdad?
-
La Bomba para ti, colega. Espero que no me
defraudes.
-
¿Por qué habéis raptado a Power Girl?
La
Bomba comenzó a reír. - La rubia es ahora de los nuestros. Yo de ti me
preocuparía más de tu novia.
-
¿Kendra?
La
Bomba se lanzó rápidamente contra el héroe, golpeándole una y otra vez con sus
poderosos brazos. –Vamos, ¡pelea! No me lo pongas tan fácil- Le agarró por las
piernas y después de dar varias vueltas sobre sí mismo lo lanzó contra una
pared.
Unos
pocos segundos después, entre la enorme polvareda que se había levantado, Hawkman
se levantó con una mirada claramente agresiva. El halcón se armó con su maza y
escudo.
-
Eso es. Vamos, ven a por mí, campeón –Funk hacía
gestos obscenos.
-
No me hace falta –sin más, Hawkman sacó también
un hacha y la lanzó contra el pecho de su rival-. Volveré a preguntártelo: ¿por
qué queréis a Power Girl?
La
Bomba se sacó como mejor pudo el hacha. Del tajo comenzó a salir pequeños
brotes de energía. –Pirata dijo que era toda una superviviente, que tendría que
haber desaparecido por la Crisis. También dijo que tú eras otro caso muy
particular.
-
¿A qué te refieres?
-
En Tierra-1 existía Katar Hol, de Thanagar. En
Tierra-2 Carter Hall, reencarnación del egipcio Khufu. Aunque ninguno
desaparecisteis después de la Crisis el universo no sabía qué hacer con
vosotros. ¿Qué eres tú, uno u otro? ¿Eres otra anomalía, verdad? Una mezcla de ambos.
Hawkman
se quedó en silencio durante unos momentos, casi intrigado por las palabras de
la Bomba.
- Odio a la gente como tú. Las rarezas dais asco. Por eso os mataré todos.
Los ojos del villano se volvieron totalmente negros. Su cuerpo comenzó a rebosar energía hasta explotar como una auténtica bomba. Hawkman la recibió en pleno y cayó en tierra vencido.
- Ahora lo veo más claro que nunca. Debo exterminar las anomalías.
Mientras
tanto, en otro lugar, Kendra Saunders (Hawkgirl) se ponía en pie sabiendo que
alguien la estaba esperando. Pero lo que no podía imaginar es que fuera…
-
¿Power Girl?
Aquella
no dijo ni pío. Power Girl carecía de voluntad por la influencia de Hiedra
Venenosa. En su mente sonaban las siniestras órdenes de su ama: “Mátala”.
-
Karen…
Power
Girl avanzó lentamente hacia ella hasta agarrarla por el cuello y levantarla.
-
Karen… Esta no eres tú… Tienes que…
Con
un simple apretón el cuello de Hawkgirl se rompió. La joven alada cayó en
tierra aparentemente muerta.
Como
sus compañeros, Mr. Terrific cayó en otra sala en la que tendría que
enfrentarse a uno de los miembros de la Sociedad Secreta, en este caso Hiedra
Venenosa. Esta vez la sala se caracterizaba por estar plagada de plantas por
todas partes. Casi parecía un Edén en versión reducida.
-
Michael Holt, ¿verdad? Mr. Terrific. Un nombre
más propio de villano que de justiciero. Para ser uno de los hombres más
inteligentes del planeta te rodeas de todos esos juguetes tecnológicos… Todo
ese veneno para nuestro mundo.
-
Conozco tu caso, Pamela, y comprendo tus
motivaciones, pero no arreglarás nada como una bioterrorista.
-
¿Ahora me llaman así? –gruñó sensualmente- Lo
que vamos a hacer es más de lo que podríais esperar. Vamos a cambiar el mundo
de arriba abajo. Y gente como tú no tendrá cabida en él.
Hiedra
hizo brotar de bajo tierra un enorme árbol que, como si tuviera vida propia,
cayó encima de Terrific. Sus ramas parecían los dedos de una gigantesca mano
que aplastaba al héroe sin dejarle escapatoria.
Por
su parte, el velocista Jay Garrick se encontró con Cronos.
-
Hola, Garrick. “El hombre más rápido vivo”,
¿verdad?

En ese
momento Jay corrió a gran velocidad hacia su enemigo, pero… Cronos, con un
simple gesto, detuvo sus pasos.
-
Que sepas mi verdadero nombre me horna. Me da
que pensar que te has preocupado en saber de mí, pero… debiste enterarte
también de mis poderes: paro el tiempo.
-
Vooooooooy aaaaaaaa pooooooooor…
-
No vas a por nadie. Nerón hizo mío para lo que
antes necesitaba cachivaches. (3) El
tiempo está en mis manos. Y ahora…
Cronos
noqueó a Jay, que sin posibilidad alguna de defenderse se desplomó en tierra.
“Ve con
cuidado, Hector” dijo Nabu, el Señor del Orden que habitaba en el amuleto de
Destino. “Te están esperando”.
- Siempre
lo tengo. ¡Faust, Brujo! ¡Salid!
- No te
preocupes, Destino –el Brujo apareció de repente por sus espaldas cortándole el
cuello con una daga-: Íbamos a hacerlo aunque no nos lo dijeras.
Destino
se apartó de ellos. Se echó las manos al cuello intentando tapar el tajo. Pero
no era un simple corte; la daga era mágica y su maléfica energía se introdujo
en el cuerpo del héroe.
- Y ahora -Faust convocó una bola de fuego que
disparó contra Destino-… ¡muere!
Mientras
el ruido de las batallas sonaba en la lejanía, Presagio seguía en su
habitación. En silencio meditaba tranquilamente. Contemplaba los dos orbes
dorados, que flotaban frente a ella resplandecientes. Así fue durante varios
minutos hasta que puso sus manos sobre ambos y, al contacto, comenzaron a
brillar iluminando toda la sala.
-
Ya están activados. Por fin podré…
Para
su sorpresa apareció en ese momento el Psico-Pirata.
-
Vaya, vaya, vaya. Así que haciendo tus truquitos
cósmicos sin nosotros, ¿eh?
-
Sal de aquí, Pirata.
-
Creo que no, guapa. ¿Realmente pensabas que me
iba a creer eso de que te habías vuelto una chica mala? Pero agradezco que
hayas puesto en marcha esos cacharros. Sin ti no habríamos podido hacerlo.
-
¡Márchate! Recuerda que tengo poder para…
-
Sí. Y yo le tengo a él.
Pirata
se refería a Extant, el tirano del tiempo, que apareció por sus espaldas. Era
el hombre antiguamente conocido como Monarca y Halcón. El hombre que fue parte
clave en el evento cósmico conocido como Hora Cero.
-
¿Extant?
-
¿Qué te parece? Todos pensaban que había muerto,
pero sobrevivió. Imagina mi sorpresa cuando me lo encontré –sonrió-. Y ahora es
la baza ganadora de la Sociedad.
-
Desde el principio… Tenías planeado traicionarme.
-
Igual que tú a mí, cariño. Me has tratado como
un don nadie a quien podías manipular como un títere. Necesitabas el
Cronoscopio y quisiste convencerme de que trabajara para ti ofreciéndome todo
lo que sabías que quería: poder. Pero no
soy tan gilipollas como pensabas. No me creía tu rollo de chica mala y sabía
que planeabas otras cosas. ¿Cuáles? Ni
idea. Y me da igual.
Tenemos
los dos orbes y ahora que los has activado usaremos su poder para expandir el
conocimiento. La Tierra enloquecerá y nos haremos con su control.
-
No voy a ayudarte a llevar a cabo tus siniestros
planes… ¡Podrías matar a todos los seres vivos!
-
Oh, uh, espera, no… ¡Pues vale! Extant, acaba
con ella.
Inmediatamente
aquel lanzó un rayo de energía cronal sobre Presagio que la hizo envejecer a
marchas forzadas.

En
ese momento se dejó ver el verdadero aspecto de Presagio.
-
… tiene más de 60.
-
¿Qué nos has estado ocultando, Lyta?
-
Si la hago envejecer un poco más directamente
podría llevarla a una muerte natural.
-
Esta débil y es inofensiva. Déjala. Me divertiré
viéndola sufrir. Ahora –el Pirata se acercó a los dos orbes-… es el momento. Esos
entrometidos de la Sociedad de la Justicia han sido derrotados y yo tengo los
orbes. Ven, Extant, hazlo. Haz que todos recuerden.
Mientras
tanto, en la mansión de la Sociedad de la Justicia, Jakeem, Stargirl y Lantern
estaban en la cocina junto a Ma Hunkel.
-
¿Qué es eso? –preguntó Jakeem con asco al ver el
plato que Hunkel ponía para él.
-
Pan de plátano –respondió Ma Hunkel.
-
¿Pan plátano?
-
He leído un libro de remedios homeopáticos. El
potasio es fantástico para contrarrestar alergias. El plátano tiene potasio. El
pan tiene plátano. Te vas a comer el pan de plátano.
-
Quiero un trozo –dijo ahora Green Lantern.
-
No.
-
¿No?
-
No. Es para Jakeem.
Los
cuatro se quedaron en silencio.
-
¿Soy la única a la que esta conversación le ha
parecido estúpida? –dijo Stargirl. (5)
En
ese momento sonó el teléfono y Lantern fue a responder.
-
¿Sí?
-
¿Es la
mansión de la Sociedad?
-
Sí. Soy Alan Scott, Green Lantern. ¿Qué ocurre?
-
Señor
Scott, tiene que venir urgentemente. Es su hijo Todd. Ha ocurrido algo. Tiene
que venir urgentemente.
Lantern
volvió a colgar el teléfono. Con tono serio habló a los chicos: - Debo
marcharme. ¿Venís conmigo o...?
-
Entre tú y el pan plátano… ¿lo dudas? –dijo
Jakeem con ironía dejando a Ma Hunkel con cara de resignación- Y tú también te
vienes, Stargirl.
-
Alan, ¿qué le pasa a Todd? –se preocupó la
chica.
-
Él…

-
¿D-dónde estoy?
Arthur
Priest volvió a aparecer en un extraño escenario. A su alrededor todo era
desértico, sin rastro alguno de vida humana o animal. Al levantar la vista se
fijó en que incluso el cielo carecía de estrellas. Era un lugar verdaderamente
siniestro. A lo lejos pudo vislumbrar unos aposentos y una aparente figura
humana aposentada en aquellos. Caminó hacia ella, y aunque al principio parecía
cercana, tardó lo suyo en alcanzarla. Cuando por fin llegó intentó hablar con
aquel, pero no recibía respuesta.
-
¿Oiga, puede escucharme? ¿Dónde estamos?
El
silencioso hombre del altar se ocultaba bajo una sucia capucha y túnica que no
dejaba ver nada de su piel. Ni hablaba ni se movía. Parecía un muerto. Priest,
ya cansado de tanto misterio, se acercó a él para apartar la capucha y ver su
rostro, aún sabiendo que, muy posiblemente, no le gustaría lo que encontraría.
-
Al fin
has llegado.
Priest
se cayó asustado al escucharle hablar.
-
He
estado esperando este momento desde hace mucho. Es tal y como lo recordaba.
-
¿Quién eres?
-
Yo –aquel
se apartó la capucha dejando ver su rostro, que era el del propio Arthur
Priest-… Soy tú.
-
N-no puede ser, esto es una locura, no…
-
Lo es, pero es que este mundo es un
sinsentido. Una vez vine aquí y tomé este lugar. Tú, como yo, harás lo mismo. Volverá
a repetirse la historia. Te conozco mejor que tú mismo. Sé que siempre has
buscado el saber detrás del curso del tiempo. Ahora yo te ofrezco todo ese
conocimiento. Déjame descansar y sé el nuevo Trampero del Tiempo.
-
¿Todo… el conocimiento?
El
Trampero alargó su brazo y tocó con su mano el rostro de Priest. Éste, al
principio, parecía echarse atrás, pero en el fondo sabía que aquello era lo que
quería. Tras un estallido de luz el Trampero desapareció dejando en su lugar
sólo su ropa. Priest la cogió y se la puso. Aquel ropaje, roto y sucio como
estaba, se restauró. En el cielo las estrellas se encendieron y en tierra
volvieron a brotar las plantas. El Trampero, aunque maligno, era una fuerza
natural del orden cósmico. Ahora había vuelto a renacer como tantas veces lo
había hecho en el pasado. Y Priest, por fin, supo todo cuanto quería y más.
Continuará…
JUSTICIA PARA TODOS
Este
mes me centraré en repasar la figura de Extant, que seguramente a más de uno le
resultará un poco confuso. Originalmente él era Hank Hall, personaje creado por
Steve Ditko para convertirse en Halcón junto a su hermano Don Hall, Paloma. En
Crisis en tierras infinitas Paloma murió, a Halcón se le fue un poco la chaveta
y encontró una nueva compañera en Dawn, la nueva Paloma. En 1991, en el
crossover Armageddon 2001, un héroe debía convertirse en el villano Monarca y
el elegido por los guionistas fue Halcón. Inicialmente la idea era que fuese el
Capitán Átomo, pero a última cambiaron de planes pese a que Halcón no encajaba
de ninguna manera. Un par de años después, en Hora Cero: Crisis en el tiempo,
justificaron que hubiese podido convertirse en Monarca porque había absorbido
el poder y conocimiento de Paloma, a quien mató en la historia del año 91. Al
descubrir que podía ir más allá de ser simplemente Monarca absorbió una serie
de energías que lo transformaron en Extant. Ahora tenía poderes como manipular
la edad de las personas (como en este fic hace con Presagio) y mil zaranjadas
más relacionadas con el tiempo. En el tomo JSA: La caza de Extant (Norma
Editorial, 2004) murió cuando Atom Smasher le hizo ocupar el puesto de su madre
en un avión que iba a colisionar. Aunque claro, ya os ha explicado el
Psico-Pirata que en realidad no estaba muerto y que ahora forma parte de la
Sociedad Secreta de Supervillanos. Va a manipular las energías de los dos orbes
para llevar a cabo los planes de los malos… ¿qué pasará entonces?
Raúl G.
Peribáñez
Junio
de 2008
(1) Frase tomada directamente de Infinite
Crisis # 2 (enero de 2006)
(2) En Crisis en tierras infinitas el Monitor tenía un orbe dorado en el que recogía toda la información sobre el Multiverso. Cuando murió pasó a manos de su heraldo, Presagio.
(3) Por obra y gracia del demonio Nerón, en
Underworld.
(5) Y un premio para quien sepa de qué cómic procede originalmente.